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Miércoles 16 de setiembre de 1971 PIARIO DE COSTA RICA. 35 Las memorias de De Gaulle La salvación (1944 61. Capítulo XV MIENTRAS los Tres se encontraban juntos segunda, Imputando a las circunstancias el hecho en Yalta, creí que debía recordar pública de que Francia no había tenido que discutir los mente Francia a su atención, por si la hubieran términos de la Declaración relativa a la Euro.
olvidado. El de febrero, hablando por la Radio, pa liberada. expresaba la esperanza de que el formulé esta advertencia: En cuanto al arreglo Gobierno francés accedería, sin embargo, a asumir de la paz futura, hemos dado conocer en común con los otros tres las obligaciones evene a nuestros aliados que Francia, como es natural, tuales que implicaba dicha declaración. Al mis.
no se consideraría coinprometida por nada que mo tiempo, el senor Caffery me entregó un me no hubiera discutido y aprobado como los demás morándum que el presidente de los Estados Uni.
y en igualdad de condiciones. preciso que la dos me dirigia en nombre de los Tres.
presencia de las fuerzas francesas de un extremo a otro del Rin, la separación de los territorios de la orilla izquierda del río y de la cuenca del DREGUNTE a Hopkins cuál era, por parte de Ruhr de lo que será el Estado alemán, la indemérica, la causa del enojoso estado de las pendencia de las naciones polaca, checoslovaca, relaciones entre los dos países. Esa causa me austriaca y balcánica, con condiciones que Fran. respondió es, ante todo, la decepción asombrocia juzga esenciales. No sentimos inquietud, por sa que nos ha producido Francia cuando la vimos lo demás, en cuanto a la posibilidad que tendre. en 1940, derrumbarse en el desastre y luego, en mos de realizar algunas de estas condiciones, pues la capitulación. La idea que, desde siempre, nos ha.
to que somos cien millones de hombres, bien agru biamus forjado de su valor y de su energía que pados bajo la bandera francesa, en la proximidad do trastornada en un instante. Anádase a esto Inmediata de lo que más directametne nos interes que aquellos grandes Jefes políticos o militares sa.
franceses a quienes otorgamos sucesivamente nues tra confianza, porque nos parecían simbolizar esa Francia en la que habíamos creido, no se han mos.
trado es lo menos que puede decirse a la alEl 12 de febrero, los Tres. al separarse, putura de nuestras esperanzas. No busque usted en otra parte la razón profunda de la actitud que he blicaron un comunicado que proclamaba los prinmos adoptado con respecto a su país. Juztando cipios sobre los cuales se habían puesto de acuer.
que Francia no era ya la que había sido, no podo. En él se declaraba que se proseguiría la guerra hasta que el Reich hubiera capitulado incondiainos tener fe en ella para desempeñar uno de dicionalmente: que las tres grandes potencias oculos grandes papeles.
parían su territorio, cada una en una región di.
ferente; que la administración y el control de Alemania serían ejercidos por una comisión mili Es cierto que usted mismo, general De Gau.
tar formada por los comandantes jefes y que relle, ha aparecido, que se ha formado alrededor sidiria en Berlin. Pero, según los términos del code usted una resistencia; que unas fuerzas franmunicado, Francia era invitada a unirse a Américesas han vuelto al combate: que hoy. Francia ca, Inglaterra y Rusia, a ocupar también una zoentera le aclama y reconoce su Gobierno. Como no del territorio alemán y a ser el cuarto miemal principio no teníamos ningún motivo para creer bro del Gobierno de Alemania. Por otra parte, el en este prodigio, como después se ha convertido comunicado afirmaba la voluntad de los Tres usted en la prueba viva de nuestro error, como de disolver todas las fuerzas alemanas, de destruir usted mismo, en fin, no nos perdonaba, no le heEvoqué la inmovilidad que habían observado para siempre el Estado Mayor alemán, de castigar mos favorecido hasta ahora. Pero hacemos justis a los criminales de guerra y, en fin, de hacer palos Estados Unidos cuando el Tercer Reich emcia a lo que usted ha realizado y nos felicitamog prendió su tentativa de dominar Europa la neugar a Alemania, en la mayor medida posible, la de ver que Francia resurge. Cómo podriamos.
reparación de los daños que había causado.
tralidad en que se habían encerrado mientras Fran sin embargo, olvidar lo que hemos vivido a cau.
cia sufría el desastre de 1940; la negativa absolusa de ella? Por otra parte, conociendo la inconsta que opuso Franklin Roosevelt al llamamiento tancia politica que la corroe. qué razones tende Paul Reynaud, cuando hubiere bastado con una PARA mantener en el mundo la paz y la seguri dríamos para pensar que el General De Gaullo simple promesa de decidir a nuestros poderes púdad, debía crearse una Organización general esté ei, condiciones de regirla mucho tiempo. No!
