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DONDE DEJO. VOLAR TI 31 Como un recuerdo de la proeza periodística realizada, LA TRIBUNA conserva en su poder lo motrículo del avión, arrancado de este por su redactor herrero García. Su publicación en el avance de LA TRIBUNA de las nueve de la mañana de ayer, llamó poderosamente la atención Para llegar al sitio del siniestro. salen de San José en la noche del lunes redactores de LA TRIBUNA, quienes regresan los primeros el miércoles a la seis de la mañana SIN VAQUIANO. EL NATO URENA. SOMOS DIEZ SIENE EXPEDICIONARIOS. NO HAY COMESTIBLES. OS REZAGADOS. LOS DESCANSOS. EL CONO AZULADO DEL CERRO DE LA MUERTE. EL ANIMO VIRIL DE DON PORFIRIO GONGORA. LOS JOVENES CALVO. EL DR. PINTO EL INGENIERO PERALTA. EN VIAJE DON EMANUEL JIMENEZ MORALES. JULIO ES QUIVEL JULIO ARMAS, ORLANDO ALVAREZ OSCAR POLINI ACOMPANAN a los REDACTORES de LA TRIBUNA EN LA SELVA, YA ANOCHECIDO, EL RETORNO CON LOS RESTOS, ERA UN DESFILE FUNEBRE QUE APENAS ALUMBRABA LA LUNA. MUCHAS GENTES ANTE LA IMPOSIBILIDAD DE REGRESAR, PASARON LA NOCHE EN LO PROFUNDO DE LOS GUINDES. SERA UNA NOCHE QUE NUNCA OLVIDARAN NUESTRA RAPIDEZ LA EFICIENCIA DE NUESTROS SERVICIOS, PARA DAR LA PRIMER NOTICIA GRAFICA LA DEBEMOS LA PERICIA DE CARLOS GONZALEZ, CHOFER DE LA TRIBUNA Aquello era una cosa muy rara; yo supuse que era un avión. dice Antonio Calderón, uno de los descubridores del LA JORNADA CABALLO HASTA LA CASA DE LA FINCA DE DON CARLOS GUTIERREZ: EL ENCUENTRO DE PRONTO CON LA SELVA ENMARANADA LAS TRES ETAPAS PARA LLEGAR AL NACIMIENTO DE EL BRUJO, QUE LUEGO SE CONVIERTE EN EL SAVEGRE Siele Filas hay que atravesar siguiendo el norte na.
ra llegar adonde el dejó de volar Los funerales y sepelio de los seis féretros ayer en la tarde, constituyeron una manifestación de intenso pesar en todos los ambientes sociales Desamparados, San Miguel Cuesta del Tablazo, He aqui el primer itinerario. Brillaba bajo la luna de verano. Aun los relojes de San José, apenas visible allá abajo manchon de lucecitas. no habían dado las doce campanadas. Sube la cuesta ea espiral el carro. El chofer va pegado al volante, sin pestanar. Corremo. Un descuido puede ser una tragedia. Co misiones han salido primero que nosotros. Hay que alcanzarlas.
Alcanzarlas y pasarlas. La luna sombres las hondonadas de los lados. Se siente frio Castillo se envuelve en una bufanda y el chofer pide que le encendamos un cigarrillo. La máquina es potentísima. Ronronea al doblar un recodo enfilado al cielo claro, Cesi una hora para llegar a la cumbre del Tablazo.
En las Vueltas del Conejo. allá a lo lejos, adivinamos el apague. prende de los otros automóviles, escondidos a ratos por las ramazones cercanas. Poco a poco, les luces se agrandan. Distinguimos dos rojas los tops de un Buick y de un Ford. peleandose la delantera entre los precipicios del alto de Frailes. La distancia que de ellos nos separa se acorta cada Hay que alcanzarlos. Es la orden. Es la orden que le damos sonrientes al choferazo que nos lleva los lados se van quedando pueblitos dormidos en la paz campestre. Castillo va diciendo sus nombres entre dientes. LO han der pertado de su primer sueno, para mandarlo con nosofros al Copey. trata de amodorrarse arrebujado en la bufanda.
