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LA PRES. IBAE. 10.
PRENSA LIBRE. expedirles sus boletas, pues las micnto, se abren con lúgubre exHOMBRES MONOS.
brisas otoñales refrescan más de travío cao sus concavidades. Ralo conveniente.
ras veces se posan en Jose, y (511 DIDIT, Domingo, 19 de agosto.
Repartidas aquellas, cada cual cuando se posan, rara vez reco Varan por calles y plazat busca su alojamiento, alterando nocen al que la pasado su oscilSiendo cncanto de los chicos con esta operación la tranquili ra juventud aspirando mirarse Quc aplauden sus añagazas. lad que reina en el caserío al en ellos.
Tres hombres les malas trazas, nochecer.
Rosa no se da cuenta del fiell Cercacios (lc osos y micos.
Un tamboril y un pandero El Jefe del destacamento va amigo, del único que en aquella orman su orquesta infernal, destinado casa de Rosa, que la hora solemnc permanece sí su LOS OJOS DE ROSA. cha acornaba su pecho momen tienc limpia como una taza de lado. la voz lel pregoncro Da un mico el salto mortai tos antes, tira de la soga de los plata y desembarazada de trebe. Por su delirante imaginación un oso baila cl bolero.
esquilones con sumo desconcierjos agrícolas. El bizarro militar, cruzan visiones de otros tiempos, La Maritoncs en fior Al extremo del pueblo, cerca to, llamando desordenadamente curtido en las lides guerreras co alboradas del alma, cuadros de Que escolta soldado raso, de la colina, se alza la Iglesia, y misa los fieles madrugadores.
mo en las amorosas, no sale de moríos inocentes apasionados La chula y el aguador, en la iglesia uri campanario con El sacristán maldice de su suersu asombro admirando a la due en medio de la naturaleza que Allí detienen el paso dos esquilones giratorios en sen te por no haber nacido principal ia, guapa mujer y siempre loza sonrie en el misterio del hogar. ocupan puesto de honor: das ventanas cintradas. Desde y gallardo como el aborrecible gi na como 1a: verde manzanas de Nobles adolescentes, estudiantes Mientras en perpetuo abono una de ellas suele contemplar la nete.
La muchedumbre infantil casita de Rosa, José el sacristán. El sonido de los esquilones no su jardin, con un par de ojos ca atrevidos, soldados ralerosos 3A la fiesta imprimc tono Tirando del rabo al mono, Está la casa algo separada del distrae la atención de Rosa, em paces de condenar al mejor cris san al són de músicas que sea tiano cercan y se alejan, con galas al haciendo diabluras mil.
vecindario y próxima al templo. bebecida como está viendo desEl bondadoso José acude a la calle, con fuego en las palabras.
En la fachada tiene un balconci aparecer en un recodo del camino casa con ánimo de facilitar la ins José, presente, al inseparallo con balaustres de pino y hay al joven señor de sus pensamien. talación del oficial, evitando asi ble compañero de sus juegos inOcupaciones mundanas Que las costumbres caseras una planta enredadera que lesto tos con toda la cabalgata.
molestias a la ingrata que adora fantiles, no le re ahora, como Nos hacen faltar sin ganas, ne3 cl marco, trepando buen tre11.
con el alıma.
cho de la pared hasta doblegarse puede que no le haya visto ja En una de estas mañanas El pueblo se rinde al sopor de Llevároning las afueras: en cl alero del tejado. En la tra la naturaleza, durante una calu valiente sus hazañas, pintando la Despachada la cena, refiere el más según cra.
