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12. DIARIO DE COSTA RICA Domingo 10 de enero de 1971 Roberto Obregón (guatemalteco LA SONAJA PERDIDA ROBERTO OBREGON Mis adioses desaparecen hojas secas que descienden en un rostro vacio ausente en una cara ausente.
En mi camino ahora medito ¿Será que ya no soy el mismo?
Parece que hoy en día yo mas yo resulto ¡Qué babosada!
No corresponder a mi nombre a mis pelos y señales a las centellas de mi sangre en la oscurana.
Por lo visto tengo toda la planta de un lobo, una fiera.
Lo admito mas y eso se ve no podría ser la de un domesticable perro.
Me huyen se las pintan. Pero si yo no apesto a montaña además no fui yo quien revelara el esqueleto de chiribiscos del mito.
Ellos apresurar el paso se bajan el ala del sombrero doblan la esquina me desconocen.
Ya ni que hablar conmigo únicamente celebran se estropajan se relacionan con los suyos y se le encaramó el fuego a la cabeza cuchichean. mí no me sale no pude desde hace más de 400 años.
Fui desde entonces desde los días de la conquista un coyote agazapado en la respiración contenida de generaciones enteras. no un perro sometido.
Ma solazan los días hambrunos y el helado viento el lecho sin calor tibio a fuerza de querer al mundo y solito transito corredores sin pasos el diálogo de los cementerios y soledosas vegas de escrituras prohibidas.
No reniego de lo que se me acusa: Soy de la raza de los que de una tarascada dejan el sol bajo el agua el hueso de las leyes de las cosas del alma de los gobernantes, y no soy de los que esconden la cola cuando los amagan o la mueven si los llaman con el dedo.
Esos se llaman chuchos y todos se cubren con el mismo (costal. y los coyotes entiéndalo bien señor presidente ni pintados pueden ver a los chuchos!
Los fantasmas y toda esta especie son seres con quienes no cabe conversar.
No se prestan, son los de la voz inaudible, la palabra sin pepita.
Desgarran sus carnes despilfarran sus suena Lo salpican a uno introducen la mano con saliva en sus mujeres de ruido como si fueran guantes, con baba de aire podrido.
y a ellos No suenan a nada.
nada pero nada Se les desprende.
Entusiasmado les da uno la mano y se va de cara Ni sus cadenas hacen sonar en la viscosa en los caminos, oscuridad en los portones en la oquedad de sus miradas.
para espanto del enemigo.
estás deshuesados.
Los fantasmas y toda su parentela son una mi Además no tienen sangre en la cara y en un huequito del pecho (y en el lo mejor guardan la va fosilizada lumbre es no hablar más y aderiás no son dueños de ellos.
de la castellana Que queden raíces hacia arriba de nuestros grandes escudriñadores antiguos flotando de los grandes señores de la comunidad.
en un aire sin memoria.
Los apatea el gobernador los arrastra el patrón Aquí se terminaron las frutas. Lo que ahora un (por la plaza no es un mango y. nada.
un durazno Silencio.
ni mandarina Acurrucados, ni melon.
sin resuello, sin siquiera llorar.
Lo que devoramos y masticamos es sin más ni el alma chiclosa Les toma el pelo el rey y su corte de mercaderes del propietario (quienes también del sitio son fantasmales, o de la finca, pero mas listos)
su corazón: el extranjero los baja de la acera La plata.
de un empujón (los echa de espaldas Aquí no hay ni frutas ni árboles y ora ya no se al pasado. hierbas y los inentados fantasmas ganado (vacuno,. ni eco.
Janar, caballar y humano)
las ramas están sin pájaros y tan alegre que era el cantar de los cenzontles. ya no retozan los animales del monte.
ya no (ligamos florecer el geranio y el ja Este es un valle saqueado soyacado despoblad) a donde deambulan sólo promontorios de desperdicios y pacen quemados boquetones y escombros, y la basura se escarcha costreando la cara de la tierra.
Mira uno a la redonda y ve flotar la ceniza y el po en los ojos ceniza polvo en la boca y huesos sólo huesos el mundo es una calavera con el zonilote de la noche cabeceando sobre la coronilla.
Cercos sí hay. Eso sí, todo cercado y embayonetad por cruces en flor por lo que llamamos ajeno por la amenaza de los ojos vendados de la justicia por muros y rejas y símbolos engusanados a la luz oxidada de ya pasadas escrituras.
Tampoco hay mujeres. Esta es una región sin nu y de eso disculpen ustedes yo no sé quién es el culpable quién las sorprendió en el camino y les apagó en ángel que les da la carne al amanecer porque eso que vemos son sólo siluetas de mujere vertidas vaciadas discernidas por el bien y el mal, atalavadas por el oro y a fin de cuentas estampadas a los carros y a las camas de los sañudos fantasmas.
En esta tierra marimbera y bola no hay viento (Dibujo de ROBERTO CABRERA, Guatemala. Solo todo lo que aquí relucía antes del gran silencio vino y lo descarpo Roberto Obregón fue capturado por la policía salvadoel extranjero.
reña en junio de 1970 y desde entonces ha desaparecido, dejó a la gente botada a orillas del camin presumiéndose ha sido asesinado.
ARTE LITERATURA Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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