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LA PRENSA General HEMEROTECA MCTD DIARIO DE LA VIDA NACIONAL wapen Director: JULIO PADILLA.
Dirección y Administración: 7a. Av. Este, No. 344 ANO IV SAN JOSE, COSTA RICA, MIERCOLES DE AGOSTO DE 1923 NUM. 1139 MIRANDO VIVIR POR PALMARES SAN RAMON Las Pelonas JOf Esta semana fue la escogida por el General apagados que dejaban al poeta abandonado en la Volio para hacer su visita a esos dos pueblos, noche oscura del dolor.
honra y prez de la República. Los Arrayanes era otra canción. Parece En Palmares se reunió el pueblo para escu que los arrayanes no florecen nunca, y una novia, la peste, no existen las fron resplandecientes, talismán de Para la moda, como para belleras negras, ondulantes, char el verbo convincente de nuestro Invicto Ge quizá una romántica, predestinada para no amar, teras. La uoa, las salta. La la Lujurla, lazos con que el neral. fue llamado a la tribuna el honorable ve ofreció a su pretendiente amarlo cuando florezcan otra, las viola. la peste Amor atata y desata la Vida; cino de aquel lugar, don Joaquín Sancho, para los arrayanes, mas los arrayanes no han florecido. no le importan los cordones los bucles de oro, que tem que concretara los cargos que había formulado en Nosotros también quisimos dejarles algo de sanitarios, oi la angustia, blaban al sol como un hervi: una hoja que circulo a nuestra llegada. nuestra cosecha para que canten el dolor, el dolor al las lágrimas. La moda se dero de sotijas milagrosas.
Cargos errados que desbarată nuestro candi de las almas desoladas. Sublime dolor que enno sentido común, y del decoro, casi todas las mujeres dobla ríe de las aduanas, y del Uoa, dos, diez, cien. mil, dato con la lógica demoledora de su palabra inspi blece el espíritu.
rada en la verdad y la justicia.
y de los bolsillos exhaustos. ron la cabeza ante la moda, He aquí los versos.
De todo se ríe esa capricho esa Tirada que se sacia de Este pueblo es hermano del de San Ramón; sólo los separa una pequeña colina, que no ha esDecidme por ventura, golondrinas, sa, que por algo es mujer. víctimas, como una cruelſsl.
torbado para que se hayan efectuado muchos masi es cierto que sientes la piedad, Viene, se mete, alarga sus ma emperatriz guerrera.
teotáculos, seduce, enloque Sí Una vez más triunfo trimonios, que hacen los lazos que unen a estas pues se dice en el pueblo cual verdad ce. Triuofa.
la moda. Las matrogas, las dos sociedades más indisolubles, que arrancasteis al Cristo las espinas.
Cuando llegó San José muy dulces, y castas, y dis Allí conquistó muchas simpatías nuestro posDecidme por favor, aves divinas, la moda de cortarse el pelo, cretas matronas volvieron a tulado.
si es verdad que sentís la caridad, Questras mujeres, es decir, temblar. pero de placer, Sup Al día siguiente, hizo su entrada triunfal a la y llegad hasta mi pobre soledad las mujeres de la capital, se bajo el frío filoso de las tije bella ciudad de San Ramón; cerca de trescientos quedaron perplejas, asom ras. Las muchachas. pues a arrancar el dolor entre mis ruinas.
bradas Las matrodas tem las muchachas siguieron el jinetes lo acompañaban.
Desde los balcones de la casa del distinguido Mas no arranques, por Dios, esos amores, blaron, lodignadas. Callaron ejemplo de las mamás. en roborosas, las muchachas. los tocadores, junto a los pol caballero don Alfredo Salazar, dirijimos la palabra porque temo morir en el vacío.
