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MARTES de NOVIEMBRE de 1943 DIARIS DE COSTA RICA PAGINA CINCO hi dre EDITORIAL SOBRE LOS SILENCIOS DEL SEÑOR PRESIDENTE, NOSOTROS TENDEMOS EL OLVIDO, De la simple lectura de los títulos con que fue presentado el último reportaje del señor presidente de la república, nos pareció deducir que esta vez la cosa no iba con nosotros.
Ni uno solo de esos títulos, con ser tántos, se refiere a las materias que han sido el motivo de esta discusión. Desempolvan olvidados episodios de antiguas polémicas y levantan recuerdos de antiguas actitudes nuestras en la prensa respecto de los antecesores, en el poder, de nuestro contendor; pero ninguno de los recuerdos hace al caso, ni siquiera nos desfavorece. Si se los trae para probanza de que no hemos guardado la debida compostura en la discusión de los actos de los gobernantes, llegan los pobres muy traidos de los eabellos; y antes bien, van a sernus uiles. La fugaz invocación que de modo muy accidental nos permitimos hacer a la moderación y justeza de los vocablos, para ejemplaridad de los que leen, era enteramente accesoria, sin atingencia, próxima o lejana, con los temas económicos o políticos que estaban siendo controvertidos. Ha perdido mucho tiempo y consume nutridas columnas de periódico el ilustre polemista que nos adversa en la retahila de citas de lo que hemos escrito, como si se tratara de nuestra biografía: y no valia la pena ni había motivo para tan ingente esfuerzo de rebusca. Todo lo que habiamos pedido era la eliminación de los vocablos gruesos, recogidos del caló menos recomendable; y no aparece uno solo de estos vocablos gordos entre las muchas expresiones nuestras publicadas que el señor presidente ha coleccionado tan pacientemente. Mucha aeritud a veces, sí; copiosa violencia verbal también, no lo negamos; pero es lo cierto que lo mucho que hemos escrito acerca de los presidentes de Costa Rica y que ahora sale de nuevo a la luz, nos confirma en el criterio que tenemos de que hay modos y maneras de decir las cosas, por duras que seans y que no desconocemos eses modos y maneras, gracias a Dios.
No por transitorio es menos aprovechable para nosotros este recurso polémico que el señor presidente, creyendolo suyo, nos pone tan oportunamente en las manos. Revela que hemos conservado estricta independencia, como debe ser, de todos los gobiernos, para poder juzgarlos libremente. Revela también que hemos sido justos con todos ellos, porque a las citas de lo que hemos dicho en su contra podríamos enfrentar las de lo que dijimos también en favor suyo, según que sus actos fueron censurables o merecieran aprobación en concept. quivocar o jorto.
que teníamos como ciuda. cs. el de don Clet 3, sten conducta fue habitualmente serer, siguiendo el ritmo serno que el gran demócrata ejemplar y anstero le imprimía a su administración. Ni un remordimiento ni un sonrojo nos valen las citas de lo que se presenta como nuestro ataque a su gobierno, 99 de innocuas son. Que hablamos contra las candidaturas oficiales de diputados; que dijimos que si en una ocasión el ejecutivo tenía la sospecha de que el orden público podía ser alterado, no debía abandonar el resguardo del orden porque protestaran uno, o diez, o veinte diputados; y que pedimos una estricta investigación que ponga en claro, para hoy y para siempre, la responsabilidad oficial en esta grave emergencia del orden de la república. Ni una sola palabra individualizando un ataque contra el presidente González Viquez. Ni un vocablo destemplado. Válganos Dios! Ni nos acordamos de lo que se trataba en tales cases; pero si toda nuestra insania contra don Cleto se resume en pedir que se pusiera en claro, sin miramiento a los diputados, la responsabilidad oficial en un asunto conectado con el orden público, eso lo podría pedir hasta un carmelita descalzo.
