Guardar

4 ZA BBPUBLION Domingo 14 de Junio de 1964 Reportajes de LA REPUBLICA. QUE SON LOS PRECARISTAS?
Texto: GUILLERMO VILLEGAS Fotos: ARCHIVO Tembién las mujeres de los precaristas han sabido lo que es de azarosa la vida en esa condición. Han tenido que trabajor duro, muy duro para vivir. algunas han ido con sus maridos a las cárceles por el delito de sembrar en terrenos ociosos.
Mientras en las ciudades los latifundistas han vivido en palacetse, disfrutando de todas las comodidades, los precaristas, en medio de montañas o en los llanos soleados del Guanacaste, apenas si tenían algunas tablas y hojas de zinc para hacer un remedo de vivienda. He aquí un buen ejemplo de ellas.
mor y de miseria, han pasado y no son más que el recuerdo de una terrible pesadilla, Guanacaste ha sido la provin.
cia más afectada por el preca rismo. Allà, cerca de Quebrada Grande, en donde también los precaristas supieron de la ame naza del latifundista amparado por la ley, hay una colonia: San Dimas. Se está formando otra: San Juanillo través de largos años, he mos venido oyendo que tal o cual propiedad ha sido invadi.
da por parásitos nominación es ta que a raíz de la fundación del Instituto de Tierras y Coloniza.
ción, se ha transformado en Pre caristas.
Parás to, según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, es el animal o planta que se alimenta a costa de lag sustancias orgánicas con.
tenidas en el cuerpo de otro ser vivo, en contacto con el cual vive temporal o permanentemente?
En su tercera acepción dice tam bién el que se arrima a otro pa Ta comer a costa ajena.
Ens definic ones, en realidad racercan, ni con mucho, a lo justo en este caso. Así pues con viene llamar a esos agriculo.
tes, que se asientan en terreno ajeno, para arrancarle con su esfuerzo el sustento para sí y los suyos, como lo ha hecho el ITCO: Precaristas.
De acuerdo con el Proyecto de Reformas al Capítulo VI de la Ley Orgánica del ITCO, que fue ra publicada con dictamen favo rable en la Gaceta del 12 de Ma yo de 1964. podría definirse con cretamente al precarista asi: que vendo sus derechos Es cierto que el precarismo ha hecho posible la colonización des organizada, pero no menos cierto es que hasta hace un año y medio no hubo quien se preocu para más que por persegülr a los precaristas, por meterlo a lag cárceles que les albergaron muchas veces; les quemaban sus ranchos y mataban sus animales domsticos y les destruían sus sembrados. No hubo más, para 1os precaristas que luchaban con su sólo esfuerzo por ayuda, que persecución vejámen, mientras que el latifundista que vela con fruición crecer la mala hlerba en sus predios, campos en donde la vista no alcanzaba ni con mucho a divisar el límite final que se hundía en el horizonte tenia la ayuda de los bancos, la ayuda de las autoridades y, cosa que pasma, la ayuda de cierta prensa retardataria.
Es cierto que la ocupación precaria es una vejación al propie.
tarlo de la faca invadida por los agricultores que buscan tieTras. Pero si ante las leyes humanas eso es un delito, no me Tlos delito es que los bienes que Dios puso en la tierra, se plerdan por falta de esfuerzo para aprovecharlos.
En el curso de nuestra vida como periodistas vimos muchas veces, allá en los campos guana castecos, en las montañas sancarleñas, en las jungias llmo.
nenses, un claro en donde se al zaba un rancho. así, entre co millas porque ni rancho podría llamarse, y en torno a él una mil pa o una sembra de chagüite o de plátanos y de cuando en cuando, quizás algún arrozalito pequeño All había un precarista Iu.
chando contra todo. luchando contra la pobreza, contra la na turaleza, contra las leyes que proteglan al latifundista. para nosotros el hablar sig nificaba un problema. De inme diato las voces de los protectores del que dejaba sus tierras ilenarse de malezas, se elevaban al cielo tildándonos de agitado.
res o de protectores de los malvados.
Han ido pasando los años y esos años que a todo le hacen fust cia, vinieron a darla al pre carista y han venido a darnos la razón En agosto de 1960, alá en el lejano balneario de Punta del Este, en la Carta que lleva el nombre de ese lugar de recreo, Se plasmaba en realidad el suo fio del Gran Presidente de Estados Unidos, John Kennedy, y se ponía en marcha el plan de Allanza para el Progreso.
En esa carta famosa, la Refor.
ma Agraria ocupaba lugar preferente, esa reforma agraria, preconizada en nombre de los más ca TOs ideales de los hombres de un mundo libre, lanzada a la reali dad en medio de los mejores y más puros afanes democrátics.
ha venido a significar la relvindicación de los precaristas Sobre el latifundio se lanzahan ahora nuevas jeyes. La si.
tuación habla variado de hacə veinticinco afios a ahora, Todos los hombres deben tener me diog suficientes para vivir con dignidad y en esa forma, concretando el problema a Costa Rica, la Reforma Agraria ha co menzado a andar.
No hace más de dos años que los precaristas de la finca San Isidro de Peñas Blancas fueron a dar con sus huesos a la cár.
cel por sembrar en un latifun.
