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1942 bolsi. chi.
a del conprosas, Fas cola susibili a causa rzo de ensidad cblo es Los ver bien, de cerEmpren España, peñado mente proble 6, inacambis os de bles a que giosos. ersonaespaño!
se desrensión españo emocra magniNo 1:orria de Martes 14 de Abril LA PRENSA LIBRE Campo de Concentración La Libertad de España (Del libro Europa fugitiva. de Marfa Encito)
jestá harto santificada por los crímenes de sus tiranos Luvio expreso de la autora, para LA PRENSA LIBRE María Enciso, es en la hospitalis, una emigra da política más, acogida al calor fraterno de la República de Colombia. Como en España, trabaja. escribe, esparce su dinamismo vital, en quehaceres de la hora. Es María Encico, un de las mujeres españolas, de la joven generación que vivió la hora revolucionaria de la proclamación de la República, que trabajó con la República, que en la guerra cumplió con su deber de española. En tanto millares de mujeres, con sangre española, desconocían la tragedia de su patria, la calumniaban, se mosaban afectas a la politica de destrucción, aplaudían ante la noticia de bombardeos que segaban vidas indefensas de niños, mujeres, ancianos; mientras mujeres mostraban la crueldad salvaje de sus instintos en fiestas de recaudición de fondos para aumentar los crí menes que ensangrentaban la tierra española, por los invasores y traidores cometidos, otras.
mujeres, de la misma arcilla española, llevados de su patrotismo, ayudaban a salvar a su pa tria, a salvar la Democracia; y unas en los campos con sus trabajos agrícolas, otras en las fábricas y talleres, aquéllas en los hospi tales, en los mismos frentes de batalla, todas esas mujeres de la nueva generación española, luchaban para salvar a su patria violada; a cre grupo pertenecía Carmen Caamaño, aquella inteligente muchacha que con la delegación universitaria española, nos visitó en el año 1932 y que nos trajo con su visita aires de una nueva España, de esa España que hoy se pudre en cárceles, campos de concentración, de esa España que para tus mejores hijas tiene el gesto de mayor crueldad y miles de mujeres, Carmen Caamaño cumple hoy en los presidios españoles la pena de 14 años de prisión, separada de su hijito, separada de su esposo que cumple condena perpetua en horrible presidio. esa generación pertenece María Enciso, que en este libro Europa Fu gitiva. nos presenta estampas de la Europa que ha visto y ha vivido en su misión de cuidado y atenciones a los niños esuañoles que en tierras de Europa recobraban la tranquilidad perdida.
ESTAMPA NUMERO 13.
Hemos visto varios. Argelés rur mer, Saint Cyran, Clairmont Ferrand, Guerent, Periguex, lodos, con esa desolada fiscnomía de hacinamiento, de multitud Agrupada en una despiadada miteria.
En los primeros meses, en Argelés sar mer. Es un campo de concentración a orillas del mar. Se oye su rumor constantemente y en la triste vida se evocan figuras conocidas en tiempos más felices, paisajes viajes por la costa Sur de Francia, poblada da lujosos hoteles, balnearios y bellicinos paisajes. pueblecites blancos, recortades sobre el anar parecidos a los que quedaron perdidos tras las alteras de los Pirineos, en la costa brava catalana.
Los refugiados españoles to catecnlian ca Ar relés amontanados a millares. En informe montón.
Sin ropa ni alimento ni medicina para los enferries.
Sin techo donde guareceres de los vientos Invernsles muy fuertes en aquella región.
Entre los refugiados, hay de todas profesionis, de todas edades, de todas las situaciones sociales, en ra patria. Desde el obrero menos calificade, hasta di más encembrado intelectual. No hay diferencias en ha gran mayoría de los casos. Ha habido excepcio nes por conocimientos anteriores, per amistades, par azar a veces. Pero el gran contingente de refugisdos españoles pueblan los campos de concentración y son gentes en la actualidad, que viven, o mejor dicho que vegetan, volcados al exterior, pendantes con angustia de las noticias que puzdan Hegar de alguien que se acuerde de ellos desde afers. De alguien que pueda solutionar tu cato.
Su caso. Es el caso de miles y miles. El caso de la España desperdigada por todos los rinceses de Francia. Salir del camre, tener Ebertad, vivir del trabajo como siempre. Scatir, pensar, trabajor, vivir en fin, como persona humana. Dejar de ser un des pojo samido en la más agra desesperación.
En ua principio el campo de Argelés, estaba todo El plagado de agujeros hendes en la tierra. En ca da uno de esos agujeres, una forma humana. Envuel.
la en una manta en el maior de les cres, con las piernas encogidas por la humedad. El curipo az0tado por todos los vientos. Alli quinia, tumecidos, la movimiento, largas horas, interminables días, etermas horas heladas. Sin abrigo, sin sitio para tenderse, sin sosiego.
