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JUEVES 16 DE ABRIL DE 1954.
PAGIVA DIEZ DEARIO DZ 0032A MOR MAMA SASTRA SABADO SANTO JUEVES SANTO 00Después, ella misma la una pierna y una mi tia la atera, me VIERN ES SANTO Domingo de Pascua 00 Los hemos perdido nosotros, pero no por causa de muerte LAS TRES MARIAS sino de vida porque los ha ganado el Maestro. Cuatro son ya Por LUIS DOBLES SEGREDA Han terminado ya las pompes de la Semana Santa hijos que hemos dado a la tropa de Jesús y si neis tuvier YA DO hay ángeles de anches alas blancas paseando sobre habriale dado.
ZOS APOSTOLES. EL LAVATORIO. LA CASA SAGRADA y le habría arrastrado por el sendero, complacido en verla yote yandas, adornadas con flores y con palmas.
Cleofás suspiro profundamente entristecido, como si quis ilena de lodo.
Las gentes que de cantones lejanos vinieron a congestionar absorber el aire tibio en que todavia estaba fresco el arom Eate de hoy es JUEVES SANTO, Dla de toda santidad.
Ahora tenía que defenderla, rodearla de toda ceremonia.
IR ciudad y a lucir estrenos, ya tomaron de nuevo los polvorosos mocedad de sus hijos idos, y dio asentimiento.
Quedóse esa tarde mirando la vereda por la que se fueron Jesús ha dicho a sus discípulos: Asentaos aquí mientras que De humilde caña insignificante había pasado a ser, por mila camine caminos buscando el alero hogareño.
yo vaya a orar alla.
gro de aquel cuchillo del señor Sacristán, la caña sagrade, la caLas imágenes de los santos están de nuevo quietss en sus cuando entró la noche, cerro la puerta de su casona con esta tomando a Pedro y a los hijos de Zebeedo comenzó a en iis única, que habría de simbolizar la locura y el escarnio con que hornacinas, o enmarcadas en sus altares.
ción en los labios tostados: Alabado sea Dios.
tristecerse y acongojarse.
el pueblo judío hacia mofas del buen Jesús.
Los devotos han suspendido sus largos y pacientes rezos y El Maestro levantó sus manos, casi transparente, bacia el Yel Jueves, en plena procesión, yo alzaba los ojos para mi el templo está enmudecido.
cielo limpio y dijo: rar al santo, levantado en su peana sobre los hombros de los deNo lo suben de rodillas los que ayer rezaban viacrucis, ni lo Estando Jesús en Bethania, en casa de Simón el Lopron Triste está mi alma, hasta la muerte. Quedaos aqui y velad votos, y miraba con más fervor la caña que la imagen.
iluminan los millares de velas que ponían las mujeres en los canconmigo, y andando unos pasos se postró en tierra oprimiendo su Todo estaba envuelto para mi en un velo de santidad, todo delabros del Viernes.
asentado a la mesa, vino una mujer, bella como ninguna otra rostro sudoroso y ajado por el polvo entre sus manos que curaban ennoblecido por una luz de beatitud, que me deslumbraba, pero la El comercio ha abierto otra vez sus puertas cerradas y las fuera, con ojos de infinita pasión y cabellera negra y ondulan.
la lepra y devolvían la vista a los ciegos.
catia tenía algo más. Yo la había visto cortar, yo había venido a gentes han vuelto al cotidiano ajetreo de lo tuyo y de lo mío. te como una cascada de ebano.
Padre mio, aparta de mi este cáliz de amargura, mas si es traerla a Pirro y eso la ataba a mi con viva fuerza espiritual.
Este es un día intermedio entre el gran dolor del Viernes San Bajo los pliegues de su túnica, temblaron, como palomas anus preciso que yo le beba, hágase, Senior, tu voluntad que no la mia No cabia de gozo al contemplarla y me parecía que todas to y la alegria del Domingo Pascual. Va encajonado entre la gran tadas, las maduras manzanas de sus senos. cuando Tino su oracion, vino y los hallo durmiendo y dijo las personas ponderaban la caña como la más hermosa, como la de no Esta es Maria, venida de Magdala, dijeron las gentes. como Pedro: Por qué duermes y no has podido velar una hora? Ve más erecta, como la más linda caña que hubiesen visto nunca.
sitado.
