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de. A on A paráguas Fox Esta marca sobre todo a ye ta S Pies ag Ki ¡ua Ad casi media noche y es invierno. La cam, Envuelta estóicamente en su manto de escia, parere dormir, La luna, que hoy salió media tarde, se está ocultando ya tras glas estozanos de Poniente. Sin embargo, Orien¡fo el aire seinflama en resplandor difuso: tul plaía sembrado de pedrerías multicolores. ciebla de cernida nacarina luz, desgarrada a priomentos por la cuchillada brutal de un reflecpiero un faro que transforman su nácar en Eacera y ccenvierten su magia en maleficio, Cad, la incansable, la inagotable, del afán de su vida diurna, vive a en la noche, y echa polvo de «tveljas a los ojos cansados, ofreciendo pa. a la puerta de sus innumerablez barracas de feria per la voz ronca de todos les gas iontes del placer.
La Ciudad está orgullesa Circe negrera e cree invencible. Orgullosa de haber hecho trabajar a los hombres, entre humo, prisa, fanya, preccupación, hasta el agotamiento; de pocerdos ahora reznimar, excitar, ilusionar, emta el olvido de su propio cansanda szhber que, agotada la copa, los ha de ciar en el umbral! del nuevo día, extenuados a el embrutecimiento. del cual les saca.
rá, sin Eaberies dado Jugar a Zescanso, con el zazo de la obligación. Está orgullosa y «e ríe con risa corrosiva, como se reiría un tirano que fuese al mismo tiempo una mala myje. f Destie lo alto de la más alta antena de. contempla su alma torva la cámpióá Jormica, y desde lo alto de su más alta chimen22 la de su monstruosa fábrica de electri1 le escure, en humo maloliente, su desprecio. Habla, porque como está loca de vanidades y borracha. de malignidad, padece fiujo de palabras y gusta de insultar a la que creé feu rival vencida. Naturalmente, habla con alta voz, tara que lleguen sus insultos hasta los más ¿remates y recónditos rincones «Jel campo dorqmnido LA CIUDAD. Duermes o finges dormir, cesdichada? Te has tarado el rostro con tu manta de escarcha como con un sudario? Te ¿aburres de muerte o te mueres de desespera.
y ción? Bien puedes hacer lo uno o lo otro. Los y hombres que han salido de tí, que han vivido pde tí, 2kora te giejan scla. Todos los tengo. yo, tedos vienen a mí. Te abandonan por aburrida, per necia, por insoportablemente jio. per virtuosa, en una palabra.
LA TIERRA. Con calma socarrona. edos les tienes tú. LA CIUDAD. irsolente. No oyes el fragor como de torrente gue de mí se levana Es el alar e enn que se arremolian, buscando di 3, las mil puertas de dancings, Es harets, de mis cinemaLógrafes, Ze mis.
LA TIERRA. fat en eo. b E LA CIUD 4D. Quemad 1) Ño OYes, re: LA TIERRA. Con calma. Los oig: El rumorcilld me arrulla el sueñ LA CIUDAD. No te mueres de envidia ucharle. LA TIERRA, Pienso Haberle escuchado ambién en la mañana cuando, mal dormidos ayusados, asallan los trenes de cin.
metropolitanos, los tranvías, Jos auara no llegar tarde al trabajo que no y a mediodía cuando salen, ños lamentables, de los rediles de tus Bantus fábricas, de tus almacenes, y se desan por das lúgubres calles de tus Citys, es de humo y gasolina. y se estrujan e mentido, panza. Apris2, siempre ea: que hasta mientras roen el pedazo de pan adulentrado el invierno y Ud; o provesrse de un buen PARAGON LOCK Co. Ltd.
MANUFACTURA INGLESA en las varillas significa la roás absolut ta garantía desu calidad superior.
Paraguas muy finos con puños diversos y precios de verdadera ocasión: RENES y so dito. Creés que has si. JRINO re la Tierra Madre. y Tentacular o por GREGORIO MARTINEZ SIERRA terado, les muerde en el estómago. la voz del capataz. Pienso haberle escuchado también al fin del día, cuando vuelven a casa más que rendidos, envenenados, blandos como pellejos vacios. Los oigo andar, les oigo. El chapoteo de sus pasos, sobre el fango que pringa las aceras, se me antoja rumor de cortejo fúnebre. Van acompañando el entierro de su propia alegría.
