Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
2 Los Lunes de La Prensa ELOGIO DE LA PALABRA que el ruido tl canal ba por infima Allà arriba El bardo Dice Raymond Llull que todo cuanto se humildad de su fiebre creadora, y en todos y os toma por maniáticos entretenidos, y forma en la sencillez de la vida ante Dios viento ha sonado en sus oídos y cuántas puede sentir por los cinco sentidos corpo. aquellos ojos una gratitud amante como lo sois en efecto. Habíais encontrado una solo. Aprended de marineros y pastores. ritmicas oleadas, y los truenos que se rales, todo es maravilla; pero que como el de criatura a su criador.
palabra bastante a esclarecer el mundo, y ¡Cuánto contemplar unos y otros en si. acercan y se alejan, y el mugir de los hombre siente a menudo las cosas corpo Mas ahora, desdichados. a menudo, vuestro bajo prurito de perfección y granbueyes en la soledad. Cuánto olor de agua lencio la majestad del mundo allí donde ralmente, por esto no se maravilla; y que sobre un grano de inspiración sagrada que deza la envolvió en confuso enjambre de el espiritu alienta con ritmo libre y grande! salada y de hierba han respirado, y como lo réis levantar el edificio de vuestra razón mismo sucede con las cosas espirituales palabras sin vida que ofuscaron aquella ¡Cuánta inmensidad han reflejado sus ojos, sus sentidos han sido amorosamente tocael hombre puede entender.
vanidosa, hinchando ridiculamente vues divina luz, sepultándola otra vez en la cuánta hermosura de cielo azul y prado dos por todas las cosas puras! Sus faccio Asl pues, yo creo que la palabra es la tros ritmos para llenarlos con las palabras confusión y en las tinieblas.
verde, y del mar que muda fácilmente el nes están como encantadas de ello, y hamaravilla mayor del mundo porque en ella que sobrenadan muertas en la superficie Aprended a hablar del pueblo; no del color como el rostro de una virgen, y cla blan rara vez, pero si hablan, sus palase abrazan y confunden toda la maravilla de las cosas; y la gente se cansa de otros pueblo vano que congregáis en torno de ridades de luna y de sol, y las nieblas gri bras vienen llenas de sentido.
corporal y toda la maravilla espiritual de hablar vanamente con música inanimada, vuestras palabras vacías, sino del que se ses y la cortina de las lluvias. Cuánto Me acuerdo de una vez que en el Pi.
nuestra naturaleza.
Parece que la rineo, a medio dia, avanzábamos perditierra use de todas sus dos por las altas soledades: en el encresen llegar a producir el hombre fuer como a más alto sentido de sí misma; y pado mar de piedras de las cimas nos faltó toda dirección, y en vano, con ojo el hombre use toda la fuerza de su ser que en producir la palabra.
inquieto, interrogábamos la muda inmenVeis al hombre en su silencio y os pa.
sidad de las montañas. Sólo el viento rece nada más que un ser animal más o cantaba sobre ellas con interminable grito, menos perfecto. Pero poco a poco se ani.
De pronto, envuelto en el gritar del man sus facciones, un principio de expreviento oímos un son de esquilas; y nuestros ojos azorados, poco hechos a aquesión ilumina sus ojos con una luz espiritual, muévense sus labios, vibra el aire en llas grandezas, tardaron mucho en descubrir una yeguada que abajo, en una rara una variedad sutil, y esta vibración material, materialmente percibida por el sen.
verdor, pacía. Hacia allí nos encaminamos esperanzados hasta encontrar el pastor tido, trae en si esta cosa inmaterial desve ladora del espíritu: la idea.
echado junto al puchero humeante que ¡Cómo! Ols el rumor del viento, y el el zagal, en cuclillas, vigilaba atentamente.
