p. 8

Guardar

Las memorias de De Gaulle La salvación (1944 61)
Capítulo XEgilla ansiaingerey Pardo zASse preocupauan utas o que huis ANTES de emprender el viaje al Kremlin, qul.
ran efecto en la opinión. para eso las escogían se formular en público las condiciones de tan nebulosas como emocionantes.
Francia para esos arreglos futuros. La Asambles consultiva había abierto un debate sobre Asuntos extranjeros. Siguiendo la costumbre, los oradores CUANDO se celebraba, por ejemplo, el triunfo expusieron alli unas generalidades en que palpitaba el idealismo, pero que se mantenían en lo vago próximo de la justicia y la libertad por el en cuanto a los objetivog prácticos. Todos conde. aplastamiento del fascismo. o la solidaridad de naban el hitlerismo, pero se abstenían de precisar las democracias. o la paz a instaurar sobre la lo que debía hacerse de Alemania, Prodigaban cooperación de los pueblos. entonces log delega, nuestros aliados efusivos testimonios de afecto, pe. dog se hallaban en estado de receptividad. Pero ro no les pedían más que su amistad. Consideraban cuando se trataba explícitamente del Rin, del Sa.
necesario que Francia recobrase su rango, pero elu rre, del Ruhr, de Silesia, de Galitzia, del Levante, dían el indicar cuál era el camino a seguir y qué de la Indochina, cuando se decía ¡Nol de an.
medios habrían de emplearse para ello. Por eso, en temano a lo que nuestros aliados decidieran sin la declaración que hice el 22 de noviembre, procuré contar con nosotros; cuando se daba a entender sobre todo, decir lo que queriamos.
que si uníamos nuestra suerte a su suerte no era, en suma, porque Inglaterra fuese parlamentaria, América democrática, Rusia soviética, sino por Hice notar, en primer término, que empezábamos que las tres combatían contra nuestros invasores, de nuevo a disponer de medios para una acción diel auditorio, aun mostrándose atento aprobador, de.
plomática que estuviese a la altura de Francia, Ca.
mostraba con diversos signos que encontraban la si todos los Gobiernos extranjeros dije han re.
luz demasiado cruda. En el momento presente, sin conocido ahora el Gobierno de la República. En embargo, la idea de que fuese yo a Moscú e in cuanto a Alemania, nuestros cañones, en Alsacia cluso que concertase allí un pacto, obtenía la ad.
hesión de los miembros de la Asamblea. Eranle y en otras partes, están actualmente haciéndoselo reconocer del único modo convincente, es decir, por favorables en la medida en que no querían ver medio de la victoria. Por otra parte, ocupamos en ello más que un gesto amistoso con respecto a un puesto en la Comisión europea de Londres y en un aliado.
la de los Asuntos italianos. Acabamos de cele.
brar con el Primer Ministro y con el secretario del Estado en Asuntos extranjeros británicos, unas con EL 24 de noviembre volé hacia Rusia, Georges versaciones francas, amplias y amistosas. Nos Bidault me acompañaba. Iban con nosotros proponemos celebrarlas también con el Gobierno el general Juin, los seiores Palewski, Dejean, etc.
soviético durante nuestro próximo viaje a Moscú mientras que el señor Bogomolov nog servía de. Contamos con discutir algún día, en condiciones guía. Al pasar por El Cairo visité al rey Faruk.
parecidas, con el Presidente de los Estados Unidos Prudente, bien informado, de ágil ingenio, el jou de América. Mostraba yo así que Francia volvia ven soberano me dejó ver la ansiedad en que le su.
a conseguir la audiencia que necesitaba para desem mía la situación de Egipto. Aunque su país no peñar de nuevo su papel.
participase directamente en el conflicto mundial, el rey se felicitaba por la derrota próxima de Hi.
ESTE papel debía ser el de uno de los Estados tler. Vero no por eso dejaba de temer que la vie más grandes. Lo afirmé evocando la futura toria de Occidente alteraso, en los Estados árabes FL Primer Ministro se despidió de mí el 14 da Organización de las Naciones Unidas y nuestros de Oriente, un equilibrio ya precario. Prevela que noviembre, para ir a inspeccionar el sector propósitos de formar parte en ella del Consejo dipudiera esta impedir la unión del Sudán con Egip: británico del frente. Eden había regresado ya a rectivo, Pensamos dije que las potencias que to y, sobre todo, temía que se crease un Estado Londres. De cuanto nos había expuesto resultaba están en situación de actuar material y moralmenJudío en Palestina. Consecuencias en los árabes: que Inglaterra era favorable a la reaparición po. te en las diversas partes del mundo habrán de irrupción de una ola de nacionalismo extremista.
