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Jueves 27 de enero de 1972 DIARIO DE COSTA RICA 15 Lanusse, mal menor?
ARTURO LAGUADO, es tiempo de acabar con la pri macía de los puertos. afirmó Lanusse en una de sus recien.
tes alocuciones, refiriéndose al predominio de Buenos Aires so bre las provincias.
El general podrá además mo vilizar en bloque a las clases adineradas ya la vieja oligar.
quia, que siempre verán en el la solución contra Perón, su bes tia negra.
LA PARADOJA.
BUENOS AIRES. En Bue.
nos Aires se dice que en las Fuerzas Armadas de la Argen.
tina se ha creado un grado más, que no existe en ningún ejército del mundo, el de Presidente de la República. Esta boutade refleja una realidad.
Desde que el general Lanuuse prometió devolver el poder al sector civil, nadie se tomó la pena de barajar los non bres de los posibles candida.
tos. En un principio se pens5 en un general cualquiera, pero nista o no. Se descartaba o Juan Domingo Perón, dada la irreductible oposición de una parte del ejército. Por su pa: te el general Lanusse parecia dispuesto a autoproscribirse.
Cuando se empezó a sospe.
char que el presidente se sentía atraído nor el canto de las urnas. Perón volvió a la su perficie para integrar el bins.
mio favorito en compañía del actual mandatario. La comptencia era pareja. Lanusse te nía la fuerza y Perón los Vntos (aunque en la Argentina es más fácil lograr los votoz cuando se tiene el poder o la fuerza, que lo contrario. La señora Marguerite Wildenhain, maestra alfarera, con algunas de sus creaciones. Los Angeles Times The Washington Post DIARIO DE COSTA RICA. nismo, Lanusse intenta sedacirlo. De ahí sus gestos popu.
listas, su flexibilidad politi.
ca. Aunque por otro lado cas.
tigue con mano dura las salidas de tono de los gremios rebel.
des.
Después del defenestramien.
to de Jorge Paladino, secretario general del justicialismo y por taestandarte de la Hora del Pue blo, esta agrupación, considera da como el apoyo civil del pre sidente, pasó a un segundo pla no. El escenario se halla pre.
parado para recibir a otros interlocutores con mayor respal.
do en el campo de las negociaciones. El señor José Rucci, se cretario general de la CGT, po siblemente se encuentre entre los esperados.
La crisis interna que sufre el peronismo y que amenaza con un cisma, indica que las tenciones existentes en el seno del partido están llegando al grado de la explosión. Si las di.
sidencias se acreclentan o se de finen en el curso de los próximos meses, las cinco estrellas del general Lanusse podrán bri llar solas en el horizonte electoral. Hace pocos meses esia suposición parecía estrafalaria Hoy las circunstancias favore.
cen la candidatura de Lanusse.
La oposición olvida detalles im portantes. Es muy probable que al ritmo que llevan los a.
contecimientos, dentro de un año el general Lanusse se halle con o sin elecciones en la posibilidad de sucederse en la presidencia de la República.
Es aquí donde las fuerzas ne.
gociadoras deben cuidar de no volcar el tablero. No hay otro candidato para enfrentar a Perón. según los comenta.
ristas, ante la evidencia de un triunfo justicialista algunos sec tores del gobierno Justificarían todo, incluso un autogolpe y la postergación de las elecciones hasta que el peligro deje de existir de una vez por todas.
Una gran masa de la clase media está dispuesta a ver en la elección de Lanusse el mal menor. Aqui Se establece una paradoja. Los gobernantes militares, a causa de sus repeti.
dos fracasos, ya no entusias.
man a la gran mayoría de los argentinos. Pero con el propósito de verlos desaparecer muchos votarían por la continui.
dad de Lanusse en el poder.
La contradicción se explica porque nadie cree que un pre sidente electo sin el apoyo del ejército logre permanecer durante mucho tiempo en la Casa Rosada. Lanusse sería enton.
ces el puente que permitiría un regreso a la estabilidad insti.
tucional.
