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BEGTURA PARA EL DOMINGO ra. LA PRENSA LIBRE rración que trascribo mis lec taba las lágrimas por no afligir no Candelario Obeso, autor de la dultores: la: quiso que la amortajaran ce y original Canción delboga ausennuestros lectores. Me preguntaste, mi querido con el traje de boda, que ya estate. que conocen amigo, quién estaba enterrado en ba listo y que tantas veces ella de los Cames populares. de las la tumba que con lágrimas y flo mirara como el símbolo de la fe Lecturas para ti y del poema Lucha de la vida. Hoy queremos reFRAGMENTO res cubría la tarde en que la ca licidad en el amor. Tus deseos se producir una opinión muy respesualidad nos hizo encontrarnos cumplieron pobre amada mía! table sobre este poeta que, para DEL POEMA LALUCHA DE LA VIDA en el cementerio. Satisfaré tu cu No hace sino quince días que luto de las letras americanas, bajó riosidad y daré vado al dolor que pude averiguar lo sucedido. Un tan joven la tumba, abierta por me consume, haciéndote leer una tal Eduardo se había enamora su propia mano en uno de esos mo¡Oh noche risueña, callada! Tu plácido encanto, Tu luto, tus sombras, tu triste silencio al fin me hacen bien; página de mis memorias íntimas. do de Clotilde y le declaró por mentos de desencanto con que lucha Hoy, en ese reguero de mundos que el espacio iluminan. Es tan consolador desahogar escrito su pasión; ella creyó de el genio, y que tuvieron que ser más Vislumbra mi alma de la mano de Dios el poder.
nuestro corazón en el seno de la su deber contestarle, con toda hondos para ese poderoso y original amistad verdadera. cortesía, que su corazón pertene genio creador que iba envuelto en Confusos resuenan, no distante de mí, los acordes Que dicen escuchan los que aquí practicaron la ley. No recuerdo punto fijo cuán cía otro, de quien pronto sería una piel completamente negra y que, Un grato sosiego dulcemente mi espíritu inunda, do ni cómo conocí a Clotilde, ni esposa. Esto exasperó al desde al par que la ternura de un niño y Que no es de la carne la ilusoria brutal embriaguez, de qué manera empezó a tejerseñado amante y lo llevó hasta la el vigor de la tierra ardorosa que lo el lazo de simpatías que nos unió infamia. Con la carta de Clotilvió nacer, mostraba en sus concepciones todo el orgullo de la raza.
Doquiera que miro, celestiales imágenes hallo; después. Tanto llegué amarla, de a la vista falsificó su letra, Reproducimos también tres piezas La luz y el reposo en que bañan los cielos mi sér, que lejos de ella sólo encontraba fingiendo frases de amor impro del poema Lucha por la vida. que Un místico encanto fecundante en la historia derraman el vacío más desconsolador, y a pias de una señorita que estima aunque incoherente, en razón de los Funesta y oscura ¡ay! del tiempo infelice que fué.
su lado volaban para mí las ho su decoro y sabe su deber. Para vastos horizontes que trató de aLos goces del mundo, esos goces que el cuerpo destruyen, ras como aves fugitivas de la que la venganza fuera completa barcar, tiene bellezas deleitables y Visiones fugaces que de joven ansioso busqué, tarde que huyen en busca de su enseñó Eduardo esa carta apó que, como lo dice la autorizada voz del ¿Qué dejan? Angustias. Las fruiciones del alma extasiada nido. Era tan bella, tan buena crifa sus amigos y por último señor Menéndez Pelayo, son dignas Son dulces, más dulces que el más grato ignorado placer.
y tan dulce, tenían sus miradas la envió ini padre, consiguiendo de un atento estudio.
