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DIARIO DE COSTA RICA Domingo, 13 de junio de 1925 Pisa sra TAS TER AA TRA UA AS AA DN TAS a ge l) O0. NN NGO DIO NA GO, se e y e pm PAS. taa NX. BEEN LR PU ARS AA ISI NY Madame Sorrel Dicen que por allí esconde Uy, frio, frio. es r1asuró; si yo Únbiera x2 uns mueva diosa del misterio, poseedora de todos los secretos del pasado y vidente de todos los sneesos que han de llegarnos con el devenir de los días. Madame Sorrel es una verázdera hera para saber cuantos enredos audan por esas calles y ha desenbierto, entre otras cosas, que el número favorecido en la lotería recién pasada terminó en 1, que en este país aconterió la tremenda catástrofe del Virilla y que don Ricardo Jiménez está electo presidente y que su perícdo terminará el de mayo de 1928, nosotros semejantes descubrimientos ES gos sebieron a la cabeza, pues allí es a donde se nos suben todas las cosas, y un día de estos fuimos a ver a la pito. nisa que, además de ser guapa, sonríe deliciosamente a sus visitantes, les regala cigarrillos indios, les lava el occipucio con aguas del Nilo pata librarlos del mal de ojo y les adivina hasta lo que comieron por la tarde del día en que por primera vez le dieron un beso a una imajer, Llegamos a la casa donde habíta y fnimos llevados a su Ínjoso y conmovedor enarto, Por doguiera se respiraba un ambiente que era para ponerle a uno los pelos de punta, dado que lo mmisterloso estaba allí muy subido de punto, El lujo era oriental: alfombras en las cuales nanfragaban iuestros pies; y hay que ver los 44 que nos gastamos para pensar como han de ser de espesas unas alfombras que consigan taparlos por completo; por todas partes cuadros, estatuas, pebeteros que despiden un incienso de violetas, violento y voluptuoso; máscaras japonesas, armaduras de samurayes, tueruos de búfalo, colmillos de elefantes, ya faganes sirios, cimitarras más o prenos austriacas, una aigrette del Conde de Luxemburgo, un recibo del Diario de Costa Rica, una receta del Dr. Figueredo, una amable consulta que le haces Pipín Martínez, un modesto regalito en cuya cartulina se lee el nombre de Joaquín Lizano. Las lores despiden aromas, tal como lo hicieran en el Palacio de Pekín en lejanas épocas y como lo hacen en enalquier parte del mundo; unas azucenas, piatadas, no despiden fragancia ninguna; en la calle un perro ladra, un niño grita y pasa un carretón. La seda abunda tanto que hasta los manteles de percal son de seda. Los arcones son de laca; gamos de bronce y búfalos de porcelana se exhiben sobre primorosos trípodes de madera de Sajonia; sobre el tocador, todos los utensilios del arte complicado y efímero de la belleza, y en un platito muy mono hay helados de vainilla. Aquello es fantástico, suculento y enternecedor. qué viene usted, joven? me interroga ella.
o Usted se confunde, señora. o señorita. Da lo mismo. pero en qué me confundo. Enlodejoven; ya paso de los cuarenta y a esta edad sólo el General Pinó se conserva en su propia tinta. Bueno, vamos al grano, comodice don Carlos María. en qué puedo servirle. En varias cosas, señorita; primero, préstemes usted diez colones y lnego anfíncieme una. cosa maravillosa que Me Vaya a pasar. Los cocos se los debo; para cocos, don Leonidas. En cuanto a lo otro, ya veremos, Le adelanto, entre otras cosas, que don Juan Dent se va el martes y que le va a tráer un regalo muy mono. mi. usted y algunas otras personitas tan simpáticas como usted. Quá más. Mmiere de política? Pues allá te va; que quien se la va a sacar de todo esto no es ni don Cleto, ni Carlos María, ni Alfredo González, ni Adán Acosta que también anda con ganas, ul Arturito Volio; el que se la sacará de esta vez será us señor alto, gordo, que se recortá el bigote como un cepillo de dientes, que se pela a la brosse, que ha sido ministro, que es diputado.
No acierto, deme más detalles. Más detalles, sí ya le he dicho quien es. Don Luis Anderson. pe PT al. o PO o UNTED FRUIT COMPANY SERVICIO DE VAPORES.