la cena fuese ya acabada, llegó sonteniendo una ánfora do lad y orad para que no entréis en tentación, porque el espíritu a Y, con inocente preocupación de niño bueno, miraba a las perPero todavía la ciudad está de duelo y los trajes enlutecidos bastro llena de ungüento de espique, de mucho valimiento y lo de la verdad es presto, mas la carne es flaca.
sonas que se movían a mi lado, como esperando que alguna melahum abundan en todas las calles.
rramó sobre la rubia cabeza del Rabi. en jugóle también los señalase con el dedo para mostrar a las gentes al niño que había Las maltracas tartamudean desde las altas torres y las ca con la seda de su cabellera. Rompió luego al cántaro y toda la ido a buscar la caña a Pirro.
rracas les hacen coro para darles mayor prestigio.
la se llenó de fragancia y las ropas de todos se saturaron de ella Yo fui, de niño, acompañar al Buen Jesús en ese Huerto de Después, convencido de que aquel trabajo estaba ignorado de Llaman a los fieles para el rosario de la noche, mientras duer Judas, que era el tesorero del grupo de Apóstoles, acercóse Gethsemaní y a postrarme de rodillas besando la dorada orla de todos, que a nadie interesaba, sentía gran deseo de gritar Voz men todavía las campanas que han silenciado sus lenguas de bron mirar el bálsamo derramado y el ánfora rota y, pensando consus vestiduras para santificar mis labios.
herida: ce.
graciarse con el Maestro, que hacía votos de pobreza, enojose En la mañana de un Jueves Santo, como éste, mi madre me Señores, yo fué quien trajo la caña.
Solitarias y vestidas de luto están en la Parroquia las imáge dentro de sí y comenzó decir: baño todo entero, con agua tibia, pero, especialmente, fregóme las Pero, al irlo a gritar, la carota roja y sudorosa del senor sa nes de María, la madre atormentada, y de Juan, el hijo dilecto. Para qué se ha hecho esta perdición? Mas de un libra de piernas con una perfumada pastilla de jabón y un suave paño de cristán, que dirigía la procesión se interponia. como vió Jesús a su Madre y al discípulo que él amaba, ungüento se ha derramado y bien pudiera ser vendido por más hilo azul bordado en rosas.
Entonces yo, como avergonzado, pensaba: que estaba presente, dice a su Madre: Mujer he ahí a tu hijo. Des de trescientos denarios y dado a los pobres.
Luego dióse al empeño de recortarme las uñas de los pies Es decir. yo ayudé. yo fui en compania del senor pués dice al discípulo: He ahí a tu Madre.
Juan, el Preferido, hijo de María Salomé, miró a Judas son con cuidados inauditos, limando escoriaciones, emparejando cor Sacristán de la Parroquia.
Esta noche van a trasladarse a su retiro en la Iglesia del Car ojos de descontento y los labios de Magdalena se plegaron en un tes, limpiando hendeduras con paciencia ejemplar.
men y ese traslado melancólico y lento es la famosa Procesión gesto de repugnancia y, alzándose de hombros, se dió vuelta på Después, ella misma la una pierna y una mi tía la otra, me del Silencio.
pida, mostrándole sus magníficas caderas y el limpio blancor de frotaron ungüentos aromáticos y bañaron mis consentidos pies No hay música en este desfile nocturno, casi únicamente fe sus dientes.
con un vaso de loción. Nunca me dieron antes tamañas atenciones.
menino.
Jesús, que miraba todo esto, habló diciendo: Calzáronme unas sandalias rojas, atadas con cintas de seSAMARITANA Va silencioso, dolorido, iluminado apenas por unas cuantas Judas, Judas. por qué dar pesadumbre a esta buena muda que me subian por las pantorrillas entrecruzándose suavemente.
farolas izadas sobre astas y entre las cuales parpadean y se derri jer? Buena obra ha de cierto obrado en mí, porque a los pobres Me levantaron en vilo para que no ensuciase las suelas de Es la hora sexta, el sol caldea el ancho valle de Sickem con ten las velas de cera. Es una procesión triste y desteñida pero que siempre los tendréis con vosotros y a mí me perderéis en breve.
aquellas sandalias que iba a estrenar. Pusiéronme una túnica de Sus campos labrantíos. recién heridos por el arado y ahora olean llega hasta el fondo del corazón. Es funebre, es lenta, es dollente.
