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LN 14 dp si boca ica son vs a decirlo en adi IT Cautivo Con el alba boy que dor da fran batalla, hay que abatir al enemigo hero; todo está listo y Napoleón, severo. en la alta noche va u partir que calla El hijo de su amor duerme y crsaya «l guerrero quizá el postrero, respetará su vida la metralla?
Pesar quiere una mano del pequeño, 10 Éste, entre Jas suyas, en su anecÉo, retiene una del bravo Emperador; y el que vecció a la muerte, y el que altivo su gloria impuso al mundo, está cantivo de tna mano sutil como una Lor. ALBERTAZZ1 AVESDASO Peb. 1924, San José, E, MAATTI ds orar (De un Cuzdror AO pres AAA L El ideal Eace veloticinco años que Jozn Meuanles y Roberto Dubreguetoca.
pabsn a medias un catadio de pia»
tor es el focdo de an patio, polelos de un cementerio.
Todo el piso bajo pertenecía a Bnos marmolístas que teclas el patio lleno de tambas blancas, de eruces y de muaa focerarian.
Ea el loterioz del estudio había nos estofa, dos caballetes y varisa eíllas Cenvencijadas.
Roberto Dobroquet era pinter de tiatoris, y Juan Menacier priasjiata. Este hablaba poco y pintaba mocko. Lerantíbase moy temprayO, no ae ocupaba 6esucompatero y no había para dlenelmarndo más que Engenta, la cafeteríata del bonlerard Moutparcanse, Conde al.
morzaba dlarlamente.
Roberto Dubrequet. pintor de hiatoria, tenía algonos años más que an amigo, y era hombre de any Cistinto carácter. Quería parecersea Robens y U0aba barba pantiagoda y llevaba ua sombrero de anchas las.
Frccrentaba las bibliotecas y Ceaeono de dluatrarse, buscaba el trato de los estudiantes más aproveechados de la Facnitad de Medticioa, La rerojución de 1838 Interrurmpió aus estudios, pero desde entonces tuvo conciencia de au misión, y concibió el arte cuero. Si bien brotaroy de as mente mbcha» ideas, pecesitaba paraexpresarian zo dica zo de setenta pica coadrados. Setenta pies de pintura o nada!
Talera la alteroativa en que se Lallaba pueatro plotor.
Porlo tento, vada tiene de extrado que Roberto Dubroquet, a la elad en que yoloconocf, robrblese pintado aún ul. un sólo cuadro, Le abremaban las ióeass y pora darica forma, esperaba la caída del Imperio que le era en extremo osioso, Unicamente era célebre en el café delt;¡bonlevard Montparaasse, por nsa copia de las Sirenas de Rubeos, que había hecho eu el Lonvre en 1847, y en la que había tratos que no carecían de cierto érlto, a pesar de lo frio del colcr y de qae la copia vo se pareciese al ori.
gical. La «Sirera» era lo que el artista había plotado.
Fasa particularidad co descraz001b3 a Roberto, el ena decía con frecueÉla rolpeáocdose la frente. Ais cuadros eatán aquí. Cuántas veces, cuando yo era joven, prefería a la Encocla de Derecho, el estudio de les dos pins tores y Ina teoríza entéticas de Dobroquett Aún recuerdo coo eníota elocuencia describía Roberto zua fa»
turos cuaérue que representaban la marcha de la humanidad, el gecio deta resigiones, el progreso de la Cemocracia y la paz puiversal, afirmando que ens obras conatitulríao la alntesia Cela Sloaofía por medio de la platora.
Al mismo tieepo Juso Mebapler guardaba allencio, consagrado puenpre a la plotora de sun paltajes.
Roberto zo rebelaba a nadie el Golercao mlaterio de sa vióa y seguia disertendo acerca del artey Ja Slosofía. Para Celica a va trabajo serio y formal no de faltaba más que un Eran lienzo y el adveciciento Ue la República. Durante el áltimo año de mia entutios perdí de vista a los dor aciror.
Antanto el tiempo, el ncmbre de Juan Mevanier egó a atquisir la celebritad, y fué citado con elo»
gica por Ica pericdicos de Paría, En rán e ura ocasión acuiré ns cuadros en las exporicioces y Jos establecimientos dedicates a la veota de cbras artísticas. Pero Cel pobre Roberto Dubrequet xo teofa la menor soticia.
