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PAGINA LA PRENSA Lunes 31 de Marzo de 1924 LUNES LITERARIO DE LA PRENSA a Colegiala En el Lago de Ginebra Oración de la Sangre Ll tesoro de los Reyes)
Sobre mi cabeza se elevan los Alpes, ese palaclo de la naturaleza, cuyas vatas murallas corona 102 Bella colegiala Bela muchachita que marcha deprisa corolsa de hielos perdidos en las oubes. trono sublime Cuando ante el bárbaro que todos los días hallo en mi camino, llevando en los labios la dulce sonrisa y frío de la eternidad, doode se forma y de donde cae decreto de Herodes, la San Candida zagala de los que aún ignoran todos los dolores de labios muy rojos y cutis muy fino.
la avalancha.¡Ese rayo de pleve! En torno de esas Familla debió emigrar a Goza la inconsciencia de tus quince abriles!
Bella colegiala de mejilla rosal clmas se ve reunido todo lo que puede elevar el espl Egipto secret meote, José Mira que en la vida, Cuando te contempla linda y sonriente no hay años mejores ritu y espantarlo, como para demostrar que la tierra esterro en el establo del pa.
pasar presurosa; que los infantiles. puede aproximarse al cielo y dejar al hombre aquí aba talicio el tesoro que los Re.
envidia, zagala, el poeta siente; jo, mal que le pese a su orgullo.
Colegiala hermosa pues el descara, El lago Léman me soorle con su frente de cristal, días antes a Jesús, con el ob yes Magos! ofrecieron pocos Jer así como eres: feliz e inocente.
de mejillas rosa.
Aunque a ti te asombre, espejo profundo en que las estrellas y las montañas rejeto de do sobrecargar el Quisiera, zagala, volver a ser niño; el poeta, el hombre, Alejan la calma de su aspecto, sus elevadas cumbres, sus asno. Mucho peso erao para empezar de nuevo quisi. ra ser niño para ir a la escuela variadas tlotas. La presencia del hombre se deja aun éste ya, la madre y el olño. llevar en el alma como tu, ilusiones, como tu lo haces seotlr aquí demasiado para que yo pueda abaodocarme Los prlocipales dones del ca vez de los tristes recuerdos que llevol ly vivir de nuevo los pasados años a la cootemplacibo del grande espectáculo que se ofrece tesoro consistían, segúo se Quisiera. quisiera en que el iba a clases!
ante mis ojos. Pero pronto la soledad despertará en recordará, eo mirra, incleoigaorar la vida encantadora. Cuando se conoce la vida, zagala, Oh colegialita! Cuando tu recuerdes mi alma pensamientos ocultos. Hulr de los hombres, no so y oro fico. Mas sabemos (transcurrido el tiempo, cuando seas mujer)
es odiarlos. No todo el mundo ha de haber Dacido para por la easeñanza de emloen.
Be cavidla, se odia, se sufre y se llora.
los días que ahora pasas estudiando, agitarse y trabajar con ellos.
tes teólogos, que dichas es Bella doncellita de crenchas endriaas, podrás comprender, Yo no vivo eocerrado dentro de mí mismo. Yo me pecies no eran sino una hoy vas por el mundo lo que en mi poema te estoy explicando Identifico con todo lo que me rodea. Las altas montañas prefiguración de las tres vir tejiendo tus sueños que son blancas rosas.
iy lo que us recuerdo llega a entristecer. desplertan en mí cierto sentimiento. Pero el tumulto de tudes cardinales: la mirra, Coando el viejo Cronos te dé algunos años, las ciudades me sirve de suplicio. Lo úoico que encuentro amarga y olorosa constituía ¡Bella colegiala de mejillas rosal con dolor profundo de esas blancas roses verás las espinas Cuando te contempla linda y sonriente yo odioso en el muodo es esto de ser uno a pesar suyo realmente la integridad he pasar presurosa uno de tantos aoillos de una cadena carpal; el ver que se rolca de la fe; el locienso, que en la vida siempre son los desengaños!
envidia, zagala, el poeta siente; le señala un puesto entre las criaturas de misma es generoso en perfumar, la Sueña, sueña, sueña, linda colegiala pues él descara, pecle, cuando se tiene un alma que podría volar y con divisa esperaoza; y el oro de boquita oja, de cutis de seda.
ser así como eres. feliz e Inocente!
fuodirse, no sin fruto, con los clelos, los montes, las purísimo la perfección de la Goza de la dicha que te dan tus años, estrellas, o las llanuras del Océanol.
caridad mira que a tu infancia muy poco le queda!