Si Elisa existiera! Hoy, mejor que no exista: más vale tal expresión de angelical ternu así deshacer mi proyectado maLuego iremos dando otros fragmentos de ese hermoso poema, alguLlorarla difunta y que no padeciendo aquí esté; ra, que sus mismas amigas la trimonio y hundir a la infeliz en Un ángel fué en vida. Amorosa he de hallarla en el cielo; nas composiciones sueltas y algunas querían con entrañable cariño. la desesperación.
de las piezas de las Lecturas paAllá mi perfidia me reservo llorar sus piés.
Yo. la adoraba. Quise vengar la inocente ra tí. Oh noche risueña, callada! Tu plácido encanto. Se arregló nuestro matrimo mártir, pero el malvado EduarTu luto, tus sombras, tu triste silencio al fin me hacen bien; nio; estábamos en Setiembre y do ha desaparecido: fué oculCONFERENCIA EN LA SOCIEDAD Hoy, en ese reguero de mundos que el espacio iluminan, dentro de tres meses debíamos setar su vergüenza y su remordiDE AMIGOS DE LAS LETRAS Vislumbra mi alma de la mano de Dios el poder.
llar la unión de nuestras almas miento, quién sabe dónde.
CASTELLANAS 12 DE OCTUC. OBESO.
con la solemne promesa que la BRE DE 1891. Oh! yo soy también culpable ეტყ73 ESPECHO096 iglesia ha consagrado como un de ligereza y ofuscación. Procedi Toe ergonococoonote sacramento. Con qué infantil con violencia y me considero casi clasificaciones; más si ellas fuePoco amigo soy de andar en EL TRAJE DE BODAS la emoción anuda mi garganta, alegría miraba ella los prepara cómplice en el asesinato de la incual si todavía tuviera ante mis tivos de la boda. Cuánta felici fortunada niña. Ya no puede ha los poetas colombianos tienen no vacilaría en afirmar que (HISTÓRICO)
ojos asombrados y medrosos a dad me prometían sus ojos tra ber felicidad para mí en el mundo. todos, al menos por la forma, Cierta noche en que, para li quella faz de niña, cuyos esplen vés de cuyas pupilas se adivinaMOSTON bertarme un poco del calor so dores apagaron las sombras de ba un amor que apenas soñara!
tendencia clásica irresistible, alfocante de mi cuarto, paseaba la muerte, aquellas reliquias de Ni la más leve sombra de un prego así como nostalgia de los meMIRAD AL CIELO por los alrededores de la capital, encantos inefables, polvo apenas, sentimiento triste turbaba las jores tiempos de la Literatura llamáronme la atención ayes y sin brillo y sin matices, como el horas y los días que precedieron (DE JONATHAN LAWRENCE. Castellana. volvamos la lamentos, no lejos del sitio en que dejan entre los dedos las alas a la imprevista desventura. Cuando en vuestro redor revuelto ruja souplesse de los colombianos: Candelario Obeso cra de raza nedonde me cncontraba. Un gru rotas de una mariposa moribun Al regresar a casa, una no La tempestad terrible de la vida, po de gente y una luz muy viva da.
gra; nació orillas del río Mag.
che, llevando el alma inundada sintáis que faquea me dieron a conocer de dónde Turbado y acongojado por una de esa suprema felicidad que da Vuestro pić aquel iustanto. y que vncila dalena, bajo un sol más ardiente mí llegaban. Me acerqué y no bía quién era la que reposaba, mi padre que me esperaba con Devos la fe, tranquilo, imperturbable. fué en sus mocedades desnudo partían los lamentos que hasta pena real, aunque ni siquiera sa el amor correspondido, encontré Vuestra débil razón; si amedrentada mil veces que los nuestros en todo el rigor de la canícula; talvez pude menos de conmoverme pro yerta y pálida, en aquel ataud, semblante tan grave que me cau En tanta confusión, con infinita fundamente ante el tristísimo es presente siempre a mis ojos con só grandísima alarma. Me lla Invencible piedad, alzad al cielo tripulante de una piragua primipectáculo que mis ojos se ofre la insistencia de lo que impresio: mó su despacho y después de tiva. no sé: el hecho es que el La enturbiada pupila.
