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PUBLIOA 10 Sabado de Dicembro de 1985.
PAGINA LITERARIA Por los caminos literarios la puerta de la escuela Con paso de cariño hasta tu puerta y arcángeles de amor hacia el pupitre fui para la escuela rosa abierta, donde vino a beber el sol radiante.
Fue con el eterno contacto del agua el río de la tiza sobre la pizarra que adquirí una cinta de palomas blancas que vienen volando como una guitarra.
Formando un concierto de armónico río.
y en el nos vamos a buscar campañas con la frente altiva, como las montañas que le abren al sol mesas de rocío.
escribe don Severo En la Editorial Costa Rica ng tán enojados con don Severo.
Pero don Severo no está enoja do con la Editorial Costa Rica los Señores de la Editorial les falta un poquito de tolerancia para las críticas, Cuando iniciamos esta colum na advertimos que íbamos alu char por la verdad, según lo re comendaba Antón Chejov: LA VERDAD ABSOLUTA HON RADA.
Don Severo no pertenece Dingun circulo de amigos escri tores; ni es es escritor y lo que es más importante: no es hon rado con la amistad de ningún escritor, puesto que personal mente no tratamos a ninguno.
Los hemos conocido a todos, ad mirado, incluso hasta amado, en las páginas de sus producciones.
Pero si nos encontramos en la calle con e autor de Francisco y los Caminos (ese maravilloso poema editorial engarzado en nuestra más pulera admiración del momento) no le sabriamos distinguir del autor que escribio MARCOS RAMIREZ.
Sobre la Editorial Costa Rica mantiene don Severo una respe tuosa admiración.
Lo anterior es mejor que cons te para siempre. Podremos estar, o no, de acorde con los fallos II terarios que brinc pa nuestros representantes culturales pero por la Casa en si, hemos tenido desde el principio toda confian za. no podría ser menos dado los Dombres de los escritores gue bregan en los surcos sem brar.
obras.
La critica que han hecho citar que los periódicos do 86 ocupen de las obras nuevas cdi tadas por el esfuerzo de la Edi torial, no cuenta con LA REPU BLICA, Nosotros en esta cosa aunque en una forma humilde, sin toneladas de papel, siempre hemos brindado acogida tanto a los escritores consagrados, co mo a, los nueyos. Contamos co mo un orgullo haber logrado di mentar la preparacin de escrito res jóvenes a los que esta casa no ha escatimado esfuerzos pa ra brindarles inclusive apoyos fuera de sus labores literarias.
Don Severo nunca dijo que el Comité de Selección había nega do editar la obra del Dr. Men tón. Dijimos, y lo vamos a repd tir que no aceptaron la obra de Elizabeth de Bolaños sobre el Cuento en Costa Rica porque ella misma nos lo ha dicho, mantenemos la critica esbozada acerca del desacierto que consi tuyó presentar dentro de una Antología de la Poesia en Costa Rica a seudo poetas malísimos, dejando por fuera a otros como a Hernán Elizondo Arce, gana dor de varios Concursos Litera rios y gran cultivador de una poesía, pobremente representa da en eso Antologia: nos relerimos a la poesia Guanacasteca.
que también es costarricense.
Yo lo presentía que dentro de tus naves que son los maestros por los que saldría dejando un creyón de melancolía con semillas suaves para nuevas aves.
LECTUALOIDES que creen ba ber hecho algo bueno y se eno jaron con la Editorial por recha zar sus obras.
Nosotros hemos tenido en nues tras manos una carta de critica en la que se fundamenta la no Tecomendación de una obra pa Ja editarla. La carta está llena de recomendaciones para el au tor de la novela que el critico define como una gran novela en ciernes, una obra admirable. y pensamos que si tal es la 1orma en que se hace con todos los autores a los que se les de vuelven sus obras es un buen Camino a seguir.
Lo que no quisiéramos ver es que en el Comité de Selección existiera el prejuicio y que llegaran dar por no acepta das obras de gran mérito sola mente porm iedo al qué divan o porque el autor goce o no de las simpatias del público, o pºr tenezca a una religión, una agru pación política o social dentro de los minorias. Un fallo as. sería duramente criticado por noso tros; pero, hasta donde nos lla gan los noticias, no ha sidu tadavia posi y esperamos que no se deve a cabo, El arte es el arte y no hay nada más que buenas obras capaces de repre sentarnos o las obras que no dicen nada. Las buenas obras con y tienen etones, que ser escogidas.
Hace pocos dlos leimos en La Nación un articuo de Aguiar so bre la Casa de la Cultura Ecuato riana Sus principios son tan buenos que deseáramos la Edito rial Costa Rica y la Asociación de Autores se préocuparan por fundar ago parecido a eso.