LA CIUDAD. Quién se acuerda de mi día cruel ante el gozo de mi noche bruja?
LA TIERRA. Tal y tanto placer les proporcionas?
LA CIUDAD. Tal y tanto creen que: van a encontrar. Con eso les basta para darse por bien pagados. Se ríe. Les aturdo de ruido, les ciego Je luz, exalto sensaciones, excito deseos, sugiero voluptuosidades. Ellos, en la caldera del Diabl5:en que alcohol, ruido, fafiga y vértigo han transformado sus entrañas, cuecen la amalgama embrujada, y se retuercen, creyendo estar a punto de alcanzar lo supremo del goCe.
LA. TIERRA. Que nunca logran. que les deja la boca amarga, la frénte dolida, el ccrazón. gastado, la piel escalofrizda del a: co de sí mismos y el alma tiritando del tedio de Ja:vida. Valiente regalo das a tus. devotos. LA CIUDAD. El que ellos necesitan para creer que: vale la pena de vivir. El hombre no está hecho para la verdad, ni para Ja salud. ni mucho menos para la. serenidad que le consiente, entrar dentro de sí mismo. Ya yes tú como le has perdido; porque le impones trabajo rudo, es cierto, pero al aire libre, cara al cielo, en soledad, en ritmo mesurado y acorde con las fuerzas. reales que plasman su vida.
porque le haces meditar, si confusa, inevitabledo, de remover. la tierra, en las esperas lentas de la germinación, de la. maduración. porque antes de ccnsentirle comer cel yan, se le haces aguardar mirando al cielo, de donde han de caer a tiempo o a destiempo lluvia, nieve, escarcha y granizo. porque con el brotar del tallo el cacr de la hoja, fatales y previstos, le obligas siquiera dos veces al año a recordar que ha nacido y que dehe morir, que está.
dades tremendas por sencillas y por inelud te bien templado para poder considerarse con eccanimidad. En el trabajo de la tierra, el y no sabe si recojerá. No es sólo el señuelo de la diversión lo que le trae a mí: es la liberación del sobresalto. Cierto, en ti trabajaba. co. mo dueño, y yo le doy mazmorra y tarea de; forzado. pero, tarea irresponsable. dura y.
pagada, más paz: Sada con seguridad. Otro piensa por él, otro espera por a, otro ajusta las cuentas por él. que llueva o que nieve, al fin de la semana está el puñado de plata que le ha de permitir paga: las deudas de seis días y correr a olvidar y olvidarse bajo el chorro de luz que le llama al la danza. Los has perdido. los he ganadq, para siempre jamás!
LA TIERRA. Para siempre. Se ríe ques iaa la ciudad primera?
Otras tan orgullosas coma tú o más, coronadas de torres, prendidas de colgantes jardines, en. vanecidas de tentación, desvanecidas de lujo y riqueza se har hundido. y donde estuvieron sus templos y sus tronos, us. lonjas y sus lufanares (a mi, que soy def Dios, no me asusta Mamar la cosas por su nomlre, que por su nombre llama Dios al Diablo, y no se pone colorado) crecen hoy, si hay agja cerca, patatas y coles, y si no la hay, ortigas. Se han hundido. Yo no me hundo. Yo soy mi propio trono, y tedas las grandezas se sustentan en mi. Me abandonan. me dejan descansar. Tanto mejor. Ellos volverán. Legs dolerá el estómago y se les parará el coralzón a fuerza de comer con prisa y palpitarí desatinadamente Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y uventud, Costa Rica.
e DIARIO DE ES POSIBLE QUE SE TO.
RADIO CABLEGRAFICA QUE. CUBRA TODO EL MUNDO COSTA RICA RME A AMALGAMA aquí, a tres de los magnates en el campo de las comuni cúelones. En la extremidad superior izquierda figura Mr. Walter Gifford, presidente de la American Telephone y Telegraph Co. a su derecha catá el General James Harbord, presidente de la Radio Corporation uf Americas abajo se destaca Morgan, fefe de la y casa bancaria que lleva En nombre, e Por William Kuhns.
NUEVA YORK (AP) Wall Street en estos días, tiene como blan co de sus telescopios a la casa banearia de Morgan y cuatro magnrateg en el campo de las comunicaciones, en cuyas manos esté el dar a los Estados Unidos un sistema gigan tesco radio cablezráfico. de. extensión mundial. bajo una sola gerencia.
