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IDEAS COMENTARIOS ACTUALIDAD Coordinador: Luis Burstin diez años de su muerte ALBERT CAMUS LA CULPA: LA HORCA, EL PELOTON La nostalgla, dice Camus, toma las armas un día y el rebelde se convierte en revolucionario. Pero si ayer era Inocente y su vestia con las galas de la lógica y la justi.
cla, la historia le entrega hoy los harapos de la culpabi.
lidad y las cenizas de la razón. Las horcas y el pelotón de fusilamiento son ahora los argumentos del nuevo rebelde. Si aún es nostálgico su nostalgia responde a una dialéctica feroz y en adelante no se inclinará delante de nada ni de nadle. Al rechazar a Dios y despreciar el silen.
clo dej cielo, e hornbre se elige a sí mismo y abre las puertas de la historia. Pero su nostalgia de unidad se Na.
ma ahora totalidad y en nombre de ella instaurará los reinos del terror y de la muerte para conquistar los de la vida y o amor.
Extremos del revolucionarlo; ayer le bastaba con matar a Dios, hoy quiere ser Dios. Ha dejado de ser el hombre de Stirner que olvidaba a os después de asesinarlo.
Suplantador, Inquisidor, renegado y arrogante, el revolu.
clonario, sin embargo, no dejará de buscar el orden y la unidad, el encuentro del ser consigo mismo, e abrazo de jas miradas ahitas de realidad.
Pero hoy se trata de una nostalgla culpable y por ello, quizás, tratará que cada insurrección sea la última, En el fondo, todo revolucionario no desca otra cosa que la terminación de la historia. Nostálgico y culpable verá en el tiempo, ayer su mejor aliado, al peor de sus enemigos, Erevolucionario querrá terminar con la historia por que ella es el archivo de sus atrocidades, testimonio sacrilego de su sed de divinidad, escenario donde ha cumplido todas las ignominias para ser og. Todo revolucionario quiere el fin de la historia, es decir, toda la libertad, es decir: todo el ser. Continuación)
LA SOLIDARIDAD LA JUSTICIA Cada mirada del rebelde atesora un mundo de Incon.
gruencias. Pero el no está solo. Confia en que el mismo Azoramiento cunde la sensibilidad de sus semejantes y se prepara la ofrecerles su solidaridad. La protesta del rebel.
de es una exclamación gregaria que se levanta no contra La realidad sino contra la creación. El rebelde eg un se.
diento de unidad lo mismo que el hombre absurdo es un Bediento de coherencia. En el extremo de sus juicios, Juegor dialécticos Dostálgicos de equilibrio, hay un Dios in.
Justo que sin mirar hacia abajo dirige esa vasta conspira.
edón de olvidos.
Pero el rebelde dispone de una arma temible para conjurar las maquinaciones del celo: la Justicia. un más allá sordo a su protesta opone una ética de desheredado. Es por esencia un hombre justo. que se siente Justo. Tratará de comunicarse con los demás porque todos Ontiendan la gramática de ese código excepcional que garantiza la fraternidad de los agraviados. Mientras el Lenguaje del hombre absurdo no conoce más sintaxis que la de monólogo, e rebelde es un fanático del coloquio y gusta de simular que todos se entienden con todos. Após tol de la solidaridad funda en ella el triunfo o el fracaso de su rebelión y niega que alguien pueda rebelarse en la solednd. Para discutir la validez del cosmog se necesita más de uno.
La sensibilidad rebelde quisiera ser coherento pero DO vaciará en sacrificar la coherencia al numero. La grandeza de un gesto trágico continuado hasta el fin no le Importa tanto como que este gesto tenga um eco tumul.
tuario. Le Irrita pensar que la condición humana no pase de ser una distracción de Dios. tratará de denunciar esta imposibllidad postulando la idea de un orden ingénito la sensibilidad humana. El bombre tiene sensaciones de coherencia y de absoluto, luego el mundo tiene que per coherente y absoluto. Dios puede estar equivocado, DO yo.
EL GRITO. VUELTA AL ORDENI E) rebelde reclamará la restauración del equilibrio ontológico dirigiéndose a Dios como lo haría un par entre Bus pares. Pero sus sacrilegios perecen un valor entendido y hasta cuando sus blasfemias alcanzan temperaturas Insoportables parece gulfarnos un ojo y decir que todo estaba previsto dentro de la comedia. Volvamos al orden! Podría ser el grito bélico del hombre rebelde. Si Dios se ha Imitado a sl mismo en el acto de crear la armonia entre las partes de la creación cualquier disonancia podría perturbar el equilibrio exis.
tente. Llamar la atención de Dios, he ahl sueño del rebelde. El hombre es una disonancia, sl, pero una diso.