Crela que hoblera dejado de exilio: tir como un desconocido eualquie»
ra; pero na día, al tomar en la ca.
tación de las Tullerías el vaporcito que baja por el río, noté que en el puente se hallsba uu suciago cnvuelto en ana capa raída y cubier.
ta la cabeza con ua »ormbrero romáctico, cono los que Rubens usaba.
Recorocí en segulén a Roberto Dsubroquet, que ala sazón tendría USos setecta años, Conteató a mi saludo slo saber quién prdiera aer yo y aía culcarae de saberlo. Qcieren me Cijo que ejecute tal gran craéra en un lienzo de pt qneñaa Ciorunlones. quién lo exige a usted eso. El gobierno, ica miciatros, el Cosaejo Municipal. 1Qué sé gol.
Se tan empeñado en desnatoralisar mi prodigiosa Idea. Pero esté tated aeguro de que no tracalgiré por nada ni por nadie.
Había caído el Imperio y hacía welnte años que la República regía loa destinos de Francia, Sin embargo, Roberto Dubroquet no ha»
día platado aña su pran cuadro.
Inolvidable: OTIS cos tu manera triste de sé que el fracaso es hijo Sufro, pero adorazdo la que, desde que me vine, Guardo luego la carta, y es cuando ruós te escucho. Así te adoro, triste. Pero oye: la tristeza TAIMARIO DE El dufella ciunsets, pera vivi, hacia rocdeiza para plpao y treznta vílctas deotivadas e acernar dan ede sarditoa cu cnaqeroa, Al Crapesirme de él, e ludics có uaa mano el clelo azul, el platesto río y las ribersa cubleria de ua polvillo de rojiza dos. 3ire rateó me dijo Ll Mene taled zu margrlíco forío para ml aporcoste de le muujer libre.
Eo el momento Ce embircarme me gritó dente el puente. Vaja nated a verme a cl estos Cio, eslle de. púzero 6, a la Ce: recho.
Basta ayer rose ce ocurrió ira vieitara ml aotiguo amigo, Ante la cana cocoutré a Joso Mensgiler, elcoaleze éljo al verme. Erca tú. Pobre Dobroquet!
End gravísimo. Qcé tiene elictelix. Un catarro pulmonar. ra Zi una JEstrella Estrella que en el fonda de la noche cintilas, encendiendo en las sombres tu remoto fanal, desde la tierra incoble Ejo en tí las pupilas con una inde nible nostalgia sideral, Al mirarte, una tierne dulcedumbre destilas en mi pecho agitado por las rachas del mal; paz de ciclos azules, luz de esferas trarquiíss, pide mi atormentada pequeñez terrenal.
Yo soy un desterrado de tus valles de oro, y en la cárcel del muado tna vergelea añoro, miestras pago mi iojuata condena de dolor. ti, como a las costas de tina patria distante, vuelvo los ojos tristes, esperando el instante de foodir nuestros seres en un solo falgor.
Fl una Golonotína Golondrina que vuelas en la tarde opalina ando la insocdable claridad de rafr, en mi alma, donde todo lo imposible germina, racen hondos anhelos de quererte seguir.
Si pudiera cernirme, como tú golondrina, por albergue me vieran un lucero elegir, y entretejer, muy lejos de la tierra mezquina, vido contra los crudos hielos del porvenir.
Pero el limo del mundo mi sandalia sujeta, y snunque orita las alas mi ambición de poeta, el peso de la vida no la deja volar, al ver cómo te pierdes en la Ínz del ocaso, te sigo con envidia, yo que la vída paso querjendo de mi propio corazón emigrar, MiGuELñ RascH ISLA CORTA RICA TT HA LITERARIA DONUF Mi acelga y zosutimos ua lar Gulalwa sacalero, yendo mba to de ella, vta prescoló que eu fer, la cual movió tristemente la cabeza y noe dijo ea yc taras Xo Hegará a la caída Cela tar»
Eo Parco uetedrs.