blicos a continuar la guerra; el apoyo concedido internacional. tal efecto, se convocaría en San está justificado que nos mostremos circunspectos durante largo tiempo por Washington a los jefes Francisco una conferencia de todos los Estados en cuanto a lo que esperamos de ella para llevar!
franceses que habían firmado la capitulación y los firmantes en la Carta del Atlántico, el 25 de a con nosotros el peso de la paz de mañana. sofiones prodigados a los que proseguían el combril, que adoptaría como bases las que habla de bate. Verdad es añadi que se vieron ustedes finido la conferencia de Dumbarton Oaks. Aunobligados a entrar en la lucha, cuando en Pearl que Francia no hubiera participado en esta últi ESCUCHANDO a Harry Hopkins, creía yo oir!
Harbour los japoneses, aliados de los alemanes, ma conferencia, se especificaba que iba a ser inde nuevo, lo que el presidente Roosevelt me!
echaron a pique los barcos de ustedes. El esfuer. mediatamente consultada por los tres grandes había dicho de Francia, en Washington, seis me.
zo colosal que realizan ustedes desde entonces, a fin de decidir con ellos las disposiciones defini. ses antes. Pero, entonces, la liberación no se ha.
está a punto de asegurarles la victoria. Tengan tivas lo cual siginificaba evidentemente que se bía realizado aún. Yo mismo y mi Gobierno, resi.
la seguridad de que Francia lo reconoce abierta sentaría como ellos en el Consejo de Seguridad. díamos en Argelia. Les quedaban a los american mente. No olvidará nunca que sin ustedes no hunog algunos pretextos para poner en duda el es.
biera sido posible su liberación. Sin embargo, píritu de la Metropoli francesa. Ahora, todo es mientras se levanta de nuevo, no puede escapár, El comunicado contenía igualmente una detaba esclarecido, Se sabía que nuestro pueblo quesele que América no cuenta con ella más que ac. claración sobre la Europa liberada. Se trataba, ría participar en la victoria. Se medía en lo que cesoriamente. lo prueba el hecho de que Washen realidad, de Hungría. de Rumania y de Bulgavalía su Ejército renaciente. Me veian instalado ington no porporciona armamento al Ejército fran ria que habiendo estado emparejadas con Aleen París y rodeado de fervor nacional. Pero. és.
cés más que en una medida restringida. lo prue. mania se encontraban ahora ocupadas por Rusia.
taban por ello los Estados Unidos más convenci.
ba lo que usted mismo acaba de decirme.
Con respecto a ellas, la Declaración proclamaba dos de que Francia fuese capaz de volver a ser el derecho de los pueblos a disponer de ellos mis.
una gran potencia. Querían realmente ayudarla. HA explicado usted observó el señor Harry mos, el restablecimiento de la democracia, la lic Estas eran las preguntas que, desde el punto de Hopkins el pasado de una manera incisiva bertad de las elecciones de donde procederían los vista francés, regian el presente y el porvenir de pero exacta. Ahora, América y Francia se encuen Gobiernos, pero dejaba en vago las med das prác.
nuestras relaciones con ellos.
tran ante el porvenir. Lo repito una vez más. CÓticas que habían de ser aplicadas, lo cual era co.
mo hacer para que, en lo sucesivo, actúen do mo permitir a los ocupantes soviéticos que obrasen acuerdo y con plena confianza reciproca. allí como les pareciese. Las tres grandes potenSe lo declaré al enviado especial del Presi.
cias expresaban su esperanza de que el Gobierno dente. Me ha precisado usted el motivo de que Si es ésa respondi la intención de los de la República francesa accedería a asociarse nuestras relaciones se hayan alterado, a ju cio!
Estados Unidos, no puedo comprender cómo quie a ellas para llevar a efecto el procedimiento pro de ustedes. Voy a indicarle lo que, por nuestra!
ren determinar el destino de Europa en ausencia puesto.
parte, contribuye a ese mismo resultado. Pase.
de Francia. lo comprendo tanto menos cuanto mos por alto, las fricciones episódicas y secunque después de haber fingido ignorarla en las disdarias que se deben a las condiciones anormales cusiones inminentes de los Tres tendrán que OS Tres declaraban, finalmente, que se habian en que funciona nuestra alianza. Para nosotros, volverse hacia París para pedirle conformidad a puesto de acuerdo sobre la cuestión polaca.
he aqui lo esencial: en los peligros mortales que lo que hayan decidido.
