Guardar

NU VA VIA VA Miércolen 18 de julio de 1979 Editorial La causa real de las huelgas la, a pesar de que sea calificada de ilegal. El principio de autoridad se destruye. El ordenamiento jurídico se margina y se pone por montera. De seguido se ejercita el tercer tiempo que es el del irrespeto al régimen de derecho para llegar hasta al final en la actitud asumi.
da en oportunidades con precipitación.
Los costarricenses en general constitucional presente, y lo que estamos desconcertados por la haga quien gobierne a este país a cantidad de huelgas y paros que partir de mayo de 1974, contará estallan a cada momento en el país. mucho para llevar un poco de aliPor cualquier quítame allá esas vio a los costarricenses.
pajas, los empleados, los obreros y hasta los patronos, declaran sus rebeldías.
Cuando la inflación toma cuerpo y la unidad monetaria ya no vaLa alarma ha ido cundiendo. le lo que antes, se ha producido Pero pocos se preguntan cuál es cuál es una devaluación de hecho por más la base real de esa efervescencia que la disposición no haya sido que carcome las estructuras de la consec nación.
lativo. Simultáneamente, se encaSeñalemos los motivos prin recen los artículos y productos en cipales que resaltan cuando se razón de que circula más dinero y profundiza en este fenómeno: 1) La existe menos oferta en el mercainflación. 2) La pérdida de autori. do. Con precios altos, dinero sin dad. 3) El irrespeto al régimen de capacidad adquisitiva y frustraderecho que vivimos.
ción general, viene lo que es su consecuencia: la iracundia.
Las mayorías que ganan sa larios fijos, no tienen otro recurEn lo tocante al primer punso que el de tratar de defenderto, digamos que la inflación es im se. Creen que su defensa conportada y local. Los países indussiste en obtener reajustes salariatrializados aumentan con iterales a cualquier costo. No conciben ción los salarios de los obreros, y que pugnar porque les entreguen los consumidores de los productos más colones por su trabajo, no es que ellos manufacturan tenemos la mejor solución. No puede serlo que cubrir más altos precios. Lue si los colones compran menos argo, se registra otro hecho: los pre tículos y servicios.
supuestos deficitarios, los déficit acumulados, las emisiones inorgánicas y el abuso a que se llegó desde hace tiempo en el rubro de los Sin embargo, los trabajadoempréstitos, han influido en el proceso que nos doblega.
res se lanzan por el atajo de la huelga, en lugar de ejercer un sindicalismo más consecuente con el propio interés obrero, de manera En lo tocante a la inflación que le impongan a los gobiernos importada, nada podemos hacer.
una política adecuada que consisEmpero, sí tenemos posibilidades ta en la sobriedad fiscal y económica que son las armas viables pade frenar los perjuicios que padecemos en esta esfera, si se instaura controlar la espiral que a todos ra una política monetaria, creditiacogota cia y fiscal, consonante con los fines de morigerar la inflación. No pedimos una orientación deflacionista, que tendría consecuencias Tomados ya los atajos de la graves en el pueblo y en el sector huelga que en alguna medida empresarial. Mas todo indica que son los de la violencia, sólo quese impone retornar al equilibrio da una vía para conseguir lo que perdido.
los huelguistas se imponen como Lo que se haga en ese senti. conducta. resuelven declarar la do durante el resto del período huelga y a yeces incluso sostener.
En ese punto nos encontramos en la actualidad. El pueblo se halla más pobre. Los salarios compran menos. Miles de gentes que dicen y creen que no tienen nada que perder, resuelven lanzarse por el atajo. Participan de las hueldas ilegales. las promueven y las endosan con entusiasmo y facilidad. Al fin y al cabo razonanlo que nos puede suceder es que algo pellizquemos en virtud de la acción dinámica e ilegal basada en la violencia que suponen les de fiende de otra violencia para ellos tan grave como la que pretenden instaurar.
Líderes políticos sensatos, dia rigentes sindicales conscientes y obreros y patronos mejor preparados técnica y espiritualmente, para entender los dolores del arranque hacia el desarrollo relativo altos niveles de vida, menos horas de trabajo, más holganzapodrían contribuir a que haya un cambio de tónica en el país, sin olvidarse que ese nuevo propósito sería deseable en los estamentos obreros, patronales y gubernativos. Porque la coyuntura no está en Costa Rica como para continuar en un estado permanente de agitación y de frivolidad, que eventualmente nos conduzca a afrontar crisis hondas como las que han dañado las estructuras políticas y sociales de naciones que hasta ayer constituían ejemplo de equilibrio y de paz.
JULIO SUÑOL Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud Costa Rica.

    StrikeSyndicalismViolence
    Notas

    Este documento no posee notas.