Con don Ricardo, el hombre más gallardamente eombativo del pais en toda la historia, justamente por combativo, discutimos frecuentemente cuando estaba en el poder y también cuando estuvo fuera del poder; pero para que no Je quite el sueño al doctor Calderón Guardia lo que nosotros le hubiésemos dicho a aquel gran costarricense, le respondemos que no sólo no nos tortura el recuerdo de las polémicas con él sino que es de los recuerdos que nos enorgullecen en la vida. Discutimos con él, a veces encendidamente, cuando se encontraba en pleno ejercicio de sus dos poderes juntos: el poder político y el poder intelectual. Ahora sólo retiene el último, que en el caso de don Ricardo, no tiene postrimerias ni erepúsculos, como tienen los gobiernos, los cuales se asientan sobre la fuerza pública en tanto que el poder de don Ricardo se asienta sobre la conciencia del país. Como los recuerdos que levanta el señor presidente son destinados a presentarnos como gente poseída por la pasión, parece bien que digamos, a nuestro turno, que las discusiones con don Ricardo se acabaron de un modo que nos es muy agradable que el señor presidente nos haya dato la grata oportunidad de recordar. una alusión que le hicimos, contestando otra que nos pareció entender que él nos había dirigido, don Ricardo Jiménez respondió no sólo que no había querido meterse en nuestra vida privada sino que iba a escribir los pasajes conducentes de la suya propia para probar que en él había sido superior a todo la disciplina de una limpia voluntad. Pocas veces hemos sentido una emoción más honda que la que tuvimos leyendo aquella página; y sin dudarlo un instante, corrimos a mandarle un telegrama en el cual, no sólo rendiamos nuestras armas sino le decíamos que aquella página debería ser una lección permanente en todos los establecimientos de la enseñanza pública. Ya ve el señor presidente que ni somos soberbios, ni estamos hinchados de vanidad, ni corroidos por la pasión, como él lo dice, sino que somos humildes y somos justos, cuando se debe serlo, en toda la medida en que lo manda la conciencia. No puede haber mejor juez que el propio don Ricardo de nuestra conducta respecto de él; y el doctor Calderón Guardia nos ha dado la ocasión, que no acabaremos de agradecerle nunca, de que el primer costarricense nos haya remitido el mensaje cordial que aparece en otro sitio.
Viniendo hasta don León Cortés, volvemos a agradecerle al doctor Calderón Guardia que nos haya refrescado la memoria. que tenemos muy débil, con relación a un ataque que durante su gobierno le hicimos al señor Cortés.
Con cuánta oportunidad nos recuerda lo que teníamos olvidado: que una vez reprobamos con energia la agresividad del entonces presidente con la prensa y le hicimos notar que los costarricenses no estábamos habituados a las violencias verbales por parte de los jefes del estado. Pues dése cuenta el señor presidente de cómo nosotros sí tenemos la misma medida para todos: eso que le dijimos a don León es lo mismo que le acabamos de decir a él. Sea uno u otro el que nda, nuestra opinión será siempre la misma: que el manLluny debe tener una gran ponderación del ánimo para un equilibrado ejercicio de su función. Por muy feliz tenemos la cita que ha sido hecha y que tan señaladamente robusteen ia evidencia de nuestra imparcialidad, en función de periodistas, para juzgar a los gobernantes del pais.
Donde sí ha andado perdido el señor presidente, con referencia al propio señor Cortés, es donde se imagina que le hemos ouerido atribuir ingratitud porque no hizo reelegir presidente del congreso al licenciado don Otto Cortés, con cuyo motivo teje fantasías sobre que conoce la procedencia de esa alusión y dice que hizo lo posible por intentar aquella reelección, sin haber podido lograrlo; y que le ofreció en cambio, al señor Cortés, un primer puesto en la papeleta de diputados correspondiente a la provincia de Alajuela. Nunen nos hubiera pasado por la cabeza ocuparnos, en una discusión sobre altos asuntos nacionales, de este pleito entre dos amigos que dejaron de serlo y que no nos interesa para nada, no obstante que pone en claro, inocentemente, el deplorable criterio con que el señor presidente cree que