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EECTURA BARA EL DOMINGO MOISES. LA PRENSA LIBRE. OOO baba de colocar mi regalo en el salón. que estalló en mil pedazos. de cho. En el hogar fué modelo; esposo Pasamos al salón y el objeto esta colate. Era de chocolate y sembró la inmejorable, padre cariñoso ba sobre una mesa, en un papel azul. alfombra de una metralla de bombo amante, deja una numerosa fami. Qué podrá ser eso, dijo la señora? aes!
lia digna de la mayor considera Pues eso es una bomba.
Una carcajada saludó esta explo ción y aprecio, por sus virtudes Una bomba?
sión, y puedo decir este desenlace, Baldomero Sanin Oano. Dutailly me había manifestado porque tres meses después, Anatolio y su educación social esmeradísima.
muchas veces su deseo de ver una se casaba con Gertrudis.
Su muerte cubre de luto a muchos bomba, pero una verdadera, que hu del capitán, no hubo noticias.
biera servido, y instancias mías, mi hogares y baña en lágrimas muVICTORIANO SARDOU. dijo al mármol: víve! De las entrañas duras amigo Rolando, comandante de bachas mejillas. La sociedad ha Surge el profeta irguiendo su centenario busto tería, me ha enviado esta que tiene de perdido una de sus personalidades Con las pupilas hondas, inmóviles y obscuras JANSEBA la meseta de Avron, donde se le olvimás distinguidas, la familia su Cavadas en el hielo de su semblante augusto.
do estallar al caer.
Las sienes calcinadas del rayo en las alturas, 20TA sin dejar de hablar, me puse de Paqué quiésq vayal Pa ver outro espigas cabeza principal, la Patria arroyds y pegas a la tierra; uno de sus más probos ciudadaLa. senvolverla y la bomba apareció nepa ver los sarmientos ruines y mustios nos. de su añosa barba las vívidas alburas gra, siniestra, amenazadora. esnúas las cepas, Nosotros colocamos sobre la La majestad le dieron de un Hércules vetusto. Caramba! dijo Dutailly, me adsin un grado uva tumba del ilustre costarricense Ceñido el rudo torso de piel sedena, un manto mira; voy mandar hacer con ella ni, tampoco, siquid Sombra de ella.
Veló, de níveos pliegues, su gigantez de roble; inmarcesible corona de siempre un reloj para mi gabinete, pa ver el barranco, Con musculosos dedos asió la ley del Santo Pero, dijo Mme. Dutailly inquie pa ver la lacra vilas, y presentamus la estima.
Sobre ancha piedra escrita. en ademán sereno, ta, si no ha estallado!
si una watuja. pa ver que se embisten, ble y numerosa familia doliente, Alzada al infinito quedó su faz inmoble. Oh! tranquílicesc usted. Yo le de pelás, las peilas. nuestra sincera expresión de peAnda tú, si quieres, Como escuchando el sordo repercutir de un trueno.
encargué que no la mandara hasta sar.
que a mí no me quea que estuviese desarmada y vacía! Por ni un soplo aliento, lo demás, aquí veo su carta.
Salve pujante macho! Vigor de primavera ni una onze do juerra, Abrí una carta que venía al lado Erige en altas curvas tu carne floreciente, ni ganas de verme, HOSPITAL DE SAN JOSÉ.
del proyectil, y leí en alta voz; pero ni de que me mienten, siquid la cosechas. porque el mundo asombre tu ancianidad de fiera al primer renglón debí expresar sor Anda tá, si quieres, que yo pué que nunca Debido a la amabilidad del Dr. Pan de Arcadia robas el nimbo de tu frente.
presa, después inquietud, porque to pise más la senda, Zumbado, quien del modo más Tú cifras, como el hombre que vió la luz primera, dos gritaron: vi puóque la pase, si no es que entre euatro, La sangre de los brutos y la divina mente: cortés se prestó acompañarnos. Qué tiene usted?
yá muerts, me llevan. En tí palpita el láveh de la estrellada esfera. Dios mío!. yo. Escuchen us No he ir, por mi gusto, si ea cruz mo lo ruegas, hicimos al Hospital de esta ciuAnds tá, si quieres. una larga y detenida visita que en tí destella el fauno de la pagana gente.
