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COMENTARIOS Sábado 11 Febrero de 1961 LA PRENSA LIBRE B Albert Einstein, el último profeta Por Ramón Sender EI ha a gida inter mog tario: proce titud Mini: Gobi El Africa en la poesía de AIME CESAIRE Desa Vien Cendrars, el Vagabundo de te Por Raúl Andrade me qu dic cor em cic Set Go ció cb: otr da las со dis e: tra da ve ng rá te Los salones literarios Es muy posible que Eins. Por fortuna, Einstein dio la bamos ya que buscar solu. digno de las previsiones de nuestra vida y que podia inca se ecciones políticas en tiempos de Kafka en su Metamorfosis.
ceder, por lo tanto, que la ex.
sólo judío, sino de todos los presaron las matemáticas de paz con una bomba atómica Desgraciadamente, la histo. perimentación acabara con la pueblos y tiempos. Desde su una manera menos complica en la mano habría sido condu ria de la humanidad nos mues. vida del planeta. Por minima muerte las condiciones del da) y dirigió las primeras ges. cirse como los hitlerianos o tra que el hombre tiene una que fuera esa probabilidad mundo han empeorado. La es. tiones.
los stalinistas. la noble ac vanidad infantil capaz de a. uno por treinta mu) no era peranza es lo último que se Einstein advirtió igualmen titud de Truman y las demo frontar los más temerarios menos una probabilidad y un pierde, ciertamente, pero ¿cuá te a Roosevelt de las posibili cracias aliadas nos ha lleva. riesgos por llevar adelante su riesgo. sabiendas de él se les son los hechos dónde apo dades de que los ruşos hicie. do rápidamente a la situación invención o por seguir des hicieron aquellas experiencias var hoy nuestra esperanza? ran su propia arma nuclear. deteriorada en la que estamos. arrollando su peligrosa curio. y se han hecho otras muchas No son muchos ni muy segw ¿Se puede imaginar a Stalin, con la ayuda de Eisenhower. sidad. No está fuera de lo po después en Rusia, en Africa TOS.
es decir, al criminal Stalin, lo Poco antes de la muerte de sible que arriesgue su futuro en Australia.
Al mismo tiempo que nues. co, agresivo, segun palabras Einstein, el autor de la teo. su presente y que se jue. Los sintomas son hasta aho.
tra esperanza decrece, aumen del mismo Kruschev, en po ría de la relatividad decia: gue la vida, en fin, a una so. Ta que el hombre va a seguir ta nuestra indiferencia por la der de la bomba atómica? La El desarrollo del poder ato. la carta a ver qué sucede. adelante por el camino del fin, amenaza de una guerra ató esclavitud que llevaba consi mico ha añadido a los conflic. En realidad lo ha hecho más Al mismo tiempo que se fa.
mica. La gente, en lugar de go la locura panestava de sta tos del este oeste una circuns de una vez en los años últi brican nuevos mstrumentos preocuparse de suprimir la lin no era menos temible que tancia fantasmal nueva y tre. mos.
de destrucción se crean nue.
bomba atómica, acaba por con la esclavitud con la que nos Cuando iba a hacerse una vas dificultades de entendi.
siderarla un hecho fatal e in. amenazaba la locura panger admiten que si las dificulta experiencia nueva con la bom miento entre los grandes po.
evitable y va perdiéndole el mana de Hitler.
des latentes en cualquier par da de hidrógeno en algún lu deres. dónde vamos a pomiedo.
Gracias a Einstein los parte del globo degeneran en una ar del Pacífico, los hombres rar?
Pocos son los que se horro. ses occidentales se adelanta tercera guerra, la humanidad a humanidad de ciencia más solventes de de ciencia más solventes de Esperemos que este libro Por Antonio Aparicio rizan hoy recordando las ca ron en algunos meses (no mu está perdida. Ciertamente, clararon que había una pro aparecido en los días del cam.
tástrofes de Nagasalci de Ht chos) a la obtención y empleo Perdida para siempre. Tal vez babilidad contra treinta mil bio de poderes en los Estados roshima.
de la bomba atómica. Durante sólo se salvarian. es dudo se produjera una reacción en Unidos haga reflexionar a to.
