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DIARIO DE COSTA RICA. Viernes 12 de febrero de 1971 Del archivo de la vida real El enigma de Sergio Rubinstein de Sergio iban madurando en otra parte. Poco después de adquirir el control de la Chosen, había comprado un banco privado en Francia y en contra de las disposiciones francesas, estuvo sacando del banco monedas extranjeras. Por fortuna para la economía de Francia, la Surete lo supo a tiempo y el gobierno congeló el ac.
tivo del banco, sacando a Sergio del país y pidiéndole que no regresara.
Las negociaciones con los japoneses estaban ahora a punto de dar frutos. Dijeron estar dispuestos a pagar 13. 000. 000 de yens por las minas o sean más o menos 000. 000 de dó.
lares. Nadie se ha podido explicar hasta hoy por qué los japoneses ofrecieron comprar unas minas que de cual quier modo probablemente habría confiscado cuatro meses después. Entonces se supo que la operación se había debido a que altos funcionarios japoneses habían sido sobornados y que el ex Ministro de Comunicaciones, Visconde Innoye, estaba mezclado en el asunto.
Todo esto ocurría en 1933, cuando el emprendedor Sergio era un sujeto muy listo, de 25 años.
Ahora que tenía en su poder.
13. 000. 000 de yens, el próximo paso era salir del Japón, para emigrar a algún país en donde pudieran reportarle beneficios. América, por ejem.
plo, que era la tierra de promisión para cientos de rusos exiliados. dife.
rencia de la mayoría de emigrantes, Sergio iba a llegar como millonario y a entrar ilegalmente.
Con la ayuda comprada del Visconde Innye (un 10 de lo que sacó del país. Sergio y su socio ocultaron casi 000. 000 de yens en piezas de seda, que sacaron del país de contraban do para meterlas en los Esto fue caba se convertía en oro y si eso no sucedía, él se ocupaba de que asi fuera por medio del soborno y el chantaje. Sergio Rubinstein tenía que yanar.
Cuando jugaba tenis tomaba píidoras para adquirir brios, bajo el disfraz de un vaso de agua.
Amaba a los vencedores y era un ferviente adorador de Napoleón. En los muchos bailes de fantasía a que concurría, siempre iba disfrazado como el emperador y sus oficinas de Wall Street estaban llenas de bustos y retratos de Napoleon Las mujeres lo asediaban. Su acen to ruso, sus ojos frios, calculadores, las intrigaban. Pero naturalmente lo que más amaban en él era su dinero y su poder Ninguna se le imponía Las usaba y luego las descartaba del mismo modo que hacía con sus valores comerciales. Para Sergio, los seres humanos no eran nada más que productos.
En 1941 también adquirió una esposa, la bella Laurette Kilbourne.
El matrimonio tuvo lugar en marzo en Alejandria, Virginia y a él concurrieron influyentes hombres de negocios, diputados, políticos y hasta un senador o dos. Pero coincidencia, muchos de los invitados ya estaban en la lista de Sergio, incluyendo unos cuantos funcionarios del gobierno.
Rubinstein era un hombre apuesto de 33 años cuando estalló la guerra.
La idea de Sergio Rubinstein vestido de kaki resultaba casi inverosimil para sus amigos y desde luego para él también. Protestó enérgicamente ante la comisión de reclutamiento. Después de todo, alegaba, había personas de.
pendientes de él. Sólo recibía un total de 11. 000 anuales de sus fuentes. En realidad, su declaración da impuestos ese año decía que estaba Por NATAH ADAMS.
reputación de su mensajero. De estar vivo, todavía estaría esperando su par(Propiedad de King Features Syndica te de los 000. 00.
te. Prohibida la reproducción parcial Después de que empeñó las pero total. Especial para las y se empleó las dos partes, Sergio DIARIO DE COSTA RICA, se fue a Londres, de allí a la Universidad de Cambridge, en donde sus pa¿Cómo comenzar. dres lo habían inscrito a principios ¿En dónde principia usted a ha del año. Uno de sus maestros recuercer la crónica de la vida de un hom da que Rubinstein nunca parecía cabre sobre el que se han escrito más recer de dinero, tenía más que los millón de palabras de un in otros alumnos.
dividuo que manejo fortunas y seres Cuando tenía 20 años, Sergio se humanos como si fueran una misma graduó Summa cum Laude con la cosa, de un hombre cuyas turbias es clase superior de 1928. Su rama prinpeculaciones no han tenido paralelo cipal de estudios, economía política.
en nuestros tiempos, de un sujeto que Pero, a diferencia de muchos de sus tuvo un trágico pero no inmerecido condiscípulos ingleses que habrían de fin. trabajar en bancos, compañías de se Lógicamente se comienza por el guros, o de unirse a regimientos de principio. San Petersburgo, Rusia, en guardia, no estaba hecho para trabauna noche de invierno del año 1918. jar de nueve a cinco. ni tampoco Reinaba entonces el caos en toda para ser so dado. Prefería hacer dine.