Pero hasta el momento, co mo lectores asiduos, y para evi tar erróneas interpretaciones, Dos es grato citar que la Edito Tial Costa Rica es un orgullo para nosotros al romper de la escuela mi dulzura desde este corazón aula vacía, es el rosal donde el alma mia desgrana el B de mi ternura.
Hoy salimos en gotas de tus aguas con el trémulo bosque de tus notas, que produjo una explosión de gotas al cerrarse las puertas de tus aulas.
OCTAVIO SOTO ARAYA Costarricense Del Mbro inédito Paisaje del Alma.
Pensamos también que cada obra nueva que salga de la Edi torial debería ser precedida de una intensa propaganda. es que en la Editorial no hay pre supuesto para la propaganda. Lo llegamos a pensar al recor dar que sus personeros han gas tado rus dietas en comprar sl llas para los visitantes.
Hemos tenido la oportunidad de recibir las cartas de los amar gados.
Los amargados son loR INTE Carmen Emilia Don Severo se ha impuesto Incluso como fundamental de sus labores dedicar páginas a las obras que salgan de la Edl torial. Pensamos que es necesa rio que el pueblo conozca esas Fluye luz de tu niñez sonora a la dormida luna de tu carne que gotea el manantial de tu vestido donde abotona la espiga de tu alma.
Las cinco palomas negras Una mañana la fresca copa tlene con un sorbo de sol para tu frente y le pone cadenas de rocio a la música que estalla de tu vientre.
Por Octavio Novaro ni alumbraron mis árboles profundos per sé que son cielos errabundos.
Es una corriente de agua tímida que canta en el barco de mi angustia será mi alma en tu jardín de oro una paloma que sale de tus brazos.
No recuerdo el color de tus cabellos pero sé que son sedas perfumadas.
Nunca mi aliento fue a romperse en ellos ni bañaron mis manos sus cascadas, pero sé que son sedas perfumadas, No recuerdo el amor de tu sonrisa pero sé que es un vuelo de palomas.
No acarició a mis párpados su brisa ni rasaron mis sienes sus aromas, pero sé que es un vuelo de palomas.
OCTAVIO SOTO ARAYA Costarricense de Noviembre No recuerdo la música en tu acento, pero sé que es repique de campanas.
Nunca rompió por mi lo azul del viento restaño el cristal de mis mañanas, pero sé que es repique de campanas. te amo así, presente y olvidada, Imprecisa y segura en la distancia; y amo al cielo errabundo en tu mirada y el aroma del mundo en tu fragancia.
Te amo siempre, presente y olvidada. La muerte es una rosa!
No recuerdo el color de tus miradas pero sé que son cielos errabundos.
Nunca en mi detuvieron sus bandadas Tu ausencia como lluvia Como el agua de un cantaro, los días labavan tu presencia en mi memoria.
En el agua del tiempo discurrias y el Amor le daba vueltas a la norla.
Seguro el corazón de que vendrías se coronó de mil sueños dorados y descorrió sus rojas celosías.
Pero al choque de vientos encontrados se deshizo la nube en que venías jy loviste en mis hombros resignados.
Como trinos de pájaros, los dias despertaban tu nombre en mi memoria.
Entre gazas de nubes descendias y el Amor soplaba céfiros de gloria.
En el frio de las rosas blancas y muertas hay un bosque de huesos floreciendo.
En la piel de la losa y de la hierba se está pensando un cuervo. saltan figuradas de las cruces las esfinges semillas del miedo.
La verdad no existe nunca, ni se pierde; ni es mala la verdad del cementerlo.
Quedaron unas lágrimas sepultas traidas por el tubo del sepelio.
Se anuda la familia, y el ladrillo simula su connubio con el muerto.
Las muertes no son muertes porque entlerren al hijo o a la madre de lo nuestro; son fuerzas de palabra del humano que sellan su ignorancia en el lamento.
Se ve la calavera ensemismada y se le llama. Hueso!
Los ojos no ven ojos en las rosas. estamos en lo cierto?
La muerte es una rosa blanca y muerta, más viva que el Amor y el Unlverso.
Conmigo piensen hoy. Oh así de fácil. démosle más PAZ a tantos muertos! La barca olvidada Mi soledad, como las barcas viejas mece en la playa su armadura rota musgo y orin de sus funturas brota y graznan en sus bandas las cornejas, gimen las trabes sus confusas quejas cuando el mar del crepúsculo la azota, en tanto que una huérfana gaviota mide el cielo con Orbitas perplejas. soledad, convulsa de presagios flota en el horizonte de tu ausencia como en un mar hambriento de naufragios. Espera el viento azul de tu clemencia sonoro de aleluyas y trisagios que habrá de conducirla a mi presencia!
JORGE BARDZ Guadalupe, Nov. 63.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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