Un mundo nuevo, habitado por una humanidad Einstein y la paz es el li algún tiempo esa bomba estu. 80) algunos indios en las an cadena que desintegrara el dos: en un lado y en otro, bro de Otto Nathan Einz vo sólo en manos de los mi. fractuosidades de los Andes o que acaso cuenta más de doscientos millones de homorigeno indispensables para aquí y en Rusia.
Norden, con prefacio de Ber.
bres de raza negra; un mundo sobre el cual es más lo litares norteamericanos. Tru algunos pigmeos en el fondo trand Russell, que acaba de manera entonces presidente que ignoramos que lo que conocemos y cuyo nombre de las selvas del Africa ecuasalir en Nueva Yorld y que la y pudo haber ejercido cual torial, pero tampoco es probaAfrica. ha sido pronunciado con desprecio por la historia durante demasiado tiempo, aparece hoy en el hogente está leyendo estos días. Quier clase de presiones oratorial, pero tampoco es proba.
gentef ee ble, ya que el aire sería irresEs un vastísimo volumen en Stalin. Si lo que dice Krus.
rizonte como viva imagen de un tercer mundo que repirable para todos alrededor el que se recoge todo lo que chev sobre su antiguo patrón del planeta.
clama con irritada impaciencia vivir su propio destino Einstein dijo o escribió en re es verdad (y nadie más auto.
En este libro, que es más dentro de lo univarsal.
lación con la paz y con los pe. rizado para saberlo. a nadie ligros de una tercera (y pro le habría parecido descomeun libro de Einstein que de SI Europa sigue siendo siempre el viejo mundo y Nathan y Norden, ya que son bablemente última) guerra dido qu Truman hiciera uso América, joven de menos de cinco centurias, es el nuemundial.
de la coacción moral implícita los textos del gran nombre de vo mundo, cómo llamar a este otro mundo que descuciencia los que dominan, se Vale la pena recordar sus en la ventaja de la bomba bre sus músculos orográficos entre las aguas del Meditenos advierte una vez y otra palabras: Esperemos que en atómica para obligar a Stalin rráneo, del Atlántico y del Indico? los ojos de Aimé que no hay más opción para un porvenir no lejano, cuando a conducirse razonablemente, Césaire, ese tercer mundo es el de la esclavitud. De aqui nosotros que la paz o la muerEuropa esté politica y econó. Truman no lo hizo. Los Es.
te. aprenderemos a vivir en que el último libro del poeta negro lleve un título que micamente unida, los historia. tados Unidos pudieron hacer.
paz o nos disponemos a des los doce años tuve una bicicleta y desde entonces no es extraño solo en apariencia: Ferrements.
dores confesarán que la liber. se los dueños del mundo en so me ha vuelto a ver. escribía Paul Morand. Blaise Centad y el honor de América fue los dos años siguientes a la Ferrements es la operación de colocar los hierros ron do dejando este triste plane ron salvados por las naciones paz con el Japón siendo como drads, el escritor vagabundo que acaba de morir en su retiro les fers a los hombres condenados a esclavitud. Toda del occidente europeo. que eran los únicos posedores del ta cubierto de ruinas y aban. de Montmartre, careció de bicicleta. Pero, a los doce años, donado tal vez al orden ab una mañana de domingo, abandonó el tranquilo burgo suizo la suerte de Africa se ha librado durante siglos en tor esas naciones se mantuvieron arma atómica. No lo hicieron.
surdo de especies más aptas, en que vivía con sus padres y, sobre la gastada suela la no a esta operación cruel y la crisis que hoy estalla en heroicamente firmes contra Nadie pensó siquiera que tal como las hormigas o las ratas sus zapatos, empezó a resbalar por las pistas del mundo. Desel mundo africano nace, precisamente, del hecho de que las fuerzas del odio de la cosa fuera posible. Las demoo las cucarachas. Seria fabu de entonces, muy pocas gentes tuvieron la oportunidad de la misma humanidad negra que durante siglos se resig opresión que supieron de cracias actuan sobre la base loso un mundo organizado por verle dos veces en el mismo sitio. Por algo, su conocido poeno con triste mansedumbre a seguir soportando que el fender los valores que nos per de la buena fe de los pueblos ellas y para ellas.
