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Las memorias de Charles De Gaulle El llamamiento (1940 1942. Capítulo XXXVIIIdados un llamamiento eúltima hora les, singularmente desde los puntos de Catroux pudo entrevistarse con cier vista de las finanzas, la economía y tos funcionarios que deseaba conser. el orden público. Nuestra intención, var a su lado. Yo mismo recibí mu, en efecto, era de no reservar a la au. chas visitas. Finalmente las adhesio toridad mandataria más que la res.
nes ascendieron a 127 oficiales y cer. ponsabilidad de la defensa, de las re ca de 000 suboficiales y soldados, laciones exteriores y de los intere.
o sea la quinta parte del efectivo de ses comunes a los dos Estados, ta.
Jag tropas de Levante. Además, los les como moneda, aduanas y abasteci.
elementos sirios y libaneses, con un mientos, es decir, aquellos particula.
total de 290 oficiales y 14. 000 hom. res que era imposible transmitir in.
bres, fueron reconstruidos. Pero, en mediatamente y adjudicarlos por se.
definitiva, nos fueron arrancados. parado, de improviso, a Siria y al Lí.
25. 000 ofiicales, suboficiales y solda bano. Más tarde, cuando la evolución dso del Ejército y de la Aviacion fran de la guerra lo permitiese, se proce cesa, siendo así que en su mayor par. dería a celebrar elecciones de las que te hubieran indudablemente decidido saldrían los poderes nacionales com sumarse a nosotros si hubiésemos te. pletos. En espera de este desenlace, nido tiempo y medios de hacerles com la puesta en marcha de los Gobiernos prender las cosas. Porque aquellos con atribuciones más amplias ponía franceses que regresaban a Francia ya al ropo vivo las pasiones de los con permiso del enemigo renunciando clanes y las rivalidades de las perso.
a la posibilidad de volver allí comba: nas.
tiéndole, estaban lo sabía sumer.
gidos en la duda y la tristeza. En DOR lo que a Siria se refiere, la si.
tuación desde este punto de vista, cuanto a mí, la pena me embargaba al contemplar en la rada los barcos era particularmente complicada. En de transporte enviados por Vichy y julio de 1939, como Paris se negase!
al verlos luego, cargados ya, desapa.
finalmente a ratificar el tratado de recer en el mar llevándose consigo 1936, el Alto comisario de Francia una de las posibilidades de la patria.
había tenido que separar al presiden.
te de la República, Hachem Bey el PERO, al menos, aquellas que le Atassi, y a disolver el Parlamento.
quedaban allí podían ahora ser En Damasco y bajo la dirección de puestas en acción. El general Catroux Khaled Bey Azem, personalidad pres se dedicó activamente a ello. Dotado tigiosa y considerada, habíamos en del sentido ela grandeza francesa contrado un Ministro que se limita.
y del sentido de la autoridad, hábil en ba a despachar los asuntos sin reves, el manejo de los hombres, principal tir el carácter de un Gobierno nacio.
mente los de Oriente cuyos juegos su.
nal. Al principio, había esperado po.
tiles y apasionados se cmoplacía en der rsetablecer el anterior estado de desentrañar, seguro de su propio va cosas. El presidente Hachem Bey y.
PERO, por un incidente que se so. dí, tal como en otro tiempo el propio ler as como devoto a nuestra gran con él, el jefe de su último Gobierno Djemil Mardam Bey, así como el se.
lucionase, muchos otros surgian empresa y al que la dirigía, iba a con.
Foch me había enseñado, que un man ñor Fares El Koury, presidente de la por doquier De otra parte, Wilson a ducir en Levante, con gran dignidad do interaliado viable, para poder exis.
disuelta Cámara, se mostraron en prin nunciaba que iba a establecer lo que tir, tenía que ser desinteresado y que, y distinción, la partida de Francia. Si cipio conformes en el curso de las en él llamaba la ley marcial y a asu, a pesar de lo que él mismo, Lyttel en alguna ocasión se me ocurrió penmir todos los poderes. Le previnimos trevisats que sostuve con cada uno de sar que su deseo de agradar y su ten.
ton, pudiese decirme o escribirme de de que, en tal caso, opondriamos nues buena ef, no era éste el caso aquí de ellos en presencia del general Ca.
dencia a la conciliación no respondían unos politicos experimentados, patrio.
tros poderes a los suyos y ello signi. los ingleses. En cuanto a invocar, co. siempre al género de esgrima que las troux. Pero, a pesar de ser los tres ficaria la ruptura. Lyttelton, aunque circunstancias le imponían, y si, en mo hacía Wilson, la necesidad de la tas devotos de su país y hombres de.
al corriente de todo, se abstenia de particular, tardó en discernir en todo defensa de Levante para usurpar la intervenir Más aún: en vista de los seosos de cultivar la amistad france.