No ves que esas manos que han hecho ternura en mi sedas multicolores y ataronla a mi cintura con un cordón dorado do tes de mies rubia. Los frondosos terebintos protegen los hilos dul Sólo tres ninas de la ciudad participan en ella jugando el adelantan a ungir mi cuerpo para el sepulcro?
que llevaba en los extremos borlas que parecían cosa de reyes.
ces y brillantes de los arroyos de Garizim que bajan del montel rol de las Tres Marias.
Con esa indumentaria, casi romana y casi campesina, me trasentre olivares.
Vestiditas de negro llevan en sus manos, una la corona de ladaron al templo porque yo iría en calidad de Apóstol a acompaEsta es la tierra que compró Jacob por cien corderos y la espinas que le pusieron a Jesús en el Pretorio, otra la esponja nar al Nazareno. Santáronme con otros muchachos coetáneos en di dió en heredad a José, el menor y el mejor de sus hijos.
con que le dieron a beber hiel y vinagre y otra los clavos con que Estas tres mujeres, fuertes en el dolor, abnegadas en la da.
sendos sillones de peluche y pana, recamados con guarniciones Al arrimo de las altas palmeras, que se inclinan para saludar sujetaron a la cruz las carnes atormentadas del crucificado de ción y leales hasta la muerte con el Maestro, son las que, llorando, doradas.
las caravanas, está abierto el viejo pozo que cavara Jacob para Nazareth.
llegaron hasta el pie del madero y allí permanecieron postradas, Mi padre, que hasta entonces no habia metido mano en na dar agua a su tribu, a los caminantes que trajinan sobre el polvo Estas tres Marías son: María Salomé, Maria esposa de Cleo sin contar horas. Sobre sus nobles cabezas llovieron las gotas de da, me informó al oído, quizás para que me mantuviese quieto o)
de los caminos y a sus ganados, lentos y tristes, que rumían su sed. fás y María de Magdala.
sangre del Rey de los Judíos, herido por tantos golpes y destrozapara que me hiciese cargo de mi elevada posición, que esas butaLa gente de Samaria es hostil a la gente de Judea: Nada te Ellas le habían seguido desde Galilea, a lo largo de los camido por Longino.
conas habían sido traidos del Palacio Municipal.
nemos con Israel, ni en su raza, ni en sus usos. dijeron a Antioco. nos polvosos y bajo los soles caliginosos. con él llegaron hasta Ellas pusieron sus labios sobre los pies traspasados por el Allí estaban Oscar Pacheco y Juan Rodríguez y Emilio GonEl jerosolimitano no admite testigos de Samaria, repután el pie de la cruz, en el Monte de las Calaveras y estuvieron cosidas tremendo clavo y bebieron en esa fuente de humildad el divino zález, los compañeros de armas en los juegos de rayuela y en el dolos fals dolos falsos, ni se liga en matrimonio con mujer samaritana, te a él presenciando el horrendo crimen.
licor, como un vino de eternidad.
baile de los trompos y los compañeros de fatigas en la suma de niéndola por infiel allí se postraron hasta que Josef de Arimthea, senador no Tomad y bebed que esta es mi sangre, en espiritu y en verded.
quebrados y en la conjugación de los verbos.
00ble, vino y pidió a Pilatos el cuerpo de Jesús.
Nos mirábamos de reojo, con satisfacción íntima, pero no Arde el sol samaritano de la sexta hora, que es hora de siesta. Pilaos se maravilló de que ya fuese muerto y haciendo venos era dable cruzarnos palabra, porque así nos lo habían advertiCimbreante el talle magnífico de Fotima, que es fruta fresca nir al centurión, preguntóle si era ya muerto.
do las gentes de sacristía.
y morena, tiembla de voluptuosidad cuando el menudo pie va enterado del centurión, dió el cuerpo a Josef.
Yo, de hito en hito, miraba a la multitud que llenaba el tem hollando el sendero que se retuerce entre matorrales para llegar Estas nobles y silenciosas Marías, leales a Jesús, compraron plo y, desde mi alto sitial, la consideraba como gente plebeya y lalam drogas aromáticas para venir a ungirle y dispusieron sus manoe casi insignificante en relación con mi alto rango en aquel rol de Sobre el cuadril, curvado y prominente, se asienta el cántaro afanosas para arropar su cuerpo en una sábana y ayudaron a EL RESUCITADO. JUDAS ISCARIOTE Apóstol del Maestro.
de barro que trasuda el frescor del agua y humedece el brazo fra situarle en un sepulcro que estaba cavado en una peña, y revolvie Pero cuando en verdad se me subió el humo a la cabeza fué Te gante que lo sujeta.
ron una piedra grande para cubrir la entrada.