del agua, Pedimos camino al hombre, que era como el fragor del trueno, que dejan en vuestro espiritu una gran rostro exático, alzo lentamente el brazo vaguedad de sentimiento y bastará con que un niño muy pequenio, que apenas señalando vagamente un atajo, y movió los labios. En la atronadora marejada del se hace oir, diga suavemente: Madrel para viento, que ahogaba toda voz, sólo dos que, oh maravilla! todo el mundo espiripalabras sobrenadaban que el pastor retual vibre vivamente en el fondo de vues.
petia con terquedad. Aquella canal. tras entrañas. Un sutil movimiento del aire éstas eran sus palabras, y señalaba vagaos hace presente la inmensa variedad del mente allá, hacia una altura. Cuán bellas mundo y suscita en vostros un fuerte presentimiento de lo Infinito desconocido.
eran las dos palabras gravemente dichas Cosa sagrada! Dice San Juan que en el entre el viento! qué llenas de sentido principio era la palabra, y que la palabra poesia! La canal era el camino, la por donde bajan las aguas de las nieves estaba en Dios, y la palabra era Dios; y derretidas. no era cualquiera, sino caqueque por ella fueron hechas todas las cosas; lla canal» que el hombre conocía bien eny que la palabra se hizo carne y habitó en tre todas por una fisonomia especial y pro.
nosotros. Qué abismo de luz!
pia que para el tenia. Era alguna cosa la ¡Con qué santo temor deberiamos hablar, canal, tenia una alma; era «aquella canal.
pues! Habiendo en la palabra todo el mis¿Lo veis? Para mi esto es hablar.
terio y toda la luz del mundo, deberiamos hablar como encantados, como deslumbraOtra vez también en el Pirineo, pero dos. Porque no hay nombre, del lado de allá, y de noche, nos salió en la obscuridad del camino una niña mencosa que nos represente, que no haya nacido en un instante de inspiración, refle.
digando con voz de hada. Le pedí que jando algo de la luz infinita que engendro me dijera algo en su lengua propia, y el mundo. Como podemos, pues, hablar ella, toda admirada, señaló el cielo estrelindo, y dijo no más. Lis esteles. yo tan friamente y en tal abundancia? Por esto solemos escucharnos unos a otros con JUAN MARAGALL senti que también esto era hablar.
tanta indiferencia; porque el hábito del Un recuerdo más reciente tengo de un demasiado hablar y del demasiado oir em.
ANATOLE FRANCE Brillante Literato Español atardecer en una punta de la costa cantábota en nosotros el sentimiento de la brica, donde los ponientes suelen ser muy santidad de la palabra. Deberíamos ha.
bellos. La gente venía sólo por ver ponerse mucho menos y sólo por un profun: el sol en el mar. Venian hablando, pero al do anhelo de expresión: entonces que el llegar, todos callaban ante el mar que espiritu en su plenitud se estremece, y mudaba a cada instante el color. Vinieron las palabras brotan como las flores en la dos hombres de mar silenciosos, y se paprimavera. Cuando una rama no puede raron ante la inmensidad; y por mucho más con la primavera que lleva dentro, tiempo, uno al lado del otro, callaban.
entre la abundancia de las hojas brota Después el uno, sin volverse al compa«Qué es lo que oigo allá, en la fiero, dijo simplemente. Mira. todos una flor como expresión maravillosa. No veis en la quietud de las plantas su admi.
los que lo oímos miramos de frente, allá.
puerta. Quién canta sobre el puente hubo un silencio en la Casa del has traicionado antes del alba. Al ene.
ración de florecer? Así nosotros cuando estoy cierto de que cada uno vio su ma.
levadizo? Es preciso que esos cantos se brota en nuestros labios la palabra verda Juicio. el Hombre llegó desnudo migo que te perdonó lo hiciste caer ravilla propia.
dera.
ante Dios.
en la emboscada, y al amigo que iba acerquen a nosotros y resuenen en la «Aquella canal. Lis esteles. Mi¿No habéis oido como hablan los enaY Dios abrió el Libro de la Vida contigo vendiste por una suma de disala. Así dice el rey, y un paje echa ra. Palabras que traian un canto en sus morados? Parecen encantados, y que no del Hombre.