lítica de Francia, que lo seria cada día más por cumplir conjuntamente el deber de impulsión y de crisis grave de las relaciones exteriores, violentas razones de equilibrio, de tradición y de seguridad, orientación. nuestros ojos, Francia eg, sin sacudidas en el interior, que deseaba una alianza con nosotros, pero que ninguna duda posible, una de esas potencias. no consentiría a unir su juego al nuestro, creyen. añadi: Estamos dispuestos a soportar, una vez El soberano, por lo demás, declaraba su sima!
dose en situación de jugar sola el suyo entre Mos más, la parte de cargas que implican unos deberes patia y la de su pueblo con respecto a Francia cú y Washington, frenando las exigencias de los preponderantes. En cambio, no nos consideramos Tenemos confianza en su porvenir difo por.
rusos y americanos, y al mismo tiempo sacar par. comprometidos a respetar ninguna medida refe. que le necesitamos. Como le hiciese yo notar que tido de ellas, La paz que nosotros los franceses rente a Europa, ninguna disposición general qua su Gobierno, sin embargo, nos atacaba ásperamen queríamos ayudar a edificar conforme a lo que concierna a otras partes del mundo, si no nos ha te con motivo de las condiciones en que Siria y nos parecía ser la lógica y la justicia, log in sido dado deliberar acerca de dicha medida o s. el Líbano accedían a la independencia, replicó gleses, por su parte, creían conveniente negociar posición en las mismas condiciones de quienes las sonriendo: Eso no es más que polítical. Sabía la según las recetas del empirismo y de la com hayan adoptado.
yo que, personalmente, no apreciaba él Nahas ponenda. Además, perseguían también objetivog Baja, impuesto por los ingleses como el Primer precisos, en aquellos puntos en que se ofrecían a Ministro. Para terminar. Farut me reiteró su la ambición británica posibilidades de maniobra y Era éste el caso, ante todo, con respecto a estimación por la colonia francesa, que contribuía, extensión por no estar aún bien organizados en en primera fila, al progreso del país.
Alemania. Ya se trate de la ocupación del terriellos la situación de los Estados y los intereses creados.
torio alemán, o del sistema de administración a aplicar a los pueblos alemanes ocupados, o del réTEHERAN fue la etapa siguiente de nuestro via: gimen futuro a determinar para ellos o de las fron Era éste el caso, ante todo, del Mediterráneo.
teras Oeste, Este, Sur, Norte, que se les fijen, o je. La capital del Irán ofrecía el aspecto ten!
Atenas, Belgrado, Beirut, Damasco, Tripoli, de.
de las medidas de control, militar, económico, moso de una ciudad sometida a una triple ocupación, berían el día de mañana, según los planes de Lona!
ral, que deberán serles impuestas, o del destino del Inglescs, rusos y americanos se codeaban allí y dres, completar alli bajo diversas fórmulas la las poblaciones que podrán ser separadas del Ese se observaban en medio de una multitud miseras preponderancia británica anteriormente apoyada tado alemán, Francia no será parte más que si ble, mientras la élite persa se embozaba en su me.
en Gibraltar, Malta, Chipre, El Cairo, Ammán, y ha sido juez. precisé: Ese arreglo no podre.
lancolía. En contraste con ello, la inclinación que Bagdad. Así encontrarían su contrapartida en lag mos concebirlo más que si nos garantiza la segulos medios cultos sentían hacia Francia era muy concesiones que la Gran Bretaña no podía dejar de ridad elemental que la naturaleza ha colocado o elevada. Recogí pruebas conmovedoras de esto al hacer a la voracidad de los americanos. Ningún orilias del Rin, lo mismo para nosotros que para recibir en nuestra Legación a muchas personali.
trance diffeil cambia la naturaleza del hombre; Bélgica, Holanda y, en una amplia medida, Ingladades distinguidas a quienes había invitado el em.
ninguna crisis la de los Estados.
terra. Pero aseveré que al fijar así un destino bajador Pierre Lafond.
obligatoriamente pacifico a Alemania, se trataba, EN suma, en el club de los grandes, encontrába.
a los cjos de Francia, de propiciar por fin aquella fecunda construcción que sería la unidad de mos, sontados en los buenos sitios, tantos En la visita que lo hice, el Sha se mostró de Europa. Creemos en ello. proclamé esegoísmos sagrados como miembros inscritosha.
lo más amistoso. Me expuso con tristeza situa.
peramos que se traduzca, para empezar, en actos bia. En Washington, Roosevelt se había franquea.
ción creada a su Imperio y a él mismo por la preprecisos que unan los tres polos: Moscú, Londres do conmigo respecto a las ambiciones americanas, sencia y las exigencias de tres grandes potencias y París.
revestidas de irrealismo, pero prácticas en realidad.
cuyas rivalidades amenazaban con desgarrar el Los dirigentes de Londres acababan de demostrar.
