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PARABOLA DE GANDVIEDES cues desató el zu ada. cipiente del fogónome Se al su DISEÑO DECORACION TERTULIA Jueves, 29 noviembre, 1962 Diario de Costa Rica 17 tornaba a esta historia con La contriba, hubiese mirado hacia miba, hubiese mirado hacia mayor frecuencia y con pa. atrás en un momento, ha inquietus Inquietud oor mantene muchacho caso pensada DE LA PAG. QUINCE DU cauz vez mayor. Sinbria visto allé abaio, entre arriba en este viento extranjero, Soare la sedra grande, extrano a aques de 90 e los hafios de ovejas los unos, los embargo, la comprendía embargo, la comprendia ca la arboleda, la casa el hu Ginemedes desató el Zu02 vez menos Acabo por Olmo incipiente del fogón, que món. El sol ya está alto. 10 mo. Sie otros anárquicos y ariscos rebaños de cabras. Pero el Vidar va otra cosa. Su in tenia el aire. Pero no lo hi ma los pastellinos de sentomuchacho tiene un carami Ia muvo solo un le. zo. Ya lo hemos dicho: Ga. La los remoja en el vino, gico, previsto aquel dia en llo de cañas que él mismo seo: ver a Ganimedes; solo dimedes era un niño her. Mirad el viento, que ni si los Observatorios de ha hecho, ya su reclamo un pensar: seguir la ruta ei.
la ruta moso fuerte, y solo pensaba quiera agita sus rizos. Pa.
on arrebatada dad. Pero, no, Una sombra!
acuden todas en arrebatada del águila hasta los site del agua hasta los circu. en los rebaños, quiza en la sa de largo y diférase que los del dios. No anhelaba ya jubilosa asamblea.
se cierne de pronto SOORE anneiaba ya noche el lobo habría roba. no se atreve a hollar con rebaño y siembra la discor Pero digamos que en el cos hermosos paises qu2 do dos o tres corderos. Qui. su mano al adolescente. 21, dia entre las manadas ;Ga corazón de Ganimedes algo el mundo nos ofrece ni nos airece, ni la zás una cabrilla se habría olvidado de todo, toma su nimedes: alza la vistal retoña, una visión evocado recolección de las cosecha de las cosechas, roto las piernas en el des refrigerio. El sudor abrillan gritamos Pero él no pien del futuro, una dulce fic los rebanos de propicias filadero. Ganimedes se ta su naricilia que él seca sa ahora sino en la miel, en itoria Sin em übres, ni el pingüe caudal decía: Cuidaré la oveja con el dorso de su mano. los pastelillos y el vino, hergo, él mira a los hom. del nacendado, sino aban grande y tendremos cría co Sin embargo, el viento re aún en el queso agriado que bres y toma conciencia de donarlo todo tras la ruta de mo ninguna. Pensaba aca fresca los ardores de un sol su madre añadio a hurtade lo venidero. Porque el tiem. Gammedes. Seguir su it. So en el cordero para inmoque se hace inclemente. Ellas en el zurron.
po encarna la esperanza y, nerario. Vencerlo todo y sa lar. apretaba el paso con por bondad, el tiempo ha crificarlo todo por esta di.
silo donado a los hombres cha. Hubiera querido ser para que puedan vivir en la participe de este arrebata.
esperanza. Ganimedes, mu.
do juego y descubrir tras el chas veces en la noche, se ojo perspicaz del águila, la revuelve inquieto en el leambición, la recompensa cho. Mira el claro de la ven del vuelo. Hubiera querido tana que se dibuja, entre la estar presente en el instan.
