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PAGINA CUATRO DIARIO DE COSTA RICA MIERCOLES de EMERO de 1913 Sección del Partido Demócrata ANTE LA CONCIENCIA NACIONAL POR EL PARTIDO DEMOCRATA Desde los comienzos de la presente campaña política se ha visto como un hecho claro, que elementos destacados del oficialismo incuban la candidatura presidencial del licenciado don Teodoro Picado, para hacerle frente al movimiento nacionalista, que en forma espontánea y viril iniciaron los pueblos en favor del Licenciado Don León Cortés Castro PEDIR TIEMPO CUALQUIER DESAFUERO DEL ADVERSARIO, SINO QUE ESTAMOS OBLIGADOS POR EL MAS ALTO IMPERATIVO, LLEGAR HASTA EL ULTIMO EXTREMO PARA DEFENDER NUESTROS DERE CHOS, YA QUE SERA SIEMPRE PREFERIBLE QUE LA ENERGIA DE LOS PATRIOTAS PONGA PURPURA EN EL EMBLEMA NACIONAL ANTES QUE LA IMPOSICION AHOGUE LA LIBERTAD MANCILLE PARA SIEMPRE EL NOMBRE DE COSTA RICA EI PARTIDO DEMOCRATA cuenta con el apoyo de los pueblos para alcanzar una victoria legitima en los comicios electorales. No impetra del Poder Público favores indebidos ni compadrazgos impropios, y jamás se atrevería a rastrear la política con chismes palaciegos, ni con chantages contra la vida o la libertad del condidato contrario, como lo han querido hacer los otros, según las propias palabras del ilustre expresidente a quien deseamos ver de nuevo a la cabeza del Gobierno, porque así lo quiere Costa Rica; porque lo necesita la República; porque la Patria lo reclama.
Es de notar que esa campaña, solapada primero, finalmente pública, enderezada dichosamente sin fruto para acobardar al PARTIDO DEMOCRATA y a su egregio jefe, lejos de lograr su objeto sólo consigue desacreditar el pres.
tigio cívico del país ante los ojos del cuerpo diplomático que con nosotros convive y que será el mejor testigo de la forma en que el señor Presidente Calderón Guardia cumpla o incumpla con el juramento que prestó el ocho de mayo de mil novecientos cuarenta ante Costa Rica entera, de respetar y de hacer respetar, de cumplir y hacer cumplir la Constitución y demás leyes de la República, Quienes como nosotros llegan a una lucha denodada bajo el peso de una presión oficial, que ya no trata ni de cubrir las apariencias y ante ciertos idearios y tendencias que precisa desterrar, no podemos admitir. y de ahi nuestra protesta de que en la lucha que se avecina se amenace desde ahora, privadamente, con los desmanes y arbitrariedades de los mismos que tienen por función legal otorgar a todos garantias para salvaguardar el orden y la paz.
con el fin de darle a la República normas de vida que mejor se conformen con las aspiraciones y necesidades del momento gravísimo que vive Costa Rica.
Bien se perfilan ya las dos corrientes principales de opinión pública que dividirán hondamente al país: una propulsada por aquel interés de la empleomanía entronizada, que tiene sus viejos personeros entre los elementos dirigentes de la oligarquía civil, que vive bajo el rubro de Partido Republicano Nacional; y la otra, la más grande, consciente y respetable, que habrá de abanderar en breve como un gallardo portaestandarte del honor nacional, el ilustre ex presidente DON LEON CORTES CASTRO, cuyo sólo nombre pone a temblar a sus adversarios políticos, porque saben que bajo sus tiendas generosas se agitan ya ideales renovadores que constituyen el pensamiento de los hombres independientes, que por su cantidad y calidad significan el pensamiento de la Patria.
Ha sido tan palpable el esfuerzo desplegado por politicos allegados a la Casa Presidencial para que la candidatura de don Teodoro cuente con el respaldo de las fuerzas públicas, que resulta irritante, acusador y sospechoso, ese movimiento de imposición contra el sentir de la inmensa mayoría de los costarricenses, en los propios momentos en que nuestra Patria ocupa su sitio de honor entre las naciones que luchan por la libertad de los pueblos contra la imposición de los regímenes de fuerza en que sólo el Poder tiene el derecho de pensar.
Es muy cierto que el pueblo de Costa Rica, tan genero50 e hidalgo, no ha sufrido la carcoma del oficialismo y que frente a la política corruptora de la empleomania que no quiere perder sus prebendas, ha sabido levantar como atalaya su desinteresado amor a la Patria y se opone con dig.
nidad a las artimañas del adversario; mas no debe de perderse de vista, que por muy grandes que sean sus virtudes y tenga muy a prueba su honorabilidad, siempre conviene ponerlo al abrigo de asechanzas y defenderlo con entereza, Nu a fin de que la extorsión, que veladamente se anuncia ya, junto a las amenazas y tentaciones satánicas de la fuerza, no puedan nunca abrirse campo en las urnas electorales a donde el sufragio debe llegar como fruto de la conciencia libre, En diversas formas se ha dicho públicamente y los antecedentes que existen frescos aún en la memoria de todos son de ello innegable vaticinio, que el grupo de gobiernistas que especulan a la sombra del Partido Republicano Nacional, al darse cuenta y convencerse de que sus esfuerzos politicos en favor de don Teodoro Picado van a malograrse por falta de compulsión popular, proyectan como un supremo recurso, torcer la voluntad ciudadana privándola del derecho que la Constitución le brinda de depositar sus votos en los comicios electorales a favor del licenciado DON LEON CORTES CASTRO, hasta cuya casa se han hecho llegar tendenciosamente los gravisimos informes que él, personalmente, hizo públicos al comentar su entrevista con los señores Castro Cervantes y Castro Beeche, que publicó en una de sus últimos ediciones el DIARIO DE COSTA RICA.
