Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
4. DIARIO DE COSTA RICA Domingo 25 de noviembre de 1973 Editorial Ley que subiría el precio de medicinas Se discute en el trámite de tercer debate, en la Asamblea Legislativa, la ley que sanciona los delitos contra la propiedad inmaterial. En este cuerpo de normas jurídicas, se introdujeron reformas al Código Penal y al de Procedimientos Penales. El propósito es sancionar con penas de cárcel a quienes para comercializarlos, introdujeran al país o tuvieran en depósito los productos o servicios que se citan en la disposición jurídica, o a quienes los ofrezcan en venta o los vendieren.
Si en diez años a la Caja del Seguro la legislación le afecta con un sobreprecio en sus medicinas de 797 millones de colones, podemos imaginarnos el significado económico que el hecho adquirirá para los pacientes que no son tratados por esa institución. Los millones que se le succionarán al país significarán mayor empobrecimiento nacional, menos salud para el pueblo y un impacto severo sobre la desmirriada balanza de pagos.
Si esto es correcto como lo es, nos damos cuenta de la injusticia de una ley y de unas reformas que són lo perjuicios le ocasionarán a todos los costarricenses.
realizar las investigaciones cientificas. El encarecimiento exagerado debe contener una cuota alta que no tiene nada que ver con la investigación. Es casi seguro que los propietarios de aquellos laboratorios, logran una tajada adicional desde el momento en que logran prácticamente el monopolio de las medicinas a través de las patentes. Todo eso va en daño directo de los consumidores de los pueblos en vías de desarrollo, que absurdamente terminan subvencionando a las industrias más ricas del mundo. Esta es una explicación inteligible de por qué cada día cuestan más las medicinas y de por qué cada día sube más el costo de la vida en nuestras naciones.
Se pretende impedir el expendio de medicinas genéricas, abriéndose entonces un anchuroso campo para las medicinas de patente, que cuestan tres, cuatro o cinco veces mas que las genéricas, a pesar de que ambas poseen el mismo valor terapéutico.
El Gerente de la Caja Costarricense de Seguro Social, Lic. Alvaro Vindas, en declaraciones que ofre.
ció ayer a DIARIO DE COSTA RICA, dijo que la institución está opuesta a esas reformas legales porque habría un encarecimiento de esos artículos básicos. Según sus cálculos, de votarse el proyecto tal y como está, la Caja tendría que soportar en una década un sobreprecio en las medicinas que alcanza a la exorbitante suma de 797 millones de colones.
Lo paradójico es que aquí estemos legislando para proteger las medicinas de patente, en tanto en el mundo la tendencia marca una orientación contraria.
En la edición de hoy publicamos las declaraciones ofrecidas ante una Comisión Legislativa por el Lic.
Alfredo Fournier Beeche, quien reveló cómo las leyes que protegían las patentes médicas han sido desechadas en Perú, Colombia, Panamá, Brasil, etcétera. En Estados Unidos también se pugna por lo mismo. Las razones son obvias.
El país no puede ni debe sumarse a una tesis mala en la medie da en que es injusta. La injusticia se mide en términos monetarios y en términos de salud. Cuando se impone luchar por bajar el costo de la vida, ya insoportable para el pueblo, resultaría chocante que los legisladores votaran un cuerpo de leyes que va a afectar a los compradores en general. Nadie hallaría una justificación racional a tal política parlamentaria que afecta a toda la población, y principalmente a la de menores recursos, a los enfermos, a las instituciones estatales que dan servicios de salud, etcétera.
La Ley de referencia se encuentra en tercer debate. Los señores diputados podrían mocionar para devolver el asunto a Comisión, a fin de que los representantes populares reconsideren sus recomendaciones.
El Gerente de la Caja alerta al país, diciendo que si dicha legislación es aprobada no habrá más alternativa que decretar el alza de las cuotas de los asegurados en el régimen de enfermedad y maternidad. para ser más específico, el funcionario citó el ejemplo de la cloromicetina, que por ser una patente de la casa Bayer costaría a la Caja tres o cuatro veces más de lo que le cuesta el producto italiano, de igual valor terapéutico.
Desde esta columna, con el mayor respeto, sugerimos a los señores diputados que recapaciten en su actitud. Es probable que hallarán los medios idóneos para evitar que se promulgue una legislación dañina. tal vez la ocasión resulte propicia para que se estudien las leyes ya citadas, de Colombia, Brasil, Perú, Panamá y otras naciones, que derogaron las normas jurídicas que protegían con repugnante exclusividad a las medicinas de patente.
Lo que sucede es claro como el agua. La tendencia es a proteger las medicinas de patente, encareciéndolas, porque los grandes laboratorios farmacéuticos de los países industrializados tienen que invertir billones de dólares con el objeto de олее чеvе JULIO SUKOL Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud Costa Rica.
Este documento no posee notas.