Las especulaciones al respecto se estrellan sin embargo con tra una realidad. El peronismo es la primera mayoría de la Argentina. la segunda fuer.
za electoral, el radicalismo, na declarado públicamente que no apoyará la candidatura del actual mandatario. Todo queda por lo tanto en manos de Juan Domingo Perón, o de sus con.
dottieri. que a veces suelen es caparse por la puerta de atrás e iniciar actividades por su pro pia cuenta Maestra alfarera a los 75 años de edad Por CHARLES HILLINGER. Los Angeles Times)
LA BUENA ESTRELLA DE UN GENERAL Antes de llegar al enfrentaiento definitivo con el pers.
La Hora del Pueblo, la unión de partidos politicos capitanes da por peronistas y radicales, 52 organizó como un frente civil contra el gobierno militar. Des pués de la caída de Levingston, la Hora se convirtió en el prin cipal interlocutor del nuevo mandatario. De ese diálogo, supervisado por Perón, debian surgir las bases para devolver la conducción del Estado a los políticos.
Más, cuarenta y ocho horas después de sofocar el alzamien to de los cuarteles de Azul y Olavarria, el general Lanusae dio un giro inesperado, influ.
do sin duda por el respaldo que le otorgó la cludadanía en con tra del sector golpista del ejérdito.
La nueva circunstancia escla reció las dudas respecto del pro ceso electoral. Resultaba evi.
dente que, aun sin previa de.
claración, el Primer Magistrado aspiraba a sucederse si mismo.
Simbólicamente fue el minis.
tro de Bienestar Social, su Intimo amigo, qulen se encargo de lanzar el globo de ensayo. Todos los argentinos (incluido Perón) tienen (recho a aspirar a la presidencia de la Nación. afirmó el ministro. El Inocente argumento no engaño nadie. Las sospechas fueron ratificadas posteriormente por el silencio presidencial La cuestión que ahora se pre senta es saber de dónde sacará el general Lanusse un caudal de votos suficiente para de rrotar al peronismo. La respues ta más obvia es, tal vez, la más aceptable. Lanusse, como to.
dos los generales que sucedie.
ron a Perón, también aspira a kanar una parte de su cliente.
la electoral. por lo menos algunas de sus corrientes, al neo peronismo por ejemplo. La Idea no carece de fundamento.
Una serie de caudillog provin ciales distanciados de El Je.
te. podrían iniciar una bús.
queda de coincidencias para elegir el futuro presidente.
En los pequeños partidos de provincia, en sus líderes, se apo yan las esperanzas de los a.
nuesistas. Algunos discursos del presidente, sus frecuentes viajes al interior, están enmar cados por esta estrategia. Ya POND FARM, California. La maestra alfarera ha vivido sola aquí por 31 años, en lo profundo de la selva de pinoz gigantescos 70 millas al norte de San Francisco y de su más próximo vecino.
Aquí hace sus potes usando la clásica rueda de alfareros muchos de los cuales están en exhibición en importantes museos y centros de arte de Euro pa y América.
Cada verano, dos docenas de hombres y mujeres vienen a es tudiar con esta maestra y permanecen nueve semanas a su la do. Ella, Marguerite Wilden.
hain, que ahora tiene 75 años de edad, ha sido elogiada co.
mo la matriarca de su oficio.
Centenares de alfareros le escriben cada año solicitando re cibir su enseñanza durante el verano. Yo cavilo por semanas tra.
tando de decidir quienes pueden venir. dice ella. Es un problema. Leo y releo las cartas di ciendo las razones que los hacen querer estudiar en Pond Farm. Finalmente decido cuá les 24 deben venir.
Durante los años, sus estudiantes han venido de todos lo3 rincones del mundo Suiza, Es.
paña, Francia, China, La India, Kenya, Inglaterra, la ma.
yoría de los Estados america nos, etc. ricos y pobres. Algunos con escasa educación, otros graduados en universidades. de todas las edades, todos de dicados al oficio más antiguo del hombre: la alfarería.
Vienen a Pond Farm a pasar nusve semanas, dedicando sio te horas al día a la rueda de alfaleria, trabajando los potes do arcilla bajo la vigilancia guía de la señora Wildenhain Algunos acampan en la gran ja, otros se alojan en el pue.
blo. dice ella. Algunos son casados y traen a sus familias.
