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bavado 29 de mayo de 1971 DIARIO DE COSTA RICA. Las memorias de Charles De Gaulle El llamamiento (1940 1942)
tervención francesa en la campaita tuadas a los Estados Unidos. Mas del Oriente Medio. Pero era también aún: toda la ayuda indirecta que la preciso reclutar, encuadrar y armar habilidad casuística del presidente lo.
los elementos que, paulatinamente, graba facilitarle, era objeto de una habían de ir a reforzar esos puestos puntillosa reprobación en el Congreso avanzados tanto en el Sahara como y en la Prensa. En fin, que los ingleen el Nilo. Es imposible imaginar los ses, al ritmo de los pagos impuestos esfuerzos que, en las inmensidades por sus necesidades, veian acercarse del centro de Africa, bajo el clima el momento en que, faltos de dispo ecuatorial, habian de exigir la movi. nibilidad, no podrían seguir recibien lización, instrucción, equipo y trans. do lo que les era indispensable para porte de las fuerzas que queriamos continuar el combate poner en pie y enviar al combate a distancias colosales. Pero tampoco es posible calcular los prodigios de acti DEL lado de la Rusia Seviética, no vidad que todos iban a realizar.
se percibia la más pequeña grie.
ta en el trato que la ligaba al Reich.
Por el contrario, después de dos via TNL 17 de noviembre abandoné el Afrijes de Molotov a Berlin, en el mes ca francesa libre en dirección a de enero se concluía un acuerdo co Inglaterra, por Lagos, Freetown, Bat mercial germano ruso que iba a ayu.
hurst y Gibraltar. Mientras, bajo la dar poderosamente al aprovisionamien lluvia de otoño, el avión volaba a ras to de Alemania Por otra parte, en del océano, pensaba en los increibles octubre de 1940 el Japón había fir rodeos que, en aquella extrana gue. mado el pacto tripartito. proclamando rra, habrían de dar todavía los fran. su amenazadora solidaridad con Ber.
ceses combatientes para alcanzar allín y Roma. Al propio tiempo. pare, alemán y al italiano. Media los obs cia consumarse la unidad de Europa táculos que les cerraban el paso, los bajo la hegemonía alemana. Hungría, mayores de entre los cuales, desgra. Rumania y Eslovaquia se adherian al ciadamente, les eran opuestos por o. Eje en noviembre, Franco se entretros franceses. Pero, al propio tiem vistaba con Hitler en San Sebastián po, me alentaba el pensar en el ar y con Mussolini en Bordighera. Por dor que suscitaba la causa nacional último, Vichy, imposibilitado de man entre los que libremnte podían ser. tener siquiera la facción de indepen.
virla. Meditaba en la exaltación que dencia que le otorgaba el armisticio, para ellos se encerraba en aquella a se decidía por la colaboración efectiva ventura de dimensiones mundiales con el invasor.
Por rudas que fuesen las realidades, tal vez lograría dominarlas, ya que me era dado, según la expresión de en el exterior el horizonte era Chateubriand, guiar a los franceses sombrío, en el interior eran pesa.
a la realidad por el ensueño.
disimas las cargas que agobiaban al pueblo británico. Entre ejércitos, fábricas, campamentos, servicios públi.
LONDRES cos y defensa pasiva, la movilización alcanzaba a 20 millones de hombres y mujeres. El consumo era rigurosamen IN aquellos primeros días de invier te limitado para todo el mundo no, en Londres, la bruma envol suma severidad de los tribunales iba vía las almas. Encontré a los ingleses poniendo coto al estraperlo. Por otro intranquilos y melancólicos. Cierto es lado, la actividad aérea del enemigo, que pensaban, con orgullo, que aca, si bien ya no apuntaba a la obtención baban de ganar la batalla aérea y de resultados decisivos, no por eso que el peligro de la invasión se había dejaba de seguir hostigando los puer.
alejado bastante. Pero, mientras des. tos, la industria y las vías férreas, escombraban sus ruinas, nuevos mo arrasando de improviso Coventry, la tivos de congoja se abatían sobre e City de Londres, Portsmouth, Southllos y sus pobres aliados.
ampton, Liverpool, Glasgow, Swansea, La guerra submarina estaba en Hull, etcétera, manteniendo en alar.
su apogeo. Con creciente ansiedad, el ma a las poblaciones durante noches pueblo inglés veía cómo los sumer. y noches, agotando al personal de gibles y aviones raiders alemanes vigilancia y defensa, obligando mul.
destruían navíos de los que dependía tud de pobre gente a abandonar sus el curso de la guerra e incluso la lechos para encerrarse en los sota cuantía de sus raciones alimenticias. nos, refugios y hasta, como ocurría Ministros y funcionarios no hablaban en Londres, en las estaciones del Me.
má sque del shipping. El tonelaje constro. En aquellos últimos día de 1940, tituía una obsesión, una tiranía que los ingleses, asediados en su isla, se lo domniaba todo. La vida y la gloria sentian sumergidos en el más negro de Inglaterra se jugaban cada día en de los túneles.
el mar. Capítulo XXVIIICIN dejar de tomar buena nota de nacional le que disponemos, de ata.