tedes. leí.
por esa sendica por ande se jueron, Eres Fuerza, eres Alma, eres Valer tranquilo. Querido amigo te mando la bom pa no golver nunca, tantas cosas guenas. dad, podemos hoy ofrecer a nuesEn tí se humana el Kosmos; tus brazos de gigante ba que me encargaste; sólo que ha si Esperanzas, quereres, suores.
tros lectores una descripción liSaciaron de aguas vivas los áridos desiertos.
do imposible, encontrar un artillero itó se jué por ella. gera de ese importante estableciCómo olvidarte, oh viejo libertador del Nilo, que supiera desarmarla; mándala al Por esa sendica se marchó aquel hijo miento.
Si el tiempo nos mediste con eternal cuadrante, armero del pasaje de la Opera que lo que murió en la guerra. Bien sabido es de todos que en Si desgarró tu mano la noche de los muertos.
hará muy bien. Pero te encargo mu por esa sendica se jué la alegrín.
estos últimos años se han operaGUILLERMO VALENCIA, cha precaución; ni el menor choque, No te causes, que no me remuevo; por esa sen ties vinieron las penas. do allí cambios y mejoras de imColombiano.
ni rozarla; porque hay mucho peli anda tú, si quieres, y éjame quo duerma, portancia trascendental; cosa ECOPO CO 000000000wporce ove og morom 10000000000 foto proveposegro de que estalle. ver si es pa siemprelisi no me espertara. que debemos todos ver con satis Monsieur Rollard, me dijo Dutailly Todos me interrumpieron con griitengo una cansera. facción, pues que redunda en LA BOMBA tos de espanto.
VICENTE MEDINA capitán de los Enfants perdus de Cou Quitad! eso decía Mme. Dutailly.
beneficio positivo de las clases robiers.
des validas de la sociedad, Espantoso. Tranquilícese usted! El Sorprendidos por el sitio de París cuando cerraban sus maletas para do él había acabado, y según la prisa rá llevar.
No había yo comido la sopa cuan artillero que la ha traído se la volve REQUIEM Las grandes ciudades no llaman tanto la atención del viajero marcharse, se quedaron con la espe Pero señor, dijo el criado, temranza de que el sitio no duraría ni que se daba, era de temer que comic por sus edificios notables, arcos Ha bajado al sepulero un egre. de triunfo, paseos, estatuas etc. ra solo; Mme. Dutailly, me dijo que blando en el umbral de la puerta, isi ocho días Dutailly, rico fabrican a la tardecita, yendo por el boulevard el artillero se ha marchado!
gio ciudadano: el señor Licencia sino por sus centros científicos, te de productos químicos, su esposa, Poissonniere, dió una caída muy peuna excelente mujer, y su hija, una ligrosa, y que aquel señor, que pasaNuevas exclamaciones.
do don Aniceto Esquivel. Larga por sus establecimientos de be. Entonces dije, yo la cogeré! y penosa enfermedad agotó poco neficencia, en donde los desherejoven encantadora.
ba por allí, la llevó la farmacia más Te lo prohibo! dijo vivamente a poco las fuerzas del anciano dados de la fortuna hallan un reMme. Dutailly, que no crcía, que próxima y luego la acompañó a su Dutailly: tú no tienes fuerzas para venerable, hasta que en la maña fugio que la caridad les brinda y las cosas se arreglarían tan pronto, se ocupó en el aprovisionamiento de casa. por reconocimiento lo invito llevar eso hasta el pasaje de la Opena de ayer el alma, desatando las consuelo de sus penas. comer ra, la dejarás caer en el camino, en ligaduras que la unían al cuerpo su casa, donde reunió tal cantidad Esta explicación me dejó tranquilo, la escalera en la antesala!
Hoy por eso dedicamos estos de víveres que, aunque el sitio hubieperecedero, volo a la región de cortos renglones al Hospital, Mme. Dutailly se estrechó contra mí.
se durado tres meses más, no hubie pues esperaba que el capitán de pega no volviera más.
lo desconocido. No. usted no. Es demasiafin de que todos tengan siquiera ran conocido la escasez.