Cen el establecimiento de la Re pañol de entonces, que es exacta nación en un conglomerado de fra de mente el de todos los tiempos, de en su ejérHay que darse una idea si esto es posible lomada a raiz de la renuncia al tro cia: La Constitucón reconoce la cito a los mismos militares que se que representan esas noches en que no hay formalno del príncipe Amadeo de Saboya, religión católica como religión del enfrentaron a la insurrección repude descansar, tendido al menos, aunque sea en el por la asombro a votación verifi Estado, y no tolera las demás. Ha blicana. Ejemplo magnánimo y pacada en las Cortes, habiend colte concedido la libertad de imprenta, triótico, que los monárquicos Ins duro suelo. Noches que pasan cicogides, metidos sido los republicanos 253 votos con el derecho de petición y la igualdad reaccionarios tan sólo se han serdentro de esos agujeres, como galerias subterráneas, tri 32, parecia que el ordenamien ante la ley; reconoce la seguridad vido para facilitar el quebranto de cemo tepos humanos, con la idea de encontrar un to democrático hallábase muy arrai personal y la institución del Jura la fidelidad y la lealtad que se le en la idiosincrasia do.
debe a toda acción humanitaria.
abrigo para los miembros helados. de lo contra per cuanto les gobiernos de la reac Por demás está decir aquí que Tal fue la suerte de la Repúbli rio, pasarlas andando por la arena de la playa, con ción hayan pretendido mantenerlo toda clase de códigos, en las ma ca española, traicionada por los movimiento continuo para ahuyentar el frio que siempre en la oscuridad más abs nos sarcásticas de los gobiernos ab tránsfugas de adentro, bril:caziente hela el cuerpo en un delor violento.
la ignorancia. En no son que letra de a España, no menos que Francia e muerta. el pueblo español, lleva fuera, calculadamente denigrada Italia, aún en rus empos de más do en andaderas desde tiempos re por todos los reaccionarios del or calamidad, ha dado al mundo las motos por todos los pretendientes be. De sus pocos años de vida, demejores bretes de los ideales de a la corona y al caciquismo, como dicados al restablecimiento econóLibertad.
el generalisimo que gobierna la mico, industrial, artístico, intelectual El Tribunal de la Inquisición, más peninsula en la actualidad, no hay científico de la nación, no queda Cuando la vida del campo se hizo ya cotidiana, que para los delitos contra la fe, podido aún, después de tantas in más que un breve pero grandioso cuando se vio la imposibilidad de una incorporación se había establecido alli para los tentonas y de tanta sangre generosal recuerdo: se levanta hidalga, entre el rápida a la vida humana, alguien hizo posible la delitos pelitices, ya que es prácti derramada por millares de héroes, clamor altisonante de todos los pueconstrucción de barracones de madera. En cada uno ca y, o de les tiranns, el tergiver cimentar el pedestal de su Libertad. blos libres del mundo, y cae heroiuno sar las causas en que han de des La república de 1931, tan cris camente, abrumando la conciencia de ellos hay lugar para trescientos hombres. Las ahogar ellas su tornes desigaios. tianamente tolerante con el rey des universal, por la hazaña taimada de paredes lisas y liso el suelo, que sigue siendo igual, La época más odioca y cruel de tronade, a quien se le asegura su un Quisling y los ejércitos espúrces mente la arena, pero ahora ya hay posibilidades de la persecución en España, no cabe salida de las fronteras con todos sus de dos naciones poderosas, al serduda que fuera la de Fernando VII, millones de pesetas y pretendiendo, vcio de la barbarie.
tenderse. Sobre un saco de orpillera, pero al menos y es precisamente en esa época que con la fe altruista y humanitaria del en un espacio reducido, naturalmente, puede estirar vemos caer a tantos sabios y a tan pensamiento democrático, unir la A. ARIE sa el entumecido cuerpo.
tos héroes, no por haber renegado APOYO LA PRENSA LIBRE, 1º de Agosto de 1936.
La alimentación es inverosimil. En Argelés, sie haber injertado en el alma popular OFRECIO LAS BALEARES ITALIA CAMBIO DE SU de ninguna fe religiosa, sino por EN LONDRES SOSPECHAN QUE EL GENERAL FRANCO pre la misma. Dos veces diarias, un cazo de zant la que habia de encaminar na herias cocidas. Puede parecer exageración. Pero no. ción a la conquista de un ordenaLo sé tan cierto, que aún me escucce hondamente miento de solidaridad y de justicia.
el relato de ello. Así, el almuerzo y la cena. Así pa despotismo, cae Juan Martin el Em Descúbrese que los aviadores italianos caídos eran militares, entonces, bajo el zarpazo del ra mujeres, para hombres y para niños. Porque tam pecinado, cuyo eroismo impresiona que cada avió portaba cinco ametralladoras y muchas municio.
bién hay niños, de aquellos tristes, envejecidos, ni a sus propios verdugos y glorifica nes y por medio de balones, aviadores españoles rebeldes les detoda España. lo mismo Javier Les especiales, de los campos de concentración. Zalina, fusilado en México en 1817, jaron caer uniformes de legionarios e instrucciones de hacerse nahorias, que flatan sobre una agua parduzca, sia quica hakare sublevado contra cl, aceite, nauseabunda.
gobierno absolatista de Fernando pasar como LA PRENSA LIBRE, 31 de Julio de 1936.
