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Domingo 13 de junio de 1971 DIARIO DE COSTA RICA 11 EL POETA y los Afectos Humildes Sebastián Salazar Bondy Portanciaecer, reducomo po OSCAR ACOSTA (Hondureño)
EL ROSTRO De tu rastro purísimo y resplandeciente surgue una luz silenciosa que todo lo desnuda, descubre paraísos y mares de ceniza, oculta sombras con su bella campana y vuela como un pájaro.
Olvidar tu rostro es ahogar el corazón, tratar de ignorarlo es vivir a ciegas, dando tumbos; no es necesario volver a decir que tu rostro nos promete un reino en un universo inmóvil y destruído. Por qué llamar menor nocer que, a despecho de acierto Acosta ha logrado a esta poesía intimista (1. la prosperidad que el lujo los poemas de su reciente a esta poesía que elige co externo de la palabra tuvo libro conviene transcribir mo motivos los seres, los en nuestras letras, tam alguno. Hay algo, a priobjetos, los sucesos cuoti bién está a nuestro alcan mera vista, más prosaico dianos? Tal vez Oscar ce la vena austera y quieta. que el teléfono? Sin embar costa ha querido indicar en El vanguardismo suerte go, es El teléfono uno de el título el tono quedo, sua también de lirismo confia: los logros más significative, confidencial, en que es do a la imagen superficial, vos del libro comentado: tán dichos estos veinticin a la sorpresa de la imagen co poemas, y no, como po inusitada acendró la tra Suena el teléfono y tiem: dría parecer, reducir su im dicional inclinación a la bla su cuerpo desnudo.
portancia en relación a o pompa oral. Pero los afectos Viene tu voz amada atratra clase de efusiones líri humildes, el amor a las si(vesando cas colmadas de plena so lentes compañías de la na mares y países, lejanías y noridad e intención impe turaleza, el hogar o la ca olvidos, hasta llegar a mi, riosa. Porque la lectura del lle, pueden muy bien fecun (a nuestra habitación último libro de este joven dar páginas hermosas y empobrecida por el recuer escritor hondureño, que trascendentales. Lo prueba (do, alegrando desde hace algunos años esta poesía menor de Os las hojas del jardin, toeandesempeña una misión di car Acosta, que alude a las (do las páginas plomática en Lima, nos re estrellas, a los rostros hu de tus libros dorados, lim vela desde sus primeros manos, a los caballos, a los (piando el rocío versos la personalidad tier parques, a tantas cosas sim na y afectiva de un autor ples y, a veces, perfectas. les y transformando, que, por fin, luego de los Para la poesía no hay nada por una gracia tuya, el a previos tanteos y pruebas, que no sea poético: todo de (parato telefónico descubre la indole de supende de quien la vierte, en una rumorosa flor.
temple lírico, la calidad de de la profundidad con que su sensibilidad, la notación ella es revelada a través de Neruda ha escrito sus espiritual de su obra. Acos las palabras. El poema de Odas elementales (a la ta ha puesto la mirada en Antonio Machado a las cebolla, al hígado, al dicco sí y en torno de sí, y natu moscas, a las torpes y mo nario, ete. con el mismo ralmente ha surgido esta nótonas moscas de todos los propósito con que Acosta serie poética fina y conmo dias. no es acaso una pieza ha realizado esta poesía vedora.
que, como la de Quevedo que él llama injustamente Los latinoamericanos he sobre el mismo asunto. tie menor. No se trata, en el ca mos heredado del modernis ne la eternidad que otras so del poeta hondureño, mo literario un gusto muy más pretenciosas no alcan de cánticos, pero sí de epiparticular por la poesía ro zaron. gramas, y su objetivo, cotunda, policroma, brillante, mo el del gran creador de y nos cuesta trabajo reco Para ilustrar con cuánto Residencia en la tierra. es exaltar lo que de suyo pasa inadvertido y no obstante, nos es necesario, nos es entranable. Por ejemplo. Las canciones otro de los poemas hermosos de es ta colección cuya esencia rememorativa, cuyo poder emocional, cuya amistad, si cabe la expresión, nos es tan precisa: Las ean ciones se cantan sin el más leve asombro porque emerguen de una voz que creemos haber enterrado. Los perros. en torno a los cuales se pregunta: có mo envenenarlos por una disposición sanitaria si sus amos cordiales están también rabiosos. así, Los libros. Los muros y Los pinos de Honduras. entre otros, a los que el poeta de diea sutiles ternezas.
El libro contiene lo que podría calificarse de definiciones poéticas: hay una in dagación sobre el ser mágico, no sobre el ser real, de cada tema elegido. La poesía es una forma de conoci miento, y Acosta nos procu ra el fundamento ideal, per Suplemento Cultural durable, de los objetos y descubiertos por su sensibi del DIARIO DE COSTA RICA lidad y singularizados por su pluma. Es esta la tarea del arte, y el autor de Poesía menor la ha lleva do a cabo bellamente.
LOS AMANTES Los amantes se tienden en el lecho y suavemente van ocultando las palabras y los besos.
Están desnudos como niños desvalidos y en sus sentidos se concentra el mundo.
No hay luz y sombra para sus ojos apagados y la vida no tiene para ellos forma alguna.
La hermosa cabellera de la mujer puede ser una rosa, el agua tibia o un surtidor enamorado.
El fuego es solamente un golpe oscuro.
Los amantes están tendidos en el lecho.
EL CABALLO ARTE LITERATURA El caballo tiene una sonrisa clara enternecida por sus lágrimas. Tiene una emoción aprisionada entre sus múseulos, un temblor en la crin violenta y transparente.
El caballo golpea el corazón terrestre.
Las bellas mujeres no ven al hombre galopante y admiran simplemente al lustroso eaballo, ITALO LOPEZ VALLECILLOS. Director Suplemento Nº 24 13 de Junio de 1971 Oscar Acosta (1) OSCAR ACOSTA. Poesía menor. Lima Pe rú. 1957. La Prensa. Lima, Perú Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.