Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
Jusves, 23 de Mayo de 1943 En las horas de la mañana ayer desfiló por algumas calles de esta capital y llegó hacia el frente de la Casa Presidencial, un número de estudiantcs, la mayoría de ellos del Liceo de Costa Rica.
Ea manifestación nos mueve a hacer algunas reflexiones que externamos en estas lineas.
Habíase invitado, desde el día anterior, para una manifestación popular, y como es natural, pensamos que desfilarían elementos del Partido Co:tecista que es el adversario más tenaz de la reforma a la ley electoral; no fue así, desfilaron los estudiantes, los jóvenes; y en presencia de eso hecho, danes a la manifestación el sentido que todo capirito comprensivo debe darle: fue una explesión de ese espiritu juvenil siempre curceptible las excitaciones, siempre pronto a la reacción inmediate, pero nunca mal intencionada ni perversa.
Así lo reconocemos: los jóvenes del Liceo y de otros colaging desfilaron en el intento de presenteres frenis lo que elles, no discutimos ahera la legitimidad de a creencia, pensaron que podía ocasionar un perjnicie a la emisión del sufragio popular. El joven puede equivocarse, su inexperiencia lo equiveca cen frecucucia, pero es siempre sincero, nunca va movido por la pasión mezquina, va siempre empejado por ese entusiasmo juvenil qez si yerra a veces es siempre expresión de una idea y espontánes manifestación de una equivocación capiritual.
Per fortuna en esa misma forma debe de haber interpretado los hechos el Gobierno de la República, porque no obstante las amenazas que el Farida Certezista habis echade a volar, no chs.
LA PRENSA LIBRE Cocción del Partido Republicane Nuelcna!
LA MANIFESTACION DE AYER EL projects es reforma de la Ley Electoral quo hoy se ditents en el Congreso de la República, ha provocado a estado de efervescencia en el Par tido Demócrata. Eu situación moral paede signifi car uches coms: puede significar, senciamente, cpartecismo en el uso de situaciones psicológicas para crear entusiasmes ocasionados en el Partido; paede gear algo peor, pasde significar nece sidad de acudir a es eniusiasmos calculados para sorprender el ánimo del ciudadano. Muchas veces estos entusiasmos calculados ecoltan desesperanzas.
Hay desliaciones en el Partido Demócrata? liay ya el contecimiento de una derrota electoral? Se quiere disimulas esa derrota al amparo de estas po siciones equivocadas de falas iras o de faltas alarmos? De todo eso puede haber.
La reforma electoral se va a discutir en el Congro de la Repben, ante ere tribenal mayestático que es la CPINION PUBLICA costanicente, tamLifa an el juicio de la naciones de América que ta entre nosotres sus representaciones. No es La crinca la reforma electoral. No hablemos de críres. La histeria electoral de nuestro país peedo insgerre con ra distinto criterio: con el criterio de venidos o con el criterio de les vencedores.
Para el juicio de los vencidos, con más o menos in, la historia electoral costarricense está llena ceres. No ha habido una sola lacha electoral la cual los vencidos no tengan raa qaeja que a Hegado a la alte magistratura de la grandes hombres maestros en medio de elsels, en el julio de sus enemigos.
a realment el fueren hechos neceo ca la carnefa cisteral para evitar ctres di Paso dito es c23 we to eat 203 is die de fazle iras partidaritas que manifestaban en ios corrillos y en los anuncios y artículos de perió.
dico, no obstante los deseos de subversión que ese partido viene manifestando, el Gobierno, en presencia de la manifestación de los estudiantes se limitó a ver y a sin mover un policial, y menos sin levantar una cincha ni ejercer el menor acto de violencia, Pero esta medalla tiene su reverso: muy diferente a la actitud de los jóvenes estudiantes fue la de los instigadores, la de los que llevaron la in quietud a los establecimientos de enseñanza secundaria, la de los que empajaron a los jóvenes, explotando en beneficio de su pasional interés la nobleza de ecos tanques juveniles, y se valieren de la inexperiencia para llevar agua a su molino. tal decimos porque si el Cortesisme invitó a la mani festación y con insistencia pedía a los ciudadanes manifestarie contra la reforma a la ley electoral, si tal hizo el Cortesismo, en la manifestación apenas zi se vió; uno ens otro desfilaba entre los jórenes estudiantes, pero no todos, no los que instiga ron, no los que amenazaron, no los que han venido calumniando a los funcionarios públicos, no los que han venido desde hace rato irrespetando al Presi dente de la República y a los representantes del pueblo.