El costo de la temporada de 35 dólares por semana, 315 dólares en total. Dos de las 24 personas que vienen han sido seleccionadas cada año como muy capacitados pero sin fondos: han recibido becas de la señora Wildenhain.
Muchos de los estudiantes vuelven cuatro o cinco veranos.
Casi todos terminan siendo consumados artesanos, muchos de ellos llegan a ser a su vez maestros alfareros, esparcidos por el mundo entero.
Las lecciones son dadas en un viejo establo convertido en un taller, con bancas y rud.
das de alfarero. El equipo in dividual consiste en un cuchli llo, alambre, diversas espátu: las, una esponja.
La señora Wildenhain nacid en Lyon, Francia y estudió sie te años en el famoso instituto Bauhaus, en Weimar, Alema.
nia. Cuando Hltler llegó al po der, ella y su esposo se trasla, daron a Putte, en Holanda, don de abrieron un taller de alfare ría. La señora Wildenhain se separó de su marido en 1940 y emigrando a los Estados Un dos, se establecie en esta rei gión de California, donde ha vido sola desde entonces Ella crea unos 000 potes al tisticos: más de 102. 000 en lo últimos 51 afios. Algunos lo vende por dólares, otros al canzan precios de hasta 500. Las gentes se sorprende de que viva en esta soledad. dice ella. Pero yo no des otra cosa. No me gustan laj ciudades, donde hay tantos ve hículos, el aire está contamina do, el ruido es tremendo y dos de no se puede estar solo. Ung persona creativa necesita de 13 soledad. aquí el silencio e sonoro, si puede decirse así al.
Bunos dicen que la quietud ci aquí tan grande que hiere. Per To yo me despierto cada maña na con las voces de los pájaroi a mi alrededor.
Durante los primeros años Pond Farm no tuvo electriel; dad. El agua había que sacar la con bombas de mano. Oh yo lo hacía, y lo hago todo: arro glarla, poner cercas o puertas cultivar legumbres, etc. dice la señora Wildenhain.
Ella viaja cada afio para dl.
rigir seminarios sobre alfare.
vía en colegois y universidades o dar conferencias. Va a Cen.
tro y Sur América y Europa una vez al año, también, pa.
ra hacer dibujos que utiliza en sus producciones.
Como maestra, su credo es vi vir para su arte dice: Milea tras más desarrollado sea un al farero como ser humano, mejo.
res sus obras seránPone sus conccimientos, su personal! dad en lo que hace de modo que cada pieza de su mano es tan propia como su firma y el 1a.
tido de su corazón (Los Angeles Times Washing ton Post DTARIO DE COSTA RICA LA HORA. GENERAL LANUSE Sistema.
Vlone de la página anterior una conferencia cumbre de la Comunidad ampliada, tal como propuse el 18 de agosto pasado, a condición de que tal conferencia esté minuciosamente preparada y se celebre en el momento oportuno.
En este punto estoy totalmente de acuerdo con el Canciller Brandt. Las conferencias cumbre no están hechas para las declaraciones de intención, sino para tomar decisiones.
Como ven, he sido largo. Pero lo que yo qul era es que los franceses comprendieran que su nivel de vida está vinculado, en gran parte, a la solución del problema monetario internacional.
aunque se hable más del dólar, del yen o del marco que del franco.
Quisiera que se dieran cuenta de que la expansión a la que está tan apegado el Gobierno como lo demostró en recientes decisiones presupues tarias, sólo puede continuar de manera sana si se rechaza colectiva y conscientemente la inflación.
lo que supone el acuerdo de todos y, por consi guiente, la participación de todos.
Lo que yo quisiera es que los franceses se die ran cuenta de que nuestra actividad económica de pende ampliamente de los intercambios internacionales y en particular de los intercambios intracom unitarios y que, por lo tanto, está ligada a Europa y sus progresos, lo que yo quisiera es que fueran conscientes de que estamos comprometidos, de buen o de mal grado, en una empresa que pide más que nunca la adhesión entera de la Nación.
Creo poder asegurarles de que el timón será llevado con mano firme. Pero también se necesita el esfuerzo de todos y si no se quiere fracasar.
Esto es lo que quise decir, entre otras cosas, al hablar de dinamismo y de firmeza, Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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