Principisndo cos el vapor PASTORES que legerá el. Jueves de Abril, los vapores PASTORES, ULUA, TOLOA y CALAMARES, que hacen el servicio entre Nery VorkE y Lims, Heguán a este último puerto los días Jueves en do mañono, y zarparás los días SABADO en la tarde, haciendo escala en Ambos visjes eo Habana (Caba) y Cristábal (Colón. Habrá uy servicio semenol entre Boston y Puerto Limón, hudendo escala de venido en lo Habana y de regreso los mpares zarparán de Limón directamente paro Boston los díos Domingo medio día.
Los vapores ÁDBANGARES, ATENAS y TURNMIALBA, lBegerán a Limón, vía Haebona y Cristóbal, los Viernes en la meñero, zorpordo de este puerto paro Nev? Orieono, vía Pacr to Costilla y Hsbana los Viernes en lo tordo.
Lo vapores CAÁVINA, ADIGUANI y CARANE que hocen el servicio entre AÁvónmonih y Limón, Negórán a este úl.
timo poerto los Jueves on la msñeno, y zerporúóa de repreca tos Viernes en la tarde, Estes vapores hsrán cscsla de vo mida en Bsrbidos y Trinidad y de regreso ex Cristéhol y Xinrpston.
Pera más ioformes, dirigirses fze oficinas de la Componío. en Limón o les Sab Agentes Señores Sono de Pirio, Snco, 4 A MACS, m1 a e su cocumento os propicdad da la Diincicca mecioncl Micucl Or rocón Lizana col Sita surcdo, otro gello le cantara en el corral. Ah, con que no so raspra? ha sido diputado? Va. don Leonides Pacheco. Frío, frio. Eso mo el yola a la bresse, Don Leoni des e a ce oa Andi YO pez cc Da és Venegas. Príol Cuerenta grados bajo cero. No es dinnteño. Ah, qhe sen diputado? Pues Juan Rafael Arzas. ko ccfior; sigue viviendo usted en Sita. Es «nu señor de luces.
De Íuces dice? Ya lo tengo cogido: don Ramón Jacinto Rivera es de los dneños de las laces de Cartago. Por cierto que me gusta. Colientel Caliente, pero don Ramón Jacinto no ha. Ah, es de las Ínces en San José?
Más caliente todavía.
Tanto rodeo para llegar a eso. Es don Roberto Jiménez. Max será el Ministro de Guerra. y yo el Saeretario de Max. Pues no ha legodo usted, no se trata de esz cabaero. De quien, pues?
Se me acerca mucho; no tanto como para que ustedes se puedan imaginar malas cosas o para que yo me intradquilizara, paro un poquito, y me dice al oído. Le voy a dar un detalle más: por detrás se parece mucho a don Felipe. no me quiso decir más, Salí de allí. con el convencimiento absolnto que para comprender aquella señora era necesario leer el tratado ese en que se explica el lenguaje de las flores, el del bastón y el del pañuelo, Porque, ya ven ustedes, por más buena voluntad que puse, no me pudo decir al fina quien le tocaría el gordo después de don Ricardo, LA Esto de la opeLa Danza de las Libélulas refá que 108 ao jo Nicho se ha vuelto cosa muy grave y muy seria, Uno ya no sabe si vive en verdad o si vive en sueños. Lo cual no es del todo malo porque uno empieza a darse cuenta de que en eso de los diferentes planos y de los vidas diferentes de que hablan los teosofistas debe haber algo de cierto; hace nuos pocos días estábamos todos trágicos, con eso de la patria, con lo del empréstito, lo de los pernanos y lo de los manifiestos que por todas partes salían desde las tiendas azules del Partidazo Republicanazo, vean, vino la Aznar con su linda y primorosa Teddy a la que han mímado tantos jóyenes de esta capital, a Teddy, se entiende, y con la Aznar vino Ordoñez y con Ordoñez el maestro que según Alceste es mucho mejor queLoots y bastó que el maestro diera dos batutazos a derecha y tres a la izquierda para que la opereta nos inundara.
Estamos viviendo una vida balkánica que da miedo y cual más, cual menos, todos nos sentimos príncipes Danilos o mariscales Petrolavosky o digmísimos sefiores de Cromoff, o algo por el estilo, y ya nuestra vida diaria es medio en verso, medio en prosa, medio hablada y medio cantada y por doquiera vemos princesas de las Czardas y Bayaderas que dan gusto aunque no vayati a nioguña parte, y libélulas y Evas y Maritzas y una confusión de las mil demonios.