Entre los hombres, princi vos, a los alfileres y al lápiz a una concurrencia de más de dos mil hombres, Dejadme rumiar esos dolores palmente entre los casados, para las cejas, brilló como haciendo a esta hermosa reunión un cuadro de y halagarme en mi loco desvarío, hubo un revuelo de inquietul una araña de plata, Gi.
belleza el elemento femenino, que acudió en gran recordando el aroma de las flores des, de zozobras. Alguien, llette.
en una asamblea de maridos, Ahora.
cantidad, poniendo la nota más simpática del fes de un amor que se fue del lado mío.
propuso que se declarara tival cívico, llevado a cabo en aquel pueblo de El descabello se fina, se hombres valientes, de hermosas Fue aquello una noche de arte netamente la guerra santa a las tije complica, se civiliza. sale a bellas mujeres donde campea como un credo el culto del honor, nuestra mente.
ramonense, que dejó muy gratos recuerdos en ras.
la calle y entra a las barbe Cortarse el pelo! No. Eso rías. Ayer tarde, dos chiqui Allí el General explicó el caso suyo, como Al día siguiente salimos de aquel pueblo en era el colmo, Mutllarse bár Ilas muy conocldas, llegaron Sacerdote a candidato, trayendo en su favor la 1x: medio de la despedida cariñosa de aquellos veci. beramente, Desmujerizarse. cela peloquería de de o Marcelino Elías Jiménez Rojas y terminó diciendo: dadme nos que no nos decían adiós, sino, hasta luego. yo en tanto venía tarareando por el camino moda inicua, lofamante! Ja pelo. y nos rasura bien la no entrarían jamás a esa. Maestro: recórtenos el vuestros votos y dejadme a mí el cuidado de llegar a la Presidencia. lo que respondió el pueblo los versos que dicen: más. Jamás.
auca. que quede azul.
con un viva al General Volio, que hizo estremecer De los hondos anhelos del pueblo Después. el maestro, sonriéndose, los espacios como un trueno que rasgara los nu un caudillo ya hicieron surgir, etc. etc.
Uo domingo por la tarde, admirable de suavidad, de blados del día; aquel grito de patriotismo fué algo en el Parque Central apare discreción, de arte, empezó que le notificó a los enemigos de la reforma, su Al pasar por el cementerio me descubrí res ció como usa maravilla, o la tarea asesioa, y divloa.
derrota para que arriara sus banderas, como en petuosamente porque allí el poeta como un escándalo, la pri Yo, eovldioso, miraba, mira.
fecto lo hicieron.
mera peloncita. Era una ba, miraba. Las tijeras, háTrocó su lira por la cruz de piedra Después fuimos invitados para ir a almorzar adolescente de la hige life, biles, rápidas, sonaban La a la casa del esforzado agricultor e industrial don que lo escuda en sus brazos hace meses; muy linda, muy pícara, re oavaja subía y bajaba, aca por Nicolás Orlich. Nunca le agradeceremos bastante en las ramas de lúgubres cipreses.
formada arpa por la hiedra clén venida de los Estados riciadora, voluptuosa, traido Unidos. El cortado ra. Iba, venía, brillaba la a la dama gentil doña Blanca de Orlich, las Ha tiempo duerme en su nativo suelo rizado con una estupenda navaja sobre las nucas mór atenciones de que nos hizo participar. Señora ge al rumor de las místicas plegarias, habilidad de artista pelaque bldas, sobre las oucas dora: nerosa que abrió las puertas de su hogar para los bajo el palio estrellado de su cielo ro, temblaba, flameaba, se das, azulosas; oucas para el predicadores de la reforma; quiera Dios que así con su corte de lirios y de guarias; doso, glorioso, divino. Se beso, o para la guillotina.
encuentres las del cielo a tu llegada.
mejaba una bandera triunfall ellas, las chiquillas, se ya la muerte lo envuelve en su misterio, sobre el abismo de la puca sonreían, estremeciéndose, después. Ahl, después había que entrar a él está ahora dormido en su floresta, azulada. Como la orla de un con un estremecimiento de bañar nuestra alma en el alma de aquel gran pue bajo el sauce que creció en el cementerio traje de reloa, así se exten gata a quien se acaricia a blo, cuna de héroes y de poetas. la noche fue obsequiado nuestro Jefe con una serenata, rom Mas, el poeta no ha muerto, eso es mentira: que queda allende de la rojiza cuesta.