KATIVO sombra, con la ambigua y te en Ganimedes, al levan cadenciosa luz de la luna tar la mirada, vio al águila en el horizonte, que venía complace nueva. hasta el llegan, en apretado enjambre, los olopor el viento a la manera en de una flecha emplumada; poner res del campo. Su madre, en el instante en que los ca.
algunas veces, escucha ese servicio respiro adivina esa inquiebrillos y las ovejas espantade su tud. Pasa sus dedos por los das hacían un remolino y clientela adorables bucles y habla en una polvareda en torno su.
tonces al adolescente como yo. Estar presente en aquei nuevo a un niño de pocos años.
instante. DEPARTAMENTO Pero callemos sobre es. Porque el águila apare.
de tas cosas. Avancemos, me cía cada vez mayor más jor, en la ruta que nos he próxima. el aire se agimos propuesto. Dejemos, al taba, enloquecido, sobre los paso, estos paréntesis, estas rebaños.
atendido menudas incidencias que por el no son necesarias ni convie Sr. Jorge II Castro nen en nada a nuestra hisMuñoz toria. Ganimedes, decía. Era muy de mañana y diseñador mos, echó a andar, pues, Ganimedes subia por la profesional muy alegre. Se quebraba cuesta. Llevaba un zurrón aquella hora la paz de la con tortas de sémoda y mañana. Palidecían las miel, un bolso con pista.
Ofrecemos: grandes estrellas y el sol se chos y dátiles y un odre con Consejo gratuito de colores, anunciaban en oro y pus. vino. Su madre, aún en el en pinturas y plásticos.
Pero aún faltaban muchas lecho, le beso en la mejilla. Proyectos de diseños interiores y horas para que se escucha. En el establo, su padre aexteriores.
ran los pitos de las fábricas parejaba los caballos para Diseño y confección de muebles y los obreros saltaran de los hipódromos. La claridad y cortinajes.
sus lechos. Pensemos, por poco difusa, apenas perfi.
esto mismo, que Ganime laba sus siluetas. Su padre Telas para tapicerſa y cortinas, des es un niño todavía, pe le dijo adiós bajo la higue. Diseño de ventanas.
To es hermoso y fuerte y no ra y el muchacho echó a ca. Diseño y confección de exhibidores teme al lobo rá a los saltea minar monte arriba. Le dijo o stands.
dores de caminos. Su paso adiós con un beso en la Diseño y planeamiento de jardines es firme por la cuesta; no frente, como acostumbrada interiores y exteriores.
cede a los espinos ni a la hacerlo. Nada más, en ver arcilla movediza. Por eso dad, ni nada en particular Diseños para publicidad, papelería, Ganimedes es el orgullo de había en ello. Ya se ve: los rótulos, afiches y papel de envolver.
su padre, su delicia, su e. hombres se conducen tre Iluminación y efectos de luz, terna alegría. Los criados cuentemente de una mane.
Planeamiento de locales comerciales.
también le aman; quién sera que no está de acuerdo Decoraciones para recepciones disputa su sonrisa, atando con la situación, si la miden y fiestas.
su sandalia; quién su pa con la vara de su conoci.
labra, escanciando el vino, miento, mientras que desde Decoraciones para Navidad.
cuando, sudoroso, torna de el punto de vista de un des las majadas.
tino que ellos ignoran tode.
Ahora bien; el que os na.
via, su actitud no aparece.
visítenos Ira esta historia la ovó ha. ria sino demasiado funda.
nuestro ce mucho tiempo. No obs. mentada. He aquí algo que local sante, hace apenas unas ho puede servir para consolar ras volvió a reeleria. Pero nos cuando, disipadas las al pie esto nada significa. Sólo el sombras, sabemos lo que conteció. De esta suerte, Cuesta de recuerdo un poco nebuloso Moras.
efimero de aquella prime. los hombres no debieran ja ta lectura sobrevive con an más decirse adiós impune.
mente, para poder, dado el gustia en su corazón. me. mente, Telefonos 2726 5309 6640 y 586 apartado 478 dida que se alejaba de la ni caso, repetirse: Al menos Bez y que se adentraba de le estreché uns res més contra mi corazón.
weno en uns madura ju.
rentud, su pensamiento re. Ganimedes, cuesta situado 131 Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Mi hr a del Sisteme Necondo il cas del mistero de ver. Costa

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