ma del Transiberiano vería la luz, impreso a la manera de hierro amarre sus tobillos impidiéndoles marchar librey no sobre la idea de su pelt.
miten avanzar en el camino una carta geográfica para uso de viajantes. Vivía en una aEs posible que después de mente en dirección al futuro.
del conocimiento y de la cien. grosidad. Un hombre normal cia y sobre todo la libertad no organiza su vida sobre la partada callejuela de los alrededores de Montmartre, en uno de ta guerra atómica queden al El tema necesitaba un poeta y lo ha encontrado en del individuo sin la cual no posible criminosidad del vect guno8 monstruos humanos aquellos rincones que parecen reservados por la municipalidad Aimé Césaire. Pero cuidado: podía haber sucedido que merece la pena vivir la vida. 70 de enfrente, sino sobre la deformes capaces a su vez de de París, para uso exclusivo del pintor Utrillo y de las juvenien lugar de encontrar un noeta verdadero encontrara un Oniniones que hemos oído mu idea de su honestidad y civi engendrar otros parecidos en les parejas que ascierden o descienden de la Butte. Maltrecho pregonero facilón capaz de confundir la poesía con el chas veces, pero que en los taad. La actitud de la victo algún rincón del planeta. He por las andanzas, la fortuna contraria, las desilusiones de la gargarismo verbal de la demagogia. La lectura de las labios de Einstein tienen una no riosa América que todos apro aquí en todo caso un futuro vida literaria y, sobre todo, por la huella terrible de las dos páginas de este libro titulado Ferrements nos tranquiautoridad y una resonancia guerras en que su generoso amor de Francia le hiciera interliza por completo al comprobar que la grandeza humana inmensas.
venir, Cendrars, vagabundo irredento, hacía el recuento de de un tema ha contado con un lenguaje poético a su alGracias a Einstein se fabri.
sus días, desperdigados bajo todos los cielos, en una ancha tura, con una voz en la que resuenan a la vez la pureza caron las primeras bombas aventura sin irtervalos. En las trincheras de la primera guey la libertad.
atómicas. Un dia Einstein dirra perdió su brazo diestro; mutilado y melancólico, cuando jo a Roosevelt: Es posible DELVEDERE el sol Tesbalaba por la colina de Montmartre, Cendrars ascenCécaire no oculta su intención de cantar ese mun que los alemanes se adelan.
día dificultosamente por las rampas empinadas o por las esdo de la esclavitud del cual él mismo desciende, mundo tenen la fabricación de la caleras infinitos que conducen a la plaza du Tertre. la buque hoy reclama tanto su derecho a la libertad propia bomba atómica y las consefanda de lana enrollada al cuello, el gabán de corte militar como a la reconquista de una cultura de raices origina cuencias de ese hecho se pue.
flotando al vierto la manga vacia, los escasos cabellos grises les. Uno de los poemas del libro se titula: Para saludar den preveer fácil y claramen.
resbalados bajo la boina vasca. Las gentes de los contornos lo al tercer mundo y el poeta nos lleva con él hacia Gui te. Cuales habrian sido esas respetaban y lo amaban; los chicuelos del barrio de dulces nea y hacia Ghana, hacia el Tchad y hacia el Niger consecuencias? La destrucción ojos miosotis, le besaban en las mejillas, los gruesos taberneGrandes ríos que navegan como poderosos sentimientos de Paris, de Londres, tal vez ros se honraban cuando Cendrars vaciaba en sus mostradores desenfrenados y alborozados, grandes llanuras cruzadas de Nueva York (todo en una un vaso de rojo. Papá Cendrars era uno de los últimos apor el relámpago cromático de una fauna paradisiaca, misma semana) y el rendibuelos de la colina. Borjour sié Cendrars gruñían las por miento incondicional de los grandes cielos grandes sueños. Ante tal mundo, cuya teras hurañas y bigotudas. Bonjour ma belle. respondía Cena PARIS. Una célebre revispaíses democráticos. Es decir, Al contrario de los ingleses, belleza es tan grande e inabarcable como la tristeza drars dejando en su callejón de pasaje una estela de gratitula victoria de Hitler. En ese ta femenina francesa, infalible que procuran conversar entre de su viejo destino, el poeta estalla en salutaciones: Yo caso, la humanidad hoy esta juez de lo que hay que vestir, des. Ah! Comm il est gentil. volvían a rezongar las coellos, al abrigo de toda intruveo el Africa múltiple y una, vertical en la tumultuosa ria regida por los sargentos hacer, saber y decir, estable sión femenina, los parisienses madres, contemplando alejarse, con la pipa apagada y la mansa terra, que es su terra de Dachau. Desde el Articoce, en su último número, la jamás desplegarían sus gracias a vacia, el ya desvencijado esqueleto del escritor. Era Cennativa, como una nueva posibilidad del reino de lo hual Antártico y en todos los lista de los cinco actuales su y talentos sino en presencia de drars una verdadera reliquia de los tiempos heroicos de Paris.