día el cabello de aquella contra pelo; se agitaban, le.
muchacha, un poco más allá ves, como serplentes herldas piendo la música con las notas marciales de la el alma suya en sus estrofas vive; de los hombros, un poco más por el sol. Se levantaron.
marcha que había compuesto el competente propues no muere jamás el que se inspira abajo de las orejas. Las pe Eo los grandes espejos las fesor don Vicente Molina y dedicado a nuestro queñlnas orejas que parecían ví, sonriéndose. En la boca y el sentimiento en el papel escribe.
candidato.
dos conchas sonrosadas. tiata, asomaba, roja, como Tiene esta marcha un aire algo así como gaAl pensar en todo esto, se piensa también que los hombres se paraban o áspid, la fina lengua Mujeres, mujeres de Costa lopar de jinetes en las pampas de la libertad; es este pueblo tiene suficiente fuerza moral para sal para contemplarla mejor. Las mujeres bajaban los ojos Rica: una alborada que anuncia un nuevo amanecer, var a la República.
para verla, como sólo las No sacrifiquéis más, a una porque tras la montaña de todos los prejuicios, se JUAN RAFAEL PÉREZ mujeres saben ver, acarician moda estúpida, vuestras cado o mordiendo.
belleras.
levanta el sol rojo del Reformismo, alumbrando a la extraviada conciencia nacional, para que vaya Aquel crepúsculo dorado, Acordaos de que Eva, an.
y aquella muchacha audaz tes del Pecado, no tenía más de los pueblos bien encaminados.
paseándose pelopa por el vestidos que el sol, su pudor, Ofre ió esta serenata el héroe de El Viejo Parque Central, marcaron el y sus capellos.
Lista de los vecinos de Jorge Barıaotes, Bertío Ba principio del descabello. y Pensad ea que, sio la olo.
don Jesús Córdoba, a lo que contestó el General San Sebastiáo, ardientes y rantes, Carlos Barrantes de lo descabellado. Una rosa cabellera de la de Magagradeciendo mucho, diciendo que aquella marcha fieles partidarios de la doc Francisco Campos, José Luis vez más, triunfó la moda dala, Jesús se hubiera ido de sería la música que alentaría las huestes reformis trina reformista, que prutes Cascante. Gamaliel Cascan Las trenzas rubias, las tren la tierra con los pies llenos tas en las gloriosas jornadas que tenía que llevar tan del error cometido al t: Aurelio Barboza, Joaquín zas morenas rodaroo, muer de dolor y de sangre.
a cabo.
incluirseles ea voa Directi. Picado, Napoleón Picado, tas como maravillosas ser: Así, pelonas. nadie os después, después había que conocer más; va Echandista: Alberto Picado, Alberto Ferpientes sacrificadas en aras dirá como a la amada enso fuimos a una casa donde unos trovadores cantaAníbal Bolaños, Rodolfo néodez, Maximino Guerre de ua dios roz. Al vieat day divis. clau pue ban los versos de su poeta Carlomagno Araya: berto Castro, Ramón Cam Bolaños Juan Saschez Ro y la basura, se fueron las rela ro, Jual Gorro, Celino Ka melenas castañ 19, clorosas te la trenza, Maria Magda los ojos de mi novia se llamaba la dulce can pes, José Mora, Alfredo mírez, Tobías Arias Israel a jazmío, nido para el ensuelena.
ción. Eran los ojos de una novia muerta, ojos Campos, Rubén Avendaño, Jiménez, Genaro Campos. ño y para el verso; las cal MATEO ABRIL por la ruta que la llevará hasta la dicha suprema La fuerza moral de los ideales Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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