El panorama de mi linda y devota ciudad de Heredia ha camen el momento en que, el señor Cura, agobiado bajo el peso de su ta muier es bella como pocas mujeres. Los hombres de Sabiado de la noche al día: los trajes negros que ayer acompañaron vistosa casulla, ilustrada con bordados de oro, y el senor Gober maria han caído a sus plantas. rendidos de pasión y han huido de El hueco obscuro y triste, la Procesión del Silencio han vuelto al fondo de los viejos cofres nador de la Provincia, con la majestad de sus barbas entrecanas, ella destrozados por sus desdenes.
con luz de eternidad, coloniales de las abuelas, olorosos a palma bendita, o a los charodonde sobraba pelo, y la solemnidad de su calva espejeante, donde En Samaria se pierde ya la cuenta de la regocijada fila de donde ha llorado tanto lados roperillos de las nietas, olientes a reseda.
no había ninguno, se pusieron de rodillas junto a mí.
mancebos que durmieron sobre el lecho de esta mujer, que atrae la flaea humanidad.
Han sido aplanchados de nuevo los trajes vistosos de gases El uno llevaba una aljofaina brlilante de porcelana, que con como el abismo. Han probado la miel maldita de sus besos que sigeras y colores brillantes: muy rojos, muy azules, grandes y tenía agua con pétalos de rosas, el otro una toalla bordada de a de pagaron con la sal de sus lágrimas.
La cavidad desnuda, yas amarillas o con alegres flores estampadas.
flores azules y olorosa a azucenas. Entre los dos personajes, los cinco esposos cambió por capricho. Todos le dejaron soledad que ocupara tres días El contraste es brusco, y por lo mismo notorio y atwayente.
más altos de toda la Provincia, se apoderaron en mi pie derecho. hastío porque en ella buscaron el sabor de la carne enloqueciel Maestro de los maestros Las caras serias y entristecidas que la víspera parecían lloLo lavaron una vez más y lo enjugaron con tan delicado esmero da, sin asomarse al balcón de su espíritu.
de las filosofías.
rar conmovidas por los tres clavos y la corona de espinas, se mueque senti vergüenza por cuanto estaba sucediendo.
ven ahora risa y jolgorio y se iluminan de alegría.
Era la ceremonia del lavatorio. Aquellos hombres, todo santi Jesús había dejado Judea y retornaba a Galilea. Era necesaLa misma Iglesia ha olvidado toda la austeridad solemne de dad el uno, todo gobierno el otro, daban testimonio de infinitario que atravesase este cálido valle de Sickem, rubio de mies y la Semana Santa en un decir amén y ha descolgado sus enlutados humildad prosternandose de rodillas y lavandole los pies a un ni encendido de sol. Las gentes de Samaria no querían saber nada de Esta de acá es María Salomé. esposa de Zebedeo, madre de cortinajes y los velos morados para amanecer de todo tpepo en Do pobre y sin merecimientos como yo.
Jesús y no trataban con gentes de Israel sino para el logro de Juan y de Jacobo. Ella ha seguido a Jesús abstraída y absorta en tlorada y decorada con derroche de luz y de colores, como una noEntonces comprendí la razón del cuidadoso afán de mi madre ganancias.
sus prédicas y encantada de repetir a otros las parábolas de Jesús via campesina.
en limpiar mis plebeyas extremidades, en aquel Jueves Santo, coNo podían, ni querían, creer en un predicador judío que les de que ella se siente como si fuera dueña.
Callaron en las altas torres las solemnes quejas de las matramo nunca en otro día del año y entendí también cuán alto era mi llamaba al renunciamiento de sus riquezas.
