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Página LA PRENSA El escándalo de los marinos norteamericanos La Prensa cumplió con su deber, saliendo en defensa de un hogar digno y respetable El Cónsul de Estados Unidos le propina a la verdad un enorme puntapie El Encargado de Negocios, Sr. Martin, le ayuda en su labor, y nos tilda de calumniadores Si no le protegiera su posición diplomática, ya lo tendríamos acusado ante los tribunales comunes por el delito de difamación La Secretaría de Relaciones Exteriores ordena publicar en La Gaceta las cartas de los señores Martin y Chase. Insertaría también ese periódico oficial nuestra narración. El alcalde está levantando, por petición nuestra, una información ad perpetuam, que enviaremos a Washington y al Secretario de Relaciones Exteriores por el repórter, nos dijo que ninguna o fensa, de ninguna clase, había sido come.
tida en su casa por los marineros. El está tan sorprendido de la relación desautorizada de esa hoja, como nosotros que investigamos el asunto.
Mr. de Arce y Mr. Capella permanecen ambos en San José y podrán decir los hechos a cualquier persona interesada.
Soy de Ud. respetuosamente, BENJAMIN CHASE, Cónsul Americano el caballero sin tacha, sea de la nacionalidad que fuere, merece distinción y aprecio en todo lugar y en todo momento.
De una cosa si puede estar seguro el señor Encargado de Negocios de los Estados Unidos y es la siguiente: que si no fuera diplomático; que si no estuviese investido con el cargo que tiene; que si los Tribunales de Costa Rica pudieran juzgarlo. a estas horas estaría posible.
mente declarando ante el Juez del Cris men, por el delito de difamación, al cual señala nuestro Código Penal de treinta a noventa días de arresto en la cárcel pública.
LA INFORMACION DEL ALCALDE NUESTRA LABOR DE AYER.
El miércoles, del corriente, di publi de Vuestra Excelencia, cidad en estas columnas a una noticia Puede observarse que Mr. Chase en harto delicada, para aceptar la cual hu su comunicación establece que el repórter be antes de tomar toda suerte de pre que fué llamado al Consulado, contó su cauciones, inclusive la de enviar un de historia en presencia de Mr. Edgar Pontón legado al Cónsul norteamericano Mr. de Arce y que no había en ella nada semeChase con objeto de gestionar, cerca de jante a la versión que ha sido publicada.
ese funcionario, una explicación para la Mr. Chase también declara que el cabafamilia cuya casa dos marinos del Tío llero cuyo nombre le fué dado por el reSamuel habían creído pertinente y en pórter, le aseguró que ninguna ofensa. extremo gracioso allanar.
de ninguna clase, había sido cometida en Yo hubiera podido hacer del dominio su casa por los marineros.
público hecho tan ruin y escandaloso, sin En vista de los numerosos ataques, dar ocasión al Cónsul Chase ni al Capi desautorizados y sin fundamento, a ciudatal Mead de cumplir como a caballeros danos Americanos que han sido hechos corresponde en casos de índole tan gra por este periódico, creo de mi deber prove; pero las consecuencias de una pu testar contra la contínua publicación de blicación así, acaso las estaríamos ahora artículos difamatorios de este carácter y lamentando. Como de igual manera ha pedir a Vuestra Excelencia que, si se estibría sido fatal que el jefe de la familia, ma necesario, mande hacer una investigade estar presente, hubiera castigado a los ción del caso en cuestión, a fin de que marinos en la forma que por su audacia esos ciudadanos de los Estados Unidos merecían. Ya tendríamos sin duda un es puedan quedar tranquilos acerca de la cribir y contestar de notas, al y del De calumnia que ha sido hecha directamente partamento de Estado Norteamericano, contra ellos.
protestas, insolencias washingtonianas, a Sirvase aceptar Vuestra Excelencia la menazas de intervención, etc. etc.
seguridad de mi más distinguida considePues bien, deseando que el incidente ración.
terminara en satisfactoria guisa, procuré JOHN MARTIN hacer resaltar en la nota informativa del Su Excelencia don Alejandro de noviembre la actitud encomiástica Alvarado Quirós, Secretario de del señor Chase, del Capitán Mead y del Estado en el Despacho de RelaEncargado de Negocios de los Estados ciones Exteriores.
Unidos. Es de advertir que el último de San José los mencionados señores en una comunicación que dirige a nuestra Cancille.
