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6 LA REPUBLICA Domingo 21 de Abril de 1969.
EDITORIAL Una posición conocida Radar También nosotros consideramos conve claros párrafos de nuestro editorial de enniente, hacer una recapitulación para situar tonces, de groseros insultos para nuestilo los editoriales de La Nación. en su jus director. afirma que le cobrábamos to medio, en su punto exacto, no sea que su oposición despiadada contra la Refinadovayan a pensar erróneamente, que alguien ra. Tal vez lo cobrábamos en nombre de un se cree sus protestas de seriedad en cuanto a pueblo, que contempla enojado como los Insus ataques y defensas, siempre endereza tereses más retrógrados del país, represendas a mantener una línea muy conocida por tados por La Nación. se constituían COcierto en el país.
mo siempre en obstáculo para la solución Es costumbre establecida a través de los de su hambre; de su miseria; de su urgenaños por el colega, que cada vez que sale cia de trabajo, a cuyo disfrute tienen derepor los fueros de los poderosos intereses par cho todos los costarricenses, aunque estén ticulares que representa, lo hace engolando lejos del círculo de los privilegiados. y tal la voz, poniéndose en pose, afirmando que vez con más razón por eso mismo.
lo hace en defensa de los permanentes y ge Olvida el editorialista, como, según denerales intereses de la nación.
mostramos recientemente, llamaba marPero da la casualidad que siempre se tra xistas leninistas a Magistrados de la Corte, ta de alguna defensa, que al primer golpe por el sólo hechos de elaborar un fallo adde vista, muestra a quien o quienes está de verso a las concepciones político económicas dicada.
de La Nación.
También cada vez que sale el vocero pre Epíteto que también endilgó a los dirigenpotente, con pujos de infalibilidad, a tomar tes obreros democráticos, que trató de contra un interés popular, usa como hoja de aplastar con sus argumentos bananeros.
parra, que intenta en vano cubrir sus des olvida aún más: cuando el ICT no esnudeces, alguna argumentación retorcida, taba bajo la égida de un hijo del Sr. Directratando inútilmente de dejar sentado el tor, los cañones dialécticos del colega vomiprincipio, que lo hace porque conviene así taban fuego destructor contra este organisa los propios que combate.
mo, al que llamaron elefante blanco. desPara ilustrar este aserto nuestro, con al pilfarrador, inoperante, etc. Cuando el acgún ejemplo, recordemos cuando daba lar. tual Gerente, hijo del Director tomó el mangas y espaciosas explicaciones, para demos do, el editorialista de La Nación. hizo mufrar que el contrato de la Texaco era inme. tis por el foro.
jorable, urgia a que nadie le pusiese trabas, Tronaban contra lo que llamaban despily coaccionaba a la Asamblea, adelantando farro inútil de la burocracia, al crearse el que seguramente se pondrían obstáculos a Instituto, asegurando que nada haria ese orla contratación por ellos defendida. ganismo, que no pudiera hacer la liquidada más recientemente, cuando tronaba con Oficina de Turismo. Pero ahora, ya apuntan tra el sindicalismo libre y democrático, para una defensa a ultranza, mediatizando su apoyar las maniobras de la Bananera, que opinión, al afirmar de entrada, que los Dino quiere sindicatos democráticos, fuertes y putados proponentes de una moción para combativos en su zona.
realizar investigaciones en el ICT, sólo lo Luego, cuando el contrato no fue para sus hacen para cobrar cuentas a La Nación.
defendidos, usó las armas que trataba de Ya podemos suponer que dirá el editorialisprohibir para los demás, con el agravante ta, del ICT y sus gastos. En cuanto a que de que se oponía a la mejor contratación LA REPUBLICA abogue por el irrespeto para el país. cuando la Bananera despe de la Constitución y que mantenga una lídia (trabajadores honestos) por el hecho só nea demagógica, no vale la pena contestari lo de sindicalizarse, tal como nosotros anun todos en Costa Rica saben que este ha sido ciamos y sucedió, da la callada por respues y será, un vocero de intereses populares, y ta a los clamores populares, recogidos por que el pueblo costarricense no se dejará nosotros en nuestros editoriales.