a correr; vuelve el paje, y el rey grita: nero, y a los que te traían el Amor entrañas, porque nacieron en la rítmica saben lo que se dicen. Rompeseles la vox palpitación del universo. Sólo el pueblo Que hagan entrar al ancianols has dado el Libertinaje en cambio. Dios dijo al Hombre: entre la luz de las miradas, por la demainocente sabe decirlas y el poeta puede siada plenitud del corazón. así sus pala. Tu vida ha sido mala y te has el Hombre contestó y dijo. Salud, nobles señores; salud, tam redecirlas con otra inocencia más intensa bras son como flores. Porque antes el mostrado cruel hacia aquellos que te. Sí, eso hice bién hermosas damas; veo aquí el cielo y mayor canto: con luz más reveladora.
amor no habla, qué hervor de vida en pian necesidad de socorros, y para todas las ramas del sentido. qué querer abierto, estrellas sobre estrellas! Quién Porque el poeta es el hombre más inoY Dios cerró el Libro de la Vida cente y más sabio de la tierra.
podría nombrarlas? Mas en esta sala, los que pedían apoyo has sido amargo decir los ojos! y mientras se cruzan ardien.
del Hombre y dijo: tes las miradas qué silencio. No habéis cuando los poetas sepan ensefarnos y duro de corazón. El pobre te ha lla. Ciertamente te mandaré al Intoda llena de riqueza y de grandeza, entrado alguna vez en un bosque muy ese lenguaje simple y sublime, haciéndocerraos, ojos míos, que no es el mo.
fierno. Sólo al Infierno te enviaré.
mado y no lo has escuchado, y tus grande, sobrecogidos por aquella quietud oídos se cerraron al grito de Mi afli el Hombre exclamo: mento de admirar. ces llegará su reino, y todos hablaremos Cierra los ojos el bardo y su podero. No puedes.
encantados en la música creadora. Todos de toda la tierra? Asi adoran las almas de gido. Has guardado para tí tu herenhablaremos como cantando, como voz brolos enamorados en el brillo silencioso de cia y has enviado los zorros al campo Dios dijo al Hombre: sa voz resuena. Los caballeros levantada de tierra de cada uno; y desdelas miradas. brota por fin una música de tu vecino. Has tomado el pan de. Por qué no puedo Yo mandarte tan los ojos encendidos; las damas ba fiando el artificio de las lenguas, todos nos animada, una maravilla, una palabra. Cuál?
los niños y se lo has echado a los pe.
jan sus dulces miradas.
al Infierno y por qué razón?
Cualquiera. Pero cualquiera que sea, como entenderemos en aquello en que debamos entendernos; que en lo demás que imEl rey, complacido, manda buscar rros, y Mis leprosos, que vivían en los viene con toda el alma del terrible silencio. Porque nunca dejé de vivir en él, porta? Nos entenderemos sólo por el amor una cadena de oro para recompensar contestó el Hombre.
pantanos y estaban en paz y Me alaengendro, si probáis de sondearla del hablar: porque, en amor, medio ennunca llegaréis al fondo y retrocederéis baban, los has arrojado a los camitan hermoso talento. hubo un silencio en la Casa del tender una palabra es entender mucho espantados del infinito que lleva en sus nos; y sobre Mi tierra, la tierra que Juicio. Una cadena mí! Dadlas vues más que entenderla del todo; porque en la entrañas.
Asi hablan también los poetas. Porque Yo he formado, has derramado la en seguida Dios habló al Hombre: tros caballeros, que rompen las lanzas media inteligencia el amor puede trabajar mis. no hay más lengua universal que ellos dad a vuestro chambelán esa carga son como enamorados de todo lo del sangre inocente. Viendo que no puedo mandarte al ésta.
mundo, y también miran y se estremecen el Hombre respondió y dijo: Infierno, te enviaré al Cielo, preciosa para que la afiada las que Pues qué quiere decir lengua universal mucho antes de hablar. Miranlo todo y se Sí, eso hice. el Hombre exclamo: sino comunicación del alma universal por encantan, y después cierran los ojos y haY Dios volvió a abrir el Libro de Yo canto como canta el ave en la No puedes.