EN NUESTRA CONDICION DE CIUDADANOS COSTARRICENSES, NO SOLO TENEMOS EL DEBER DE IMGerardo Fernández Mora, doctor Antonio Facio, Profesor Luis Dobles Segreda, Gonzalo Jiménez Flores, Doctor Jorge Peralta, Licenciado Rafael Carrillo Echeverría, doctor Francisco Jiménez Rodríguez, diputado Juan María Solera Oreamuno, don Hernán Ulloa, doctor Juan Bautista Vega Sanabria, Diputado Luis Calvo Gómez, Licenciado Hernán Chacón Jinesta, Diputado Francisco José Orlich, Doctor Roberto Jiménez Ortiz, Diputado Roberto Gamboa Salas, Don Ernesto Lara Bustamante, Don José Manuel Peralta, Licenciado don Lucas Raúl Chacón, Don Adriano Camacho, Licenciado Adán Elizondo Salazar, Licenciado Oscar Sáenz Soto, Ingeniero Carlos Collado, Diputado Eladio Trejos Flores, Licenciado José María Fernández Iglesias, Don Aurelio Guillén, Licenciado Mariano Guillén, Licenciado Luis Carlos Suárez, Diputado Fernando Lara Bustamante, don Alexis Jiménez, Don Manuel Hidalgo Mora, Don Luis Jiménez Alpizar, Don Francisco Mora Solís, Don Francisco Mora Méndez, Diputado don Francisco Urbina González, Licenciado Víctor Manuel Elizondo, Licenciado Hernán Bravo Soto, Licenciado Gonzalo Trejos, Don Ricardo Alvarado, Don Jorge Calvo Astúa, Ingeniero Rafael Chavarría Flores, Ingeniero Hugo Carva jal Castro, Don Florentino Suárez Fernández, Licenciado Nicolás Lizano, Licenciado Jesús Conejo, Don Avelino Sibaja, Licenciado Carlos Luis Solórzano, Licenciado Guillermo Gamboa Rodri guez, José Joaquin Zavaleta, Don Germán Barrantes, don Casimiro Suárez Fernández, Licenciado Fernando Vásquez Segreda, Don José Maria Ramirez, Licenciado Remigio Rodriguez, Licenciado Benjamin Hidalgo, Don Abelardo Suárez Fernández, Don Benigno Murillo, Licenciado Ulises Soto Méndez, Luis Sibaja García, Licenciado Omar Quesada, don Abel Chinchilla, Don Hernán Bolaños Bolaños, Don Rafael Bolaños Don Jorge Lafuente, Don Basileo Monge, Licenciado Celio Romo Porras, Don Cecilio Hidalgo Gutié rrez, Don Bonifacio Rodríguez, Don Carlos Cordero, Don Edgar Cabezas Solano, Don Eladio Rosabal, Licenciado don Victor Rodríguez, Licen ciado don Victor Trejos Castro, Don Nazario Chinchilla, Don Rafael París, Don Julio Obando, Don Rafael Hurtado, Don Antonio Aguilar, Don Ceferino Calderón, Don Luis Ramírez, Don Antonio Chaves, Don Tomás Castillo, Don Luis Rojas, Don Luis María Chaves, Don Gonzalo León, Don José Trinidad Guerrero, Don Juan Chaves, Don Alfredo Murillo Arrieta, Don Calixto Pacheco, Don Juan Vicente Quesada, Don Isidro Rojas.
Lejos de seguir las huellas tortuosas de los adversarios acudimos hoy ante la conciencia de la República, no para implorar favores, ni alzar amenazas, sino para concretar nuestros puntos de vista, llevando a todos la verdad como una luz, que habrá de esclarecer el camino futuro, que signifique buen orden en la politica, al propio tiempo que reclamarle a los altos personeros del Estado, que se coloquen en su verdadero sitio de jueces, y no se conviertan, para bochorno de la Patria, en partes.
La Ley Electoral declara ineficaces las elecciones que se verifiquen cuando los ciudadanos no gocen de las indispensables garantias; y por consiguiente, cuanto se haga para burlar la libertad del sufragio, en vez de cimentar la paz pública que todos anhelamos podrá convertirse en un semillero de dificultades internas y externas, que todos. triunfadores y vencidos. tendríamos que soportar por igual.
En el salón de sesiones del Congreso, ante una inmensa multitud; a presencia del cuerpo diplomático; las altas autoridades eclesiásticas y alzando la frente y extendiendo su diestra, el doctor Calderón Guardia juró ante el Pabellón Nacional respetar nuestras instituciones democráticas y ajustar sus actos todos a la Constitución Politica de la República. Para un hombre de honor ese juramento es sagrado.
Costa Rica; la Iglesia y América entera, representada por los cuerpos diplomático y consular acreditados aqui, fueron testigos de ese juramento. De todos los derechos ciudadanos ninguno es de mayor importancia que el que atañe al sufragio, que el doctor Calderón Guardia juró cumplir. Si él hace buenas sus promesas, que Dios y la Patria se lo premien, como en su nombre lo ofreciera el Presidente del Congreso; pero si desgraciadamente faltara a su deber, que El y la Patria lo demanden.
San José, 12 de enero de 1943. Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    León CortésManuel MoraPresidentes de Costa RicaRafael Ángel Calderón Guardia
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