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Jueves 26 de Agosto de 1971 LA REPUBLICA mi do re Rodrigo Madrigal Nieto, Director Jallo Rodriguez Bolaños, Subdirector César Güell Nieto, Administrador Roberto Chiabra Jefe de Publicidad y Relaciones Públicas.
Editorial resulta que un dia alguien vio un huequito.
Otro accidente en La Sabana Y, como era un huequito, a nadie asustó, Pero, llegó un dia en que el huequito se hizo hueco. ya mis gente lo vio.
Hasta el cleguito del lugar tenia que medir con la punta del zapato la posibilidad de dar un paso adelante. Pero, como no era tan grande, avanzaba y no caía. Los niños se lo saltaban.
Y, como llovía tanto, el hueco se convirtió en huecote. El ciegulto no podia pasar y los niños tenian que tomar impulso para saltarlo. los soberblos automovilistas ya no pasaban raudos, sino que tenían que detener el vehículo y avanzar, como dicen, en primera o en segunda Alguien envió una carta a la municipalidad del lugar para que rellenara el huecote, pero nadie contestó. Al fin de cuentas, se declan los municipes, es un hueco más.
Con el correr de los dias y las persistentes lluvias, el huecote se agrando tanto que el ciego nunen pudo pasar, los niños no podian jugar en los alrededores y los vehículos no se atreviana flanquearlo.
Un estimable grupo de ciudadanos, a nombre del Comité de Vecinos de La Sabana, dirigió ayer a los Ministros de Transportes y de Seguridad Pública el siguiente telegrama: Nuevo accidente de aviación de esta mañana mueve vecinos de La Sabana a exi.
gir y urgir trabajos en Pavas. Presupuesto financiado y tiempo ya vencido. quién culparemos, si el próximo llega a ser de grandes proporciones? Tenemos muchos años de protestar por peligro que vivimos vecinos y lo más grave, cuatro mil estudiantes, con el fin de evitar otras medidas drásticas.
Tienen razón los quejosos. El tema del ae.
ropuerto en Pavas ha pasado a ocupar uno de los lugares preferentes en la lista de proyectos eternamente anunciados y nunca realizados. Se han escrito numerosos editoriaJes, publicado reportajes, declaraciones y promesas y, al parecer, aquel viejo problema de San José nunca se resolverá. Será que en Costa Rica cuando algún asunto se plantea reiteradamente se convierte en objeto folclórico, en una especie de reliquia histórica que nadie puede tocar? Sólo así se explica que, de pronto, sin que nadie lo solicite, aparecen extraños proyectos de ley por ejemplo, la expropiación de los terrenos colindantes con el Teatro Nacional. y, en cambio, otras necesidades inmediatas son desechadas y nadie se preocupa por resol.
verlas. Llegan a trocarse en algo consustan.
cial al desarrollo del pais, que desafía los tiempos y la voluntad de las pocas personas que se preocupan por su solución. En esta categoría aparece el aeropuerto de Pavas.
El telegrama transcrito resume a cabalidad la situación y, sin que se lo hayan propues.
to los firmantes, en un párrafo se encuentra la solución del problema. quién culparemos, si el próximo accidente llega a ser de grandes proporciones. He aquí la médula de la solución, aunque parezca mentira. En Costa Rica muchos problemas se han resuel.
to sólo cuando ha ocurrido una catástrofe o un grave accidente. Por ejemplo, los pasos a nivel de los ferrocarriles siempre han sido trampas de la muerte. Con todo, sólo se plan teó su peligrosidad, cuando ocurrió un lamentable accidente en la carretera que conduce a Tibás. Si no hubiera habido muertos o heridos, nadie se hubiera preocupado del asunto. Así ha ocurrido con el aeropuerto en La Sabana. Las posibilidades y probabilidades de una tragedia nacional son allí nu.
merosas. Sin embargo, tendremos que ir a enterrar muchos mu algún día para que de ese lugar se quite el aeropuerto y se traslade a otro sitio. Pareciera que en la dialéctica del progreso en Costa Rica la muer.
te o la tragedia constituyen uno de los faetores básicos.