nancia consciente y ya no descansará hasta conquistar la unidad perdida, la identidad consigo mismo y con toda la creación. La muerte es un escándalo logico, ya que no puedo insertarla en ningún capítulo de la economfa del cosmos. Es ej supremo maj de la creación, la corrupción natural de ese olvido o quizá su sintoma más alarmante. diferencia del rebelde, el corazón absurdo es un cómplice de la muerte, no siente cólera contra Dlog ni quiere curarse en salud. La muerte es para el un don de la creaclón, no un escándalo insoportable, La lógica rebelde no juzga realidades, juzga contras.
tes. Es decir, es una lógica y es una ética cuyos fundementos son la identificación y la nostalgia de unidad. Pa.
ra siempre ya, el orden y la unidad habrán de asediarlo y de ofenderlo como dos retos que la creación ha pro.
puesto a su corazón hambriento de existir no como contingencia sino como necesidad. Sus perspectiva, no se Rgotan en si mismas, como las de hombro absurdo. El mira más allá de su circunstancia concreta y se muestra desconcertado de que su alma no haya sido convidada ese banquete de las armonías que le parece ver en todas partes. Se negará a contemporizar con una realidad que perennemente lo expulsa de sus dominlos Indicándole la diversidad de su condición cósmica, EL VERDADERO EXTRANJEROT Casi podriamos decir que para Camu, el rebelde es el verdadero extranjero. Un hombre que no dejará de re.
belarse hasta encontrar su sitio en la creación. Su reino no puede ser la contingencia y por eso tratará de con.
quistar la necesidad. Es una conciencia que mira las cosas con envidla, segura de que en esa armonía exterior que tanto le cuesta perelbir, hay algo que le han hurtado.
Una parte de ese acuerdo exterior le corresponde a ella por derecho propio y no cejará de reclamarlo primero ante el cielo y después en la historia. Para hacer lo pri.
mero, Inventará sllogismos blasfemos, para hacer lo regundo, propondrá la guillotina y la horca como los mejores cánones del equilibrlo.
Ese gesto colérico que nlega la contradicción de mun.
do y no quiere verla sino como una omisión odlosa de la mente divina terminará por convertirse en súplica y luego en llanto. Aj fina de la gesta rebelde están los desfila.
deros de la desesperación y las primeras sombras de la historia. Llegamos así al cabo de una elipse mental, que empleza en la realidad para acabar en ella. hombre Rbsurdo no quiere un mundo distinto, qulere un mundo Inteligible. El rebelde, por el contrario, quiere que esa claridad súbitamente revelada en la armonía de las cosas, termine por Incluirlo a él también en el corazón del mundo. El rebelde se propone introducir orden donde no lo hay e Iluminar con sus miradas clarividentes las zonas oscuras del ser. Se levanta no sólo contra la creación, donde no pasa de ser una falacla, sino contra los fines mismos de esa creación que se desarrollan sin su consen.
timiento. Por tanto necesita a Dios. Al rebelarse contra la Incongruencia del universo afirma simultáneamente la existencia suprema de un supremo culpable. No osaría bostular ese equilibrio slal mismo tiempo no creyera que el arquetipo de ese equilibrio le ha sido conferido origi.
nalmente y que está contenido, al mismo tiempo, en las jerarquias de una conciencia eterna. Hasta su último grito toda la angustia del rebelde estará dirigida a corregir el cosmos. El hombre debe ser algo más que una mera perversión del ser. en esta declaración hecha a todos y por todos tratará de crecer como un rincón privilegiado del universo.
DIOS: INVOCADO EXPULSADO Pero si necesita a Dios, no lo necesita para slempre.
Empezó reclamando un poco de unidad, orden, equilibrio, ahora terminará postulando su predominio. Si al principio necesita a Dios al final Dios le incomoda. Como el esclavo, que empieza reclamando justicia y acaba por querer ser rey, el rebelde terminará por expulsar a Dios de su conciencia donde en adelante no habrá más ley que la de un pensamiento orgulloso. En ese momento se habrá celebra.
do la inversión de toda la angustia rebelde. Ayer era un paria, un extranjero de ese mundo de formas inintellgiblen. Hoy prende fuego aj sollo divino y se sienta a mirar la hoguera convencido de que se basta a sí mismo para conjurar el caos e Inaugurar ese reino perenne donde cada alma de corresponderá con todas las cosas y en donde cada cosa sera suma y cifra de todas las demás.
Al proclamar la condición terrestre de su corazón el rebelde sonrle sobre las cenizas del trono de Dios e Ingresa en la historia.
DE LA REBELION METAFISICA LA REVOLUCION HISTORICA lIngresa en la historla? Sl ya estaba en ella tratará de ignorarlo ya que su nueva actitud requiere manos limpias y mala memoria, Su nuevo campo ya no eg el de la unidad sino el de la totalidad y a ei entrará no como glervo sino como señor. Pero muy en el fondo no dejará de reconocer que se engafia. Para Camug le rebe.