La confusión que semejantes de car al enemigo dondequiera que ello ciaraciones denotaban, había puesto sea posible, de poner en acción todos en guardia a los ingleses. Resultaba nuestros recursos militares, económimuy poco lógico que gente que, por cos y morales, de mantener el orden su propia voluntad había colocado el público y de hacer reinar la justicia.
Estado bajo la ley del enemigo y con. Esta gran labor que realizaremos por denado a los que querían combatir Francia, la cumpliremos con la con.
a este pudiesen convertirse de pronto ciencia de servirla bien y con la cer.
en campeones de la resistencia por teza de vencer. Manifiesto, órdenes el solo hecho de que el invasor se y declaración orgánica, constituían atribuyese unos cuantos géneros más un conjunto que iba a ser el fuero de de los que ya se apropiaba cada día. mi acción. No creo haber faltado a En efecto, pese a todos los esfuerzos él desde el día en que lo proclamé realizados por el Gobierno de Lon hasta aquel en que, cinco años más dres para animar a Vichy a proseguir tarde, transmití a la representación en el buen camino que aparentaba nacional los poderes que había asu tomar, pese a los mensajes personales mido.
dirigidos al mariscal por el rey de In glaterra y el presidente de los Es. DE otra parte, crié el Consejo de tados Unidos, pese a los contactos Defensa del mperio, destinado a establecidos por los ingleses con Wey. ayudarme con sus orientaciones, e hi.
gand, ahora instalado en Argel, y con ce entrar en él, inicialmente, a Ca les, que segia en Marruecos, pron troux, Muselier, Cassin, Larminat. Si.
to, bajo la presión alemana, queda cé. Sautot. Argenlieu y Leclerc. Por ban desvanecidas todas las ilusiones. último, mediante una nota dirigida el El 24 de octubre tenían lugar la en de noviembre al Gobierno británi.
trevista de Pétain con Hitler en Mon. co, tracé definitivamente la actitud toire. La colaboración de Vichy con que la Francia Libre adoptaba, e in el enemigo quedaba proclamada ofi vitaba a sus aliados a adoptar, tanto cialmente. primeros de noviembre, respecto al Gobierno de Vichy como Vichy daba por terminadas las nego. a aquellos de sus procónsu es, tales ciaciones de Madrid.
como Weygand o Nogués, que algu.
nos pertinaces optimistas se esforza. INN lo sucesivo, evidentisimas razo ban en creer que un día pasarian a nes me obligaron a den gar defi. la acción contra el enemigo.
nitivamente a los gobernantes de Vi.
chy el derecho de legitimidad, a is TN total, si bien nuestra empresa tituirme a mi mismo como represen. africana no había alcanzado todos tante de los intereses de Francia, ya los objetivos previstos, al menos la ejercitar en los territorios liberados base de nuestro esfuerzo de guerra todas las atribuciones de un Gobier. había quedado sólidamente sentada, no. este poder provisional di, como desde Sahara hasta el Congo y des punto de partida y como finalidad, lade el Atlántico hasta de el Atlántico hasta la cuenca del República, y obligándome, solemne Nilo. En los primeros días de noviem mente, a rendirle cuentas tan pronto bre di posesión al Mando que había como recobrase su libertad.
de dirigir la acción, Eboué, nombra, do gobernador general del Africa ecua 27 de octubre y en tierra fran.
cesa en Brazzaville fijé esta zaville, con Marchand en calidad de posición nacional e internacional jefe de las tropas. Lapie, a quien man por medio de un manifiesto, dos ór. dé venir de Londres, pasaba a ser go denes y una declaración orgánica. bernador del Chad, y el administrador Ya no existe Gobierno propiamente Cournarie pasaba a gobernador del Francés. En efecto, el organismo sito Camerún, en sustitución de Leclerc.
en Vichy, y que pretende llevar aquel pese a las objeciones que le dictaba nombre, es proclamaba inconsti su deseo de proseguir en Duala la o.
tucional y está sometido al invasor. bra por él comenzada, era enviado al Preciso es, pues, que un nuevo poder Chad para dirigir las operaciones del asuma la tarea de dirigir el esfuer. Sahara, donde habría de entrar en zo francés en la guerra. Los aconte.