Zebedeo es indiferente a estas nuevas doctrinas que le pare. as cavernosas y bajan de ellas, como bendadas de golondrinas, privilegio de poder estirar el pie desnudo para que aquellos hom Aquella mañana los pies sudorosos e inquietos del Rabinocen cosa imposible de vivir en lo real. Pero Salomé no piensa en los agiles timbres de las campanas argentinas, agitando ese amabres meritisimos lo limpiaran.
llegaron hasta la heredad de José y, cansado por el dolor de los esta vida sino en la vida eterna donde todo es hacedero.
necer que apenas clarea tras de los montes del oriente. 00 caminos, sentose el profeta sobre el brocal del pozo que horadara mientras Zebedeo habla del camello que comprara en la il. Con los pocos dias de no otrias, nos parece que suenan mes Tan abstraído y abismado estaba en tántas reflexiones quc Jacob.
tima feria, y corta el queso de su cabra recién parida, Salomé em alegres ahora y mas bullangueras, que repican más de prisa, que casi caigo de la silla cuando oí alboroto de armas y vocerio irres aconteció que vino Fotima, con su cántaro de barro para puja a sus hijos tras la huella del Maestro, iluminada por el do sus copas se vuelavn mas agiles y sus badajos golpeen con mator petuoso en la tranquila nave.
sacar agua.
lor y el renunciamiento.
diligencia.
Dice San Marcos: vino Judas, que era uno de los doce y Jesús le dijo: Mujer, dame de beber.
Ella ha vivido el milagro de Bethsaida cuando un rosal muerHan pasado los días de las oraciones y de las penitencias y de con él una compañía con espadas y palos que llegaban de parte dice la mujer. Cómo tú, siendo judío, me pides de beber to por la secana fué mirado eon ojos de piedad por el pálido Rabi el pálido Rabi los ayunos. Han enmudecido los púlpitos desde los cuales temblade los Principes de los Sacerdotes y de los escribas y de los an a mí que soy samaritana?
y empezó de nuevo a florecer y a llenarse de hojas, como si fue ro ron las voces de los sacerdotes condenando el pecado y llamando cianos.
Mansamente, con la dulzura mística que movía siempre sus se recién sembrado.
al arrepentimiento. Ahora son los coros los que se llenan de canY el que le entregaba les había dado señal común diciendo: labios delgados, entre la rubia seda de su barba, exclamo: Ella supo también porque Pedro se lo ha referido que en Bet. tos pascuales y de musicas luminosas.
al que yo besare aquel es, prendedle y llevadle con seguridad.
Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: Dame fagué maldijo una higuera y de inmediato secose toda en sus hoDesde el atrio de la Parroquia, y en el Parque Central, se como vino, se acercó presto a Jesús y le dice: Maestro, de beber, tu pedirás de él y él te daría agua viva, que es agua jas y en sus tallos para nunca más dar fruto.
yueman cohetes de luces y estallan bombas de trueno. La cuadra Maestro, y le beso.
Por eso se allegó al Maestro cuando subía hacia Jerusalem entera esta cercada por un cordón de petardos y buscapiés que Entonces ellos echaron sobre él sus manos y le prendieron. Respondió la mujer y le dijo: No tienes con que sacarla y el con sus dos hijos apretados bajo sus brazos.
van reventando uno tras otro, seguidamente, ruidosamente, sin Estos Judios eran unos cuantos muchachones del pueblo que pozo es hondo. dónde escondes, pues, el agua viva? Jesús la mino larga y dulcemente porque sabía cuánta lu solución de continuidad, pero alternados con enormes bombetas hacian el papel de sayones para servicio de la Iglesia y realce del alzando la mano, respondió Jesús: Cualquiera que bebiere cha tenía aquella buena mujer para desprenderse de aquellos dos a desprenderse de aquellos dos cada veinte varas.
recuerdo, tal como hacía yo mi papel de stol.
de esta agua volverá a tener sed, mas el que bebiere del agua que hombres nacidos de su entraña, hijos de Zebedeo. entonces le En mangas de camisa, con sombreros a la Pedrarias Dávila, yo le daré para siempre no tendrá sed y el agua que yo le dare dijo: encintados de rojo vivo, con unas caras de descaro como de gente será en él una fuente que salte para la vida eterna. Qué queréis, mujer?
sin entrañas. Venían armados de fusiles y de espadas y haciendo Los grandes ojos de la mujer samaritana buscaban los ojos dijole ella: Di que estos mis dos hijos se asienten en tu rei¿Y cómo no Henarse de júbilo y estallar de alegría si el Señor ruido de espuelas sobre el mosaico del templo, al són de un tam tristes del Rabi y, en el brocal del pozo, se acariciaban las sedas no, uno a tu diestra y otro a la siniestra. respondiendo Jesus didi ha resucitado y radiante pasea esta madrugada por todas las caborcillo de pellejo.
opulentas de la mundana con el raído sayal del profeta.
