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LA REPUBLICA Domingo 12 de Noviembre 1561 10 Reportajes de LA REPUBLICA Un TICO a través de la historia ron de Fotos: ADRIAN GUILLEN Texto: GUILLERMO VILLEGAS Cansado del calor de los les, se desaperezaban aprestán dose a iniciar alguna gira con trópicos, hastiado ya del ver de de las selvas y de la arisu amo respectivo, los iglús dez de las sabanas intermi eran demolidos y en su wgar nables del sur, un día parti se construían habitaciones de Neno de entusiasmo y de espieles de diversos animales. Durante el verano, que peranzas, en mi eterno peregrinaje, hacia Alaska.
por cierto no es como en los Quería conocer el país trópicos, los esquimales emde las eternas nieves. Quería prendían largos viajes en pos conocer a los esquimales, de de pieles. Sus vehículos, el tri los que tenía ligeras noticias neo, tirado ora por perros ora a través de los indios de los por renos y el kayak, lo acom Estados Unidos, quería en fin pañaban, pues tenía a veces ver lo que era el hielo, lo que que cruzar ríos o lagos lo mis eran los osos polares, vivir las mo que caminar dias y días aventuras que ese enigmático a través de las nieves apenas país podía ofrecer.
blandas por el sol, aunque en Llegué a la heladera algunas partes casi desapare de Seward como la llamaban cían formándose enormes baen los Estados Unidos cuanrriales.
do Mr. Seward, Ministro de Los esquimales llevan una Lincoln, insistió y logróvida apacible. Algunas tribus en la compra de Alaska, que practican la poligamia, que era una posesión de Rusia, y no es mal vista; su única inme senti feliz. La realidad quietud es cazar y pescar, en se presentaba ante mis ojos eso pasan el tiempo y para superaba mis más optimistas ambas cosas se dan una maesperanzas. Era algo superior ña extraordinaria. Una vez a lo que la imaginación podía Los que están en segundo plano son los osos polares, posiblemente familiares cerca una manada de lobos hamdiscurrir.
nos de los que me hicieron pasar un mal rato durante mi estancia en Alaska, en primer brientos comenzó a rondar el. Majestuoso, dominando plano se encuentra mi eficiente colaborador don Adrián Guillén, posiblemente rezándo grupo de iglús en que vivían la mesea de Klondike, se alza le al ánima de esos osos para que si algún dia va a Alaska no le hagan nada los que so mis amigos. Por las noches el monte McKinley, el más al breviven.
yo me sentía aterrorizado por to del país, con sus formidala idea de que esos feroces ables 192 metros de elevanimales me fueran a hacer su ción, corona o por hielos re víctima y así lo manifesté a fulgentes. Ese monte, años mis anfitriones. Nada dijeron mas tarde tue tesago de los pero al siguiente día untaron esfuerzos de los montañissus cuchillos, afilados como tas que una vez y otra tratanavajillas, de sangre de foca escalarlo, hasta que y los dejaron semi enterrados tras miles esfuerzos se logró en la nieve. Los lobos, llevallegar a su cima, pero ello su dos por su espantosa hambre, cedió cuando el monte y no el los chuparon, hiriéndose la hombre, lo quiso.
lengua, con el frío no sentían Fue el McKinley testigo el dolor, pero sí el sabor de la también de la suerte de censangre, desde luego, y contenares de mineros, estadoutinuaban chupe y chupe hasta nidenses, ingleses, escoceses, que morían desangrados, vícalemanes, franceses, de todas timas de su voracidad.
las nacionalidades, en fin, La caza de las focas era al llegaron al Klondike en pos go impresionante: lar; hode oro, víctimas de la fiebre ras al borde de agujeros hede oro que azotó esa región chos en la capa de nieve al adurante los últimos años del cecho, al fin se notaban bur siglo pasado.
bujar en el agua y el esquimal yo que ya había Cerca de donde está la rendido levantaba el brazo hoy floreciente ciudad de Fair provisto de un fuerte arpón y banks, me instalé. Allí vivía cuando la foca asomaba su una buena porción de esquimales pertenecientes al grupo simpática cabeza por el aguSólo una vez vi de cerca a los pingüinos. Fue en las regiones costaneras. Estaban en jero el arpón partia velozmen Karelit. que es el que bien la época del celo y me diverti mil viendo a un pingüino macho, señor de frack y gran pres te hacia el animal que quedapuede llamarse occidental.
tancia, llevando en su pico brillantes guijarros a una hembra que, orgullosa y prendida de ba ensartado lindamente. Estos esquimales, según sí misma, lo miraba displiciente en sus recovecos. Al fin lo aceptó y es seguro que esa pa Había un rato de lucha, pe algunos etnólogos, son de as reja buena descendencia ha logrado.
cendencia asiática, aunque se ro siempre lográbamos vencer y la foca, grande, pequegún otros su origen debe bus ña o mediana, iba a reforzar carse en Europa, entre los la mesa de la familia esquigrupos magdalenienses y no ha faltado quien afirme que mal y su piel a convertirse en flamante abrigo o en pieza pa son los restos de una civilizara la choza de verano.
ción que vivió en el litoral ár Alaska me gustaba mucho.
tico, entre Eurasia y AmériVarios años pasé allí convica. Lo cierto de todo es que viendo con los esquimales, por más esfuerzos que hice con los lobos, con los perros, por lograr averiguar con ellos con los renos y con los osos algo en concreto, no lo logré, polares.
pues no tienen historia, no Cuando cito a los osos, esos tienen tradiciones, viven en el terribles animalazos de níveo presente sin importarles el pelaje, siento que la piel se pretérito ni el futuro. Me alojé en un iglú du me eriza como la de las gallinas. Todo como consecuenrante todo el largo invierno.
cia de un horrible susto que Vivíamos bien, había, en medio de aquello, me llevé con un espécir de una relativa esa raza.
comodidad, y unque la habita ción era de hielo, se mantenía El oso polar acomete al hombre a su sola presencia.
caliente gracias al fuego que eternamente ardía en su inSe cree que ello se debe a lo confunde con una foca, terior, alimentado con la abundante grasa de foca y aun pues para él las focas son un manjar de reyes.
de ballena.
Un día iba yo, en pleno In Llegó el verano, las nieOtra vez Adrián Guillén en primer plano. No sé qué avispa lo pico para que se me decuado para abrir un aguvierno, buscando un lugar aves comenzaron a derretirse y aparecían los zorros, la tie entre la cámara y mis amigos los esquimales, lo cierto es que no permitió que la fo jero en el hielo y sentarme a martas, los armiños, los casto to a mejor. Pero asi y todo, aquí están tres hermanos, del grupo innuit (oriental. res, etc. Los perros, amigos que como se ve tienen todas las características de los mongoles, aunque se asegura que pescar, cuando ví un osezo Indispensables de los esquima Ino descienden de éstos. PASA LA PAGINA VEINTE)
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