Estado y el territorio nacional. El soberano, qua nos que ellos tendan a conseguir fincs específica.
dejaba traslucir un profundo desaliento, me pidid mente británicos. Y, ahora, los amos del Krem DESPUES de haber manifestado nuestro propó.
consejo: Ya ve usted adónde hemos llegado. lin iban a mostrarnos que ellos servían tan sólo sito de arreglar con Italia la reparación de los juicio de usted, qué actitud debo tomar. Usted.
los intereses de la Rusia soviética.
perjuicios que se nos causaron y nuestro deseo que ha asumido el destino de su país en el mo. de reanudar después, con el Gobierno y el pue. mente más difícil, es el más indicado para decir blo italianos, las relaciones de las que podrá sa melo.
lir una franca reconciliación. En efecto, el señor Bogomolov, inmediatamen luego, habiendo mencionado los acontecimientos del Pacífico, nues.
te después de la visita de los señores Churchill y Eden, hizo activas gestiones para apremiarme a tra decisión de tomar allí una parte creciente DESPONDI a Mohamed Reza Pahlevi que, sl que fuese yo a Moscú. Puesto que Francia rea.
en el esfuerzo de guerra común. nuestra reso alguna vez había sido necesario que el Irán parecía libre y viva y su Gobierno residía de nues lución de recobrar allí todo lo que nos ha arran tuviese un emperador para simbolizar la soberas vo en Paris, entraba en mis propósitos tener un cado el enemigo. terminé diciendo: Francia se nia y la unidad del país, ahora lo era más, que encuentra quizás ante una de esas ocasiones de la contacto directo con Stalin y sus ministros. Acepté, en ninguna otra época. Era, pues, preciso que él pues, su invitación, así como el programa confec.
Historia en que un pueblo ve que se le ofrece un no abandonase el trond bajo ningún pretexto. En cionado por el señor Molotov y nuestro embajador destino tanto más grande cuanto peores han sido cuanto a las potencias extranjeras afirmé Roger Garreau. Se convino en que yo iría acom.
sus tribulaciones. Pero no podríamog ni sostener Vuestra Majestad no puede ser con respecto a pañado de Georges Bidault a pasar una semana nuestros derechos, ni cumplir nuestros deberes, si ellas, sino la independencia personificada. Podrá en la capital soviética. Así, nos podríamos infor.
renunciéramos a ser de nu vo poderosos. pe Vuestra Majestad verse obligado a sufrir usurpa.
mar mutuamente de la manera de concebir, en sar de las pérdidas y los dolores, a pesar de la ciones. Debe condenarlas siempre. Si uno u otro ambas partes, el futuro restablecimiento de la paz. fatiga de los hombres, reconstruyamos nuestra de log tres ocupantes intenta obtener el concurso acaso sería posible renovar de algún modo la potencia. Esta es, de ahora en adelante, la gran de Vuestra Majestad en su provecho que os en solidaridad francorrusa que, aun habiendo sido contienda de Francia. cuentre, señor, finaccecible, aunque esa actitud desconocida y traicionada a menudo, no por esa acarree a Vuestra Majestad grandes pruebas! La dejaba de estar inscrita en el orden natural de La Asamblea aplaudió calurosamente mi dissoberanía puede no ser más que una llama bajo las cosas, tanto con respecto al peligro alemán curso. Voto, por unanimidad, una orden del día la campana de un hogar: por poco que arda, será como a las tentativas d, hegemonia anglosajona, aprobando la actuación exterior del Gobierno. En aviveda tarde o temprano. Aseguré al Sha que.
Tenta yo incluso el proyecto de un pacto, en vir este terreno, sin embargo, había, entre los politi.
en la medida en que Francia recobrase sus fuerzas tud del cual Francia y Rusia se comprometerian cos y yo, diferencias de estado de ánimo. No es y su peso, no dejaria de apoyar los esfuerzos qua actuar en común si llegaba un día en que Ale. que aquellos parlamentarios de ayer o de mañana hiciera el Irán para lograr la salida de las tropas manis volviera mostrarse amenazadora. Esta pe hiciesen reservas sobre los fines concretos que aliadas, en cuanto la amenaza alemana estuviese ligrosa hipótesis no se produciría tan pronto. In. les habia ya mostrado. Pero los saludaban de ledescartada en el país. El emperador me lo agras dudablemente. Pero la celebración de un tratado jos y, en el fondo, no se adherian a ellos. Más deció, añadiendo que la opinión personal que le francoraso nodría svudarnos, en seguida, pene que de los problemas que se planteaban a los Es.
había dado yo le servía de consuelo.
trar en el campo de los arreglos europeos, tados fronteras, seguridad, equilibrio de fuer.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica

    DemocracyEnglandExtremistFascismFranceGermanyItalyStalin
    Notas

    Este documento no posee notas.