Aquella noche nos contó mil accio do peligroso. usted no!
El señor Esquivel era persona una noción breve de su presente Completó su obra instalando en el nes de guera en que siempre había si. Esto, dijo Dutailly, es para un de privilegiado talento, palabra estado.
patio una vaquería, un gallinero y do el béroe, y que por él no se habían soldado un soldado robusto; afortu oportuna y vasta ilustración; en hasta unos cuantos cerdos, que tres perdido, y no fué lo peor el tener que nadamente aquí está el capitán. la política del país desempeño meses después valian tanto oro cuan. aguantar su charla aquella noche, siAl entrar ese edificio, lo pri Yo. importantes puestos; fué electo to pesaban.
si, querido! usted es fuerte como popularmente Presidente de la fué el esmerado aseo que por tomero que nos llamó la atención Desde el mes de octubre los hom no que se las arregló de tal suerte que no volvió a faltar comer. un turco y juega con las balas y las República, y entró ocupar el das partes reina y la correcta bres le bendecían: yo el primero, que siempre tenía un cubierto el jueves y recibió loco de alegría, pues había no las de billar.
El díu de año nuevo Dutailly nos bombas como un colegial con las bo solio el de mayo de 1876. El Sr. disciplina que allí se observa.
el domingo, y que allí encontraba con ticias de que un encuentro de las tro. Pero, dijo el capitán, que palide históricos de Costa Rica dice, remento de las mujeres, que consta Calvo, en sus Apuntamientos Visitamos primero el departaqué resarcirme de toda la semana. Cómo no extasiarme en aquellos pas, los franceses habían batido ácio ligeramente, es que un. diablo. firiéndose al señor Esquivel: Elde dos salones de pisos bien lulos alemanes.
días de hambre a la vista de una torNo se podría dejar hasta mañana. rida señora Dutailly, dijo el tilla de un pedazo de Gruyére, ro capitán, es preciso que yo le dé ua para que yo no pueda pegar los ojos el ejercicio del Poder Ejecutivo el. dijo Mme. Dutailly ocho de mayo de 1876 entró en jados (como todos los demás. ciados de excelente vino, que no te con camas decentes, con sus mes alguna sorpresa como aguinaldo.
en toda la noche?
señor Licenciado don Aniceto Esnajes limpios, y a un lado de canía ningún parentesco con los pro Esto me sugirá la idea de preparar Aqui Anatolio tomó la palabra y quivel, electo popularmente; pero da salón, excusados modernos.
ductos químicos de la casa. otra y ver el modo de destacarnos de dijo: Yo seré quien lleve la bomba.
No era yo cl solo convidado aque aquel fanfarrón que no dejaba Mlle.
su administración no pudo con En el fondo de uno de los salones lla mesa hospitalaria; otro tenía su Gertrudis ni sol ni sombra, por lo Dutailly lo detuvo.
solidarse, no obstante que esta está la sala de Cirujía que corres Está usted loco, querido? Convaba apoyado en la opinión gene ponde esos departamentos. En cubierto al lado del mío, el joven que el pobre Antonio no tenía ni un lesciente aún y con el brazo vendado! ral. En el Gobierno de Costa Rinatolio Brichant, dependiente princi momento de tranquilidad.
Quiere usted hacer saltar la casa?
vez de la antigua impropia pal de la fábrica y futuro yerno de Llegada la noche de los aguinaldos, ca permaneció un corto tiempo, mesa de madera para operar. Efectivamente. respondió el capi siendo sucedido por don Vicente hay ahora una de cristal, ajustaDucailly Anatolio trajo un conejo; no sé có tán como respondiendo a su pregun. Herrera. Fué, además, Diputado da a los últimos preceptos de la Este valiente muchacho, melancómo pudo procurárselo; en cuanto al ta anterior; eso me corresponde de lico, endeble, algo tímido, estaba capitán, presentó Mlle. Dutailly un derecho, pero iré a buscar un coche, al Congreso y Presidente de la Aciencia moderna. Un incubador muy enamorado de la hija de su prin cucurucho de marrona glaces coloca porque pie podría resbalar, y eso samblea Legislativa por los años cipal, Mil. Gertrudis, que no parecía do en un casco alemán.
