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LA MANO HORAS DE AMOR por CARDO LEÓN (Viene de la página 3)
veces teinmos. Dos veces estuve casi o sin verin. Por qué?
El hombre baja la cabeza, luego dice. Le pedl dinero y me lo nego. Eh? salta con expresión do triunfo el otro policia Qué me dice, Montalvo. Que me deje en paz, Cazón. ted siempre será un imbocil. Oh. Quién hereda a Roma Tudorinterroga el policia sin hacer caso do la exclamación de su colega. Yo, señor. Ah. Cuénteme usted la altima rencilla.
La boca de Tudor se hace más pastos: hombre sufre, evidentemente.
Con un esfuerzo, comienza el relato con vox entrecortada. Habla lenta mente. Pero Montalvo no lo oye. Su e In manos 10 Emilia Tudor. Unas manos enormes, de dedos ganchudos, de fin de buitre.
Artritico. piensa. Temperamento bilion.
De pronto cope aquella mano. LA siente helada Terror. Inguletud profunda. Toda la manere la tiene este hombre en el corazón Contine acra en vor alt. Por que no continen. Sencillamente dice Cazon riendo. porque ya ha terminado.
En ese momento teran los de la dactilescopin. Se examinan los rustrose confrontan con in mano do Tudor.
Completamente distintos afirma el técnico Eso stron no son de este hombre.
Tudor respirn. Opino lo mismo dico Montalvo. Seitores: hasta luego Sale. Sus pass pierden en la calle. Poco después el sobrino puesto en libertad. Machacados. Efectivamente. Es usted un estúpido bribón, for asesino. dice el policía con vos Incisiva. Hizo usted el trabajo más ¿Te acuerdas? Quise, con impulso aleve, Idiota de un desdichado criminal, cosobre tu pecho colocar mi oido mo es usted. Llevó esa mano para preparar la coartada la robó usted y escuchar el dulcisimo latido de la Morgue el día anterior al crimen ¡Era una mano conservada en formol. con que tu blando corazón te mueve.
El olor quedó impreso en las sábanas, Prendi en mis brazos tu cintura breve en el armario, en la puerta, en in ropa Interior. Usted fué al anfiteatro y hundi mi rostro en el caliente nido visitar al portero, a quien conocin de tu seno, que es mármol encendido, de lana fecha. Recorrió las dependencins de la clinica. la mino abandocarne de flores y abrasada nieve.
nada sobre un mesa de mirmol le llaCon qué prisa y qué fuerza palpitaba mó la atención. Dexperts en ested in Ides de emplearla para el crimn, critu enamorado corazón! Pugnaba men que, entre paréntesis, ya tenía ustu talle, en tanto; mas, con ansia loca ted premeditado. Penso que al hecho no podia darle otra importancia que bajo la nieve el corazón latia, el que generalmente se da a estas monudencias en Ins clinicas. Las imy en su gallarda rebelión queria presiones digitales de un muerto tras saltar del pecho por besar mi boca.
rian una confusión: se creería en una similitud percibida una vez en la India por el doctor Romer. En último la opinión pública no iba a aceptanguito del todobne la puerta de Emilio Tudor. Intentano la legenda de la policia al respecto Retrocede violentamente.
y vuelve a exern formular Una mano de muerto cometiendo un En we dibuata extradla La mano, amiguito. Ya ve usted crimen. Lo demás lo sabria un silueta, sonriente y burlona, del policía qué poca cosa. Una mano de chiquillo. Entro a la casa con una Montalvo muerto!
llave fulan. Subió a la habitación de Qué desea usted. pregunta. Señor la pobre anciana y la estrangulo. Desalarmado Tudor Qué ocurre ahora. Basta. Por lo pronto los su pues, la mano del muerto visitó al Qué se le ofrece?
yas.
mueble. Se secó en la colcha, pero Conversar dos palabras con usted Clic! hace unas cadenas opri seeb mal. Em demasiado vigorosa. la respuesta mir las muñecas la impresión, o hino wted la tarea a Entra y cierra la puerta tras de si. Ahort, Bor no, cuénteme la invers. To en su lugar, de ser tam Luego, procediendo a la inversa, invi qué hizo usted con la mano. eh? Idiota como usted, no toca insbe ta al dueño de casa Con un inesperado salta, Tudor se nas ni la colcha y dejo una som hus Siente usted le dice. Inblare Incorpora. Pero ya esta sobre el con lla, una solat: en la luna del capeja; mos tranquilamente el revolver El dogo.