su alcance la mala voluntad de los autoridad en El Yesira, en Palmira rumores de que Catroux iba a enta y en el Yebel Druso, no era más que designios británicos, no por eso dejé sa, no parecieron discernir en tada blar conversaciones en Beirut y en un mal pretexto. El enemigo estaba jamás de reconocer sus grandes mé su amplitud la ocasión histórica que Damasco con visitas a los futuros tra ahora muy lejos del Yebel Druso, de ritos y altas cualidades. En medio de se les ofrecía de colocar a Siria en el tados, el ministro de Estado británico Palmira y de El Yesira. Si bien era una situación que las terribles con camino de la independencia, en pleno le escribia directamente, pidiendo, co prudente prever la eventualidad de diciones iniciales, la falta de medios acuerdo con Francia y superando, con mo si fuera algo que cayera por su que la amenaza del Eje volviera a pe.
y los obstáculos levantados por todas un gran impulso, las prevenciones y propio peso, que Spears estuviera pre. sar sobre Siria y el Líbano, lo que partes, hicieron extraordinariamente los agravios. Les encontré demasiado sente en dichas negociaciones. Esta había que hacer para afrontarla era ingrata, el general Catroux sirvió muy ansiosos, a mi juicio, de formalida.
reiterada pretensión de inmiscuirse en un plan de defensa común entre fran.
des jurídicas y demasiado sensibles a bien a Francia, lag sugestiones de un puntilloso na.
nuestros asuntos, así como los abusos ceses y británicos y no una póliza in de autoridad que no cesaban de mul glesa de entremetimientos en nuestros DARA empezar, le era preciso orgacionalismo. No obstante, invite al ge tiplicarse, alcanzaban ya el límite de dominios.
nizar de arriba abajo la repre. neral Catroux a proseguir las conver.
lo que podíamos soportar. El 19 de sentación francesa que la partida de saciones con ellos ya no inclinarse agosto telegrafie a Cassin que fuera señor Lyttelton, ansioso de ter. la mayoría de los funcionarios de hacia nniguna otra solución más que minar su visita con una nota de a ver al señor Eden y le dijese, de en el caso de que, decididamente, sus categoría y de la mayor parte de mi parte, que la injerencia de Ingla, armonía, cogió al vuelo la insinua. los oficiales de información habían reservas le impidiesen llegar a buen terra nos conducía a las más graves ción del plan de defensa. Me pro dejado, de pronto y por doquier, re termino.
complicaciones y que las dudosas ven, puso para hablar de ello, hacer entrar ducida a casi nada. Catroux puso a EN el Libano pudimos ir más de pri tajas que a la política inglesa pudiese a Wilson, a cuya presencia en nues. su lado, como secretario general, a sa, sin que de todos modos, logra.
reportar, en Levante, este olvido de trs reunión me había negado. Insis. Paul Lapissié, que nos había llega semos lo ideal. El presidente de la los derechos de Francia, serían muy ti en la negativa, si bien acepté que do de Bangkok, donde era ministro República, Emile Edde, inquebranta.
poca cosa comparadas con los mayo Wilson se entrevistase con Catroux. de Francia. Delegó al general Collet ble amigo de Francia y ducho esta.
res inconvenientes que resultarían de fuera de Beirut, a fin de preparar un y al señor Pierre Bart, respectivamen dista, había dimitido voluntariamen.
una desavenencia entre la Francia Li. proyecto. Al día siguiente tuvo lugarte, cerca de los Gobiernos sirio y te, cerca de los Gobiernos sirio y li. te tres meses antes de la campaña que bre e Inglaterra.
su encuentro, del que no salió prác banés. Al propio tiempo, los senores nos había llevado a Beirut. No ha.
ticamente nada; prueba que, del lado David, y luego Fauquenot, en Alepo, bía sido reemplazado. De otra parte, inglés y por lo que se referia a Le. De Montjou en Tripoli, Dumaray en hacía tiempo que había expirado la NA desavenencia. Inglaterra no vante, se pensaba en tod omenos en Saida, el gobernador Schoeffler, y lue duración del mandato del Parlamento.
la quería de ninguna manera. El go el general Monclar, en Laodicea, y Desde el punto de vista de los prin. de agosto, el señor Lyttelton vino tras tanto, para subrayar su buena los coroneles: Brosset en El Yesira, cipios y de la Constitución, nos en.
a visitarme en Beirut y pasó el dia voluntad el ministro de Estado me de Essars en Homs, y Oliva Roget contrábamos el campo completamen, conmigo Ello dio ocasión a una confe. habia entregado, al marcharse, una en el Yebel Druso, fueron a asegurar te despejado. Pero no ocurría lo mis.
rencia que podría haberse creído de carta en la que repetía las segurida nuestra presencia y nuestra influen, bo con las luchas de los clanes polí.
cisiva si es que algo lo hubiese sido des que ya me había dado a propó. cia en cada una de estas regiones. ticos, Emile Eddé encontraba una en.