duro y conmovedor contacto con la cimientos me imponen este sagrado gloria. Finalmente, Larminat, alto co deber. No faltaré a él. Ejercitaré mismisario con poderes civiles y milita.
poderes en nombre de Francia y úni res, debia gobernar todo el conjunto.
camente para defenderla, y desde aho ra me comprometo solemnemente ANTES de partir para Londres, trarendir cuenta de mis actos a los re. cé el plan de acción para los me.
presentantes del pueblo francés des ses siguientes. Consistía de una parte, de el momento en que a éste le sea po en organizar las primeras incursio.
sible designerlos libremente. amo nes motorizadas y aéreas contra Mur a la guerra, es decir, al combate o zuk y Kufra y, de otra, en enviar a al sacrificio, a todos los hombres y Eritrea una brigada mixta y un gril mujeres de los territorios franceses po de aviación de bombardeo, que to.
que se me han unido. Se trata de de. marian parte en los combates empren fender contra el enemigo o contra didos contra los italianos. Esta última sus auxiliares la parte del patrimonio expedición sería el comienzo de la in TODAS estas pruebas sufridas por IN Oriente se iniciaban las opera los británicos, no facilitaban mu. ciones activas. Pero, a consecuen, cho nuestras relaciones con ellos. Con cia de la defección de Vichy, el Me, centrados como estaban en sus pro diterráneo se hacía inaccesible a los pias preocupaciones, nuestros proble.
lentos convoyes británicos. Las tropas mas particulares les parecían intem y el material que Londres enviaba a pestivos. Además, su tendencia a ab.
Egipto habian de dar un gran rodeo sorbernos era tanto mayor cuanto más por el Cabo, siguiendo una ruta ma les complicábamos la vida. En efecto, rítima tan larga como la mitad de tanto desde el punto de vista admi.
la tierra. Las expediciones proceden, nistrativo como politico, les hubiera tes elas Indias, de Australia y de sido mucho más cómodo tratar a los Nueva Zelendia, habían de realizar franceses libres como elementos in igualmente unas travesías intermina corporados a las fuerzas y Servicos bles. De otra parte, la ingente canti ingleses que como aliados ambicicsos dad de materias primas, armamento y exigentes. Por añadidura, durante y avituallamiento 60 millones de este período en que la guerra ge es. toneladas en 1941 que Inglaterra tabilizaba y la penuria hacia estragos, importaba para su industria, su Ejér los medios dirigentes de Londres no cito y su población, no podía ya lle. mostraban demasiada inclinación por garle más que de las leianías de Amé las innovaciones, ni siquiera por las rica, del Africa o del Asia. Era preciso decisiones tajantes. En medio de pro.
un tonelaje colosal, que, navegando blemas apremiantes, pero insolubles, en zigzag sobre distancias encrmes y los estados mayores y los ministerios protegido por una considerable escol. practicaban instintivamente el siste ta, fuera a converger en los estuarios ma de las cuestiones pendientes y de del Mersey y del Clyde. La inquietud los conflictos de jurisdicción, mien!
británica era tanto mayor cuanto que tras el Gobierno, bajo el fuego de las por ninguna parte se vislumbraban críticas del Parlamento y de la Pren!
felices perspectivas. Contrariamente a sa, a duras penas lograba ponerse de lo que muchos ingleses habían espe acuerdo para adoptar decisiones. Ya!
rado, el bombardeo de sus ciudades y sabe usted lo que es una coaliciónla victoria de la Royal Air Force no me dijo un día Churchill. Pues decidía en absoluto a los americanos bien: el Gabinete británico es eso.
a tomar parte en la lucha. En los Es.
tados Unidos, la opinión era, desde luego, hostil a Hitler y a Mussolini. INTRETANTO, la Francia Libre te De otra parte, el presidente Roose ía urgente necesidad de todo velt, inmediatamente después de su Después de las improvisaciones del ve.
reelección, el de noviembre, acen rano y del otoño, y antes de iniciar tuaba con sus gestiones diplomáticas las nuevas operaciones que estaba de.
y sus declaraciones públicas su escidido a emprender en primavera, for fuerzo por arrastrar a América a la zoso nos era obtener de los ingleses intervención. Pero la actitud oficial lo indispensable, sin dejar de mante de Washington, obligada además por ner resueltamente nuestra indepen.
la ley, seguía siendo la de neutrali dencia frente a ellos. Este estado de dad. asi, durante aquel sombrio cosas debía producir muchas friccio.
invierno, los ingleses tenían que pa. nes.
gar en oro y divisas las compras efec Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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