Rusia. Las tropas imperiales empren ro y, lo que es más, no le importaba dían la retirada de las divisiones ale particularmente la forma de hacerlo.
manas, abriéndose paso hacia el nor Una vez más volvió con sus comte, desde Prusia. Se habla de una ca patriotas en el destierro. Los acaudapitulación total. Lenín ha vuelto del lados rusos estuvieron largos años adestierro; el gobierno Se desmorona masando fortunas en sus innumerables diseminándose por todas partes y las bancos suizos. Muchos de ellos fueron indiseip inadas hordas de bolcheviques ejecutados antes de que pudieran adestan barriendo el país.
vcrtir a sus familias acerca de la disYa estaban a las puertas de San posición de sus ahorros. Por lo tanto, Petersbuergo y las calles y los pasa Sergio razonaba que era lógico que jes llenos de barricadas hacían eco al hubiera una gran cantidad de dineretuinbar de los cañones y al estallido ro no reclamada en estos bancos, sin de las granadas.
que sus verdaderos propietarios tuviePero unos cuantos kilómetros al ron conocimiento de ello.
norte de la ciudad, un trineo avanza Sergio obtuvo una nota de uno de rompicndo la costra de nieve que cu. sus profesores en Cambridge, infor.
bre el hielo del Lago Ladoga. La no mando a cualquiera que estuviera inche está clara, llena de estrellas. El teresado, de que estaba reuniendo dafuego de la artillería flamea en el ho. tos para hacer un estudio prolongado rizonte mientras las atrincheradas tro sobre los Depositantes Inactivos.
pas del zar combaten en el corazón Naturalmente esto era un engaño, pede la ciudad ro los profesores no lo sabían, ni tam La Troika conduce a la familia de Dimitri Rubinstein, consejero financiero de Sus Sagradas Majestades, el Zar y la Zarina, gobernantes de todag las Rusias, hacia la seguridad de la frontera de Finlandia, lejos de la revolución.
El pequeño Sergio Rubinstein, de 10 años de edad, iba acurrucado entre pieles, junto a su padre y a su madre Estela. De su cuello colgaba una esmeralda y en las mangas de su traje marinero había cerca de cien mil francos franceses. La familla Rubins.
tein no había sido precisamente destituida del país. De que habrían muerto frente a un escuadrón bolchevique, no hubiera podido existir la menor duda. Hasta el zar y la zarina habían sido capturados por los revolucionarios, cayendo unos cuantos días an.
tes, en medio de una lluvia de balas, en una granja cerca de Ekaterinburgo. Era bien sabido que las actividades de Dimitri iban más allá de los consejos de Sus Majestades. Mientras acariciaba al perro con una mano, con la otra le tiraba de la cola, aconsejan.
do también a Iván Rasputin, el Monje Loco. Así, fue como con una esmeralda en el cuello, casi una fortuna en francos y un legado de falsedades, el muchacho vestido de marinero pasó poco los bancos suizos que visitó. Al por el pueblo fronterizo de Kronsh. examinar los libros, Sergio reconoció datd y entró en Finlandia. Así también inmediatamente los nombres de varios se inició el enigma de Rubinstein, do zaristas que sabía habían sido asemador de hombres amasador de for sinados en la revolución. Consultó con tunas y extraordinario estafador.
sus padres acerca de los nombres que Dimitri llevó a su familia prime no reconocía, poniéndose luego en conro a Suecia, en donde liquidó su cuen. tacto con los herederos de los ahorros ta sueca y luego se instaló cerca de para hacer tratos. Por una moderada Genova, para llevar una suntuosa vida comisión, él tendría mucho gusto de en su destierro.