TRADUCCION ra, niega haber acudido a dar satisfacciones a casa de la familia ofendida. Servicio Consular Americano LA PRENSA afirma, por el contrario, San José, Costa Rica, Noviembre 4, 1920.
que sí estuvo, información reporteril que Señor don John Martin, yo no me preocupé de ratificar, pues Encargado de Negocios Americano entiendo que el señor Encargado de NeSan José.
gocios de los Estados Unidos, es muy Señor: capaz de poner en práctica cualquiera LA PRENSA ha publicado recientemenacción caballeresca. Su afirmación de te un artículo relativo a dos marineros que no dió explicaciones es la única ver. Americanos, manifestando que ellos han dadera de su carta al Canciller, y con asaltado una casa particular en San José.
ella claramente han de comprenderlo El repórter llamado delante de mí al nuestros muy estimados lectores más Consulado contó su historia en presencia pierde él que LA PRENSA, cuyo repór de Mr. Edgar Pontón de Arce y no hater no es dificil que lo haya confundido bía nada parecido a la versión publicada.
con alguna otra persona. He aquí los La entrevista del caballero en cuya cadocumentos publicados ayer en La Ga sa dijo el repórter que el atentado había ceta oficial: sido cometido, fué con el Capitán Mead Mr. Enrique Capella y conmigo TRADUCCION mismo, con el objeto de buscar la verdad en la narración del repórter, a fin de que cualquier marinero Americano responsaLegación ble pudiese ser castigado.
de los Estados Unidos de América pudiese ser castigado.
El caballero cuyo nombre me fué dado El señor Chase en su narración le propina un enorme puntapié a la verdad, pues empieza diciendo que: El repórter pedido por el Consulado, etc. etc. He de manifestar que el señor Cónsul Norteamericano no me pidió los servicios de ningún repórter ni, a buen seguro, se los hubiera yo procurado tratándose de un asunto en la ventilación del cual necesitaba Mr. Chase de la generosidad de este periódico, y no de sus servicios LA PRENSA, siendo su deber por ende venir a mi oficina. No me pidió, pues, que le enviase algún redactor: fui yo, de motu propio, quien supliqué a un caballero amigo que se entrevistase con Mr. Chase en nombre mío, y le pusiera al tanto de lo ocurrido, pues infiero que el señor Cónsul hasta ese momento ignoraba lo del allanamiento.
Agrega en su carta Mr. Chase que el caballero cuyo nombre le fué dado por el REPORTER le dijo que ninguna ofensa, de ninguna clase, había sido cometida en su casa por los marineros.
Por su parte, el señor Encargado de Negocios de los Estados Unidos se apoya en las declaraciones de Mr. Chase, para protestar contra la publicación de articulos difamatorios hechos en este periódico desautorizados y sin fundamento, a ciudadanos norteamericanos.
Yo quisiera que el señor Encargado de Negocios concretara sus cargos y dijera cuál artículo difamatorio ha publicado LA PRENSA, desautorizado y sin fundamento Pues entiendo que mi labor se ha reducido a señalar los grandes peligros a que estamos expuestos por nuestra pequeñez, por la ambición desenfrenada de ciertos menguados políticos centroamericanos y por nuestra falta de previsión, debilidades que con gran acierto saben aprovechar los funcionarios de la Casa Blanca y los magnates de Wall Street. Habrá en ello difamación. Bien pue.
de verse que no. LA PRENSA no difama a los Estados Unidos con la publicación de hechos realizados, sino que es ese país el que se difama con su actuación en Santo Domingo, en Cuba, en México, en Haití, en Puerto Rico, en Nicaragua y en Panamá.
El señor Martin, después de su protesta, sin recordar que aquí tenemos amplia libertad de imprenta, pide al Secretario de Relaciones Exteriores que haga una investigación del caso referido, a fin de que esos ciudadanos puedan quedar tranquilos acerca de la calumnia que ha sido hecha directamente contra ellos.
Puede estar tranquilo el señor Encargado de Negocios de los Estados Unidos: ya el señor Alcalde Cuarto está levantando la información correspondiente por petición mía, la cual tendré mucho gusto en remitirle una vez terminada, con copias suficientes para nuestro Gobierno y el Departamento de Estado Norteamericano.
Haré constar, pues, públicamente, que el insulto que el señor Encargado de Ne.
gocios lanza a LA PRENSA es perfectamente injusto; que la calumnia es arma que este periódico desconoce y que no pasa jamás el dintel de nuestra puerta; que el Sr. Martin no ha sabido corresponder a la gentileza con la cual lo tratamos en nuestra nota informativa y que como en esa misma nota escribi. no han de pagar justos por pecadores, no debiendo mortificarse en consecuencia ni ofenderse con esta noticia, los miembros dignos y estimables de la colonia norteamericana en este país. El hombre digno. Un crimen?
No siéndome posible, por lo avanzado de la hora, insertar en la edición de hoy la información que el señor Alcalde Cuarto está levantando, LA PRENSA publicará un alcance esta noche, si las diligencias judiciales se llevaren a efecto hoy mismo. De lo contrario la documentación completa aparecerá mañana en estas mismas columnas.
Durante el día de ayer, cuando leí las publicaciones de La Gaceta, supliqué a los señores doctor José Dolores Corpe.
ño, don Alcides Chacón y don Carlos Jinesta, que llevaran el siguiente cuestionario al señor Licenciado ofendido, cuyo nombre aún me reservo por circunstancias que los lectores han de comprender: lo. Es o no cierto que dos marinos norteamericanos entraron a su casa sin permiso de usted ni de miembro al.
guno de su familia? esta pregunta el caballero aludido respondió que efectivamente, uno de los marinos se introdujo a su casa mientras el otro permanecía en la puerta (de guardia, posiblemente, según dijo LA PRENSA del de noviembre. 20. Es o no cierto que dichos marinos al introducirse a su casa, perseguían a dos estimables señoritas? Contestó a.
firmativamente, aunque advirtiendo que no sabía cuál era la intención de los norteamericanos.
