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Jueves, octubre, 1962 TERTULIA JULES SUPERVIELLE LA POESIA Con ese humor que constiuye un rasgo esencial de su carácter, con ese humor que nos asalta aan en los recodos más dramáticos de su poesía y stempera Fa tristeza, Supersielle dijo que acaso debía más a la línea Montevideo. Burdeos que a los clásicos fran ceses.
Por RICARDO PASEYRO Me resulta dificil hablar de Jules Supervielle en estas horas de su muerte: no en balde es el abuelo de mis hijos, aunque la relación nuestra de suegro yerno nunca haya in.
Lluído, en la admiración que siento como todos por su obra poética. No corro, pues, riesgo de parcialidad al decir que Su.
pervielle es uno de los grandes poetas de nuestro tiempo. Uno de los poetas, por otra parte, más totalmente poetas de la li.
teratura francesa, menos habitada que la española por los liri.
dos puros, absortos en la poesía y que sólo se expresan por la poesía.
En Supervielle la poesía se manifiesta a veces en forma de cuerto, de novela, de comedia; pero siempre poesía, una poesia que siempre osa decir su nombre. Supervielle no fue un ensa.
yista, ni un filósofo, ni un teórico, ni un teólogo, a la manera de Claudel de Valéry, y de Mallarmé, de Michaux. Y, sin embargo, ocurre con él lo que sucede fatalmente con los grandes poetas: que el cantar, a fuerza de profundidad, se vuelve pen.
samiento, última y acaso más honda y definitiva versión me.
tafisica del mundo. Bien se sabe que por un curioso retorno a los orígenes, los filósofos modernos, Heidegger, por ejemplo, Tuscan en la poesía las intuiciones fulgurantes en qué basar una Ideología. La intuición poética de Supervielle confinaba con lo mila groso, y se generaba espontáneamente, a modo de una actividad normal de su espiritu. Pero aunque parezca extraño y contradictorio, Supervielle fue un poeta lento, un poeta que llegó a su madurez no de un golpe o a toda velocidad recordemos a Rimbaud, a Baudelaire, a Claudel, geniales desde su juventud. sino al cabo de un difícil y agobiador proceso de ahineamiento en sí mismo, y de terca pesquisa en el mundo. Para que se me comprenda mejor: en Supervielle los relámpagos han ido su.
mándose, hasta alcanzar un día, a una altura impresionante.
esa extraordinaria y ancha luminosidad de revelación que puestran sus poemas.
Entre el Supervielle de los 20 años, que escribe sus pri.
meros libros Brumes du Passé. Comme des Voiliers y el Supervielle de la cuarentena, autor de Gravitations qui.
za su mayor poesía. Les Amis Inconnus. Le Forcat Innocent. media un cielo de distancia. Qué ha sucedido? Que del Supervielle de 1910, ingenuo y pasatista, y muy marcado por la época, ha crecido poco a poco un Supervielle cuya palabra resistirá a las modas, sobrevivirá al color y al aire del tiempo en que nació, y ciertamente ha de guardar un sitio imperdible en la poesía.
El contagio de lo español el Rio de la Plata era aún es.
pañolísimo, a fines del siglo XIX y comienzos del nuestro pue.
de, por cierto, haber contribuido a grabar en él uno de los te.
mas capitales, obsesivos de su poesía: la muerte, que nunca se apacigua, que nunca detiene su ronda en torno de su alma un aima muy encarnada en su cuerpo, muy impregnada de su cuer.
po: Supervielle no tendía a la abstracción, al apagamiento en lo absoluto, sino al contrario, a la posesión, incluso despótica, inmediata. de todos los seres y las cosas No por casualidad uno de sus más bellos poemas se llama Saisir. Asir. y ex.
pone con una nitidez excepcional su sensibilidad ávida de apre.
hender y apresar el mundo: Cuando alguien depende de usted.
usted debe depender dėl seguro de vidaEsa inocente mirada de absoluta confianza que ilumina el rostro de su hijo. esa mirada de absoluta fe que en usted deposita su com.
pañera. reflejan ambas muy grandes responsabilidades.
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Hay, sin embargo, en su actitud, un solipsismo fundamen.
tal, porque no existe para el otro mundo que el que se le entre ga, el que puede manejar y malear y absorber, recreándolo y soltandolo a su guisa. Por ello se conservó siempre tan ajeno lo que imaginaba o calculaba perjudicial o inepto a su salud poética, a su salud física. Pero nunca se sabe: en ocasiones, dejarse ir, caer a fondo en las mesmas aguas de la vida. se.
gún decia Sauta Teresa, no temer la locura, la violencia, la agre.
sión, la refriega, interesarse por los demás en cuanto seres propios y aparte, no sujetos a que se les devore, resulta igualmente una buena receta para cribar, hasta su extremo limite, los sen.
Uimientos, y para destilar la más pura poesia. Su vida en la campiña rioplatense (muy rico, entonces, por herencia, Supervielle pasaba largos meses en sus tierras. y los viajes perpetuos entre América del Sur y Francia, le die ron la experiencia temprana del espacio, de las grandes soiedades, del silencio de la naturaleza, de los lejanos harizontes del mar. En su poesia restalls de cuando en cuando, ese reflejo, ese recuerdo. El uruguayo Lautréamont, el uruguayo Supervie.
lie, el antillano Saint John Perse, tienen un tono distinto en la Poesia frana: el tono que no poseen aquellos que sólo se han educado y alimentado en los naises medidos, precisos, a la es.
cala de la mirada y la marcha, de las civilizaciones europeas.
La década de 1925 a 1935 es, a mi juicio, la más completa, nas plena de belleza, de la bora supervielliana. Fuera de los tres tomos capitales de poesia en verso que ya cité publica entonces una serie de grandes libros: su obra maestra en la no.
vele luego llevada al teatro, Le Voleur Enfants. y la ma.
083 colección de cuentos que encabezados por Enfant de wute Ner figuran junto a las más espléndidas invenciones erarias de nuestro tiempo. Pero no decae después en su perpetua o de poesía. Cuántos fascinadores poemas, temblorosos de maana angustis, coiman las páginas de Poemes de la France bereuse. Oublieuse Mémoire. Naissances. Escalier. Asi hasta hasta su muerte a los 76 años. Supervielle habrá sido, sin wauto de paz. porque la poesia no es paz es guerra viva cortal contra el tiempo un poeta, un poeta de Instituto Nacional de Seguros castillo de poesis Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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