FERNANDO PEREZ ¡Llmplo y traoquilo Lémao! Tu lago, contrastando Tesoro tan abscluto, no po con el munde tempestuoso en que siempre he vivido, día arriesgarlo José al azar me dice coo su silencio, que cambie las turbulentas aguas de la fuga, y por eso lo dejó de la tierra por una fuente más pura. La vela de esta encerrado para siempre.
En la cúspide del inmenso Arbol de limitados jardines. El heroísmo reci. Ie las venas del prócer y triunfa con pacífica barca es como uoa ala silenciosa sobre la cual Pues como la Santa Fala Vida floreciste. Salve, por heróica, bió la unión de tu púrpura, consa: impetu vital en las alas del pájaro puedo alejarme de la desesperación, Hubo un tiempo en milla ouoca volvió a Belén, celebrada por las heridas que besan grando con tu esplendor la magnif. En el seno de las virgenes eres pim que yo amaba los mugidos del Océano furioso; pero boy tampoco se ha sabido jamás amorosamente la carne, y por los ciencia de las armas!
puñales de alma metálica! Revistieron su color el Sol y los em hoguera. Con tu heróico sabor apa tu dulce murmullo me enternece como la voz de una her dónde los puso el carplatero.
He aquí por qué, añadió Tu color baña los corazones fuertes peradores, las rosas y las llagas, los gan su sed los leones, los sables y los mana que me echase eo cara el haber corrido demasiado como una insigne nobleza. El amor rubíes y las antorchas, los corales y la holocaustos.
tiempo detrás de sombrios placeres.
el filósofo, o los evaogellos, heróico nació de tu color como la nube. Las nubes Enormes banderas los que sufrieron la noble muerte Ya desciende la noche sllenclosa; y desde tus orillas ol nadie dljeros uoa palabra Ira y el pudor felino. Los pechos pal sobre las ruinas de tinieblas de la de la espada revistes de una real mor hasta las montañas, todos los objetos se envuelven en el más sobre el tesoro de los pitan bajo la caricia de tus flujos. Las aurora!
taja de púrpura. Los sudarios de los crepúsculo.
bocas florecen bajo tu riego como Tu escarlata lleva disuelto el hierro mártires santificados por tu mancha LORD BYRON LEOPOLDO LUGCNES WAAR bermeja son estandartes.
Manas de los cálices que consagró misas santificadas; para desatar las la esotérica virtud verbal de las fórmu fiebres latentes en la nube; para evo Como un nimbo las; de los cuchillos que labran en los car las aspiraciones de los cometas, los (Emoción de los muelles)
cadalsos la carne mala; de las espinas cuyo ojo se ve desde los límites de (Para el alma doliente que embraveció el oprobio; sobre las más espantable que una bandera sobre de Rosario Luna)
frentes que culminaron más allá de la las ruinas; para dar bautismo a los Es la hora de partir. Lloro y suspiro. noch. de los cilicios con que el ceno fieros regimientos subterráneos, cuyo bita flagela su fianco; donde está pe un trote de horda cercana, cuya banpaso se siente por las cavernas como Triste escucho las voces angustiadas Se asomo tu recuerdo a la ventana gado el pertinaz alacrán de oro de la dera es probable que sea la misma de mi vida doliente foso oscuro;de despedidas casi inesperadas, lujuria; de los apogeos siniestros, rei noche.
mediaba ya una sombra tan lejana; y al pensar en la ausencia al cielo miro nando sobre frentes de verdugos; de ¡Oh, bendita flor roja, más hermosa mi corazón extraño planeta de desor que el martirio; más querida que las yo era un otoño lánguido y maduro. furiosas las olas que se agitan cartas amarillentas de una muerta bitado.
adorada, en una juventud lejana que Una queja muy honda de campana cuando sienten que el barco las oprime, Oh, sangrs, bermana de las lágri. no supo reproducirse; más temida que mas! Llorar es desangrarse.
peretró al interior, como aquel puro ellas, como mis penas, las redime Yo he visto sobre un campo severo, el veneno de todas las serpientes, por corderito de amor la mañana el dolor de su vida en que palpitan.
un caballo de largas crines, que suspi las cobardías sagaces ocultas bajo la raba al viento una agonía, tendido sonrisa de las costas. Tú revelas la y sin noción alguna del futuro.