La agonía de Rosa comienza, no lejos de la villan.
sera se extiende un huerto con Cuando rosa siesta de verano. Los arro vida militar azarosa y livertida, continúa, acaba. El último susya cansado el pic árboles frutales y varios cuadros Era ini sucao ina silla, de jardín con hileras de mirtos vos parecen dormidos en sus cau llena de lanccs, agradables unos, piro de esta mujer, la última miLa gitanesca cuadrilla lo largo de los bardales. Sobre ces estrechos, los frutos gravitan penosos otros, lo mismo vencien rada, e quién sabc adónde van. En mi camino cocon.
en los árboles, y apenas si algún do al enemigo, que triunfando de José comprende que no son para la puerta que da al huerto crece Salió un mono la palestra aura suave muere las espigas en la esquivez femenina, él, y esto aumenta la angustia una parra.
por scñas me pidió De pequeños, han jugado Rolas micses, mientras la cigarra in El sacristín nye al principio que viene oprimiéndole el cora Limosna, dilc. cn mestra sa y José en los alrededores de cansable canta escondida entre las que se le antojan fanfarrona zón. Una dicha le queda, bien Pe gratitud, on mi vliestra las retainas.
la casa y la entrada de la Igle das del alojado: pero al nscrvar triste por cierto; un placer de in n beso: clopositá.
sia; hau perseguido juntos mari Paulatinamente se oye con ma que tales rclatos interesan gran finita amargura: cel de cerrar los con uno y otro perdido.
posas en el prado vecino y asesor claridad el estrépito de bulli deinente Rosa, la cual corres ojos la muerta.
ciosa estudiantina que anda co. ponde con tiernas miradas las chado nidos en el bosque cercaDespués de extender sobre e uno y otro desgraciado, Pródiga ini mano ha sido.
rriendo la tuna tocando pandere insinuantes del narrador, se apo llos la mortaja de los párpados, y Qué pocos me la han besado Desde la infancia, José ama tas, guitarras y violines. Los dera de su ánimo cierta melanco de depositar en ésta un ósculo de cuántos me la han mordicio!
tiernamente Rosa, atraido por vecinos comienzan salir la calia. José abandona el puesto al amorosa piedad, sale José de la MUNICI. DEL PALACIO la expresión de sus ojos pardos, ile con el fin de oir y ver, aban osado militar, cuando le vecchar casa cuando abre difícil el dia por grandes y abiertos la pura luz donando sus faenas los del campo mano de toda su táctica, yendo entre la neblina.
que los baña. En el iris matiza para entrar con los estudiantes luego prostenarse anic el CrisNOTAS NOTICIAS.
traviesa el templo, sube al 4o. de aquellos ojos centellean las en el lugar.
to de los desamparados, que es la campanario y toca muerte. Le Huelga de carniceros.
impresiones de la joven, llenando La primera casa que asedian imagen predilecta de su devo estaba reservada la postrera prue.
ba: convocar los fieles al entierro Sola:2:00a.
de alegría el pecho del que los es la de Rosa, joven de picaresca ción. consecuencia de haber aumenta contempla. veces los entorna mirada y labios rojos como la flor Al otro día, de madrugada, de su idolatrada Rosa.
con dulzura y entonces inquietan del granado que alegra su huer sale la tropa del pueblo, marF. MOJA y Bolívar. Ju el Ayuntamiento ci impuesto su, hasta engendrar amor.
Un estudiante de superior chando bre las expendedurías de carnes, ic: redoblado.
paso Con Caso.
dueños de éstas se han declarado e Rosa ignora ei afecto de José. travesura, moreno y decidor, en los últimos sonidos del instrumenhuelga.
II, tona un cantar apropiado a la be to bélico lesaparecen las a ganas un cruzado caballero, El conflicto es grande, y el recin.
lleza de la gențil aldeana, quien que le entraron José de sentar Con el alba se levantó. Rosa Garrido y noble garzón, dario confia en que el Ayuntamiento no teniendo dinero que dar, le plaza, co. no único medio de con En el palenque guerrero cierta mañana primaveral. Es adoptará 125 medidas convenientes abre la puerta para que tome la quistar el corazón de las mujeres, Le clavaron un acero para resolver esta cuestión.
una adolescente de pudoroso mi fruta que más le plazca. Mien más inclinadas los aventureros Tan cerca del corazón, Los carniceros se muestran disrar, fresca como las flores que tras el tunante la acribilla re soldados que los sencillos luga Que el físico al contemplar! puestos no ceder en su actitud.
embellecen los campos, alegre quiebros, desapareciendo con ella reños.