mano: comme un coeur de réserve.
meridianos de longitud este u premos salones literarios. To las mujeres, y en homenaje a La cita de Cendrars con la aventura, fue de una cronodo parisiense que se respete, oeste. La victoria de los pas una musa que les pague el enEl poeta de Las armas milagrosas, el luchador del métrica exactitud; no en vano había nacido en Suiza. No fue ses democráticos no ha esclatodo artista o aprendiz de ar tretenimiento. Por ella la ege una vocación temprana por la mala vida la que hizo de él Discurso sobre el colonialismo, el lírico del Cuaderno vizado a nadie, pero la victotista que aspire a existir en el ria necesita una hacienda res un vagabundo. Amaba los caminos, los paisajes cambiantes, la de retorno al país natal, llega en Ferrements a una comria de Hitler habría hecho de mundo, debe tener un sitio allí. petable: nunca se ha visto un escala de los paquebots olorosos a maderas de Oriente, los prensión poética de los grandes hechos humanos colectitodos nosotros una especie de La buena suerte ha querido salón literario que funcione a rostros misteriosos y las temperaturas contradictorias. los vos en la cual la luz que de estos se desprende logra que de los cinco templos pro pico seco. Los escritores y arsubproductos con la única mipuestos como la flor y nata, veinte años había recorrido la mitad de la tierra, desempehacer de la poesía una expresión clara que no ha retistas son en general gente besión de obedecer y cantar las practique yo en tres; del cuarnunciado ni a la profundidad de la visión ni a la esfiando oficios distintos. Había sido fotógrafo, buscador de diabiente y comedora, cuya eloglorias de aquel pobre diablo to estoy excluído por razones cuencia se acrece en gloriosa mantes, explorador, acrobata en un circo de Londrés junto a pontaneidad del sentimiento, paranoico.
personales; el quinto me resul relación con su régimen alcoun clown silencioso que se llamaba Charles Chaplin. Había ta, hélas. completamente ex hólico y carnivoro: so pena de estepa rusa, al ritmo del transiberiano hasta los tranjero. Confieso que me ha rápido olvido y abandono (en lejanos puertos de Vladisvostok y Murmansk. Se había emlaga tan inesperado y alto se el caso, castigo peor que la barcado con destino al archipiélago de las especies y en un senta por ciento de participa muerte. un salón literario im islote del Pacífico había llevado una vida de Robinson que, ción en los mejores ritos a la plica inexorablemente un sa más tarde, había de relatar en Las confesiones de Dan Yack.
moda; él me da, con cierto co bio cocinero y una espléndida Sir: abanderizarse a los ismos de los años de la postguerra, nocimiento de causa, la oca bodega.
Blaise Cendrars fue, ciertamente, un adelantado de las nuesión para tocar el tema. Muvas formas poéticas y sus Pascuas de Nueva York ejerciechas veces he acariciado la Otra seña distintiva de las idea de exponer una psicolo damas que tienen salón literacon una notable influencia en la bifurcación poética de Apollinaire. Con su saco de experiencias al hombro, Cendrars anció, gia y una sociologia de los sa rio: son casadas. Pero en su lones literarios parisienses, pe En un afán de divulgación de la poesía y por fin, en Montmartre, bajo el mismo paisaje en el cual se gran mayoría, los maridos Decir poesía es hablar de lo sublime y del arte nicaragüense, de suyo conveniente, To el asunto exigiría una paha extinguido entre el viejo Moulin de la Galette y el meduque, industrial, rentista o no de lo bello. El poeta emerge del fondo y pal ciencia de entomologista que importa qué profesan y pro Tendero taberna del Papin Agile. sobre cuyas mesas camaaremos a conocer en este medio, el de la pita en el poema. Vuela y fecunda con la fuese, al mismo tiempo, su pro claman un sagrado horror por pestres se plartaron los codos de Picasso, Modiaglini, Apollicultura de Costa Rica, a nuestros poetas y a idea.