Inglaterra, últimamente, combinó, todas Jas: redes. de comunicaciones del imperio en una sola agrupación, de vasto poderío, El paso dado por Inglaterra y el hecho de que Morgan actúa como banquero en pro. de. los grupos de comunicaciones que existen en lor Estados Unidos, hacen suponer a los observadores de Wall Street, que na está lejano el día en que to.
dos los sistemas radiotelegráficos cablegráficos dominados por el; pital nórteanicricano, se fusion en una amalgama cuya importancia, desde luego, sería enorme. Dichos sistemas, 2ungque tienen 820 bases ch los Estados Unidos, sé tienden alrededor del mundo y, al decir de peritos en el asunto, dadas los circunstancias actuales, no pueden sostener, con eficacia una corzTa con la inten.
Para hacerle frente, agregan, Será preciso que e unan, combinando una sola. agropación sus redes nas cionales y extranjeras, Son cuatro los grufos norisamericanos principales en lo que a las comunicaciones atañe. Al presente com piten entre sí en la transmisión de ¡mil millones de dólores, en peor y los contínentes de Europz. Asia?
hembres que mantienen amistosa8 y cuyos movimientos son causa de interés constante en los círculos industriales y financieros de Nneva York.
Sen, estos hombres, Newsombh Carl ton, presidente de la Western Union; Walter Giflord, presidente de la Araerican Teléptone y Telegraph Com pany; Sosthenes Behn, presidente de la Interaational Telephone y Te. lesraph Company, conocidísimo en toda la América Hispana, y el ral James Harbord, presidente de la Radío Corporation of América.
Estas compañías dominan emprésas afiliadas en tedas partes del mun do y se dedican a un2 actividades industriales que, con ns nao! De cercar una 2mal acta; sentarian un valor superior o. lez uyendo el núcleo económico de mayor pctencia en el mundo, Solo un obstécula se presenta, por el momento, en la senda que pz: ira ta la ley Wi te, que prohibe la fusión de compas ñías telegráficas con empresas inalámbriczz. Empero, se ho iniciado un mecvimiento que tiene objetivo la abolición de dicha e: ula.
Es muy posible que, antes de que expire el año en curso, la formidable combiazción a que nos referimos dos, y entre la América del Norte y la América del Sur. Los jefes ac. tivos de. estos grupos son evatro!
relaciones; Geno. sus propiedades, combincdas, repre po mode, SOT Domiago, 26 de Layo de 1929.
DES!
paca 1d EaciR Alrrc aro POSTEAR Az SUDITTAA ¿Que lay en el país y que las fábricas co0Baica l ¿E Haga que sus Hontas duren más par el método COO5RIG.
PEL PS a.
AT esiá etendido por un experto quien ha estuciaco 1, todes los adelantos maceserios pera presier un PERRITA ADAN AREA EEN Ca ETRE EAS ¿SURE LAS FIEBRES. Eectofitos y maloria, y evite su ear rrencia, con el Tónico Antfebril y Fe»
rruginoso de Léonardi.
De año en año se consume más. Por qué? Pozque el Tónico Antifebril y Ferruginoso de Leonardi nunea deja de curar.
Ñoj Juegie con su salud; no 38 exga tomando otros remedios. Al primer sintoma de resfrío, bre o e maÍaria, tome el. TOMICO ANTIFERRIL FESRUGINOLO DE LEONARDZ mente, en las horas Jargas de ir tras el ara. hecho de tierra y que a ella ha de tornar, verbles, que han menester espíritu inusitadamenhombre se siente a un liempo responsable de la labor e incierto de la recompensa. Siembra mensajes dentro. de Jos Estados Unisea un hecho consumado.
rr AS ner les secará la tisis, les roerá la anemia. Elles velverán, Yo na tengo prisa. mi me da lo miso criar cardos que estigas. pero ellos no pueden vivir sin pan Volverán. LA CIUDAD. No lo ereo. LA TIERRA. Aun no se han acabado de marchar, y ya están volviendo. Mira en derredor. No ves? Los flecos de tu chal de cortesana han echado raítes. Mentían ser de se: da, pero eran sin duda de fibra vegetal. Fuera de tus puertas, desparramándose por la que fué campiña, centenares de casitas aisladas, unas lujosas, modestas otras, pobres las más, surgen cada día, como brotan las setas después de una Jluvia de otoño. Ya ves; todas tienen, las ricas un jardín, las pobres un huerto. Vuelven a mí los hombres que se fueren, los deslumbrados de. la electricidad, los asfixiantes de la gasolina, los envenenados del humo. Vuelven despacio y a paso corto, como chiquillos después de una escapada, pero vuelven. Tengo, para obligarles a velver (una aliada que tú no sospechas: La mujer.