las diputaciones pueden ser repartidas por el jefe del gobierno, sin atender al interés de las respectivas jurisdicciones ni conocer la opinión de los electores: y que, además, pone en triste evidencia que, en el concepto del gobernante, las diputaciones, que son cargos electivos, pueden servir para un tráfico de compensaciones politicas. Como estos procederes lesionan la constitución y las leyes y hieren el verdadero sentido democrático de la rerüblica, mal podíamos haber recurrido a decirle al presidente, porque no lo hubiéramos sospechado, que por encima de aquellos conceptos hubiese querido él hacer as de amigos de lo que es o debe ser asunto de superior interés de la república. Deplorable esto, desde todo punto de vista. Pero vea el ahora cómo nos va entregando, una tras otra, todas las armas que necesitábamos para demostrarle que es inexacto el cargo de que somos hombres de pasión, que viene a ser, en fin de cuentas, el único que nos hace. Don Otto Cortés ha mantenido con nosotros la lealtad invariable de una constante y amistosa relación, que no Negó a debilitarse ni aún cuando nos poniamos en frente de su padre, el presidente. Le hemos apreciado mucho, y le seguimos apreciando, en lo personal, este sentimiento; pero cuando él, hijo de presidente, fue nominado candidato a diputado por la provincia de Alajuela, lo combatimos y nos fuimos al lado del candidato independiente en la misma lucha, no sólo por resistencia democrática a las candidaturas oficiales sino porque hemos sido opuestos a que los parientes del mandatario disfruten de las preeminencias oficiales, en tanto que el doctor Calderón Guardia se desvivía, tanto por la elección de don Otto como por hacerlo elegir en seguida presidente del congreso: y cuatro años más tarde, cuando de nuevo el nombre de nuestro joven amigo salió a la campaña, tampoco lo apoyamos, aún cuando ya compartíamos en mucho su criterio respecto del gobierno, porque habíamos sido los autores de un proyecto de reforma constitucional que prohibía la reelección su cesiva de los diputados. Vea otra vez el señor presidente. y se lo decimos con alegría y con una gran paz en la conciencia que él nos va cando, uno tras otro, los argumentos para demostrarle que nos encuentra siempre en el mismo punto, no el de nuestra pasión, sino el de nuestras convicciones permanentes.
Si hubiéramos querido hacerle cargo de ingratitud al señor presidente, no habria sido por el caso de don Otto Cortés, que nos era indiferente en el asunto de las relaciones personales entre ambos. Lo habríamos formulado sobre otra base más consistente, aquella en donde se puede afianzar la acusación de que se quebrantó la libertad electoral por el presidente Cortés en beneficio del doctor Calderón Guardia. Comprometió el primero el prestigio de su gobierno, clausuró una estación de radio, disolvió con violencia una manifestación para contribuir a que el candidato que era entonces su amigo llegara a presidente, cerrándole el paso a la eandidatura de don Ricardo Jiménez. Nosotros, a quienes el señor presidente atribuye, un dia si y otro también, estar al servicio de los intereses políticos del partido del señor Cortés, podemos sin embargo cobrarle al señor expresidente los pecados de su gobierno, sin reato moral que nos lo impida, echando a volar nuestro pensamiento, libre como el pájaro en el viento, en tanto que el doctor Calderón no puede hablar así porque fue el benefi: ciario de los actos en quebranto de la libertad electoral que bajo el régimen de su predecesor se cometieron. Esta es la diferencia: que él se mueve por sus pasiones o sus cálculos; y a nosotros se nos verá en donde hay una lucha que librar por las libertades esenciales del país. No obstante todo esto que decimos, la medida de la estatura moral del señor expresidente Cortés se la dará a nuestro contendor la carta suya, que tanto nos satisface y nos honra, que publicamos en otro lugar, Ninguna pasión hemos puesto en discutir problemas de la economia del país examinados con presencia de la realidad nacional y con apoyo en informes técnicos de proce dencia muy calificada. Los propios partidos que apoyan al gobierno le han esquivado su concurso en esta emergencia.