blan en la fiebre: entonces dicen alguna la palabra? si el alma universal se ma.
nifiesta por la belleza amorosa que transpalabra creadora, y semejantes a Dios en la Vida del Hombre.
enramada; que sonidos melodiosos sal. Dios dijo al Hombre: el primer día, de su caos brota la luz. Por pira toda la creación, y habla en cada tieY Dios dijo al Hombre: gan de mis labios, esa es mi recompen. Por qué no puedo mandarte al rra por la boca de los hombres que ella esto la palabra del poeta brota con ritmo. Tu vida ha sido mala, y la Be.
sa; sin embargo, me atreveré haceros Cielo y por qué razón?
misma se ha hecho en su amoroso es.
y luz, con el ritmo luminoso de la belleza: éste una súplica, una sola: que me den vino Porque nunca y en ninguna parte es el hechizo del verso, único lenguaje lleza que Yo he revelado tú la has fuerzo, claro está que la verdadera expresión universal única será aquella tan vaverdadero del hombre.
en la más hermosa copa, una copa de perseguido, y has pasado cerca del he podido imaginarlo.
riada como la variedad misma de las tieDice Emerson. No es que Dios haya Bien que Yo he ocultado. Las paredes hubo un silencio en la Casa del oro puro.
rras y sus gentes. en ella se entenderán creado las cosas bellas; sino que la belleza de tu cámara estaban pintadas de imá. Juicio.
Aproxima la copa los labios, bebe: los hombres por la sola armonía natural es la creadora del Universo. Asl Dios pa.
genes, y del lecho de tus abomina«¡Oh licor dulce y refrescante. Feliz la OSCAR WILDE rece crear en la voz inspirada del poeta.
de la palabra viva y pura, y en lo que se entiendan se entenderán de veras, en voz Pero olvidados de la divinidad del muncasa en donde semejante con es poca ciones te levantabas al són de las flauy en espíritu; mientras que ahora la mutua do, y por aparente necesidad de lo contin. tas. Has edificado siete altares a los cosa. Pero en la dicha, acordaos de inteligencia por superficiales palabras gente, despreciamos al poeta pequeño o pecados que Yo he sufrido, y has co.
mí. Daréis gracias a Dios con el mis aprendidas lejos del amor, es un entenmido de lo que no se debe comer, y y hablamos interminablemente sin inspi derse sin entenderse; piensan los hombres mo gusto que tengo yo en daros las que se entienden y no se entienden; y ración, sin ritmo, sin luz, y nuestras palagracias por esta copa de vino. la púrpura de tu vestido estaba borbras menos se entienden cuanto más piensan fluyen insignificantes y fatigosas, como dada de los tres signos de la verGOETHE entenderse.
planta que se disipa en hojas innumerables ignorando la maravilla de las flores güenza. Tus ídolos no eran ni de oro Porque si dos hombres se hablan en El proverbio persa dijo. no hieras ni de plata, que duran, sino de carne, que estaban en su seno inexpresadas.
lengua aprendida, puede ser que se ena la mujer ni con el pétalo de una rosa. tiendan muy bien en las cosas más vanas. qué os dire a vosotros que os dejáis que muere. Has teñido su cabellera Yo te digo: no la hieras ni con el pero allí donde empieza a palpitar la vida llamar entre todos poetas. cuándo querréis con perfumes y puesto granadas en pensamiento.
de lo hondo, alli mismo dejarán de enentrar profundamente en vuestras almas sus manos. Has teñido sus pies de para no escuchar otra cosa que el ritmo tenderse; porque cada tierra comunica a Joven o vieja, fea o bella, frívola o divin las más substanciales palabras de sus azafrán y tendido alfombras ante ellos.
de ellas al vibrar en el amor de las austera, mala o buena, la mujer sabe hombres un sentido sutil que no hay diccosas de la Tierra. cuándo desdeñaréis Con antimonio has teñido sus párpa. siempre el secreto de Dios.
