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Homenaje de La Republica a GUANACASTE LA REPUBLICA rinde ho de los adalides de la ane su gesto de unirse a Costa vincia de las pampas en contribuyen con ejemplares menaje a la Provincia de xión, entre los que se des Rica, sino en las realizacio rumbó hacia metas superio brios, Guanacaste con motivo de tacó Cupertino Briceño, se nes que ha llevado a cabo, res y las ha ido logrando. Para los prohombres de celebrarse el 138 aniversa han agigantado como un on el espíritu de sus habi Los mismos empeños pa la Anexión, on recuerdo corio de su anexión a Costa ejemplo de amor hacia la fantes, en su folklore, en trióticos que alentaron a riñoso. Para los guanacasRica.
Patria que les abriera, a fin, en todo.
Cupertino Briceño y sus focos de hoy, nuestro afecDe aquel lejano día, cu voluntad de ellos, sus bra Con esfuerzo propio, apo compañeros al lanzar el gri tuoso saludo y sincero reeoyos ecos nos llegan con vi zos amorosos.
mes si estimulado desde el to de anexión, alientan hoy nocimiento por su entusias.
braciones siempre renova Guanacaste es una pro Interior del país, por mu a los guanacastecos todos, me on el logro de una cosdas, a la fecha, las figuras vincia ejemplar. No sólo en los años la uberrima pro que el bienestar del país to Mica próspera y feliz.
Sámara. la novia olvidada de Guanacaste Cuando tuvimos el privilegio de recidir en Nicoya, ibamos con una idea grabada en la men te; vistar a Sámara. Después de consgeuir un medio de trans porte, hicimos el viaje. El camino transitable durante el verano, se trunca imposible en el invierno; solamente las avionetas pueden llegar a la playa más en cantadora visitada por nostros; Sámara, la novia olvidada de Guanacaste Una vez en Sámara, la voz se nos enmudece, nuestra admiración a las bellezas naturales es tal, que solo atinamos a exclamar. Esto es un paraíso per dido. Su extension evoca la inmensidad de un desierto, donde el oasis es la laguna natural que el mar ha creado. Nues.
tra vista alcanza un abra dentro del mar, formada por islotes montañosos, semejan guardianes permanentes, como si es tuviesen rindiéndole tributo a la grandiosidad del paraje.
Empezamos a recorrer la parte arenosa y el silencio se inte.
rrumpe con el canto armonioso de las olas del mar, las que pier den su intensidad cuando mueren en la orilla. Las espumas que producen sus aguas parecen como nieve, dándole un colorido fantástico al paisaje.
El turista encamina sus pasos por la vasta extensión de Samara, su única preocupación es, esperar el tiempo del regreso, ésto nos angustia, ya que desea.
ríamos estar permanentemente en este tranquilo y encantador lugar, orgullo de todos los hijos de aquella tierra.
Sus aguas son fructíferas para la pesca, ofreciéndonos la naturaleza mil facetas. En un mo mento dado alzamos nuestra vis ta a la inmensidad del cielo azul atraidos por un ruido, viendo el aparato mecánico que cuan pajaro posa sus alas en las blan.
cas arenas de este encanto tropical. En este instante, vemos ia triste realidad del regreso, no sin antes haber pasado horas inolvidables ante el explendor de Sámara; La novia olvidada do Guanacaste.
Domingo Garcia Valinotti Así, bañadas por los últimos rayos del sol, Jus Playas de Sámara dan un ligero aspecto de Nu rutilante belleza.
Guanacaste ha sido dobudo por la mano del Divino Hacedor, de incalculables bellezas naturales. Sámara es, entre ellas, quizás la más dos tucada.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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