pio insecto. Proust ya lo ha la literatura y las artes, y pa naire, Max Jacob. André Salmon y Pierre McOrlan, en la panuestros artistas, sugerente tarea, tanto más Las tendencias en poesia se marcan hoy hecho, a la manera de Proust: ta contento mutuo y de los in ciente espera de la gloria. McOrlanen cierta forma, será una si logramos realizarla paralela a la obra poé con mayor acento hacia la izquierda y haincomparablemente. Cómo ol vitados que se instalan así en suerte de hermano gemelo de Cendrars; un acusado nomadistica y artistica de los costarricenses.
cia la derecha. La intermedia que participa vidar a Madame Verdurin? una deliciosa complicidad con mo los emparenta, una discreta ternura por los humildes y los de las dos naturalezas, la conservan sus fluc Cuarenta años luego, su retra la huéspeda, se guardan muy vagabundos los hace reconocerse como dos hermanos, nacidos Poesia. Canto de múltiples acentos. tuaciones. Sin embargo, en poesía han sur to y su salón siguen siendo es mucho de presentarse entre en diterentes lugares de un mismo padre.
La realidad y el sueño. Voces.
gido los grupos que llamamos autodetermi pejo y modelo perfecto de las las fieras. Esa situación conCon su afectado y prevenido desdén, André Gide lo bolo que se escucha.
nados, como apéndice de la inquietud poéti pandillas y egeries parisienses. yugal favorece el cultivo de rra del universo poético francés, en su avara Antologia puLo que adquiere formas y sentido. Mú ca, que pretenden ser depositarios de la poe Conviene, sin embargo, que e las artes y las letras: en estasica azul er la ventana abierta del alma a blicada, pocos afios ha, en la colección La Pleiade. La nuesía en sí, la élite de la misma, ya que para do de semi matrimonio, y sechemos una ojeada, una simción de genios, amanecida en las terrazas de St. Gersus ofdos. Lo que no se oye como el ruido es ellos, por regla general, lo que no es poesia ple ojeada, a esos fenómenos gun sus caudales, algunas se tridente del motor, sino el sonido interior.
típicos de la vida en París.
como la suya, no es poesía. Acaso es broza ñoras que buscan distraerse main des Pres, lo ignora premeditamente. Los pelos largos y Aptitud. indefinible. Solo que el alma está las ideas cortísimas de los discípulos de Sartre, cabecean de honestamente adoptan herros, que no vale la pena mencionar siquiera.
verrleante esperando la gravidez de la prisueño sobre los episodios de Fi Oro y el Rhum. las dos No cabe duda que tienen méritos y mu Desde lejos, la impprtancia y las demás, escritos y artismera luna.
choses exquisita la poesia en ambas ten de los salones literarios es inmás características obras entre la vasta producción de Centas.