Por el camino que llevamos no cabe mas que un automovil Es angosto, encerrado a un lado por un paredón y abierto el otro hacia un precipicio. Ya casi hemos alcanzado a los carros que marchan adelante. Uno de ellos se detiene. Es una cuña De Se llamen Carlos Calderón y Trinidad Serrano. Conjunta mente con Antonio y Adriano Calderón, dos hermanos de Carlos, vieron los primeros al avión que pilotesba Stanton aquel trágico mes de junio del 37. Queremos que por nuestro medio Te conozca su declaracion Dejaremos as palabras tal como con, con el sabor a cosa nuestra que tienen en sus labios. Somos peones de la finca que en Las Vueltas del Copey posee don Carlos Gutiérrez Jiménez.
Se inicia la conversación al desmontarse ellos. Es una larga conversación palpitante de emoción Si. Además de peones son hacheros de la montaña y caza.
dores de Danta. Tenían un perro admirable para rastrear la huella. Sigulendo a un tapir. se extravio en los bajos, alla por el Río El Brujo. Como a tres horas bien meneaditas de la casa El domingo salieron a buscarlo. No lo encontraron. Repitieron el viaje yendo más para abajo, el lunes. Le gritaban al perro, No oían sus ladridos, a pesar de que los ruido se reproducen de barranco en barranco por un eco poderosismo. Antonio se subió a la copa de una chirracal a ver si vera algo. Nada, Solo aquel mer embravecido de bajucos, y robles, y ortigas Un mar sin limite Alla, en el horizonte, In mole azuleada del Cerro de la Muerte. Desde la cumbrera, Antonio recorria el panorama en todas direcciones. Silbaba al can desaparecido con todas sus fuerzas. De repente, e fijo en algo que brillaba en un canfilón. Qué seria quello? Parecía una cruz. Una cruz muy grande clavada en un claro del boscaje. Bajó del chirenco y les contó a sus compañeros.
Una cruz no puede ser, Quien sabe si era un avion.
Estado en que quedó el 3, después de haberse estrella do violentamente contra la tierra. Véase la posición estrictamente perpendicular de la naye aérea. Esta foto fué la primera que se publicó en San José del 3, ayer a las nueve de la mañana, EI 3, tal como fué encontrado por los redactores de LA TRIBUNA De izquierda derecha: El fuselaje del avión en su parte delantera, totalmente desecho. Un grupo de expedicionarios contempla la nave aérea. finalmente, la máquina Underwood junto a una de las llantas del del campo, abrieron mucho los ojos mirando los tres signos que en negro, identificaban la nave encontrada: UNA PRUEBA sada que no tiene luces. Abre campo su conductor, y pasamos.
La primera roya. dice el choter.
Hicimos tres. Solo un vehículo marchaba muy adelante. La cazadora de fomento, en la cual viajaban el doctor don Fernando Pinto, el ingeniero don Gastón Peralta y el licenciado don Portirlo Gongoro. Muy temprano habian salido de la capital hacia El Copey. Eramos los segundos.
SEGUNDA ETAPA Pasamos Frailes, atravesamor San Marcos de Tarrazú y doblamos por la derecha hacia Santa Maria de Dota. Era la pa del Vieje. En San Marcos nos dieron las cuatro de la mañana. El frío madruguero pegaba fuerte. Dos caminos se abrieron onte nuestras ansias Un viejito, que picaba leña en el corral de una ancha casona campesina, nos dijo cuál era el de Dota. Veloz et filó el carro por el, y cuando aclaro, desde un altillo, vimos la torre de la iglesia. Entramos en Santa Ma.
ría despaciosamente, Cantaban los gallos.
LA PRIMERA EMOCION PERIODISTICA La duda se les metió. Entonces resolvieron acercarse al canjilon. Carlos dijo que según la dirección que se le daba, había que atraveser, poco antes de llegar a el, el Rio El Brujo.
El Brujo, al que han inmortalizado los periodistas ahora, no es um rio. Es un modesto arroyo. Bala de Las Vueltas y sigue su humilde curso hacia el Pacifico. Dos horas ir jo de alli, comienza a engrosarse. cuando crece y se convierte de humilde riachuelo en un rio respetable, no ma El Brujo entonces. Es el Savegre Llegaron a el los cuatro trabajadores de Los Vueltas. La atraveseron, subieron a la fila de enfrente, y antes de llegar a la cumbre, a doscientos metros, se alzó la cruz del No sabíamog. dice Carlos de que se trataba. Un avión si que lo era. Pero. cuál avión?