nunca Influir por campañas de nadie, para Es, aunque el colega pretenda ignorarlo, que irrespete la Constitución, y menos lo una posición harto conocida. Del dominio hará su gobierno. Ahora, lo que sucede es público.
gue para los representantes del estatismo, Ahora, viene lo del Instituto Costarricen los privilegios y el dejarlo todo como está, se de Turismo, puesto en el banquillo por un todo intento de defender al pueblo es irresInforme de la Contraloría, y una informa petar la Constitución.
ción sonada de La Prensa Libre. que nos Por últinpo. y esto es revelador al arotros recogimos en nuestras páginas.
gumento que copian del fenecido libelo AdeSe resiente el colega porque señalábamos lante. que fuera órgano del comunismo en el dato, que en el ICT un hijo del Director nuestros medios, de que nuestros términos de La Nación era el Gerente, y otro, Cón no son usuales entre los costarricenses, sólo sul en mi, que también aparecia men le oponemos lo que un día dijera don José cionado en las informaciones antes citadas. Figueres: hablamos el claro lenguaje de los porque nosotros señalábamos que La Na hechos. los hechos expuestos, eseritos ción. tan pronta al ataque en otras ocasio en el mejor español posible, los conoce al deDes, silenciaba algo que era de interés na dillo el pueblo. Nosotros hacemos como dicional, y que además, había hecho escán jera aquel sainetero inmortal: Yo escribo, dalo en los medios noticiosos. Califica los y la verdad me dicta!
OS HECHOS casi simultáneos, dan la medida de como es dificil adversar dialecticamente al mal llamado marxismo. leninismo. que no es en la práctica más que el refinamiento diabólico. producto de la mente odiadora de Lenin de una serie de prácticas de toma del poder, monstruosa hipertrofia del Estado y mantenimiento de una casta privile giada a horcajadas sobre las espaldas del pueblo.
Mientras en Madrid se juzgaba al comunista Julián Grimau, por delitos anteriores, que incluyen sus actividades en la guerra civil española, y otras poste riores como agente de la Internacional Comunista, un joven berlinés oriental, sacaba de los talleres donde trabajaba un carro blindado del ejército, y arremetſa contra la odiosa pared que divide la vieja capital alemana.
Al pasar raudo ante las postas, las ametralladoras de los esbirros rojos escupieron su carga de muerte: el joven, llegó tambaleante a tierras libres, con el pecho roto por un plomo candente. Había escapada milagrosamente, del asesinato comunista, que a lo largo del muro se ha convertido en rutina.
Contra este, y otras centenar de muertes de los que quieren cruzar la muralla del oprobio, no se levantó jamás la voz de los estadistas.
Hubo alguno que a su paso por Berlín rehuso tan siquiera ver de lejos, aquel sector que supervive como baldón y afrenta al mundo civilizado.
El gobierno español, acababa de fusilar a Grlmau, cuando el joven alemán era operado de urgencia, para restañar su pulmón destrozado.
Por los hilos del cable llegaba la protesta: Nikita Khrushchev, el imperterrito verdugo de millares de hombres, pedía clemencia para Grimau. al saber que había sido ajustíciado, levantó su protesta en los peores términos.
De inmediato Ulbritch, el genízaro que representa al Kremlin en Alemania Oriental, tronó contra la hombres, pedía clemencia para Grimau.
Vivimos alternando con canallas internacionales, vestidos de Jefes de estado.
Tenemos que vivir rodeados del vaho nauseabundo del cinismo, que califica como héroes a los asesinos y como asesinos a los héreos. lo peor de todo es que, la convivencia con estos monstruos de la mentira, obliga a que se acepten sus cosas. que los estadista que dicen representar la Democracia, se abracen con sus verdugos. en nombre de la Democracia.
Se van perdiendo las fronteras. Se borran los conceptos. Lo que antes era intrinsecamente perverso, ahora es un mal aceptable. en medio de la confusión, avanzan los que se saben indetenibles en su práctica malsana, porque para ellos, no existen muros ni fronteras!
ROLDAN Temas de siempre. ESCALAFON DE VANIDADES Por ALEJANDRO CASONA Vanidad de vanidades, dice ei Iclesiastés como definición del mundo, y tal vez no haya definición más justa. Porque en efecto la vanidad lo llena enteTO; otras veces, contratada a Eucldo por empresarios menores; y alguna vez incluso disfrazada astutamente de modestia, que no es el menos corriente de sus antifaces. Pero seria gran error considerarla como enfermedod exclusiva de ricos y poderosos.