No sabemos a ciencia cierta lo que ocucomprensible: su historia, tan drars y no alcanzan a atrapar la dencias. Valiosos son sus poetas. los hay imágeres vagabundas del rre en la poesía. Si es el motivo o agente larga como la de la literatura Poema del Transiberiano. sumidos en su sedentaria contemmuchos en los mismos grupos autodetermiLa gerencia de tiendas inteexterior, fuerza o fluido, que apenas se francesa, nos convencerá de plación de un horizonte cortado: el que cabe en el corto trecho nados. Lo que no vemos es la razón de ser lectuales exige, encima, una siente o se sospecha la musa, la que esco de ese tipo presuntuoso discriminatorio. La nos hallamos ante una institu absoluta disponibilidad de su que va de la rue Bonaparte al ángulo del bulevar Saint Mige al final, no sin coqueteos intermedios, al poesía es universal y, por lo mismo, no se ha ción obligatoria y venerable, tiempo, un eclectivismo a prue chel. Fiero y humano. Cendrars, despojado de la colorinesca poeta de su predilección; o si es éste, el poeila deslindado en el campo estrecho de una que flota y no se hunde, que ba de bombas, una paciencia hopalanda de la vanidad literaria, vivía distarte y emigrado ta, el que locamente busca y se detiene an sola tendencja. Ni Dios que pone en el homcambia pero permanece, que cosmopolita y una secreta am al otro costado de Paris, en ese pequeño rincón de Montmarte la musa solitaria, la primera, posiblemen bre esa chispa divina a su arbitrio, ni el poes, a la vez, objeto de burla, y bición de pasar a la historia tre que cabe en el angosto espacio de los lienzos falsificate ajena, hasta hallar la suya propia, tan codiciada condecoración. Doble del brazo de un gran artista.
liteísmo de las mitologías ven con agrado es dos o auténticos de Utrillo y en el recuerdo ya borroso de numerosas que son que como racimos cuel te racismo en la poesía.
condecoracion causa prime De cual? Afortunadamer uno de los más lúcidos instantes del arte y de la poesía congan del frondoso Olimpo, de la Fuente La poesia cobra aptitudes y matices dl Ta de su perdurabilidad pa se sabe que de saberse, no hatemporáneos. Rehuía el fulgor de las lámparas dublicitarias, pocrene, vasto campo de la inspiración que ferentes fuera del autor. El recitador extrara quien acude al salón y pa bría salones literarios: la egesonreía con irónico escepticismo ante los galardones que la ra la musa que lo preside y ria se contentaría con invitar no lo agotarán los siglos.
ño, que recitar es otro arte, a su vez es otro celebridad cuelga de la solapa de sus elegidos, se encogía de lo financia. En efecto, la ley al valor seguro y definitivo.
Cada poeta tiene su forma peculiar de poeta, formidable y maravilloso a veces, hombros ante el éxito circunstancial de los advenedizos que se inicial del juego consiste en Ese problema, el del reclutapercepción, sin perjuicio del vínculo familiar que instrumenta con música suya la poesía, alinean en los comités pro defensa de la cultura y de la poeel escritor o artista Fulano le miento, es el mayor que debe que siempre los une. Así lo es, en cada uno hasta que en concepto de espacio y de tiem complazca integrar el círculo afrontar una musa literaria.
sía. la cultura, él había ido a defender en las trincheras de distinto, no obstante la influencia de una po se la siente inconsútil y sublime.
de la señora Zutano; ella, a su No se trata de recibir a tutti Verdun, sacrificándole su brazo diestro; a la poesía, él la sabía poesia determinada o de sus poetas preferi Desde luego. qué es lo que no hay en turno, calcula que pulano real quianti, ni tampoco de reducir preservar rodeando su buhardilla de canarios, de plantas didos. En unos es más fuerte, más notoria su la viña del Señor. La poesía y el arte za su asamblea.
a tal extremo el privilegio, minutas y de los viejos recuerdos cultivados en los inmensos sensibilidad: y en otros, más delicada, más son dones divinos, eso sí, que no poseemos el salón se convierta en bouhorizontes. En su corazón de trotamundos castigado por la fina. Unos tienen profundidad o cobran alta el común de la gente.
Ya explicamos, casi inadver. doir. Lo más sencilla consiste parálisis, florecía un melancólico despego de la cosas terre.
ra, o ambas cosas a dos, otros se quedan en Bien. En el plan de divulgación que nos tidamente, la característica sicaracterística si en graduar la es en graduar la escala de las cenas. Sobre las glorias vanas, flotaba al viento crepuscular la la superficie, sin dimensiones. Pasa a la Pág. CUATRO ne qua non de los salones lite lebridades y cuchipandas: el manga vacía de su gabán.
rarios parisienses: deben ser feliz iniciado que muestra buo convocados por mujeres ricas. Pasa a la Pág. CUATRO Trieste, febrero.
Por Ricardo Paseyro POESIA y ARTE Por Emilio Borge González Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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