Tras verle y examinarle, Vacunación.
como el gorjeo de los pájaros en en la casa, José se mezcla con los Dijo: quedará sin vida Hadrid.
la enramada. Concluye su toca demás de la estudiantina, cansán. Qué noche tan cruda. Es Si se pretende sacarle Ha terminado el primer período de clo, atando una cintita de color dolos, El renablo de la herida.
preguntas.
la más fría del invierno. Con los vacunación directa de ternera que el vivo al extremo de las largas Tal es la comezón que le hacierzos han sucumbido las planPor el dolor congojado, doctor Balaguer viene practicando en trenzas de pelo castaño que le entrado de abandonar la sacristía tas. La nieve oprime los tejaTriste, débil, desangrado, las casas de socorro, por acuerdo del cuelgan por la espalda, y coloy correr mundo con aquellos a. dos. Punzante tristeza se difunDespués que tanto sufrió, Ayuntamiento, desde que este servi.
cando un clarel encendido en el borotadores.
Con el acero clavado cio se creí, habiéndose vacunado duDe este modo po de por la casa de Rosa, desierta escote del seno.
El caballero murió.
dirá tener entrada libre en los como nunca. Sólo hay señales rante los tres meses de primavera, Lucgo se asoma al balcón para huertos de las chicas bonitas.
Pues el físico decía: con brillantes resultados, 2, 805 perescasas de vida en una alcoba de ver la cabalgara que pasa por El moreno decidor se agrega aquella vivienda ocupada por el Que eu dicho caso, quien aquel sitio. La componen varios Una herida tal tenía, Las flores.
jóvenes señores del pueblo y de vecindario, sacando monedas cabecera rela el infeliz José, vien los suyos y todos recorren el lecho de ama moribunda. la Con el venablo moría, Le Temps, se pronunció en contra las cercanías, que salen de caza.
Sin el venablo, también.
upsalzando las mozas. José, do como se pierde en el ocaso el del enorme gasto que se ha hecho en Insecten en menos años, lloroso, toma el camino de la igle sol de su cielo. No comprendes, Asunción, coronas para honrar la memoria de con cabellera rubia y ligero bozo, monsieur Carnot.
La historia que te he contado, sia.
se destaca del grupo acercándose Han desaparecido del rostro La del garrido garzón Con la cifra que ascienden estos IV: la casita.
de Rosa los vivos colores que an Con el acero clavado gastos, opina que hubiera debido proEl pobre José no pudo oir des Está cayendo la tarde. Los taño la embellecían. La que fué Muy cerca del corazón? cederse la de cualquier instituto bede la pequeña torre el diálogo vendimiadores conducen al pue grana de sus labios amarillea. Pues el caso cs verdadero: néfico cuya creación hubiera hecho que gozosos entablan. Rosa des blo los cuévanos atestarios de ra imperecedero el nombre del maloLos abundantes y finos cabellos Yo soy el herido, ingrata, de el balcón y el joven señor cimos, sorprendiéndose al llegar se han tornado cenicientos, grado presidente. tu amor es el acero: alу montado en su jaca torda; pero al la plaza y verla ocupada por un gunos rizos deshechos se pegan Si me lo quitas, me muero, No creemos que opinen lo mismo los industriales franceses cuyas maver que éste recoge en el som destacamento. Los soldados se húmedos la frente helada. Los Si me lo dejas, me mata!
nos ha ido parar la enorme suma brero el clavel con que la mucha impacientan de la tardanza enojos amortiguados por el sufriRUBÉN DARÍO. de cuatro millones de francos.
to.
sonas.
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