Casi con miedo, como si fuéramos a hacer algo malo, no acercamca de viaje. En la aleta de atrás, se podín ver un nombre. Deletrzamos: No hablamos. Nos volvimos a ver Estábamos temblardo. Eran las nueve de la mañana y el sol caia sobre la nave eren deshecha, haciéndola reabrillar.
EN LA SOLEDAD DE LA SELVA Había que informar del hallazgo a las autoridades de San ta María de Dota. Echaron a correr por 18 picada que horas antes hablan abierto machete en mano, pero luego se devolvieron. Nadie les iba eleer. Tantas mentiras se han dicho sobre la muerte del 3! Táncos esfuerzos gastados en simples pa.
tranas! Había necesidad de aportar una prueba Antonio se acercó al evión, y tomó en sus manos una cartera de cuero, vieja y podrida por la RCCion del agua, que se asomaba por una hueco abierto en el fuselaje. las cuatro de la tarde, Trinidad y Carlos presentaban al jefe politico de Dota la cartera.
Se abrió. Contenia papeles apenas enteros. Muchas de las ietras que los llenaban habían desaparecido. Un libro de cheques a medio acabar. Una carta familiar. Yun pase de cumplimiento de la United Fruit Co. Se leyo un nombre: licenciado don Fabio Góngora Arroyo Poco después, cuando la madrugada paso por Dota su pa dre, el licenciado Góngora, exam to los papeles y dijos Es cierto De la jefatura politica se aviso al senor presidente de la republica. Se dieron los órdenes pertinentes a fin de que salieran en la cazadora de fomento el doctor don Fernando Pin. o y el ingeniero don Gastón Peralta, acompañados durante toda la jornada por el licenciado Góngora. En Dota se le unio a esta primera comitiva el jefe politico, don Heliodoro Arias y seis guardas fiscales.
Detrás de ella, después de saludar a Trinidad Serrano y Carlos Calderon en la fria mañana del martes, en la plaza de Dota, partieron los dos redactores de LA TRIBUNA. Un mersaje telegrafico, redactado en término: concisos trajo a San (PASA a la pagina DIEZ)
La parte delantera del avión, estrellada contra el suelo.
Grupo de gentes que inspeccionan el lugar En la esquina de la plaza, un grupo de madrugadores roEs muda aquella selva en maranada. No hay pájaros, no deaban a dos Jinetes. Hombres altos, descalzos, camisa de chi hay fieras, no hay animales. Se suceden unas a otras las cor nilla y pantalon de dril. Uno de ellos, sostenía las riendas en una dilleras y 103 montes en un silencio de muerte. Todo está es.
mano, en la otra el chircagre legítimo y del brazo de ésta, pen tático, como si la vida se hubiese detenido de pronto en la día el paraguzt negro. Su compañero portaba el collins a la veguedad majestuosa de quel mundo virgen. Se tiene la imcintura y le ombreaba la cara con un pita amarillento.
presión de que en la prehistoria, un milenario combate entre Nos acercamos al grupo. Preguntamos. Queriamos noticias. fuerzas geológicas, tran formó durante un cataclismo. la, suEntonces fue cuando nos dijeron que aquellos dos tipicos cam. perficie de la tierra. Solo algún agua nacida canta apenas pesinos Costarricense habían encontrado el di encontrado el dia anterior al Tien las canadas de ortigas y be ucales en Las Vueltas. de Copey.
Aquel fué el escenario en el cual cuatro costarricenses De izquierda o derecho: Abandonoda, vése una de las llantas del avión. Herrera Garcia interroga en Dota, o las cinco de la mañana del martes, a los descubridores del avión. Los tres hermanos Calderón y Trinidad Serrano, quienes vieron los primeros al Los jóvenes Calvo, los licenciados Bonillo y Chaverri, acompañados por el reporter de LA TRIBUNA, esperan los bestios en El Copey.
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