Yo senti odio profundo por aquellos facinerosos que, desde el jo: No sabéis lo que demandais. Podéis beber el cáliz que yo tenlles de la ciudad mostrando su gloriosa belleza. 00 fondo de mi anima, maldecía. Pero, el dolor más grande de ese día Las tres Marías, que habían venido con El desde Galilea y si go de beber? con el bautismo, con que yo soy bautizado, ser bau. Qué tiene ahora la mujer de Samaria. Por qué su pecho tizado? Dicenle: Podemos. diceles: Beberéis bien mi cáliz y con guieron, con amor infinito, toda la tragedia del Gólgota, fueron lo tuve cuando me percaté de que, entre la tropa desvergonzada e ya no se hincha al compás de las pasiones, copioso de apetitos?
insolente, iba un hermano de mi padre con la cara orgullosa y el bautismo, con que yo soy bautizado, seréis bautizados, pero el vueltas a la ciudad y reposaron el sábado, conforme al mandaElla escuchó antes, con deleite, los deseos de los hombres y asentar a mi diestra y a mi siniestra no es mío darlo, pero será erá miento y, en este primer día de la semana, muy en la madrugada, con satisfacción descarada porque podía entrar al templo con el fué atormentándolos con el látigo de sus caprichos, de aquellos a los cuales lo tiene aparejado mi Padre.
cuando apenas apuntaban los primeros claros del alba, han vuelto sombrero encasquetado y con el ala recogida en són de desafio. Pero ya no arde en sus ojos la llama de la lujuria, adivinase oyendo ésto los diez se indignaron de los dos hermanos; y al val sepulcro de Arimathea trayendo ungüento y drogas aromáticas.
Desde aquella fecha odié profuidamente a mi tio hasta que en ellos la quietud del agua dormida en el fondo del pozo. llamándolos Jesús dijo: Ya sabéis que los principes de las gentes Su maravilla ha sido grande, y su asombro más todavía, por ya crecido, me movieron a convicción de que su papel era en ser Ya no florece en sus labios el beso, quemante como ascua, se enseñorean. y los que son grandes se apoderan de ellas. No se que hallaron revuelta la piedra pesada que cerraba el Sepulcro y, vicio de la Igles, a, para darle realce de los homenajes y que, pre alumbra en ellos la luz de una plegaria que no se atreve a pro rá de esta manera entre vosotros y el que querrá ser primero, sea sea entrando en él, no hallaron cuerpo alguno.
cisamente con ello iba pagando una promesa por no sé qué bien ducirse. aconteció que estando ellas espantadas de cuanto sus ojos vuestro siervo; así como el hijo del hombre no vino a ser servido recibido.
Los hombres le hablaron siempre en otra lengua, buscando sino a servir y a dar su ánima en rescate por muchos.
presenciaban, se pararon junto a ellas dos varones apuestos, con Porque dice San Mateo: la tropa de soldados tomando a las tentaciones de la hembra, y este extranjero, enemigo de su vestiduras blancas iluminadas por una luz extrana, Jesús en el pretorio, allegaron a él toda la compañia y vistiéndolo. raza, le habló como si en él hubiese fallado el imán de su belleza.
Y, como ellas se llenasen de temor y bajasen el rostro a treJo envolveiron en un manto de púrpura y tejiendo una corona de ella fué despertando a un mundo de espiritu que nadie an00 rra, ellos les hablaron: espinas, la pusieron sobre su cabeza y una caña en su diestra ma tes la hiciera sospechar. Oyó una voz que era transparente, como Por qué buscáis entre los muertos al que vive? Que no no y arrodillándose en su presencia, hacían burla de él diciendo: el agua, y sencilla, como el campo.
Esta otra de más allá es Maria, esposa de Cleofás, el anciano está aqui, mas ha resucitado. Acordaos lo que os habló cuando Ave. Rey de los Judios. Y, escupiendo en él tomaban la caña y Era un agua de amor, de caridad, que empezaba a brotar en achacoso de barbas blancas que, ensorvado sobre su bordón ape aún estaba en Galilea, diciendo: herianlo en la cabeza.
el fondo de su pecho y ya sus manos no se afanaron de sus ne nas puede tomar el sol en las callejas de su huerto en Genezareth.