Nosotros, somos nosotros la armada capañola, tampoco Hay una cantina para los afortunados. Los pre Vil y no centra la religión del Estado. el canario Juan Diaz Per cios son caros, y los que pueden perimitrse el lujo er. quien tanto se había distinde hacer sus comidas en ella, están supeditados a guido en las batallas contra los elos caprichos de los vigilantes que han de otorgar jércitos de Napoleón I, llegando a siempre su permiso para ello. ca esto juegan un de ser nombrado mariscal de campo gran papel ka simpatías personales y otros factores, excita a las masas contra la Iglesia nos han dejado material abundante para llenar volúmenes que luego serán Si las gestas épicas y gloriosas de los pueblos al través de la Historia que hacen dificil el acceso a la cantina, hasta para de Cristo, sino que en una pobla tratados de Historia Universal tangiversados según las creencias políticas de los que por algún conducto reciben dinero. Cuando ción de Galicia, dirige la rebelión sus amore. y explicados más tarde según sea el marco de las convicciones del en una barraca se declara una enfermedad, es muy contra Fernando VII por la aboli catedrático que la presente al criterio de sus alumnos, así la tristemente cécién a quel sujetara la Consti ke revolución española que hoy evocames, dejará un penoso recuerdo pare dificil atajarla, porque no hay enfermeria, ni meditución de 1812, siendo canallesca la litoria de las injusticias y del atropello humanos, cinas. Hay que levar a los enfernos al hospital, mente ahorzado en la Coruña en No es el rencor ni el odio lo que puede mover a un humano mortal a más o menos próximo, y en muy malas condiciones. 1815.
La decapitación de Mariana Pi recordar en esta fecha gloriosa para los republicanos españoles, los errores coHay epidemias, enfermedades de la piel, que se tranda, bella y hermosa joven gra metides putas y otros en los amargos dias en que se inició el derrumbatan en el campo mismo, que ya son como crónicas nadina, hija del cantán de navio miento de las democracias del mundo. No es hora de pedir puerilmente cueny características de los hacinamientos humanos, sin de la real armada Mariano Pineda, tas a quien sufre las consecuencias dolorosas de sus erros. No, pues, que higiene, ni aimentación conveniente.
sentenciada a ese suplicio por el ésta no es la hora de las disyuntivas. Es la hora de la conciliación y del de deto de haber bordado una ban tacho Universal. Es la hora, de que cada cual, ocups su lugar consolidando Una plaga de esas es la saraa. Todos tienen. Ma dira que debía vir para un un triunfo que se perfile con caracteres cada día más firmes.
yores y pequeños. Se van curando, y vuelven a re entamiento popelar en las Anda Pero si es hora de recordar que el recordar no es pecado que les cacr, y así hasta que sakn y se incorperan a nae historia de la inquisición, toda allà o donde esté, corre por las ardorosas venas de los que supieron derramarlucias, no ne nombre en la infa Republicanos Españoles, existen todavía, que todavía la sangre española aqui, vida si no normal, en mejores condiciones.
Estos campos, están rodeados de espinosas alam bradas. Retorcidas, altas. con una separación ea tre ellas de varios centenares de metros, para de nitar el de hombres y el de mujeres.
quiera martirio tencia.
Las que son realmente incurables, son las enfer. vez que la bella bordadora, ni sla en aras de un sacrificio que no debe ser estéril. Que se recuerde, apropián.
medades del espírita. Un caso al azar. Un hombre glorificaría el recuerdo de su exis dome la frase de Angel Ossorio y Gallardo que nosotros, somos nosotros y pues que existimos, pedimos el derecho que nos corresponde. Que si algo regularmente joven. De mediana edad, laborioso, podria admitir que el ve hay que amerite compensación, es la causa nuestra, que al fin, es la causa simpático, muy hablador en la vida normal. De re arable racerdote Muñoz Terrero, de la democracias. Que si algún dia, Miaja u otro de tan gran corazón pide: pente, e volvió sombrio, taciturno, iritable. Tanto, por sus discursos en los Cortes en Hombres que sepan morir. les Republicanos Españoles, olvidando el Pacque un día, en una discusión sin valor y sin sentido, pro de la Libertad, habria de con to de No Intervención, o la tristemente célebre Ley de Embargo de Ar de esas que distraen el aburrimients en les as mo siderarse como herético y profana mamentos, serán los primeros en dar un paso al frente.