dio.
Hoy, esos mismos agriculo.
res otrora vejados y maltrata dos tienen sus tierras. El Latifundio cambio de nombre y se liama ahora Colonia La Trini dad. Aquellos tiempos de te.
pública Ininterrumpida, por más de un año sobre un terreno debidamente inscrito a nombro de un tercero e el Regnistro På blico, co el propósito de ponet.
lo en condiciones de producción Para su subsistencia o la de su familla.
Costa Rica no podía estar a jena a la presentación de un pro blema de la magnitud del que significa el precarismo. No podía estarlo porque, como en la mayoría de los pueblos ameri.
canos, el latifundio existe, aun.
que si bien es cierto, en menos grado que en otros de nuestros países hermanos.
Sin embargo, de hace unos veinticinco años para acá, espe.
cialmente en la provincia de Li.
món donde la Compañía Bana nera abandonó enormes extensiones de terenos en los que va no podía cultivarse el banano, por las enfermedades que lo ha bían afectado, centenares de caro pesinos fueron buscando en esas tierras, inscritas a nombre da la Bananera, sus parcelas, en las que han ven! do trabajando e.
llos y sus hijos y sus nietos, evi tando así que se mantuvieran del todo ociosas aquellas tierras y librando a su vez la subsisten cia.
En los cantores de Pococí y Siquirres, lo mismo que en Ba.
gaces, Guanacaste, el treinta y cinco por ciento de los habitan.
tes, son precaristas, según estu dios efectuados el año anterior por el Departamento de Planifi cación Agraria dei ITCO. Se gún esos mismos estudios en Costa Rica, al tiempo en que se efectuaron, habían 17. 000 pro caristas.
Dice el mismo estudio en una de sus partes: Es claro que la mayor parte de los ocupantes en precario son honrados agriculto res que hacen producir la tie rra que ocupan ayudando en esta forma a incrementar el pro ducto nacional. Pero esta acti.
tud ha provocado un grave in.
conveniente: la ocupación preca.
ria ha sido en mucho, el factor principa, que ha originado la co lonización desordenada, sin plan ni organización posible. Paralelamente continúa el informe a la actividad produc tiva de una gran mayoría de ocupantes en precario, se ha desarrollado otra actividad que no puede tener ningún asidero moral nl beneficioso para el país.
Se trata de los comerciantes de tierra, que invaden no con el nimo de producir, sino para ven der el derecho de posesión y ocupar luego otra parcela en otro sitio para repetir la operac ón.
Esos párrafos, por sí solos serían suficientes para decir que una cosa es precarista el que produce y otra parásito el Artículo 92. Para los e fectos de esta ley se entiende por poseedor en precario, todo aquel que por necesidad realiza actos de posesión estables y efectivos, como dueño, en forma pacifica, Quién no recuerda la lucha, dura y sin cuartel, de los precaristas que ocuparon San Jua.
nillo, Era cosa de pavor. Ese pa vor, tampoco volverá.
En Limón se está preparando la colonia de Bataan ya Se repartieron títulos de posesión en Germania; en Puntarenas, se en tregaron títujos de posesión a agricultores en Puerto Cortés y así con pocos recursos a mano, pero con una voluntad férrea, se va avanzando por el camino de una reforma agraria que permi tirá a los hombres del campo yi vir decorosamente, Sin embargo, dentro de esta reforma agraria se ha contempla do no sólo la terminación del la tifundo, sino del probjema in verso: el minifundio.
El minifundio incide en una baja producción, tan baja que no permite al agricultor y a su familia subsistir de lo que su tie Tra le produce. Así las cosas, ca da vez las necesidades del agri cultor son mayores y la produce ción mínima, que le obliga a vivir tan mal que a veces ha de laborar en fincas vecinas, para otros, a efecto de buscarse nuevos ingresos, o. 10 peor con.
formarse con pasar hambres.
Por ello podríamos decir que la tifundio y Minifundio son her.
manos que se unen en perjuicio del campesino.
Los precaristas no han sido en Tealidad delincuentes. No han si do ni son vlojadores de las leyes sino que son y que nos perdonen quienes los atacanverdaderos héroes de campo a quienes hoy gracias a la reforma egrara, Se les viene a hacer jus ticia.
El esfuerzo es común, los precaristas se han venido ayudando los unos a los otros. Aquí, entre tres de ellos, ensacan el arroz que han cosechado allá en Guanacaste, en abierto desafío a hombres y leyes hechas por éstos cuando no se pensaba más que en grupos. Hoy, que se ha legislado haciendo justicia, la situación es distinta, ya no son delincuentes, son otra vez hombres libres.
Este es el drama que han vivido los precaristos otroro. Una familia cuyo rancho había side quemado por los dueños de la propiedad, abandanada las tierras fuerae puestos a producir. Así, con sus pertenencias, minimas, a cuestas, Iban de nue vo en busca de dónde asentarse para subsistir, laHay que sacar la granza de la espigo. Aquí un pret sobre un gangoche extendido en el suelo un haz de espiges nal de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud Costa Rica

    Notas

    Este documento no posee notas.