Es menester que el Hijo del Hombre sea entregado a magros cabellos.
Sentado en un banco de olivo trabaja las sandalias de su es. nos de hombres pecadores y sea crucificado y resucite en un ter 00 En silencio y en recogimiento, se juntaron con las manos del posa con la piel de cordero que él mismo ha curtido, y su barba cero dia Esta cana que por cetro pusieron a Jesús, y con la cual le Maestro y cayó vencida a sus pies aquella vencedora de hombres. luenga de patriarca, blanca como el vellon de los corderillos, se Entonces ellas notaron que sobre las espaldas de esos mangolpeaban sin piedad trae a mí un dulce recuerdo de infancia. 00agita con el viento salobre que llega de lejos.
cebos les nacían alas y entendieron que eran ángeles.
Una Semana Santa, miércoles por la tarde, yo fui, siendo ni Muchachita linda de mi ciudad cristiana que, año tras año, na que año tras año. Sus ojos apagados se llenan de luz, siempre que la cabellera. volvieron del Sepulcro dando voces y pregonando las nueto, y descendi por los ribazos del rio Pirro, con el señor Sacristán eres distinta pero siempre embellecida por la juventud fragante y negra y matosa de Maria, perfumada de unguentos, cae sobre sus vas de todas estas cosas.
de la Parrquia para cumplir una delicada y santa comisión por la gracia adorable. Muchacha que fuiste siempre señalada en hombros para acariciarle. así lo dijeron a los Once Apóstoles. Pero a ellos les pareIbamos a cortar una caña brava. La más recta, la mejor, la la ciudad como la más bella y escogida para que en esta proce El buen viejo es hermano de Josef, el carpintero de Nazareth cieron como locura las palabras de ellas y no las creyeron, y dos más gorda, para ponerla en manos de Jesús el Jueves Santo. sión del Viernes Santo llevases el cántaro al cuadril para recor que vio hincharse el vientre de su esposa con el fruto del Espiritu de ellos tomaron el camino de Emmaús que es ciudad que está a Habrian de paseario, vestido de loco, con una caña en la ma dar a la pecadora de Samaria.
Santo.
sesenta estadios de Jerusalem.
Do y un manto de púrpura en los hombros.
Tú eres bella y eres limpia de corazón. Todavia no ha roido Esta Maria, mujer de Cleofás, ha oido las palabras del Maes Esta es la alegría que la ciudad celebra en esta madrugada Era la más delicada comisión en que, hasta entonces, habia tus entrañas el grito loco de la carne, ni se han enroscado en tu tro y le ha entregado el mas rico presente: sus hijos Judas y San brillante. La Banda Militar, vestida de gran gala, con pompones empleado mi vida. No era yo quien había recibido el encargo, era corazón las serpientes del vicio.
tiago.
de pluma, y a paso marcial, recorre la ciudad entera despertando el señor Sacristán de la Parroquia. Pero él, por una deferencia que Llena tu cántaro de piedad infinita para las atormentadas Judas es fuerte y andariego y sus piernas valiosas soportan a los vecinos con pasa calles ruidosos y con alegria inaudita para todevis agradezco, me hacia participe de su gloria y me llamaba mujeres que amaron creyendo también ser amadas, las grandes jornadas por los caminos llenos de arena y riscos, ten darles la buena nueva.
pars que lo acompañase. Yo era entonces rata de sacristia.
didos entre los pueblos donde Jesús va predicando.
Oh ciudad descreida! No os dais cuenta de que Simón Pedro, Cortó la caña él y yo propuse llevarla. Que van por la vida llorando un cariño Santiago es flexible, como una caña y su palidez de cirio hace el descreido pescador de Cafarnaum, lleno de desconfianza fué a Era un justo deseo, apretar en mis manos la caña que habria recordando un hombre y arrastrando a un niño.
temer a su madre, pero ella junta sus manos y exclama.
indagar con sus ojos y sólo encontró los lienzos desparramados de apretar en las suyas el mismo Nazareno.
Jesus les ha llamado y han de estar a su vera. Si les faltase dentro del alveolo de la roca.
