Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
2A REPUBLICA coles de Febrero de 1964.
El indomable valor de los cartagos PAMANZO Pocos días antes de la Navidad, una cabeza de agua, en el curso del Reventado, se precipitó en alud de piedra y lodo contra Taras, barrio en los al rededores de la ciudad de Cartago.
El desastre fue total: más de 500 casas fueron destruidas, y muchos miles de colones de pérdidas causó el alud.
Los cartagineses vivieron horas de intensa tensión.
pero una vez pasados los primeros momentos de incertidumbre, se dieron a la tarea de sccorrer a sus vecinos en desgracia. De todas partes del país, y aún del extranjero, llegó ayuda para los damnificados. El gobierno acu.
dió también presuroso en ayuda de los ciudadanos que habían quedado desamparados. El INVU, ya construye casas nuevas para los que vieron destruidos sus hogares, en plan conjunto con el ITCO que buscó tierras adecuadas para la ubicación de los nuevos emplazamientos. A la orilla de la carretera de Taras, una de las construccioses provisionales que algunos vecinos están leyantando alli. No sabemos si algunos quedarán definitivamente en aquel lugar, donde la tragedia se abatió inmisericorde. Pero ellos trabajan, rescatan lo que sirve, limplan y dan vida a lo que parecía muerto.
Mientras don Bolivar Monge arranca unas maderas de una de sus casas destruídas, dos amigos que cooperan en la labor, tratan de levantar unas vigas de el suelo.
Este reportaje gráfico que hoy presenta LA REPUBLICA a sus lectores, es una especie de homenaje aj tesón de los cartagineses, que de entre los restos del desastre, están sacando lo necesario para ayudar a la reconstrucción de sus propiedades, y limpiando y ordenando lo que en un momento quedó totalmente cubierto por el lodo.
Junto al desastre que sufrieron aquellos vecinos, otras molestias que sufre el pueblo, por ejemplo, las cenizas del Irazú, son de menor peligro y urgencia. Veamos en el trabajo callado la resignación y la actividad constructiva de estos conciudadanos un ejemplo fecundo. Juntos la preocupación oficial, los esfuer.
zos privados, y la iniciativa propia, harán posible que el desastre de Taras quede como un recuerdo terrible, mientras una nueva oportusidad se abre a las familias damnificadas.
Pero para hacer esto posible, fue preciso también el indomable valor de los cartagos. Solares Don Etelvino Calderón Fernández, nos dice: Hace 19 años construi mi casa. que en aquel entonces me costó más de tres mll colones. Su casa fue una de las que arrastró el Reventado.
Como todos los vecinos de Taras, recoge las maderas que sirven lampla el lugar con verdadero teson. Primero compré el lote y después construi mi casita. Todo costo 12 mil colones. Eso fue hace dos alios. El INVU me dará Una propiedad pero como es reducida para mi no, la ampliare con las maderas de mi casa destruida, Se le ve animoso y dispuesto a enfrentar esta nueva etapa de su lucha.
Se venden mores 32 Fulano Como una estampa de la lucha sin tregua contra la adversidad, este niño, cargando sobre Sus tiernos hombros unas pocas maderas, encarna perfectamente el indomable valor de los car.
tagos, que no se arredran apte los embates de la Naturaleza, y echan a andar nuevamente rumbo al progreso y la vida, en cada ocasión de un desastre.
Sobre el yermo desolado por donde pasó la cabeza de agua, la sonrisa de niño tiene lumi.
nosidades de un nuevo amaneSolano En el Interior de la fábrica Kativo el meoanlco Jorge Guz en trabaja afanosamente reconstruyendo la planta que fue daAada. Ellos qarteren ponerla a funcionar en breve tempo. adelante. como si nada hubiera sucedido. El humor no huye ante el desastre. Se venden lotes frente al Reventado. se lee en este letrero plantado sobre una parcela.
Ademas, sincero el letrerito: el Reyentado puede cualquier día volver por sus fueros y hacer de las suyas.
cer.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.