La de los jóvenes fue actitud equivocada pero valiente, injusta pero sincera; la de los otros, la de los cortezistas que instigaron, la de los que han torcido los hechos y supuesto intenciones perversas e quienes siempre han dado prueba de sensatez y de patriotismo, ea fue cea muy distinta sa fue actitud premeditada y traicionera, injusta e insincera.
Nosotros irrespetaríamos las más hondas convicciones de nuestro Candidato, don Teodoro Picado, si pensáramos mal de la juventud; irrespetaríamos su condición de maestro, su temperamento de maestro, si pensáramos siquiera que en los jóve nes haya torcidas intenciones o perversos propósi tos; pero haríamos mal si no desglosáramos los va rios aspectos que el espectáculo de la manifestación puso de relieve, y si no marcáramos con meridiana claridad la diferencia que entre los impetus de los estudiantes y las tentativas de atentado de los que llegando a la manifestación, pretendicron sacar por mano ajena las castañas del fuego.
Ya los jóvenes se manifestaron ayer: nosotros Fansamos que con la misma valentía reconocerán mañana que el Partido Republicano Nacional sólo pretende salvar a Costa Rica de un gobierno irres.
petuoso de las libertades públicas, perque ya el Candidato de ese partido, cuando fue Presidente se lanzó contra la libertad de sufragio, y contra la li bertad de reunión, y centra la libertad de palabra y contra la libertad de prensa; porque ya den León Cortés desde la Presidencia de la República se hizo responsable de la flagelación de los estudiantes ous to opinaron con él en el asunto de límites con Panamá. Pensamos que los jóvenes estudiantes. con la misma valentía la misma sinceridad y el mis mo entusiasmo de siempre habrán de reconocer, andando el tiempo, que el actual Presidente de la República es hozabre que merece el respeto y la PAGINA SEIS FALSAS IRAS produciría gran satisfacción poder trastornar li República a propósito de la reforma electoral. Tam bién en eso anda. ANDA provocando falsas iras en almas ingenuas y en jóvenes sin experiencia politimazo y cobraz dedos, no ha habido una sola elección presidencial que los perdidosos no intentaren anxlar por los términos legales o sobre la cual, para faltar el juicio de la historia, la impugnaron por vicica. La República no ha perecido por eso. La República no se hunde porque un Partido triunfe en los cemicies y otro Partido pierda o las palmas de la victoria que anhelaba o las ilusiones que se hubice forjado de alcanzar el poder.
Hablamos de errores casi evidentes en la his toria electoral de Costa Rica. Si los ha habido. Si debiera marse la palabra crimen para condenar o definir esos errores, cabría el uso de eso término.
Sin embargo, la República vive, vive grande en sus destinos y para el orgullo de sus hijos. La realidad de eses errores mantiene una constante preocupación en la ciudadanía; la de perfeccionar la ley electoral y de allí resulta la fastitución que vivimos, seguramente que no como un ideal perfecto de procedimiento electoral, pero sin duda lo mejor a que hemos podido llegar en medio de este juego difícil que es una elección. Se ha garantizado al ciudadano el derecho de emitir su voto sin treido a ello por medio de la opresión, del engaño o del soborno; bemes constituído todo un sistema 1égico de procedim entos para evitar los llamados delitos electorales. Gracias a ese sistema Costa Rica ringeva a poderes dentro de sus normas constitucionales. Qué es lo que se está haciendo ahora?
Reformando también la ley electoral para acondicienarla mejor a cus fines. Pero no se está come.
tiendo ningún crimen contra la República.
lanza al aire frases gruesas que parecen bombas de gas; simula adeptar actitudes patrióticas; llama al sacrificio de la vida y aun concita al cri men. Muy interesante sería para el Partido Demécrata llegar hasta los metines callejeros; muy inte resante sería para sus fines psicológicos que algún joven muriera en la calle y que su muerte pudiers str imputada a un agente de la fuerza pública.