LA CIUDAD. Riendo con desprecio)
La mujer. Esiás loca! Las mujeres? Quién más que ellas se deja arrasirar por el vértigo de las ciudades? Mira desde lo alto de ese colado en que se está secando la última cepa de la viña que ya nadie cultiva, y las yerás. Pintadas, teñidas, artificiales, estériles de pies a cabeza, locas, no ya de su cuerpo, sino de su vida, gritando, retorciéndote, embriagándose como los hombres, más desaladamente que los hombres, de todos los desequilibrios. Las mujeres! Valientes aliadas te has ido a bus»
car! Hey que, perturbadas por mi maleficio, hasta las buenas parecen malas!
LA TIERRA. Imperturbable) Lo cual no. impide que cada una de esas casitas que se han salido al campo huyendo de tí, haya brotado a impulso de un capricho, de un deseo. de un anhelo de mujer. Ellas podrán correr desatinadas a su perdición, pero no me olvidan. En el fondo del alma hasta de cada una Je esas quienes llamas con desprecio malas mujeres, se ogazapa el deseo del hogar silencioso, del huerio labrado por las manos propias donde ir a cortar la verdura que sepa a tierra, del eovral, del establo donde encontrar el jarro de leche rebcsante de espuma, de la pradera verde en que trisquen a un tiempo el niño y el cordero. La mujer, depositaria de la vida, aunque quiera, no puede renegar de la vida. No la deja la urgencia maternal de sus entrañas.
Tgnorante Ja de hoy, no sabe que elia fué quien ezmbró el primer grano y molió entre des pie dras la primera espiga, pero su sangre lo recuerda por ella. La vida. qué no hará por ella, mejor diche, qué hará contra ella una mujer? Hasta sus errcres, hasta sus pecados son sencillamente exaltaciones o deformaciones de su instinto esencial: Salyar lo que está en riesgo de perecer! No corre a Ta herida, ne se acerca a la llaga, inevitablemente? Siete hijos robustos ha de tener, y el preferido de su corazón será el octavo contra hecho y raquítico.
Veinte polluelos han de nacer vivos y hambrones, y a todos dejará por atender al veintiuno que no aciarta a salir del cascarón y da las hoqueadas. acojerá al perro feo y apaleado y al gato abandonado en el muladar, y calentará, metiéndole en su pecho, al pajarillo que cae del árbol con el ala rota. quiéres que no ralve a su propia especie cuando tú la hayas puesto en trance de muerte? Ella hará tornar mi sana aspereza al hombre extenuado por u blandura. Te ríes? Dices que muchos hom.
bres jóvenes han ido a tí cediendo a la apasionada insistente de la esposa que exije diverión? Es cierto. pero ella es la primera que ciente el ansia de volver, porque Se cansa de zer estéril, y en la ciudad es posible que llegue a ser máquina de tanto rendimiento como él, pero tarde o temprano, tiene que renunciar ser madre de hombres, porque con sol escatímado, aire enrarecido y leche eulterada es muy dificil criar a un niño. fuerte y zeductora es la atracción de un dancing que enciende la sangre con su ritmo infernal.
mas, precisamente, el corazón cemo el meserse de las frondas y el ondular de las espisas merca el ritmo pausado del viavén de.
una cuna.
Bik BE Sh EN En 14 Cenp AÑA He aquí uns vista de le mesa de honor en el be ete anual Ze The Associated Pres8, en el cuzl fué huésped el Pre: te Hoover, a quien puede verse de pie, en los momentos de pronunciar un discurso que bien pued calificar: sacional, ya que en él semitió que la criminalidad, en los Estados U: tomando alarmantes caracteres, Mr, Hoover ter infnó su dis a la prensa que prestara sy concerso hacía el rrera eapaz de resistir la zcometida del crimen.
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