Roberto Dubroquet arculsaba en bú catre arte «La Sirerar de 1547, 3Mca iaticó por acóan que cos BLETCÁMAZOS, EOR YLZ Apagala, pero clara todavía, exclamó. j¡Esto ha termicato, amigos síca! Me llevo al sorir la plotara ilcodiica. Todos rela cuadros estáo tún eo mel cabeza. Vale mía que catile lce baya vito y que mía rtardes éxitos Lo biyan mortifo cado a cole rivales.
La agocía dtoró cleco heras y concinyó las cinco Ce la tarde.
Juan Meuenies cerró los ojcs a so actigno compañeso y pensado A Y Gracias a Dios que, todarís, queda en el muodo 2n elma que me nombre alma ría!
Ya empezaba la duda a urdir, para mi daño, la tela tenebrosa de un nuevo desesgaño.
Perdona que la barca de mi ilusión zozobre alguna vez. No olvides que soy poeta y pobre; y que, por ser pocta, de modo obsesjonante he vivido buscándole a tsiempre» ua consonante.
TI ¿Te hablaré de tu carta tan honda co sn terpura, tan sencilla, tan bella, tan sin literatura?
Miro cómo el consejo de mi adiós bas guardado. Escríbeme de modo que te escuche a mí lado, y aquí estás con tus frases snavemente amorosas, bablarme de esas cosas te están biriendo mucho.
ul es un grave delito contra Naturaleza. Hay ncctes ex la vida; pero la vida es bella, y la noche el reinado tranquilo de la estrella.
Sufro tambito, Mas ente cualquiera malendanza, yo mismo me diademo la frente de esperarza; apaciento mis ancfca en valles de optimismo. geciala del pesimismo.
vids! Todavía Ea Carr YA ne Triste como mi vida, lar yzY7 ma ¿3 en tí. Cuántos bordones todede de ura espalda escorvada o, In eres gris y sedienta como la te extiendes impía, impasible, serena, triste como mi vida, larga coro mí pena. ¡carretera polrosa. Icarrctera polyrosa!
AAA VA IA IA IA tn io io as ba od ¡Carretesa pelvoss. Carretera polrces!
que tiendes e mi vista impesible yaerena la ameceza inquictaote de tu ruta ardorosa. Cuántos pica kan dejado sz huella dolorosa Cuántas veces caztaste tu impiedad, en la pesa En tl, corzo en mi vida, nunca bubo primavera; conoces del guijarro, iguoras a la rcsa. Coxcra GUEr2R2RO ERAMYER MUECA etera a como ri pena, se hundieros en tu ateca. de una frente rugosa!
yo, carretera: en el minteriode Jan comas, se golpró ta frente y exclamó. Qué triste es la vita de ica queanehan. AmaroLz Fraxck as cartas de amor Ocultas enel fondo de una gaveta de evi escritorio guardo en secreto, bajo Mare, cortrecientas cincacala y (res Cartis; CArtanarna toriza Clrigidas a enf y escritas por Gna mnjer que ha desaparecido por completo de mi vida. Cnatroclientas cincuenta y tres cartas todo cuasto queda de un gran AMOT No be tenido la paciencia nece»
aaria para contar las palabras y lamaflzbas, pero he observado que emi amiga usaba cuatro clases dis tíctas de papel. Algunas de ess cartas están escritas en uo papel doble, confeccionado a mayo y de un delicado tono de marfl; otras es un papel delgado, color de vio»
leta, con el canto dorado y Enano bre paralelográfco; bnas cuantas, ya en tas postrimerías de la gras aventura, fueron escritas con lápiz ¡eo ua papel corriente! He tratado Ce computar el costo del fer.
vor epintolario de ml amiga, Segán mías cálculos, más Menos exactos, babía gastado enas ciacucuta y cieco lras en papel solamente.
Era una cojer pobre, pero muy afectuosa, Uga vez reás re mara. villo del desinterés del amor.
Al mirar retrospectivramente la avertora, pienso en los ÍnonmeraOístolea la novía de ayer, la esposa de boy. IV Pa Adiós! siempre buena os o Para el «Dizrio de Costa Fica. En cada bora que pasa pose Dios algo santo: ya el dolor o la dicha, ya el gemido o el canto.
Regresarcos del viaje de los sueños piadosos, cuando al ambiente llenan mil trinos armoniosos.