Sobre toda cosa guardada gnarda tu cionario que lo explique ni gramática que toda otra música, y no hablareis sino en dos, y has untado sus cuerpos de miSi el universo tiene un fin claro, corazón, porque de él mana la vida. lo enseñe. así aquellos dos hombres dipalabra viva? Sólo entonces seréis escurra. Te has prosternado en tierra ante chados en el encantamiento de los senti.
evidente, innegable, que está al margen rán la misma palabra que sonará igual Hay quien parece rico y no tiene ellas, y los tronos de tus ídolos estados, y vuestras palabras misteriosas crearán de las filosofias, ese fin es la vida, la por fuera, y creerán haberse entendido; nada; y hay quien parece pobre, y pero en el fondo de cada alma el la vida verdadera, y seréis mágicos prodi ban colocados en el sol. Has mostrado vida: única doctora que explicará el tiene muchas riquezas.
muy otro.
al sol tu vergüenza y tu locura a la misterio; y la perpetuación de la vida. Zarcillo de oro en la nariz del no es la armonia de afuera la deseaPorque yo lo he visto cuando habláis olvidados del ritmo ruin de vuestra vaniluna.
fué confiada por el ser de los seres a puerco, es la mujer hermosa y fatua. ble, sino la de dentro; que no es por el dad, y en toda la humildad de inspiración el Hombre respondió y dijo: la mujer.
Compra la verdad y no la vendas. ruido igual de palabras que los hombres de vuestra alma, yo he visto a las gentes Sí, eso hice.
La mujer es la colaboradora de Dios.
hemos de hacernos hermanos, sino que lo. Como ciudad derribada y sin muque antes distraidamente os escuchaban, somos por el espíritu único que las hace por tercera vez Dios abrió el Li. Su carne es como nuestra carne.
iluminarse sus ojos, encenderseles las tiene ro, es el hombre cuyo espíritu sonar diferentes en la variedad misteriosa mebro de la vida del Hombre.
de la tierra.
En la más vil de las mujeres hay rienda.
jillas, alentar sus bocas entreabiertas y sonreir con beatitud entre lágrimas, rinY Dios dijo al Hombre: algo divino. La blanda respuesta quebranta la Hé aqui, pues, que al predicar la fidelidiendo sus cuerpos para ser el espíritu. Mala ha sido tu vida, y por el Dios mismo ha encendido las estre. ira;más la palabra áspera aviva el furor.
dad a las lenguas populares, no otra cosa llevado a la divina esfera. Les he visto. De qué sirve al necio tener riquemal exigías el bien y por la iniquidad llas de sus ojos irresistibles.
predicamos que el nuevo imperio del verbo mirarse unos a otros maravillados y dichocreador. Pues siendo el verbo creador del la bondad. Las manos que te han El destino encarna en su voluntad, sos de verse juntos redimidos de toda zas, no pudiendo comprar sabiduría? mu mundo ¿quién, sino el verbo, ha de regirlo contingencia por el encanto, que les era putrido has herido, y los pechos que y si el amor de Dios se parece a algo Gotera continua en tiempos de llu al cielo? y qué otras fronteras señalar para desconocido, de la palabra absoluta; y re te amamantaron has menospreciado.
en este mundo, es sin duda semejante via, y mujer rencillosa, son semejantes; lilas mismais trazadas sobre la tierra por el petirsela balbuceando unos a otros y a los El que vino a pedirte agua se ha al amor de las madres.
de más allá que no la habian oido, y de el que pretende contenerla, quiere vario sonar de la palabra humana?
vuelto con su sed, y a los persegui.
arrestar el viento lejos y de más lejos volverse los ojos iluminados hacia el poeta que hablaba en la dos que te ocultaron en sus tiendas los AMADO NERVO SALOMON JUAN MARAGAL que la lleva ya.
La mujer Proverbios Seri el canto giosos.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.