ingenioso y apropiado para ha.
sería muy peligroso.
de 1887 y 1888; desempeño, ade.
insencible este amor, y sin que hucer cultivos de modo perfecto. Querida señora, dijo sonriéndose. Vaya usted pronto, dijo Mme. más, otros puestos de importanbiera ninguna formalidad de palabra hubiera querido ofreceros en este ca Dutailly, no alentaré hasta que usted cia que por la premura del tiemnos llamó la atención. En fin, que cambiada, la candidatura de Brichant so la cabeza del propietario.
no vuelva.
po no hemos podido anotar.
en quel lugar hay un laboratoera cosa convenida entre todos. Cómo! dijo Mlle. Dutailly llena Corro, querida señora.
rio en pequeño y utiísimo.
Por desgracia, la guerra retrasaba de admiración lo ha matado usted?
El Licenciado Esquivel, como y diciendo esto cogió su kepis y su hombre político abrazo siempre hombres y la sala de cirujía de De paso al departamento de los el acontecimiento. Brichant, cabo en los muelles del Sena y alojado en de dulces, hermosa señorita, cosa Sí, para ofrecer usted esta caja capa y ganó la escalera.
Yo volví al salón donde todos eslos principios sanos, las grandes los mismos, entramos a la cocicuartel de Saint Gen, cumplía su de. que no está al alcance de todo el mun taban consternados. Mme. Dutailly causas. Nunc a inclinó su opinión na: observamos que los alimenber de soldado concienzudamente, co do.
vacilaba entre la gana de huir y el de pormal ca mino; fue amigo tos son de lo mejor que aquí se mo lo hacía todo, pero sin entusias Dispenso mis lectores el relato de seo de vigilar la bomba.
de la justicia y del derecho; toda puede conseguir, y estaban samo, dando al diablo el sitio que re la aventura; ra comprenderán que el Pasó algún tiempo y Mme Dutailly vía, ya bastante anciano, en la zonandos al estilo de la cocina tardaba su felicidad, y una herida en héroe no perdono detalle, por lo que dijo: última lucha político, figuró al francesa.
el brazo que le incomodaba bastante. nos aburrió bastante con tanto em. Dios mío, cuánto se hace esperar! lado de los La presencia de un nuevo convida buste; aunque no las señoras, que Yo dije alegremente: uenos, comulgó con Una vez en la sala de Cirujía, do vino complicar la situación; estaban asombradas de tanto valor. No lo espere usted, señora, porque nismo, desecl pendo las ideas re la gran variedad de instrumen los grandes is eales del republica nos detuvimos largo rato viendo una noche, al entrar en el comedor. También tengo yo preparada mi no volverá.
leccionarias encontré misitio ocupado por ur sorpresa, dije, y aunque no pueda yo Que no volverá?
como perjudiciales tos, el cuidado en que se les tiene sonaje desconocido, muy a (valizar con las del capitán, espero los pueblos. No señora, porque ese capitán es y el modo correcto como alli tomuy fanfarrón.
En el ejercicio de sa profesión se do se halla dispuesto para hacer Esca del gusto de ustedes. Sola uu farsante y yo me complazeo en Llevaba galones de cing profesionalenca que aún no la han traído, y haber desmontado las baterías de distinguió por lo justo y lo legal. cual quiera clase de operaciones, un uniforme de capr piano se na debemos comer sin esperarla. ese fanfarrón, favor de esta máqui ultimamente se había dedicado a a cualquiera hora y en todo moguardarropa de algú de funciona ida fué alegre, y ya estába na de guerra.
las tareas ag rícolas, abandonan mento.
zaba botas enorme lo el café, cuando un cria tomando un álbum de una mesa, do las ardua: luchas de la vida Tiene el Hospital su servicio puelas.
Sie Culdecir que un artillero aca Idí un golpe violento la bomba, política.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Inueve médicos: dos cirujanos e

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