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4. DIARIO DE COSTA RICA Jueves de abril de 1973 Editoral Crisis eléctrica: la más grave de todas partir de hoy se amplió el racionamiento eléctrico que afectará a todo el país, de las de la mañana a las de la noche.
Esta crisis de generación eléctrica, es una más que se une a las otras que padece el país.
clínicas de los dentistas, y los laboratorios, y los aparatos de los químicos y de los médicos que no trabajan en el área céntrica de la capital?
Lo que se denota es una falla esencial en la proyección y diseño del futuro. En esto viene Costa Rica desde hace tiempo. El Estado, los políticos y los responsables de la conducción del país, se pierden a menudo en lo anecdótico, en la accesorio y superficial, abandonando la visión de conjunto de los desafíos que nos amenazan. Lo que estamos presenciando con motivo de esta crisis, es una buena prueba de lo que afirmamos.
No es la hora ni el momento para entrar a analizar de quién es la culpa de lo que sucede. Si bien la sequía tiene que ver con las dificultades presentes que incidirán en la vida económica y social del país, también es verdad que se suman a ella otros fenómenos no menos importantes: deforestación, falta de control sobre el uso de las aguas de los ríos, imprevisión, etcétera.
Serán decenas los millones que se perderán por la reducción del producto nacional bruto. La ciudad será oscurecida. La organización familiar se desbaratará.
No todos los hogares tienen medios para comprar de inmediato cocinas de gas o de canfín. No todas las familias pueden salir a almorzar o a comer fuera de sus casas. el caos podría acrecerse si no aportamos un espíritu sano de solidaridad, sin que esto obste para que se digan algunas cosas que tienen que ver con la pavorosa crisis a que nos abocamos.
No hay que llamarse a engaño. El reto de hoy es grande.
Si Managua sufrió un terre moto pavoroso, Costa Rica está padeciendo una conmoción severa sin necesidad de que la tierra se estremezca. Las raíces mismas de la producción, de la vida social, del trabajo, del estudio y de la activi.
dad familiar, se están dislocando.
Todos tendremos que hacer ciertos sacrificios. Pero lo deseable es que estas dificultades no se produzcan de nuevo, a corto plazo y en este rubro o en otros no menos sensibles.
Es mediocre y pequeño tratar de buscar a los responsables, reales o supuestos, que carguen con la culpa de lo que sucede hoy.
Lo que tenemos enfrente reresulta muy grave. La industria, el comercio, la educación, la vida familiar y la economía como un todo, pagarán su cuota de sacrificio para poder resolver la crisis que nos afecta, ojalá que momentáneamente.
El país se ve dañado hoy por la sequía, pero no todas las dificultades se originan en este fenómeno de la naturaleza El estado, a través de sus órganos ejecutivos, hizo muy poco o nada por impedir las quemas, controlar el uso racional de las aguas de los ríos, reforestar las cuencas hidrográficas, etcétera.
Ahora surgen tropiezos adicionales. Si las fábricas no pueden trabajar de día, pretenderán hacerlo de noche. Es posible esto. No trasladarán el consumo y no contribuirían de esta forma a mantener el déficit de generación que ha llevado a dictar las medidas restrictivas que conocemos? si las industrias despiden trabajadores, por fuerza mayor y basados en la ley ¿no estaríamos ayudando a amargar las relaciones obreropatronales y no facilitaríamos así el desentendimiento social de la nación. las fábricas que tienen compromisos de exportación a Centro América y a otras zonas. los pequeños comercios establecidos, de restaurantes, de cafeterías y de artesanías que laboran con base en la electricidad. las La nación se fue convirtiendo en una sabana de calor, de polvo y de tierra requemada. no se hizo oportunamente lo que se debía hacer.
La generación de electricidad fue bajando, pero también vendimos corriente a naciones vecinas.
Las licitaciones para las plantas de gas se publicaron y se concedieron, mas los comprometidos a realizar las obras no cumplieron.
De rondón, de la noche a la mañana, la situación se complicó. si es correcto afirmar que la sequía afecta a gran parte de la zona continental, también es exacto que la gravedad de lo sucedido aquí no pareciera tener parangón con lo que pasa en el Istmo y en otros países, y con lo que aconte ció en Costa Rica en el pasado.
Llegar al caos es fácil. En cire cunstancias como las actuales, hay que llenarse de bríos y de espíritu de solidaridad comunal. Pero también hay que dejar claramente establecido que los tropiezos no han nacido únicamente de la sequía; se debe decir, a voz en cuello, que vamos perdiendo el rumbo porque la brújula pública marcha mal, por culpa colectiva, no sólo de un sector. es hora de que todos, con honradez absoluta, reconozcamos que esto es así, y precisamente en época de campaña electoral, cuando se cae en la palabrería hueca, en la afirmación insustancial, en el debate anecdótico, tanto más sobrante cuanto que la república presenta deterioros serios que afectan diferentes partes de la estructura de la sociedad, socavada en sus cimientos productivos, monetarios, energéticos, morales, éticos y humanos.
JULIO SUÑOL TERBITRE Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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