ció. En la pequeña salita, en na profundamente, regresé mi algunas reflexiones impregnadas Si los caros amigos que estrechasteis negro, rival aventajado de Plácimedio de cuatro cirios encendi cuarto de la Calle 19 Sur. Ator del cariño que siempre me ha pro Cuando todo en el mundo os sonreía do el cubano, se instruyó mucho dos, se alzaba una mesa cubier mentábame al par que una emo fesado, me anunció que mi matri Ingratos olvidaron, y llegó ser maestro de lenguas, ta de blanco y sobre ella descanción de tristeza infinita, la pun monio era ya imposible. No sé Hoy queos tortora del dolor la espina, poeta dulcísimo, de soberanos asaba un ataúd adornado de ra zante curiosidad por descubrir a como no me volví loco de deses que en medio al esplendor de vuestra suerto, rranques veces y traductor de so del mismo color. En él se veía qué obedecía el raro capricho de peración. Pedí explicaciones mi Tuvisteis para aquel que era dichoso. than Lawrence.
Siempre alguna sonrisa primer orden de Goethe y Jonael pálido cadáver de una joven vestir a una muerta con traje padre y al fin cedió a mis instan: una lágrima ardiente al que sufría. traducir parecen los colombianos Para esto de como de diecisiete años, cuya be nupcial.
cias. Lo que sucedía era espanlleza no había podido borrar el Pocos días después, era esto en toso. Clotilde, la candida y pu Existe una amistad que no se entibia. hijos de Fray Luis de León (perRecordad que en el cielo y en general los suramericanos, hálito helado de la muerte. Me Noviembre, fuí visitar el cemen ra Clotilde, el ídolo quien yo pueden alguna vez con faz risueñapareció que sonreian sus labios terio. Vagaba por sus angostas levantará un altar en el fondo Como tras recia tempestad se mira dóneseme la frase) en cuanto pocon esa mclancólica languidez de calles, deteniéndome veces para de mi corazón. Oh! no quiero Acaso un arco iris, cas veces incurren en el disfraz la verdadera tristeza, que no bus leer algunos sencillos y conmove repetirlo. Yo di crédito a la mi Tornar las ilusiones de otros días; desfiguramiento del original y si ca ni espera consuelos; tenía ce dores epitafios, para admirar serable calunnia. Se me presen Empero, no olvideis que ellas ostentan alcanzan mejorarlo. Dígalo, si rrados los párpados, y esto unido los bellos mausoleos que adornan taron pruebas que al parecer no Sus galas atractivas no, Don Andrés Bello, autor (que la plácida tranquilidad de su el fúnebre recinto, cuando divisé, dejaban lugar a duda, y me ren Para volar después. Si sus encantos lo es) de la Oración por todos angelical fisonomía, daba a creer arrodillado ante una bóveda hu dí lo que creia la evidencia. Ví Os brinda, pues, la inquieta fantasía, y de Moisés salvado de las aque tan solo estaba durmiendo milde, que casi cubrían multitud la letra y la firma de Clotilde En lágrimas bañado, guas. digalo, asimismo, Candela gentil doncella. Raro con de flores y coronas, mi antiguo leí las más tiernas protestas de Con penitente compasión la vista lario Obeso, que al traducir pone traste! el tocado de aquella muer amigo Arturo, compañero de co amor y fidelidad dirigidas a otro Convertid hacia el astro cuya Inmbre algo de sí mismo en la poesía traEternamente brilla.
ta era. un traje completo de legio quien no había visto ha hombre.
ducida, pero de tan delicada manovia. Ni la corona de flores arcía mucho tiempo. Se levantó Hay situaciones en que la vida las personas, talvez, vos más caras, nera, que esa novedad se siente Emprendiendo del mundo la partida, sin advertirla, cual si se tratara tificiales, ni el velo, de trasparen al acercarme, y en cuanto me hu es un tormento tan insoportable Con el adiós postrero te gaza, tras el cual se desliza co bo reconocido, se arrojó en mis que la muerte se contempla con Más insufrible harán vuestra agonía.