Tevelarles el lugar en donde estaba la Seis años más tarde, en 1924, a herencia que justamente les pertenela edad de 16 años, el joven Sergio, cía, Uno de estos tratos le proporcioa quien apenas comenzaba a salirle la nó una utilidad neta en francos sui.
barba, ya había hecho su primera zos que equivalía a 17. 000 dólares. muerte financiera.
El dinero atrae al dinero y la am Los Rubinsteins ya estaban en bición engendra mayor ambición, Ser.
tonce: en Viena, en donde se le acer gio comenzó a buscar terrenos más có a Sergio um amigo de la familia, fructíferos. Uno de ellos era la Chosen un zarista, que había terminado con Corporation. Las perspectivas eran de todos sus ahorros y que trataba ahora masiado halagadoras para ser ciertas, de empeñar perlas cultivadas, lo últi. Esta firma tenía minas de oro en Co.
mo de sus ganancias que había lo rea, pero debido a trampas anteriores grado sacar de Rusia antes de la ins entre sus directorios, el gobierno britalación del gobierno bolchevique. tánico ordenó que se rompiera la soEl hombre queria que Sergio tu ciedad y que se ofrecieran las accio viera la bondad de llevar las perlas nes a la venta. Sergio compró por a una joyeria que el zarista conocía una cantidad irrisoria, en compañía y cuando se le ofreció la mitad de las de un socio de dudosa reputación, las utilidades, calculadas en 000, inacciones de Chosen. El socio era un mediatamente convino. Después de topolaco que decía llamarse Konrad do, sólo tenía 16 años y aunque los Szykgold. Juntos hicieron insinuacio.
agentes bolcheviques siguieran las hue nes al gobierno japonés, esperando ven llas de las perlas, nadie sospecharía der los derechos a las minas de Corea.
de él, un simple muchacho. El zarista Mientras progresaban estas negoevidentemente sabía poco acerca de la claciones con los japoneses, los planes además de los 000. 000 de yens que los japoneses le permitieron retirar de sus bancos, aumentando el total de sergio a casi 000. 000 de dólares.
De Tokio viajó Rubinstein a Shan ghai, en donde hizo arreglos con los portugueses para obtener un pasaporte falso. Dijo a los funcionarios por tugueses que su nombre era Rovello y que era hijo ilegítimo de una portuguesa y su amante. Por 500 com praron su histoira en Macao y le ex tendieron su pasaporte en el año de 1936. De Rovello y Szykgold entra.
ron en los Nadie está seguro de la fecha en que lo hicieron y Sergio naturalmente no iba a decirlo, pero se gún parece, fue alrededor de abril de 1938.
Rubinstein instaló sus oficinas en el número 30 de Wall Street en compañía de su socio y se preparó para aumentar su capital. fines de ese mismo año, Sergio dio su primer golpe. Logró el control de la antigua empresa Postal Telegraph Co. y luego la vendió a la Wes.
tern Unión con una utilidad de un millón de dólares. Se despojó de la ahora ya inútil Chosen Corp. cediéndola al gobierno británico por. 000. 000. En 1941 hizo 500. 000 con la venta de la red de transportes BMT en Nueva York, que había ad quirido un año antes. Todo lo que to.
haciendo 62. 774, lo que tampoco era correcto del todo, puesto que sus in gresos anuales llegaban más allá de 337, 000.
Pero la comisión de reclutamiento no se dejaba engañar fácilmente, entonces Sergio declaró ante una comisión de apelación que era hijo ilegitimo de una Mujer Galante de nacionalidad portuguesa, todo esto frente a su propia madre, Estela, que había venido a Estados Unidos un año antes.
Portugal era un país neutral y los aliados neutrales no estaban obligados a servir en las fuerzas armadas. Sergio obtuvo una suspensión, por cierto tiempo, pues en 1943 lo reclamaron nuevamente y esta vez pensaban ser firmes.
El 10 de octubre de 1943, Rubinstein se convirtió en socio de Taylorcraft Aircraft empresa que se con sideraba vital para el esfuerzo bélico y los que estaban en sus listas de raya eran considerados en suspenso por la comisión de reclutamiento. Mas aun en esto hubo alteración por parte de Sergio. No había ingresado en la coma pañía sino hasta en el mes de octubre, pero el presidente de la firma lo puso en las listas de raya con fecha de agosto de 1943, El gobierno no lo supo sino hasta 1946 y entonces se les siguió juicio tanto a Rubinstein como a James Pasa a La Pág. Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud Costa Rica.
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