30. Es o no cierto que usted manifestó al señor don José Dolores Corpeño su gratitud personal hacia mí, por haber logrado que se le diesen las explicaciones que su dignidad ofendida merecia? Contestación afirmativa.
4o. Le prometieron o no Mr. Chase, Cónsul Norteamericano, y el Capitán Mead, que los dos marinos serian castigados por su falta? El Licenciado Hemos recibido la siguiente nota: en los días de recio temporal fué encontrado el cadáver de un niññito de pocos meses de edad a la orilla de una quebrada en Los Nances, de Esparta.
El niñito apenas comenzaba a andar, y no es posible que se dirigiera hasta la acequia en cuestión que dista de la casa donde habita la madre como unas cincuenta varas. Además hay que pasar por entre unas cercas.
La madre del niññito se encontraba en cama. El niño fué examinado y no se le encontró señal alguna de haber muerto ahogado. Las autoridades judiciales investigan el hecho.
De Cartago Trasbordo de carga Lotería del Asilo Chapuí manifestó que el no pudo entenderles San José, Costa Rica. Nov. 1920.
Excelencia: Tengo el honor de llamar la atención de Vuestra Excelencia sobre el artículo adjunto, publicado en LA PRENSA del de Noviembre, 1920, en el cual se hace la afirmación de que dos marinos Americanos habían asaltado una casa particular en San José.
Al artículo a que se dió lugar preferente en LA PRENSA. reservado generalmente para los editoriales, agrega que el Encargado de Negocios de los Estados Unidos, el Cónsul Americano y el Capitán Mead, oficial encargado de los marinos contra quienes se hace la acusación, visitaron la familia ofendida y dieron disculpas del insulto, Me permito indicar a Vuestra Excelencia que yo no estuve presente en la entrevista mencionada por el periódico en cuestión y que no he tenido conocimiento del hecho referido hasta hoy que recibo del señor Cónsul Chase un relato oficial de las verdaderas circunstancias del caso, copia del cual incluyo para conocimiento Ayer a las 12 se efectuó en el Parque Central el sorteo número 392.
Nos informan de aquella ciudad que El señor Simón Esquivel se hizo carObtuvo el premio mayor 30. 000 van muy adelantados los trabajos de consgo del trasbordo de la carga que va para colones el número 5742, vendido en estrucción del edificio que será destinado Puntarenas.
ta capital por Isaías Murillo.
para la Maternidad.
Ese trasbordo se hará por la Boca de El de diez mil colones lo obtuvo el La Directiva, que trabaja con ahinco la Barranca y por cuenta y riesgo del senúmero 24. 870, vendido en esta capital por ver coronados sus esfuerzos, acordó celebrar un turno feria que tendrá lugar for Esquivel.
por la Casa de Refugio.
en el salón de Cataluña, para recaudar El contrato respectivo ya se firmó. Hoy El de cinco mil to obtuvo el número comenzó a hacerse ese servicio que resul 21840.
fondos y adelantar esos trabajos.
ta mucho más práctico que el que se penObtuvieron premios de mil colones los saba hacer por Mata de Limón.
números 12879, 14914, 22128, 24245 y 24. 860.
Obtuvieron premios de quinientos coEl señor Baena Calvo llegó lones los números 339, 9502, 10328 Se darán hoy en el Teatro Variedades 11286, 11321, 15302, 20239, 21527, 22263 los primeros episodios de la gran película a Colombia y 22444. El pacto de los tres o la Huella del Tigre.
Por noticias que nos han llegado reLa inmensa concurrencia que llenaba cientemente sabemos que don Simón Baeanoche por completo el Variedades, ha o na Calvo, llegó felizmente a Colombia. su llegada se le hizo un entusiasta bligado a la empresa a reprisar esos epirecibimiento y todos los conservadores le sodios que son verdaderamente sensacionales.
Ihan agazajado calurosamente.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
al Cónsul ni al Capitán todo lo que le decían, por no saber inglés, pero que el señor don Enrique Capella, quien les estaba sirviendo bondadosamente como traductor, le había dicho que los marinos serían castigados.
De lo anteriormente expuesto pueden dar fe en cualquier momento los señores Corpeño, Jinesta y Chacón, quienes con sobra de gentileza cumplieron la misión que yo me tomé la libertad de suplicarles que desempeñaran.
Mi actitud, pues, queda a salvo de cualquier sospecha, así como el proceder de los señores Martin y Chase claramente expuesto ante la vista del público.
No he de terminar estas líneas sin expresar mi satisfacción muy sincera por los servicios que ha rendido LA PRENSA a un hogar costarricense, digno de todo respeto y de la más alta estimación.
Por segunda vez.
Lea el Editorial de mañana, interesante VICENTE SAENZ
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