La Sabana, como es bien sabido, fue un lu.
gar originalmente dedicado al esparcimiento. Esta fue la voluntad de quien tuvo la vi.
sión de dejarle a San José un pedazo de zona verde. Sin embargo, con el correr de los tiempos, los intereses de ciertos grupos de presión se fueron imponiendo hasta convertirlo en una zona para el negocio y la práctica del deporte de unos pocos. El ciudadano corriente que busca allí un poco de solaz ya no encuentra espacio, pues La Sabana es hoy un desvencijado aeropuerto. Alrededor de La Sabana se han establecido numerosos ba.
rrios residenciales y no residenciales, y en sus inmediaciones se han instalado escuelas y colegios. Unos cuatro mil estudiantes pasan en sus alrededores la mayor parte del día, y hasta un colegio se construyó en el espacio interior de La Sabana. Esto quiere decir no sólo que esta es una zona dedicada a la educación y quizá un motivo de reflexión de los pilotos, copilotos y pasajeros de los aviones, sino un lugar en el que, en cualquier momento, puede ocurrir una tragedia nacional. Sólo por obra del azar. y no decimos por milagro por cuanto hasta Dios debe estar cansado de la irresponsabilidad del Estado costarricense en mantener esta situación. se han salvado numerosas vidas.
Lamentablemente, el ciego azar no siempre nos ha de ser favorable.
Resulta siempre enojoso y chocante anun.
ciar tragedias o servirse de estos temas tan serios para llamar la atención de las autoridades. Sin embargo, creemos que no existe otro argumento más poderoso para que, al fin, se construya un aeropuerto en otro sitio. Las razones legales no han servido para nada. Los motivos morales. por cuanto se ha contrariado la voluntad del generoso benefactor. no se toman en cuenta, pues ha prevalecido el negocio y la fuerza de los grupos de presión sobre el valor de un tes.
tamento. No queda más recurso que echar mano del argumento de la muerte, cuando este por sí solo hubiera bastado para resolver este añoso problema. Este es otro editorial sobre el mismo tema. estamos ya cansados de predicar en el desierto. No obstante, el temor de una tragedia en La Sabana nos impulsa a seguir machacando y a pregun.
tarnos con los distinguidos firmantes del telegrama transcrito. quién culparemos, si el próximo accidente llega a ser de grandes proporciones? la experiencia nos responde: nadie. Por ello, este problema sólo podrá resolverlo la comunidad. Y, como dice el pueblo: a como sea.
Pero, nadie hacía nada. Había que arreglar las calles, decian los munícipes, y, además, agregaban otros: existen muchas otras necesidades. el hueco inmenso siguió.
Un dia llegó el Presidente de la República a visitar el lugar, pero los munícipes y restantes funcionarios públicos prefirieron llevar al Presidente por otras calles, antes que rellenar el hueco.
Y, cuando llegó la Semana Santa, el cura se presentó a la Mopielpalidad y habló con Ministros y diputados para que se rellenara el ya histórico y clásico hueco, pero ni aun así las autoridades del lugar movieron un dedo. Así es que la procesión aquel año no se hizo alrededor del parque, sino por el mercado. los habitantes del lugar publicaron campos pagados, pidieron reportajes a los periódicos, formularon proclamas y hasta visitaron a los principales dirigentes del país, antes de las elecciones, para que el hueco se rellenara algún día.
Pero, el hueco seguía desafiante y se agrandaba cada día más.
Hasta que un dia paso por allí el hijo de un gran dirigente politico, que había venido a visitar el pueblo. Y, como ya cafa la noche e iba veloz, cayó dentro, TK 410 Al otro din, enterraron al hijo del gran dirigente politico y rellenaron el hueco.
Bueno, habrá que construir una casa en los alrededores de La Sabana para un gran dirigente politico y hacer, después, todo lo posible para que un avión le calga encima, a fin de que este aeropuerto mortal se pase a otro sitio. No queda más.
DRESO FLATELISTA OTRO ACCIDENTE AEREO EN LA SABANA. eso de las 5:26 am, de ayer se estrelló esta avioBeta frente al Conservatorio Costella, La Saband, quedendo en media calle, en un aterrizaje do emergencia. El piloto instructor Luis Umaha se salvó y el estudiante de aviación, Mario Gómez de 22 años, resultó golpeado. Luego de ser atendido en el Hospital San Juan de Dios fue dado de alta por el Dr. Hidalgo. Un milagro! La nave quedó totalmente destrozada. Es de una Es.
cuela de Aviación. Se investiga la causa del acci.
dente.
Señor Director: Me dirijo a usted para suplicarle que publique en el diario de su digno cargo, de ser posible, mi solicitud de intercambio de sellos postales con filatelistas de ese país hermano. Atentamente, Jesús Martinez Anartado postal. 436 Monterrey, México Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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