Pero donde en realidad se vive la opereta es en algunas casas de por allí, Por ejemplo, unos vecinos míos que están abonados, hicieron, pará pagar el abono, dos o tres escenas de opere ta, úbas con másica de Franza Lehar, otras con valsesitos sentimentales de Strauss y otras con finales patéticos de Saint Sáens, Danza Macabra y otras frioleras por el estilo, Se trataba de empeñar un jarrón. Papá, decía la niña, debe empeñar el jarrón ese al que el tío y mamá están tan apegados; porque si yo no voy al teatro lo pongo en perfecto ridículo.
Se trataba, como la intnición de los lectores lo habrá notado, de un jarrón que era prenda de la familia, joya histórica de la casa mudo testigo de lnengos años. No, clamaba la señora: mejor empeña los anillos de Lucianita. El regalo chic por excelencia. Juegos de Tocador desde 635. 002 6120. 09 Para todos los gustos y realmente baratos en LA TIENDITA CA EISCUCON LIEDADA 12 CEUETAS DADA LETS E IN CNN nan HERE LU SES e RUO A AN? LN. Corgte voy al teatro; el jerrá: sarrificado. ya jerrón delo ser el Peo Hija, este jarrón que te vió meror; este jerrón tesfigo de muestras dichas y nuestras panes; este Jo corálda ya en la otra nerhe do que ta padre, entoneos muozo eo anague En no lo crear, esta tn madre que temblabo Amores junto a los jarrones, porque en aquellos felices opos san dos; este jarrón que te ha visto de niña, que oyo Ea primer vagído, que la sido mudo testigo de la muerto En COMMpañero, el otro jarron que una noche de lara volcó el gato de la vecina y lo hizo en erre ul psdezos; tute. jasron, este jarron.
Escenita de suspiro y duelo, de redas rotrospectives, e enspiros enermes como granos de maíz. La lanza hondas miradas al jarrón. Papé, por qué no empoñas to levita, suspira la niña creyendo haberle encontrado un sustituto al jarrón.
Escena trágica, Tambores, clarines, marcha del Sambre y Mosa. El padre da un salto; mira a la hija y vuelve sus ojos a la madre a quien un rayo de esperanza ha secado las 1ágrimas del desconsnelo sentimental por los jarrones: el que quebró el gato y el q? está en alitas de cucaracha de coger camino al Monte Nacional. Mi levita has dicho, hija irrevcrente? La levita con que yo salí el día en que don Bernardo tomaba posesión de la presidencia? La levita con que asistí yo al Congreso ef los tiempos de Vglesias? Esta prenda querida sobre la cual s2 confundían las miradas de las más apuestas damas y las más guapas muchachas de aquellos fiempones. Que yo la empeñé? Loca de remate estás; todo sacrificio hago por tí, todo con tal de que vayas a la opereta; todo. menos el de mi levita.
El padre está iracundo: serviría de modelo para un Napoleón en el mornento en que disputa con los plenipontenciarios austriacos.
Pero en esto tercia la madre a quien la evocación de la historia de la levita ha hecho revivir viejas edades. Sí, esa debe ser la sacrificada; porque cada vez que tu te la ponías, era para darme un dolor de cabeza; acuérdate de lo que me hiciste sefrir con aquella pelanduzca del Paso dela Vaca que te vió de levita una tarde y se enamoró de ti; y acuérdate de la vergilenza que pasamos aquella. mañiana en Desamparados cuando te hicieron par drino de unos novios y te empeñaste en ir de levita y todos te miraban com tina éuriosidad como si hubieras caído de la luna con semejante armatoste. No recuerdo eso; pero me acuerdo de una vez que prouuucié un soberbio discurso en la Cámara y que estaba de levita. Pero lo de Desamparados, por cierto que fué entonces cuando inventaron el dicho ese de caer de leva, porque caiste allá, en la esquina de la plaza entre un barrial.
El recuerdo de aquella escena vergonzosa pone fuera de sí al autor de los días de Lucianita. Hecho un toro guapo, patea, escupe, grita y se arma la de Dios es Cristo; una niña se ataca, la sirviente acude, el vecindario se alar.
ma, la señora sale en quinta, y el padre, al intentar una barbaridad con el bastón compañero de fatigas y de glorias de la levita, da con el tremendo golpz al jarrón que, como el otro, se desarma en siete mil pedazos.
La escena final es el empeño de la levita y otras cosas a falta del jarrón y que ahora, cada tarde la niña, en la ventana, la madre en la cocina porque la cocinera fue dada de baja y el padre en el enarto de los chunches buscándo leña para el hogar, tararean encantados de la vida, la dan za de las libelulas.
La noche y2.
ojos ánguidos, de miy sollozos y lósrimes famila sun cea ANTEOJOS NR no ca Cura y uvontud, Cosa Rica.

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