Pero el señor Sacristán de la Parroquia, tal vez pensaba lot Enséñales a las gentes tu cantaro fresco y recuerdales que fuerzas en las piernas, bay abundancia de ella en el corazón.
Ciudad loca que vas por el mismo camino que conduce mismo, y lo enternecia, de igual manera, aquella humilde caña la mujer que holgó con cinco maridos y veinte amantes, gyó un Para eso se quedan en casa, con ella y con el viejo Cleofas, sus Emmaus, a sesenta estadios de Jerusalem, hablando de todas las brav2.
dia una voz de piedad en el brocal del pozo de Jacob y fué buena otros dos mancebos: Simón y Josef, que son fuertes como los bue cosas que han acontecido y murmurando de vuestros vecinos y Me la nego cuando entendió aquella palabra de bondad infinita.
yes que arrean sobre la tierra de su heredad.
debatiendo de vuestros negocios sin creer que el Señor ha resuci Usted la quiebra, estas cañas son como vidrio.
Muchachita linda, que vistes de toda gloria con tu manto de Ellos trabajarán por los que siguen con el Maestro su cami tado.
Lodijo secamente. pero luego agregó, para consolarme: armitio y tu veste de seda, que llevas guirnalda de diamantes y no de renunciamiento. Como usted está pequeño, la puede quebrar.
Oh insensatos y tardos de corazón. No era bastante que ajoreas de oro. Tú que eres bella, como la mujer de Samaria y Jesús ha dicho: Aquel que dejase padre y madre, mujer hiel Cristo padeciers cuanto le visteis padecer, sino que todavis la levantaba en alto para libraria, para que la caña pasase que eres limpia como las aguas del pozo, llena ese cantaro de amor jos y hacienda por seguirme, recibirá ciento por uno y poseerá la dudais?
por los recodos del atajo sin estropearse.
y da a beber agua de consolación y de esperanza a quienes la han vida eterna.
31 Dobrecillo, al es mi triste andis montando escri menester, porque ella es agua que salta para la vida eterna.
Flacos sois y sordos sois. Qué esperáis para abrir los ojos. El Maestro pasara esta tarde por Bethsaida y los tres: Sa No sentiais aos que as ardia el corazón mientras os acomCuando cruzas las calles, despaciosa y solemne, bajo el guión ria de Cleofas y sus hijos labradores: Simon y Josef, fueronse ale baba, sin que lo adivinaseis en ese camino de Emmaust Se puede resbalar, esto está como un par de jabón. de plata que lleva terciado el señor Gobernador de la Provincia, jando hacia Bethsaida para oír al Señor y ver a sus hermanos El os dirá siempre su mejor palabra: Yo marchaba detrás, resignado, casi convencido de que tenia todos te seinian como la mujer más bella y te respetan y te quie Santiago y Judas, que ya estaban consagrados su servicio del son sebor Sacristán de la Parroquia ren porque te saben buena De cuando en cuando mis manos intervenian en el segoclo y apostolado.
El señor Gobernador ve orgulloso de lucirte a su lado, té En la tarde Maris regresó y Cleofás se adelantó, tembloroso sión No es maravilléis entonces, ni penade que os ons de tre Icariciaban las hojas de a para libraria del contacto con orgulloso del esplendor de te traje y la ciudad está toda orgallosa y tardo, para recibiria y le cogió la cabeas setre sus brazos para Is Baas was veces, les mas para bendecirme, como si es de Pere detrás viene, humilde y sangrando, el buen Jeas con beserie la frecte.
los dicet Wisad mis manos y mis pies, que yo sienos Frode de ya cortESE COD istico destino, tuviese virtud de madero cuestas, subiendo su Monte Calvario. Dónde están los mancebos. preguntó, y Hecte limpiose bos que yo tengo Palped y ved que cette no SACO DE LOS CO Un dia antes yo la habria becho trias, sin importare un samientos. Procura que el también se sienta orgulloso, dentro de El vigila tus pesos, el que lee en lo escondido, oye tus pen ojos con la manga de su sayo y dijole: Pecadores y peçadores de moi devote ciudad de Heredia, dadla no baie despedesado con cuchilio samo co Ya no han de volver Simón y Joset, hisse quedado tambien dae peregrino de Emunaus vuestro per asado y un panal de gar a humildad vaeive a predicta al agus do cantare servicio del Señor Reus Bås 285 de eternidad Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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