El candidato de ambos ha preferido ponerse al margen, sin dar opiniones sobre la situación que hemos presentado y sus orígenes. El partido del señor Mora, que es la mayor fuerza gubernamental, notifica que no puede emitir juicio sin un concienzudo estudio de asuntos tan complejos como los que se debaten. Por cierto, este mismo partido llega a decir que bajo el gobierno del presidente se han enriquecido algunas personas en virtud de negocios realizados. Si lo hubiésemos dicho nosotros, se habría irritado el presidente; pero dicho por sus amigos, parece que no le produce molestia. Dice textualmente, en su órgano Trabajo. edición de este último sábado, el partido de Vanguardia Popular: Se ha entablado una polémica fuerte con motivo de la politica financiera del actual gobierno. El partido cortesista, y su aliado don Otilio Ulate sostienen una tesis. señor presidente de la república sostiene la otra. En btra palabras: el cortesismo ataca al gobierno por medio del se ñor Ulate; y el gobierno se defiende. Nosotros estamos do cumentándonos para entrar a fondo en el problema. Creer mos que asuntos tan complejos como los que se debaten, ne pueden ser abordados sin realizar de previo un estudio con cienzudo. Pero si nos parece necesario sentar desde ahora unas cuantas observaciones superficiales. El gobierno de doctor Calderón Guardia ha cometido errores. Nosotros nun ca lo hemos negado. Lo que nosotros hemos sostenido y se guimos sosteniendo es que los aciertos del presidente Calle derón Guardia tendrán más trascendencia en la vida de república que los errores. Bajo el gobierno del presidenti se han enriquecido algunas personas en virtud de negocio realizados. Eso ocurrió también bajo el gobierno de do León Cortés y bajo otros gobiernos. Ni a éste ni a ningú otro gobierno nosotros le hemos justificado actuaciones de esa clase.
Si hablan así los más ardorosos defensores del régime y si nadie se decide a solidarizarse de plano con el presi dente sobre el proceso de la crisis económica y fiscal, debe ser tan mala nuestra tesis.
Parecería duro que insistiéramos sobre motivos de las actitudes personales. Para emplear el léxico de los boxea dores, a que tan aficionado se ha mostrado el señor presi dente, podríamos decir que aquí hay un boxeador que les pedido la toalla. Acerca de los verdaderos motivos de la polémica, el señor presidente ha querido guardar silencio que nosotros respetamos. Silencio sobre la situación económica y fiscal. Silencio sobre las razones y pruebas que dieron motivo, con cita de los nombres de personalidades bien conocidas, a que hayamos asentado la afirmación de que el señor presidente ha asumido la dirección de una con lectividad política. Silencio, el más plausible de todos, patriótico y elevado silencio, sobre las perturbadoras deriva ciones que podían crear en la política internacional de la república, las intervenciones del partido de gobierno en la misma materia internacional. Silencio de tumba sobre el análisis que hace el doctor Ness para concluir que el aumento espectacular de los gastos es el origen de la crisis financiera de Costa Rica. Silencio sobre el concepto expand to por el mismo señor Ness de que nuestro tesoro ha vist to crecer enormemente sus obligaciones y ha agotado sus!
recursos y tal vez ha puesto en grave riesgo la economia misma del país. Silencio sobre el problema de la produeción agrícola, el cual va llegando a tales extremos que ja existe alarma porque no se consiguen frijoles en los mer cados. Silencio sobre la afirmación de que el déficit de nuestros presupuestos es factor importante en la inflación del crédito. Silencio sobre el requerimiento para un examen público de los gastos de la administración a fin de establecer con precisión si tales gastos se llevan con sobriedad o si son excesivos para una época como la presente de angustiosa crisis fiscal.
Sobre esos silencios, tendemos nosotros ei olvido. Rendimos nuestras gracias al mandatario que nos ha hecho el honor de discutir gallardamente con nosotros sobre motivos de la administración pública, por las condiciones de capacidad y conocimiento que con tan larga generosidad nos atribuye: y le respondemos, para acudir al requerimiento que nos hace, que aún siendo nuestras condiciones personales mucho más modestas de lo que supone su benevolencia, estarán sin reservas a sus órdenes, desde estas columnas y del modo más fervoroso, tan pronto como él emprenda la reorganización fiscal, la nivelación de los presupuestos; promueva, en lo que pueda estar a su alcance, la eliminación de los factores de la inflación; pueda abaratar el costo de la vida de los costarricenses; consolide y garantice la libertad de elegir que es tan necesaria a una democracia como la libertad de pensamiento. Entonces nos tendrá, linpio el entendimiento de las pasiones que él supone equivocadamente y firmes en la voluntad de cumplir nuestro deber, como soldados en sus filas al servicio común de la república. Ale Ma Do Ms Cor Jua Rar Jos Ric Am Abe Teme Her Isai Tui Jose Leo Ant Rar CAMPO PAGADO. DOCUMENTOS QUE SE FALSEAN La Agonía de Asma Dominada en Corte Tiempo LLEGARON LAS FAMOSAS PINTURAS DE AGUA (EN POLVO)
Con la primera cosin in nuovi pres eripelón Mensaco comienza a circular en la sangre aliviando los pasos y ahogos del Asma y la Brotqultis. En poco tiempo es posible dorindr bleti, respirando llbrey Tecilmente. Mendaco debe divinrlo, aun cuando su malsen antiguo, porque disuelva y remote las flemas y muconidades que en Venenaban su organismo, minabun suenersa, arruinaban su salud y lo hacen Verse y sentirso prematuramente vie.