116n histórica, la revolución es una consecuencia lógica de la rebelión metafísica. Los motivos y la dinámica de la primera están ya contenidos en los motivos y en la diná.
mica de la segunda. Pero si el hombre rebelde entra en la historia lo hará porque su rebeldia ha resultado insuticiente. Desirado por Dios ha visto cómo sus exigencias de equilibrio se han frustrado una tras otra. Sus blasfe.
mlas, vacías, superfluas, han perdido ya todo aque acen.
to de grandeza que tenían en el pasado. Si ayer queria la unidad, el encuentro de todo con todos hoy su ambiclón no es menos desmesurada: ambiciona la totalidad y con ella e encuentro consigo mismo, Lejos de la mente rebelde sólo en apariencia, el revolucionario qulere en el fondo lo mismo. Sólo ha cambiado el escenario, las palabras y en estilo de argumentar, A) salir del cielo y entrar en la tierra, la rebelión se convierte en revolución. La materia de su alegato es la misma a fin de cuentas. En la historia o fuera de ella lo que el hombre quiere es equilibrio orden, unidad. Si gu alegato ha fallado en primera instancia aún puede recurrirlo en segunda y convertir a la historia en el campo de su apelación. La revolución es pues el fracaso de la rebelión, Ignoro si el rebelde entra a la historia sintiendose fracasado. Me inclino a creer que sf. Pero este senti.
miento de frustración se curará pronto gracias a la coincl.
dencia del tiempo y de su mala memoria. revolucionario es un desmemoriado o un rebelde que finge que no se acuerda. La validez de su nuevo gesto depende de su eficacia para olvidar fracasos, Al iniciar esa empresa con la que pretende la conquista de la totnlldad deberá olvidar que previamente ha fracasado en la conquista de la unidad.
Al instaurar el imperio de hombre el revolucionario no se propone otra cosa que proseguir, entre sus Iguales, el gesto empezado ante la divinidad. Pero hoy ya no es Inocente y tendrá urgencia de acabar su obra. La caducldad de Dios no puede significar la eternidad de este yo culpable y entristecido. Si también ahora se propone la undad ésta no quiere decir otra cosa que la alianza final entre el espacio y el tiempo, la vida y las cosas.
Ante las horcos que se yerguen en la noche de la revolución el hombre no hará sino continuar su pregunta.
En el sentimiento histórico de totalidad se está jugando su última carta. si aún quiere la revolución definitiva es porque aún quiere la alianza final entre log corazones humanos y la mente divina. Por eso cada revolución del pasado no le parecerá tanto un fracaso como un progreso en su ascensión hacia la conquista del ser. La re.
volución final será pues la suma de todas las revoluciones y la rebellón metafísica habrá cobrado otra vez su antiguo significado con la conquista de la totalidad. Con ella el hombre habrá culminado la historia y la dispersión del cosmos dejará de agobiarlo pera siempre, En la aurora de los corazones inocentes e hombre se acercará a sl mismo para contemplar el abrazo final de las das nostalgias: ese instante mitico en el que el tiempo, cansado de girar fuera de sl, habrá pactado con el ser bajo la luz de una mirada Comus muere al principlo de una década en la que el conflicto entre el hombre y las cosas alcanza tempe.
raturas incandescentes. Su voz, arrancada a mundo un cuatro de enero, ha dejado de ser palabra para entrar en el reino de la conjetura. En adelante tendremos que bus.
car las respuestas vivas e Invisibles de esa obra decapl. tada en pleno vuelo. En ella están conviviendo sin discor.
dias, el gesto que mira las estrellas y la fidelidad del co.
razón, la soledad terrenal, arrogancla metafísica, la poes a y la tragedia, la noche, el sol Enero de 1970.
En el limbo de su axlologia ser y debe ser pueden abra.
zarse sin temor de infringir las leyes de la 16gica. Para en el fondo, todo se reduce a un conflicto de las esencias susceptible de ser puesto en la base de su rebelión: el acuerdo del ser consigo mismo, será puesto en la cús.
pide. Final)
El revolucionario no es Sisito y si lo es tratará de ocultarlo. No le gustará que le recuerden sus móviles anteriores y tratará de demostrar que es nuevo en el ejer.
clelo de sus nostalgias. Pero el tránsito no ha ocurrido en balde. Al nuevo escenario corresponderá una nueva actl.
tud. Al entrar en la historia el rebelde deja de ser inocente. La culpa sera en adelante su mejor alter ego y el futuro será tamblen una lucha perenne por conquistar la Inocencia perdida.
MOVIMIENTO LIBERACIÓN de FEMENINA Intr(Vadillo, en Siempre. Mérico)
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