alguna vez para los británicos en los sito del desinterés político de la Gran carnizada oposición en otra persona.
asuntos de Oriente. El ministro re. Bretaña. Además, el señor Lyttelton NEBO decir que las poblaciones moglidad maronita, el señor Bechara El conoció francamente que los militares me había afirmado verbalmente que traban una calurosa simpatia pot Koury. Este último, versado en las ingleses no cumplían nuestros acuer. los resultados prácticos de nuestra nosotros. Veian en la Francia Libre vueltas y revueltas de los asuntos dog del 24 y 25 de julio Sin embargo, conversación me satisfarian.
algo asombroso, maravilloso y caba, libaneses, agrupaba a su alrededor nu.
afirmó, no hay en ello más que un lleresco, que parecía responderles a merosos partidarios y múltiples inte.
retraso imputable a defectos de trans la imagen ideal que de Francia tenían. reses. Eddé ya ha ocupado el cargo, misión y, quizá de comprensión, que COMO todas estas sacudidas no ha. Además, sentían que nuestra presen me decía el señor Koury; ahora me lamento vivamente y a los cuales pien ían conmovido los cimientos de cia alejaba de su territorio el peligro toca a mí ser presidente! Finalmente 50 poner fin. Pareció sorprendido y la Francia Libre, admití que, en efec de una invasión alemana, aseguraba Riad Solh, apasionado jefe de los mu.
molesto por los incidentes creados por to, podía contarse con un respiro en el porvenir en el terreno económico sulmanes sunnies, agitaba en torno a los agentes ingleses, que Catroux le nuestras dificultades. Sin embargo, ya e imponía un límite a los abusos de las mezquitas el estandarte del nacio.
fue exponiendo. Declaró que Vichy vio habian visot lo bostante para estar sus cabecillas. Finalmente, el genero, nalismo, alarmando a ambos rivales.
laba el convenio de armisticio que, seguro de que, tarde o temprano, la so anuncio que hacíamos de su inde, sin que, a pesar de todo, se pusiesen por ejemplo, los 52 oficiales británicos crisis se produciría nuevamente. Pero, pendencia, no dejaba de conmoverles, de acuerdo.
hechos prisioneros en los recientes a cada día le bastaba su labor. Para Las mismas manifestaciones que ha En tales condiciones, considera.
combates y que debían ser devueltos formular al conclusión de la prueba bian tenido lugar a mi entrada en Da. mos que lo mejor era elevar a la su. sin demora, no lo habían sido todavía momentáneamente superada, dirigí a masco y en eBirut, se reproducian prema jerarquía al hombre que ya y que ni siquiera se sabía donde los la delegación de Londres, que se asus unos días más tarde, en Alepo, en habíamos encontrado al frente del Go habían llevado; que, en consecuencia, taba de mi actitud, unos mensajes Latakia, y en Tripoli, así como en o, bierno, el señor Alfred Naccache, me.
Dentz iba a ser trasladado a Palesti resumiento las peripecias y declaran tras muchas cuidades y aldeas de nos brillante que cualquiera de los na y que, en lo sucesivo, nos serian do a modo de moraleja. Nuestra a quella admirable región, donde cada otros tres, pero hombre capaz, esti.
dadas toda clase de facilidades para grandeza y nuestra fuerza consisten pareja y cada localidad, en su drama mado y cuya presencia a la cabeza captar adhesiones.
únicamente en la intransigencia en tica poesia, parecen ser testigos de la del Estado, en una coyuntura transi.
todo lo relativo a los derechos de Fran Historia NIO oculté a Lyttelton que ya estaba toria, no creíamos que hubiera de pro cia Esta intransigencia nos será ne.
mos hartos del modo en que nues vocar una vehemente oposición. Lo cesaria hasta el Rin, inclusive.
ERO, si bien el sentimiento del pue cual sin embaro, sólo fue cierto en tros aliados practicaban la coopera.
hlo se nos mostraba claramente parte, pues si bien Emile Eddé se avi.
ción. Antes que continuar así, le di. EN todo caso, a partir de entonces favorable, los hombres poliitcos nos no generosamente a aceptar nuestra je, preferimos seguir nuestro propio las cosas tomaron otro giro. Lar. acogian con menos franqueza. este momentánen elección, y Raid Solh pro camino y que ustedes sigan el suyo. minat y sus adjuntos pudieron llegar respecto, los más urgente era insti. curó no incomodar al que llevaba la Como quiera que, a su vez selamenta hasta aquellas unidades que todavía tuir, en cada uno de ambos Estados Bede los obstáculos que nosotros opo, no habían sido embarcadas, y dirigir a uno de ambos Estados, carga, el señor Bechara El Koury des.
un gobierno capaz de asumir los nue miamos al mando británico, le respon o capaz de asumir los nue, encadenó contra él, en cambio, todas presuradamente a los oficiales y solvos deberes que ha Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y ventud, Costa Ricantrigas y cabalas.

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