Muy interesante sería para ese Partido llevar la marejada hasta la Casa Presidencial en la creencia de que se van a producir inquietudes o temores. Tedo esto puede formar parte de un plan que sí tieno trascendencia. Asi, conmoviendo a la República se estorba la discusión de la reforma social. No so obtendrá una victoria para volver al Capitolio, pero ze ahogará en alarmas y con sangre la reforma social. Con eso sí mantendrán esa odiosa sit. ación de injusticias que se quiere reparar cordialmente.
Con esto lograría el Partido Demócrata evadir las tremendas responsabilidades morales que para él implica la reforma social. No ha querido aceptar esas responsabilidades en ningún instante, pero grila cn las calles con la voz de los judíos: Señor, Señor, sélo yo no soy pecador. Todos los demás han pecado. Solamente yo no he pecado contra tu Majestad.
sea consPoriblemente se está conjurando un peligro.
Diade está el vicio, dónde está el mal, dénde está el cien a contienda electoral, o en esta conNad elasterol? Podes cl Finrin Damhersta len vantar la mano en alto y proclamar serenamente ante la conciencia de la República que él es el cordero pascual de esta lucha? Se podrá desde el Partido Demócrata cerrar el libro de la historia para olvidar el pasado? No se puede cerrar el libro de la storia ante la conciencia de un pueblo. Por eso resulta un poco histriónico que sea desde el Partido Demócrata desde donde se quiera ejercer una especie de apostolado politico para poner alarmas en el alma de la ciudadanía. También el Partido Demócrata recoge por destino fatal una herencia o:cura de tremendos errores políticos. En el seno de ese mismo Partido hay el testimonio de esto: fueron jóvenes de ese Partido los que presentaron a sa Jefe un pliego de protestas para exigirle que él no volvería a cometer errores o crimenes electorales. Es bueno que el ciudadano reflexione en estas cosas. Es bueno que el ciudadano mida si esas protestas constituyen un evangelio o si no pasan de ser un recarso político. Es bueno que medite en esa actitud de jóvenes que se inician la politica y que ya saben adoptar actitudes magistrales en este pavoroso terreno que es la politica. Pero ni unos y otros han confesado, siguiera con cierto valor en el presente que se cometieron males, de estos enormes males que pueden desmoralizir a una Nación si han de seguir repitiéndose como mal ejemplo. pesar de la anormalidad de esos males, la República no ha perecido. La República tiene valores morales superiores a esas incidencias. No olvidemos esos valores morales para darle falsas magnitudes a las incidencias electorales. Tampoco se quiera rehuir la responsabilidad de servir a los intereses ciertes de la República so pretexto de que ella está muriendo por razones de tra rcfoma clectoral.
admiración de los costanicences, y que, en cuanto.
a nuestro candidato, estenta él virtades que lo enaltecen y lo salvan en toda condición y en todo momento; su desinterés personal, su amor a las instituciones republicanas, su apego a la paz y su denodado esfuerzo en defensa de la justicia. Pero hay algo más: lean y relean los jóvenes la reforma a la ley electoral, y se convencerán que tratan de engañarlos los que la pintan como un atroz atentado a las libertades públicas, y recuerden, por otra parte, que la ley que se trata de enmendar fue precisamente la que sirvió a don León Cortés para arrebatar una curul legítimamente ganada, la que sirvió al mismo don Leén Certés para destituír a los miembres del Consejo Electoral, la misma con la cual den León disbarató juntas electorales que proce dían con honrader, pero contra la voluntad del Fresidente, la misma bajo cuyo imperio te cont maron los desatinos de! Guanacaste en el afán de burlar la elección del doctor Vargas. Seguraments per eso la defiende el Cortesismo; a la postre es reliquia de aquella administración que se caracterizó por su violencia y su irrespeto a las instituciones electorales. Procedan los jóvenes como jóte nes, pero abran los ojos; sigan sus impulsos, pero no se dejen sorprender por hombres que sólo tentan saciar sus personales ambiciones; pienten libremente, serenamente, eso es bello, y sobre todo, busquen el interés de la República en estas horas de congoja universal, pero no le hagan el juego a un partido cta a la larga sélo va a conseguir el desprestigio de nuestras instituciones democráticas.
Pero la ciudadanía está en pie. Las fuerzas la victoria están vigilantes. También decimos, tras termarse antes de la derrota, es darse por vencidon ROMANO SARMIENTO De do poyeST TO el Partido Demócrata lo Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio Cultura y Juventud, Costa Rical 1
Este documento no posee notas.