dor de la fe cristina?
nútonos que no acaban nunca, la acometi5 un ata El ordenamiento constitucional es que, mató al que con él discutía, y seguidamente sej suicidó. ALOMAR Murió ca dacto. Psicocis del campo, dijeron Derde hego, una enfermedad que ningún español conocía antes de febrero de 1930.
stare de bacalso y ran, sin agan. es ademis Esmuca uspecial, por toda comida y por dias y días, Guardan a los refugiados enormes atnegaleses, Imponentes, con el fusil de bayoneta cald. Ne grs, impresionantes. Inspiran temor sólo al mine. de todas las torturas, es además de no poder ver ci sire ni lum, ni estuthor en la noche la voz de seres querides, aun a distancia, el tormento inble de la rod, irrefrenable, testuradora, en una angustia de amorts. Sen esos momentos de alucinaDe parte a parte de los campes se establecen en tercera, curado todo se ve a través de una logos desgarradores, a través de las alambradas quente erials, freez, que dicurre pegada a nucsseparan a hombres y mujeres.
tras labios febriles. Son esos momentos da martia, de la sed agobiante, y sin agun, hasta que el castigo es levantado y la fiebre ha prendido ya en la sangre.
Una voz que grita. Antonia. vuelve. Antonia.
Retumba ha voz en el aire, con tonoridades fundas y medrosas, en la anchura de la mucho. Qué. cuenta la voz femerina, sus cuitas, sus temores. Erás bien?
sa estado y el de los niños, si los hay. vuelve la pregunta hacia el amado que al otro lado de la lambrada se debate en congojas impasibles.
Durcalzos, derude, miserables, en habitaciones pequeras, porque alli teen ecmo refugio una casa destartalada, medio denuids, ce agrupan hasta eA centenares de metros de distancia, sin poder chenta y cien pizzones mayerer, y en una atmósfe verse en la oscuridad de la noche, en la honda angus, ra irrespirabla. Ali niños pequeños, que no andaban ta de la reparación y en la desperanza del pre aún, y muchachos adolescentes, y enfermes y ancianos y toda la indgencia que antes no era conocida por el pueblo español.
sente.
Con scr erto an taille, nada mo pareció más pro decolador conde los campos de concentración para niños. Pa a niños de todas edades, que algunas ve ces, sa oasentraban lnc nados entre personas mayo res. Por ejemple, ea Cla aont Ferrand. En una indigente premircand.
Arrancados a la vida normal, al cálido afecto del los seres queridos. Varios trades sobre el suelo extranjero, sin patria y sin fortena, cara a todos los vientes de la suerte. veces, por un momento de imposible contencien, lus nervins estallan, hay una contestación al rada y viene el castigo. qué castigo! En una PAGINA QUINCE Esta es ahora su vida. La vida de la flor de España. de los que siempre han vivido en humildes o acomodados hogares. Esos hogares españoles, ejemplares, magnifices, rebozartes de limpieza y hearadez, espeios de palcriad material y moral. Han vi vido siempre en paz, trabajadores, entre el amor de Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
los suyos, y el ambiente sano de todos los días, con surcos imborrables, tradicionales, de geenración en, generación, arraigados en las costumbres. Vidas sencillas, que después de la tragedia volviéronse indigentes, echadas sobre la arena, en espera de otro día que nunca lega. alli esperando están todavía muchos miles.
Peor. Están en la angustia y el pensamiento puesto en ese día que puede llegar en que sean llevados a la fuerza a morir asesinados. Que puede llegar, porque para otros ya llegó.
Va para tres años, que el noble pueblo español, se sintió vendido, engañado en su confiada ingenuidad.
Se echó al mundo pasando por la República Fran. cesa, con el pensamiento puesto en los sentimientos de comprensión e hidalguía innatos en él. Nunca hu bieran sido iniciados en España Republicana los fatídicos campos de concentración. Nunca lo hubiera sido para nadie. Pero a los españoles les ha cambiado esa suerte y los han conocido plenamente. a estas horas los que allí quedan no serán, ya, segu ramente sino piltrafas humanas. Sin senitdo de horas ni de días, ni de años. Todo gual. Serer vegeta Livos, que únicamente viven porque tienen el corazón prendido a una esperanza, aquella esperanza de los primeros días, a aquella que es eterna ya.
Que alguien de fuera solucione su caso. Esperanza que la guerra europea ha dejado en suspenso casi indefinidamente. asi transcurren los días, y los meses y los años.
para los refugiados españoles en Francia. ati. hasta cuándo?
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