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36 LA REPUBLICA SUPLEMENTO PARA ELLAS Martes 29 de Setiembre de 1970 ¿Adulterio para el hombre. Viene de la página anterior)
sándose solamente en una dis tinta valoración del hombre y la mujer. o sea una distinción simplemente determinada por sexo, sin ninguna otra jus tificación anexa que sea valedera) no es más que la consagración jurídica de una creencia general según la cual el hombre por el solo hecho de serlo es necesariamente su perior a la mujer y por elo debe de disfrutar de prerrogati vas especiales derivadas de tal superioridad.
nes que el status de la mujer dentro de la familia ha tenido, cuando goza ya de mayores facilidades para obtener una de bida preparación profesional cuando su contribución al man tenimiento de su familia, gracias a su trabajo, puede darle y le da de hecho mayor Independencia, cuando ha ido adquiriendo poco a poco posicio nes junto al hombre desempe nándolas con Igual capacidad; a pesar de todo esto es te cambio del status tradicional de la mujer que ha pasado de ama de casa dedicada a cuidar niños y a mantener limpio el hogar, a compa nera que brinda ayuda y com prensión efectiva dentro de él la sociedad, o al menos un gran sector de ella, preten de seguir manteniendo Instituciones totalmente absoletas y que sólo refleian un atraso cultural evidente.
Parece increible que todavia haya necesidad de refutar estas ideas. Pero así es. Nues tra sociedad es una sociedad de criterios fundamentales tradicionalistas y conservadores, y en lo que respecta a la relación hombre mujer tales crite rios casi podrian calificarse de feudales. Este tradicionalismo se refleia en la mentali dad de nuestros hombres, ouie nes en pleno siglo XX siguen aún mantenlendo posiciones de intransigencia en cuanto se relaciona con la igua dad de derechos del hombre y la mu jer. El hombre sigue creyendo se amo absoluto de la mujer y no solo eso sino que preten de aún seguir manteniendo Ins titucionalizada eta imposición a través de la ley, dos por la ley también en este caso. Es hora ya de superar ideas milenarias de superioridad que si en otra época se dio no se da ya en ésta. La mujer, en ej trabajo, en la lucha cotidiana por la superación de si misma y de su fami lla, en la lucha por su superación intelectual ha sabido ir elevando cada vez más su status junto al hombre. No hay razón ninguna ni de indole jurídica ni de indole moraj cue permita la infidelidad conyugal en el hombre como un he ho normal e intrascendente, Puede que de hecho lo sea. Pe ro si lo es para el hombre ¿por qué no para la mujer? sl por otra parte sucede que si es trascendente, que si aten ta contra los más altos valores que deben regir en el matrimonio como son el amor la confianza mutua. por qué habrá de ser sólo hicito para la mujer y no para et hom bre? Los derechos humanos con sideran que todos los hombres valen Igual sin considerar za, nacionalidad. ni sexo. Ambos pues son igualmente vallo sos dentro de la institución fa miliar y la conducta de ambos con respecto a ella debe ser en todo equiparable. Si a la mu fer que trabaja se le exice juridicamente que contribuva al igual que el marido en proveer alimentos, por qué no ha de exivirse, desde otro ángulo, la misma fidelidad que ambos pro meten en el momento de consti tuir su matrimonio.
De Nina Ricci es este conjunto de capa negra en lani.
lla, falda midi con un largo paletón doble al frente, busa de suave cuero blanco y cinturón en cuero negro. El som brero es una boina de piel negra confeccionado por Le Grigant. Las obligadas botas altas son de cuero brillante como el del cinturón. Guantes de cabritilla brillantes también.
MANTENER la distinción entre adulterio en la mujer concubinato escandaloso del marido como causales de diyor cio es no reconocer el avance cultural que constituye la 1gualdad de derechos para todos en situaciones semejantes principio que se encuentra ex presamente definido por nues tra constitución cuando dice que todos son iguales ante la ley. El retroceso en esta mteria, después del intento de superar el atraso y actualizar nuestra legislación con criterios modernos, no es más que producto de esa mentalidad tradicionalista que comentabamos muy propia de nuestros pueblos subdesarrollados. Porque nuestro subdesarrollo no es solo económico; Instituciones como estas que defendieron con tanto ahinco varios de los congresistas son tan Indicadores de un subdesarrollo mental como lo seria un bajo Ingreso per capita de un subdesarrollo económico.
Creemos que del hombre y la mujer deben ser equiparaCALZADO NOS SURGTEPON estas reflexiones a raiz de la marcha atrás que el Congreso Juridi co dio con la novedoca avanzada reforma que contenia el Proyecto de Codico de Familia. Cómo es posible que todo un sector de intelec tua es continúe viviendo dentro de marcos tradicionales de valores, siguiendo pautas SOciales que fueron definidas ha ce siglos y en circunstancias históricas totalmente distintas!
Pero esto no nos preocupó tonto como el constatar que de hecho tal odiosa sujeción se da en nuestro medio. pesar de las grandes transformacioSanbo PARECIEPA que para el hombre costarricense (con excepciones ojala. la mujer sipue siendo considerada como un objeto de su propiedad y no un ser humano con el que en mútua relación va enconfrando poco a poco la plenitud de su propia humanidad Marina Ramirez Altamirano LA MARCA QUE MARCA EL PASO. Tomado de El Universitario del mes de Set, de 1970. Jabón embellecedor sice bice Caprice bice con agua de rosas y crema de pepinos Para satisfacer un capricho de mujer.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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