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COMPLETO SURTIDO EN COLORES En la infantil publicación que hace el COMUNISMO en Diario de Costa Rica de 23 de los corrientes, con el titulo de quinto documento contra don León Cortés, se me cita en mi calidad de funcionario (abril de 1936) como cumplidor de la orden de ayudar a los alemanes residentes en el país. a practicar la elección de la suerte que debia correr el viejo imperio austríaco.
No recibi orden en ese sentido, ni el documento publicado lo dice.
Entiendo que la elección se hizo en todo el mundo acatando respeto a los territorios extranjeros.
La misión que yo cumplí fue la de catalogar las personas que embarcaban, ya que el vapor alemán debia recibir la votación en aguas extra territoriales.
No siendo del caso extender pasaporte a los residentes alemanes para permanecer una o dos horas fuera del territorio nacional, se apeló al control verificado por el capitán de puerto, a fin de que al desembarcar, lo hicieran los mismos que se habían registrado al embarcar.
Nada tuvimos que hacer con lo que era privativo de los alemanes.
westras aguas dieron sus votos en secreto Fuera de nuestras aguas dieron sus yotos en a recaudo de nuestra presencia, De la votación nos enteramos cuando, indignados los nos cuando, indignados los alemanes, trataban de adivinar quiénes habían depositado dos votos en contra de la anexión.
No precisa que yo proclame mi credo democrático de toda mi vida.
Proclamarlo como lo hacen otros ahora, sería sospechoso.
odono liberal como lo he sido siempre, debe pertenecer más a los hechos que a las palabras.
THE SHERWIN WILLIAMS CO.
REBAJA MEXI. Viene de la PAG. PRIMERA. LOS MAS GRANDES FABRICANTES DEL MUNDO DE PINTURAS DE CALIDAD JOHN KEITH co.
AGENTES EXCLUSIVOS 77 centavos el kilo. Particualmente es beneficiosa esa baja en el ramo de telas, que se importan en grandes cantida des, de la industria mexicana, ce CAMPO PAGADO, un ciudadano liberal como Puntarenas 24 de Octubre de 1943.
Abelardo LOBO.
Acto de servilismo del Prof. Fernando Ocampo estampar su firma en dicho memorial por lo que fue sus pendido tres dias por intrigas del profesor Ocampo.
Antes que el hombre que transitoriamente representand poder, está la majestad de la Patria, y ante el politico escogido por el pueblo para regir sus destinos, está la libre y valiente opinión de los ciudadanos que aman la libertad y la integridad de nuestras instituciones.
Quédese pues el profesor Ocampo con el respeto para quien hoy de Presidente, nosotros nos quedamos con la verdad escrita por una pluma jamás mancillada, y también con el pensamiento siempre puesto en el futuro de la Patria.
MAS DE TRES.
Viene de la PAG. PRIMERA. mente falso que la policia hublera asaltado 18 iniprenta, prometiendo, a la vez, castigar los polpables de ese hecho El diputado Varela fue arres Enrique Araya fue suspendido tres días por negarse a firmar un pliego de simpatía al tado anoche, y puesto en liber presidente de la república, en desagravio de los valientes editoriales del insigne periotad después de haber sido interrogado en relación con la dista don Otilio Ulate destrucción del linotipo.
El profesor del Instituto de Alajuela Fernando Ocan Abraham BENEDETTI or Calderón Guardia un vlievo de solidaridad y simpatia Corresponsal de DIARIO DE po se dio a la triste y bochornosa tarea de recover fir enne sagravio a los valientes editoriales del periodista don COSTA RICA. Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miquel Obregón Lizano del Sistema Nacionale Bibliotecas del Ministerio de Cultura y uventud Costa Rica din Ban nrim Ayasesher 11 vez, castigar ese hecho UN ESTUDIANTY (bay firma rexona e Rey COSTA RICA MM.
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