Ntestro balcón abrimos, y está cl cielo rosado, y la casa frogante, y el jardín enjoyado.
Ab! quialera que siempre pensarss de tal modo, que todo lo sictieras, que lo gozaras todo!
Me dices que, a mansalva, la iniquidad me hiere?
Perdónalos en nombre de quien tanto nos quiere!
Perdónalos, mi triste, donde quiera htya migas, vezás llegar, al punto, la procesión de bormiges.
Dios nos conoce a todos, y es bueno que así 304.
alco está más alto que na torre de aldea!
Mi juventud odiada por sandios y malsines, se guarda en el refogío de sogrados jfardices Es cierto que en las aras de la pobreza oficia; pero co te traicienado jamás a la justicia, vi trocado por galas de una exterior decencia el trajecito limpio que lleva mi conciencia.
Aquí te van impresos, para alejar tos dudas. mis inÉnitos besos.
Escribeme, pues quiero saber que, todavía queda en el mundo va ala que me nombra alma s! JUAN SANTAELLA queda en el murdo un aloca que me nombre sima mía. Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel bregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y uventud, Costa Rica.
bles recuerdos que me envió daracte el largocorso de an apasionamiento. Flores. Cielos, enántaa Zores. Fotegrafízs, tarjetas postales, reccerdos de tocas las cindades por donde pasara! Lucro los telegramas, aparlonados, llenos de aprekeraión, de aollcitud, de ira, de Cesesperación. Pero tocaría ro he concinito con lis cartas, He olvidado rl Íracqueo, ya qUe toda carta tc quiere un sello de esrreca. Imsglo ráos cuán avergonzado me alento y cómo me remuerde la conciescia de peoear que aquelía pobre mujer enamorada gastó más decrarenta y cinco líras en sellos de correc conalderablermente más, porque algravas de jas cartas requerían más del franqueo ordinario, sia esto acle añade el valor dela tinta, cnando rezos cuatro frascos, a medla líra cada uso. Ea conjunto. cl costo total de su enamoramiento debe haber ascendido a unza 105 ran! Hoy el valor de esas cartas ca enteramente lofipitesímal, carl na.
da. Podrían venderse como papel tueado, pero no producirían más de trelzuta o cuarecta céntimos. Pero ¿quién se atrevería a vender loz secretca dc corazón de tra mnjer por treinta céntimos. Por veutora so tleven aquellas cartas ologán ctro valor. Acero DO 403 nata rcás que pliegos deso vacecidos y estenjodea de papel cubiertca con trazos de tiota?¡Cartaa amatorize. Palabras. El archivo de tres años de pirión, celos, esperanzas, aboegación, rt.
ajgnación, denliuaióo. ACjetío vos. besos. Todo cuanto queda del amor de una mujer por un hom.
bre. Cosas Inétiles, sín olngón valor. Papeles viejos.
1Q3é frío puede llegar a ser un Amor exusguldo. Dóécde están Akora el calor, cifotgo, el ardor étlfoncidos en esse cuatrocientas ciucueata y tres cartan? Povo. Cenizas!
He dicho ya que oo tengo pata Ce ncotimentaliata, Soy un obser»
valor desapayiorado do Jas costs, Cuavéo asisto a un entierro, lo pri.
rero que pierso es cuíuto debe haber costado toto aquello Jen cuentas del mésico, lan medicions que ca produjeron nivgón reanitado, la aosiedad catérl. Cuando veo a un viZo que lora, slezto na loco Cereo de contar laa léprimas que le rueten por lan rmocjillas.
Ya vélsque no tengo erta de ro.
máutico. Soy na slmple estadístico arrastrado por la embriapuez de los guariemos, GIOVAMNI Partux Proverbios orientales Notcdan las carctasion de papel: también las bay Ce palabrar y son las que mejor enmascarar.
El arte Ce bien hablar acción en ésto: en decir lo que a tco le con.
viezez acalayar todo cuarto nos perjadlea, Anoque tergas el bolalllo vacío, Esbla ponposamente de dineroque llevas excina, Lee cualquier covela y verás el algulegte absurdo: los personajes bnilen cos mía vivacióaó cranto el antor prepara el desenlaca y con az licenciamiento, TrCuor Fo

    France
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