de una flor fecundada por las a.
mo un suspiro tenue el sí que brazos, sollozante y sin poder deleite; es el descanso y el olvido. Desde el hondo silencio que os eireunde, bejas. Al querer nosotros, conune dos corazones para siempre, hablarme una palabra. Al día siguiente partía para Por sobre las cenizas tra nuestro mismo interés, amenni el ramo de azahares, nada talguar el mérito de los poetas his ¿Qué tienes? le dije ¿quién Limón y en el primer vapor me De esos seres queridos, resignado taba a la infeliz desposada de la panoamericanos, hacemos estúestá enterrado en esa tumba que embarqué para Nueva Orleans. El alma levantad a la divina muerte.
Solo escribí Clotilde estas paMansión encantadora pida obra de ignorancia; encierra Si el corazón se oprime de an.
regabas con tus lágrimas?
labras: Me voy en busca de la Donde nunca esas flores se marchitan; el parnaso tropical bellezas innugustia indecible y la mente se nuNo acerto respondermc. muerte del olvido. Le perdono poblar de terrores la escondida llegando la muerte pavorosa merables que nosotros no poseebla con el presentimiento de aflic quel dolor tan hondo no era coel daño que me ha hecho y ojalá mos. Estudiad, leed siquiera la Región de lo futuro, ciones y pesares desconocidos, y mún. Semejaba, más que el sensea Ud. feliz.
lira americana, y si no os sentís a cubrir con su manto las sombrías acuden lágrimas los ojos más timiento que produce un bien He sabido más tarde cuánto Escabrosas veredas que corristeis con fuerza para cantar como Becimpasibles, con solo la vista de perdido, algo así como un agudo sufrió entonces la desventurada En hora tan temida, quer y como él condensar el douna belleza marchita y deshoja remordimiento, da por el soplo devastador de la Lo que yo padezco ahora, me ber la causa de mi incalificable niña, que ni siquiera llegó sa. En vuestra confusión, imperturbable, lor, leed las traducciones de Be.
Con piedad infinita, llo, de Caro, de Candelario Obetumba, iqué impresión produciría replicó al fin Arturo, no podría conducta. Mi carta fué un golpe Resignado y conforme, alzad al cielo so, de Roberto de Narvaez y de aquella novia del ataúd, a cuyas explicártelo. Sería preciso con terrible para ella, precisamente La enturbiada pupila, Pérez Bonalde.
bodas no asistían alegres convi tarte una historia, tan triste, Yá en otra ocasión os aconsedados, satisfechos unos, otros que su recuerdo amarga mis días porque su inocencia no le permi. después espirad, pero de suerte tía sospechar la infamia de que Que rueden confundidas jé no imitar Campoamor, que envidiosos de su felicidad, sino y hace mis noches angustiosas y era víctima. Quedaba moralmen En vuestros labios la oración postrera es inimitable, y hoy os aconsejo curiosos investigadores de un terribles.
te deshonrada con el inesperado la última sonrisa. que no emprendáis en obras codrama oculto, rostros compun Procuré consolar mí pobre rompimiemto de nuestro matri ODESO.
mo la Lucha de la vida, hija del gidos por asoladora tristeza, mi amigo y nos separamos después monio; enfermó del sentimien Drama universal. No haréis más radas enturbiadas por el tanto! de haberme prometido que me y de la vergüenza, y murió ma ar UNA OPINION LITERARIA que agotar todas las fuerzas poé Nunca olvidaré aquel cuadro contaría las causas de su acerba de la calumnia. Poco antes de En nuestros números del domingo ticas en una obra de gran aleantristísimo, y aún, al recordarlo pena. Cumplió su palabra. Den espirar pidió un último fayor hemos reproducido algunas compo ce, de un trascendentalismo en.
en todos sus detalles, siento que tro de un sobre me envió la na. su desgraciada madre, que ocul siciones del popular poeta colombia Igañoso, puramente subjetivo.
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