Saturada mi alma de la idea bre una mancha de sangre.
vida en las entrañas maternales, la un balcóo negro que, con las alas fuerza en los músculos, el castigo en Todavía en las cosas se adivina que llevo adentro en incendiada tea, rotas por una flecha, se para morir ebrio con la propia san los cadalsos, la gloria conseguida en un viejo amor que lo enterramos blanco, me siento con dos alas al azar.
gre de sus alas.
los triunfos, la guerra en los estandarY un misionero crucificado que pates, la prosapia real en las flores!
al caer de una tarde ultramarina.
recía ir vistiéndose de lirios a medida contemplando este paisaje inmenso, El Pueblo levanta tu color en sus que de su cuerpo iba cayendo una me taladra todavía «l limbo entre las cosas rumoró un suspenso larga lluvia de rosas brazos, destructores de montes, como llauto mezclado entre la sal del mar.
comprendido que era preciso el viento levanta nubes del mar; tu de aquel dolor que asaeteó en el flanco, prodigarte para las empresas de sal. nariz, que en el éxtasis de oro de los mi corazón radiante como un nimbo.
ROSARIO LUNA hierros nchados de óxido como las crepúsculos culmina sobre la gloria lenguas de mentira; para tenir el tra heptacorde del arco iris, bandera del ARMANDO OCON 60o po de la bandera vengadora compues. Sol.
to con los arames de diez mil caLEOPOLDO LUGONES Magos Al partir he El Hogar de la Felicidad esche va a tapizar el cielo césped feliz, mejorado por qué a la señora del poeta sino conocerse.
adorable Felicidad. Eo ver mejor el bello rostro, un hnyó, así materialmennetrar en su espíritu y en mi casa, aquí, aqul, unas poco triste, un poco grave, te, huyó lo mismo que un su corazón, aclimatándose horas después, pensaba en que me hace estremecer. chlquillo que no quiere que hasta reloar en ellos.
quleo así me había habla Presto el ofdo para escuchar se le lea en el rostro el se La primera cuestión que do. Era una noche de mejor los pasos de la Fellcreto de sus últimas diablu El Matrimonio la preocupaba consistía en diciembre. Me parece qu eldad, silenclosos, furtivos, ras.
si se casaría o no.
es ahora. Pero no. es ligeros, como los de un ple Escríbame usted eso Ya la supomámos resueltoy soñaodo, y es porque la desnudo al correr sobre el que nos ha dicho le supll.
ta. Después de muchas du Lo principal do es amarse das, reflexiones, temores de Ya el en equivocarse, incertidumbres de fulgores color violeta. En licidad. S1 me contesto. aho La preparación externa y alarmas por las responsa Al escuchar estas últimas ra mismo. Hágame usted POR Gómez CARRILLO tre los ploos y los cipreces para el matrimonlo es la que billdades previstas; después el jardía extiende sus som palabras, que temblaban eo u cocktail entre taoto. hace la joven decidida a ca de largas horas en que pre bras fantásticas, el agua de el trébol de púrpura, volví muy seria, se puso asarse a fin de elegir esposo domlaaba el sí, y de otras Continúa cada rosa dobla pesadamen me hacia Maeterllock, que escribir.
y a fia de arreglar, con ayu. eo que predomioaba el no, otro papel que, a ml jolclo, te su cabeza para besar me no se había movido desde da de sus padres, lo que la joven ha dicho resuelta le Irla mejor: el de la Fellcl jor la boca ardiente de su que su esposa comenzara a puede ser materialmente útil mente que sí.
dad. Estas fueron las amada, y en esta calma obs hablar Su boca fresca, lofaa en el estado que va a abra La segunda cuestión, mu primeras palabras que es cara, a la que penetran los til, franca, logéoua, sonrefa.
cho más difícil de resolver cuhé de sus labios. Aqui perfumes, se losinúa la som Pero sus ojos claros estaban Dos grandes cuestiones que la primera, consistía, las tengo grabadas; aquí, en bra; a pesar de mí, mis bra llenos de lágrimas.
han veoldo slo duda preo en saber coa quiéa se casa el corazó. may ameoudozos se agitao para tratar de Es necesario que me copando a la muchacha des. rfa.
las oigo, cual si se desperta aprisionar a la forma loma marche murmuro, tratande hace mucho tiempo; cues He aquí el gran probleran coo su ritmo de hace terlal, al huésped muy que do de ocultar su emoclón;tienes que ella rechazó al ma, para cuya solucion netantos años para acariciar de rido, pladosameote esperan me están esperando en mi principio como importuoas, cesitáis mucha prodeucia nuevo mis oídos. Una do; mis ojos se clerrao paral despacho.
pero que acabaron por pe ly buenos consejos. zar.
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