En mayor o menor escala lados la padecemos, niños y mujeres, hombres y pueblos manera espontánea de concebir el orden. Por fin, a fuerza de reprimendas parece que ha aca.
bado por aprender la lección; pero en realidad lo único que he mos conseguido es lubrificar su naturalidad con un poco de cor tesia, y crear de paso un pequeño hipocrita, ya que cuando dice Enrique y yo, mi madre y yo, el mundo y yo lo que en el fondo sigue pensando es yo y Enrique, yo y mi madre, yo y el mundo. Yo yo yo!
No hay nada más egolatra que un nifio mimado, a no ser una mujer bonita o un analfabeto rico. O, en escala social, cual.
quiera de esos pueblos cuyos ciudadanos sólo hablan de las virtudes Ducionales considerando antipatriótica la confesión pú blica de sus defectos; con lo cual se pierden una elemental manera de empezar a corregirlos.
Para la vanidad de los pueblos cualquier alimento es bue.
TO condición de que sea abundante, Los que no puedan alar dear de ser los más antiguos lardearán de ser los más mo.
dernos; los que no puedan enorgullecerse de sus inmensos bosques y praderas, se enorgullece.
rán de sus infinitos desiertos; y sus poetas oficiales, el no tie nen grandes victorias que canter, cantarán con el mismo fue.
go sagrado sus gloriosas derro.
tas Cuando la egolatria de un pue blo llega a su etapa morbosa de nacionalismo, y no cuenta con un dique de critica que lo contea ga, fácilmente puede desbordar hacia la catástrofe. Porque la egolatria de un niño quizá pue.
da curarse con un par de azotes a tiempo, pero cuando el nazi fascismo empezó a gritar. Yo, y los otros pueblos. Yo y Tas otras razas. Yo Yo Yo!
los ezotes que hubo que darie costaron veinte millones de muer tos. Reconozcamos que muy a me.
nudo las vanidades corrientes se apoyan sobre valores positivos, como la mujer deslumbrada por su propia belleza, el atleta por su fuerza, o el artista por su gloria. Hasta ahí no hay más que un proceso de hinchazin fácil de comprender, de catalogar y de perdonar. Pero lo sorprendente es que cuando esos valores positivos faltan, el inte resado se aferra desesperadamen te a cualquier otra singularidad de su repertorio, incluso negati.
ya, siempre que sirva para inflar de alguna manera su coti.
zación pública, El caso es ser el número uno, sea como sea; y si nos Tropezamos con ese mundo desconcertante del enano que presume de ser el más pequeño del mundo, o el operado de una fección desconocida, que se envanece de tener su ri.
hon en un frasco en la Facul.
tad de Medicina Parece ridiculo, pero no. vancemos un poco más por ese camino, crucemos la valla que separa la tonteria de la locura, y pronto llegaremos a dea aca riciando sus crímenes como im.
perativos de amor y a Yago cariciando su maldad como una obra de arte. Sin llegar a ejemplos tan al tos. acaso el famoso destripa, dor Landrú, durante su proce so, no elevó una queja contra el régimen penitenciario francés porque a la hora del paseo se 16 humillaba obligándole a codear se con delincuentes comunes? en esto Landrú estaba muy les jos de ser una excepción. To dos hemos oido decir que dondo más se acentúa la escala de las vanidades es entre los artistas, y que nadie es capaz de hablar de un pintor tan mal como otro pintor. No es cierto. Donde es más rigida la jerarquia es entre los delincuentes El contraband dista de armamentos no saluda.
Tá jamás al que roba relojes en los autobuses: el estafador de alta empresa no estrechará 18 msno del asaltante de un olmas cén; y el que con un vuelco re pentino de la Bolsa hunde en 14 miseria millares de pequenos ahorristas, mirará con desdén todos los ladrones Juntos, y con lástima a la masa gregaria de las personas decentes supi niendo que si son os es porque no son capaces de nada práctico.
Nuestro primer gran trabajo con el niño es acostumbrarle a decir Enrique y yo en lugar de yo y Enrique. gue a su Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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