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12 LA REPUBLICA Miércoles 26 de Enero de 1996 Pastoral emitió el Arzobispo de San José sobre Jubileo Conciliar Con fecha 15 del corriente Su Uma el Arzobispo de San José. Dr. Crlos Humberto Rodri guez Quirós, emitió la siguiente Caria Pastoral relativa al Sa grado Jubile) Conciliar: Caria Pastoral del Excmo. y Rodmo. Sr. Arzobispo de San José de Costa Rica, Mons, Dr.
don Carlos Humberto Rodríguez Quirós bre el Sagrado Jubileo Conciliar, al Venerable Cabildo Metropoli ano, al Venerable Cle To Secular y Regular y a los fie les todos de la Arquidiócesis de San Jose res ción religiosa, se remonta a la historia misma del pueblo ju.
dio. Fue el Señor quien dijo a Moisés en el Sinal: santificaréis el año cincueria, y preEonaréis la libertad por todi la tierra para tod los habitantes de ella. Será para vosotros jubileo, y cada uno de vosotros recobrará su propiedad, v lverá a su familia. El año eincuenta será para vosotros jubileo; no sembraréis ni recore Téis lo ue de si diere la tieTra, ni veindimiaréis la viña no dada, porque es el jubileo que será sagrado para vosotros (Lev. 25, 10 12. El año jubilar era para los judíos pues jornada de oración y hora de reconciliación en que la tierra queda ba sin labrar, los esclavos eran puestos en libertad y las propie dades rurales, ocupadas o empe ñadas, volvían a sus antiguos poseedores.
INTRODUCCION Concilio precisamente comienza ahora. Es cierto que el silencio reina en el Aula Vaticana, en lugar de las voces de los Padres Conciliares; que los Documentos, convertidos en Constituciones, Decretos y Declaraciones, tradu cidos en todos los idiomas, cristalizaron cuatro años de estudios reposados y de debates a veces encendidos, donde se con jugaron maravillosamente los principios evangélicos de la libertad de los hijos de Dios y de la unidad inconmovible del cris tianismo; pero eso no ha sido todo; terminó una fase, la que podríamos llamar la etapa externa del Concilio; ahora comien za la segunda, la definitiva, la etapa interna, que no se desarrolla en el Aula Conciliar del Vaticano, sino en las almas y en los corazones de todos los a formamos el Pueblo de Dios, o bispos, sacerdotes y laicos; es la hora de vivir a plenitud la doctrina del Concilio, que yo sólo entrega a la posteridad la imagen de la Iglesia, sino tam bién el patrimonio de su doctri na y de sus mandamientos, el depósito recibido de Cristo y meditado en el curso de los siglos, vivido y expresado y ahora aclarado en tantas de sus par tes, establecido y ordenado en su integridad; depósito vivo por la divina virtud de verdad y gracia que lo constituye, y, por eso, idoneo para vivificar quien quiera que lo acoja piadosamente y que alimente con él su propia existencia humaDa (Paulo VI, Homilia, de dic, 1965. Si bien es cierto que com hecho histórico el Concilio Ecu ménico Vaticano II ha termina do. el de diciembre del ano próximo pasado se cerró el capituls abierto el 11 de octu.
bre de 1962, capitulo que encie yra una bora extraordinaria en el plan divino de la salvación de las almas. como fuente de misteriosa energia que ha de vi vificar a la Iglesia de Cristo. para poner en contacto con las energias perennes del Evangelio al mundo moderno, mundo que se vanagloria de sus conquistas en el campo técnico y científico, pero que soporta también las consecuencias de un orden tem poral que por algunos se ha que rido reorganizar prescindiendo de Dios (Juan XXIII, Const.