pero de una mano sin formele Tudor obedece. Un frio sudor le Vamos, Vamo. Nada de impa miin, aefior asesino, es usted un med baña la frente ceni. Donde esta Imanita? Ladrón, o mejor dicho un ladrón DOO Qus ocurre vuelve a interrogar Qué himo usted de la preciosa mant Tiberal: no se quiso mbar a usted miscon ansiedad.
mo. En la segunda tabla, entre la Una tonteriscontesta el paqulropa que usted, es decir, la mano de Se acaba de descubrir al asesino quem.
muerto tocó, habia una cartera con de. su o ra tia. Ya veo la estufa. ZY mis de mil pesos. De all partió Lo han detenido?
los huesitos?
nesquisa. Lo demás. sabora ti prosigue El do. os tine al cajón de los desperdi contar usted al señor Juez de Instrue go. Seura o señorita?
cios.
cion. Er soltera. Ah, señorita entonces. LA verdad es que debe haber sido bien triste la vida de esa anciana in un compañero, sin un afecto. Miento le quedaba usted, a. Efectivamente. contesta Tudor con VOX One Montalvo baja la mirada y examina la mano del sobrino. El examen es tan detenido, que el hombre se cript. Me dink usted al fin. Pacieneta diep el policia. La miro las manos, dor Tudor, y pienso que es manos pudieran ser las de un mesino. Oh, no se sobresalte! Ya sabe que no son, no. Verdad que no Yo no entiendo lo que usted intenta dice Tudor con voz estranulada. Paciencia. peeneis. De manera continúa que hora para Si no se atiende usted a tiempo, el cutis se mar usted a la categorin de rico. No es asi, señor sobrino?
chita y envejece. Lo mejor es empaparse la punta. Pero de los dedos en Crema Hinds y aplicarla suave. vide le era diffell. El mente en todas las partes requemadas. Su deliciosa Juero. las mujeres. Sobre tofrescura quita inmediatamente el ardor. Su uso do el juego. Porque usted, mio Tucontinuado devuelve al cutis su blancura y lo con dor, es un hombre que comprende que serva suave, terso, aterciopelado.
uno trae lo otro; es decir, el dinero Ina mujeres, verdad? Por JuePero la Crema Hinds tiene una ventaja más Evita las quemaduras del sol si antes de salir se Rie los dientes negros oman pone una poca y en seguida los polvos. Esto protre losinbios mados como los de tege el cutis y lo conserva deliciosamente fresco, un cadier La mirada escruta.
encantadoramente juvenil. No te entiendo. sted quieto decir que. e tamente, que va en bus ca de la mano Una Dalides intensa invade el rostro to?
Suen la campanilla del teléfono en el despacho de El doco. Hola! El settor Montalvo. SE: hoy yo, Rur :Qué ocurre. Una cor Increible, jere. Las huellas halladas en la habitacion pertenecen a. quién. un muerto. Vamos, Rusdice Montalvo con un estremecimiento. Djese de bromas estúpidas. No es broma, melior Montalvo: se trata de una analogia Onica o pertenecen a un muerto. Serin imosi ble lo primero. El registro Rua un dedicado que se ahorcó el mes pasado de hambre y de miseria.
Al principios Ignoro quién pudiera Her. Pué expuesto en la Morcue.
All lo reconoció un trapero. Ah, bien. Gracias, Ruiz. Cómo gracias?
El policía cuelga el tubo y no conteata Tiene usted el cutis requemado por el sol?
CREA TRANSCURREN varia wemLA actualidad del crimen ha edo poco a poco en el olvido Emilio Tudor, ya olvidado del suceso que lo hace rico, duerme en el en.
tresuelo en que habita, tan solitari, modesto y obscum como De pronto, alguien colpea la puerta con los nudillos de los dedos. Tudor despierta con brusquedad: escuch La llamada en timida, como de per na que no está muy segura de to incomodar. Se arroja de la cama, ya CREMA HINDS Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud Costa Rica

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