Decidían que Polonia estaria limitada al Este nosotros, los franceses, atravesamos desde el copor la línea Curzon y ganaría al Norte y al Oesmienzo del siglo, los Estados Unidos no nos dan la impresión de que consideran su destino liga.
te, un sustancial aumento de territorio. En cuan OS señores Hopkins y Caffery asintieron a es do al de Francia, de que quieren que ésta sea granto. Declararon que su Gobierno concedía, des.
to al régimen político, no se hacía la menor alude y fuerte, de que hacen lo que podrían hacer de ahora, la mayor importancia a la participasión a unas elecciones libres. Un gobierno al que para ayudarla a seguir siendolo o a llegar a ser ción de Francia en la Comisión europea de Lonse denominaba de unidad nacional debía for marse a partir del Gobierno provisional que fundres, en el mismo plano de igualdad que América, lo de nuevo. Quizás, en efecto, no merezcamos la Rusia y Gran Bretaña. Incluso añadieron que, cionaba ya en el país. es decir, el Comité polaco pena de que se nos trate de otro modo. En tal en lo que se refería al Rin, los Estados Unidos easo, tendrían ustedes razón. Pero también es pode la liberación, llamado de Lublin. Cierto es que se indicaba que dicho Comité debía ampliar.
sible que nos pongamos de nuevo en pie. enestaban más dispuestos que nuestros otros dos se incluyendo en él a los jefes democráticos retonces se habrán equivocado ustedes.
grandes aliados a resolver la cuestión como nosDe todas otros deseábamos. Acerca de este último punto, maneras, su comportamiento de ustedes tiende a sidentes en Polonia y en el extranjero. Pero como no se hacía mención del Gobierno que residia alejarnos.
observé que la cuestión del Rin no seria resuelta por América, ni tampoco por Rusia o por la Gran en Londres, como la composición de los poderes Bretaña. La solución, si es que la había, sólo públicos seguía estando en una imprecisión com DECORDE que el infortunio de 1940 era la conpodrían encontrarla algún día Francia o Alemapleta, como no se preveia ningún control por par.
secuencia de las tribulaciones excesivas su nia, Ambos la hablan buscado durante largo tiem te de los occidentales, no podía caber duda algufridas por los franceses. Ahora bien, durante la po, una contra otra, Mañana, la descubririan, na sobre la clase de Gobierno que iba a tener Po primera guerra mundial, los Estados Unidos no quizás, asociándose, lonia. Tampoco podía haberla con respecto a la habían intervenido sino después de tres años de autoridad que iba a ejercerse en Yugoslavia. Aunlucha, en la que nos habíamos agotado para re.
Para terminar la conversaclón, dije a los dos que a propósito de este país, el comunicado de chazar la agresión alemana. es más, entraron en embajadores: Han venido ustedes de parte del los Tres invocase la ratificación por una futuliza por el solo motivo de los perjuicios que ocaPresidente de los Estados Unidos a fin de aclarar TA Asamblea nacional. en realidad la dictadu.
sionaban a su comercio los submarinos alemanes conmigo el fondo de las cosas con respecto a ra de Tito quedaba reconocida sin condiciones.
y después de haber sentido tentación de hacer ad nuestras relaciones. Creo que lo hemos hecho. Los Así, se concedia a Stalin todo lo que reclamaba mitir una paz de compromiso en que Francia no franceses tienen la impresión de que no considepara Varsovia y Belgrado. esto, y solamente hubiese recuperado ni siquiera Alsacia Lorena.
ran ustedes ya la grandeza de Francia como ne: a esto, no era Francia iy con motivo. invita.
Una vez vencido el Reich. se vio cómo los americesaria al mundo y a ustedes mismos. De aquí el da a contribuir.
canos negaban a Francia las garantias de segurisoplo frio que sienten ustedes al acercarse a nos.
dad que le habían prometido formalmente, ejer.
otros y hasta en este despacho. Si desean ustedes En el curso de la misma jornada en que los cían sobre ella una obstinada presión para que reque las relaciones entre América y Francia se es Jefes de los Gobiernos americano, británico y ru nunciase a las prendas que poseía y a las repa.
tablezcan sobre unas bases diferentes, a ustedes So, publicaban su comunicado, el embajador Je raciones que le eran debidas, y, finalmente, pro: les corresponde hacer lo necesario. En espera de fferson Caffery me transmitió, de su parte, dos porcionaban a Alemania toda la ayuda necesaris que ustedes elijan, dirijo al presidente Roosevelt comunicaciones. La primera era la invitación for para el resurgimiento de su poderio. El resulta el saludo de mi amistad en vísperasimde of dropzone Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional akpbregor Pano del Sistema Nacional de Biblioterra de Ministarlapte Cultura y Juventud, Gosta Rica. fue Hitler faren lanara yiene Europa tres aliados en lo que se refería Alemania. La
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