Ap. Humanae Salutis. como le vadura sagrada que ha de opeer en el futuro la renvación de la vida individual, familiar; pública y social (Paulo VI, Cont. Ap. Mirificus Eventus. el Para dar oportunidad al mun do católico de una total conver sión espiritual que lo lleve a encontrar de nuevo, por la via del amor fraterno, a aquel Dios, de quien en cita de Agus tin alejarse es caer, a quien dirigirse es levantarse, en quien permanecer es estar firmes, a quien volver es Tenacer, en quien habitar es vivir (Homihía citada. en otras palabras. para disponer a las almas de los cristianos al cumplimiento, con perfecta docilidad y obedien cia, de las disposiciones concilia (Mirificus Eventus. ha querido el Padre común de la Cristiandad, nuestro amadísimo Padre el Papa, Paulo VI, decretar y promulgar un Jubileo Extraordinario para to.
das y cada una de las diócesis del orbe católico. Con el propósito de comentar la importancia de este Jubileo Extraordinario, su finalidad y las formas de ga nar la Indulgencia Plenaria pro pia del mismo, es que os dirigimos, amadísimos hijos, esia Instrucción Pastoral. Pero antes, para un mejor entendimiento del profundo significado del Ju bileo, nos parece oportuno refe rirnos brevemente al origen y desarrollo del mismo, para luego entrar en los comentarios y explicaciones del que en estos momentos está abierto para todo el pueblo cristiano, formada por Urbano VI, fijan.
do la celebración del Año Santo cada treinta y tres años (Bu la Salvator ster Unigenitus, abril 1389. finalmente Faulo IT señaló como fecha para el Año Jubilar cada veinticinco a fios (Bula Ineffabilis Providentia, 19 abril 1470. práctica que se ha seguido hasta nuestros días. Este Año Santo que se ce lebra con la regularidad marca da por normas pontificias es, ро virtud de esa regularidad, el Jubileo Mayor u Ordinario, Pero existe también en la prác tica de la Iglesia otra clase de Jubile, que, en contraposición con el anterior, podemos llamar Menor o Extraordinario, y tiene lugar cuando el Rom. no Póntifice 12 concede, habida cuenta de especiales circunstancias de acontecimientos de particular trascendencia, Esencia del Jubileo. Actual mente la Iglesia designa por Ju bileo, ya sea ordinario o extra, ordinario, el lucro de una Indul gencia Plenaria solemnemente concedida por el Santo Padre a todos los fieles con la obligación de cumplir con ciertas 0bras de piedad, y dando a los confesores especiales facultades para absolver de pecados y cen suras reservadas.
Con estas breves nociones, pa semos a considerar, con mejor conocimiento de causa, cl presente Jubileo Extraordinario, En la Iglesia. En el cristianismo la práctica del Año Santo o Jubileo se remonta a épocas muy lejanas, En un princi.
pio tuvo lugar cada cien años, como lo prueba la Bula del 22 de febrero de 300, por la cual el Papa Bonifacio vill, declaró e a fecha como año jubilar, de conformidad con el testimonio de gentes muy ancianas que ha bian visto el Jubileo del siglo anterior. Posteriormente Clemente VI decretó que el Jubileo se celebrase cada cincuenta años (Bula Unigenitus, 27 enero 1343. disposición que fue reа CONTINUARA Los Jubileos Su origen El Jubileo, como ocasión propicia de misericordia y de perdón, como oportunidad especial de cinversión es piritual y de profunda renova EL OTRO TREJISTA. CON DANIEL DE FEBRERO.
REPUBLICA DE COSTA RICA San José, 24 de enero de 1966.
Sr.
Lic. Daniel Oduber Quirós San José Estimado señor Oduber: Por tradición hemos sido calderonistas por toda una vida en mi hogar. Viendo el camblo de vida que ha tenido el país, gracias a los rumbos que le ha dado el Partido Liberación Nacional viendo el progreso y desenvolvimien to que está sufriendo el país bajo Liberación Nacional; es necesario que la clase pobre y humilde de Costa Rica se vaya quitando la venda de los ojos, ya que es imposible negar todo el beneficio que ha tenido nuestro país: carreteras, caminos, escuelas, unidades sanitarias, hospitales, cañerías, y tantas otras cosas más. Es por esta razón que hoy, con mucho orgullo, me adhiero a las filas del Partido Liberación Nacional, el único que cuenta con una bandera que no se cambia ni se vende, y que es simbolo del progreso social y económico de Costa Rica.
Atentamente, RAFAEL ANGEL HERRERA MEZA, Cédula Nº 200 433.
ELECCIONES PARA PRES VICEPRESIDENTES DE LA REPI PARTIDO LIBERACION NACIONAL EN ALAJUELA DANIEL DANIEL DE PRIMERO. EL SABADO las de la noche ESTADIO de ALAJUELA PUEBLO CONTRA MENTIRA Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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