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Domingo 12 de Marzo de 1972 LA REPUBLICA 43 Poemas del libro póstumo de Debravo: Los Despiertos Estación La Editorial Costa Rica pondrá a la venta en los próximos dlas el libro póstumo de Jor.
ge Debrayo intitulado Los des piertos que, entre otros aspectos, son poemas que cantan contra el espectro de la muerte. lo curioso de esa se lección de poemas es que viera la luz públien precisamente cuando su autor yace entre las sombras del más allá. Eos despiertos. la última poesia de Jorge Debravo, se pu blica como libro póstumo, epl logo y sintesis de toda su obra en que el poeta de pies y espiritu campesinos, hondamente terrena) y tremendamente humano, se abraza a su pueblo y a su tiempo, y testimonia una vez más su amor al combate por la justicia, la fraternidad y la paz; su odio al odio, la guerra, la sordidez. social; su enor al amor. Este libro contiene hermosa casualidad premonitoria de la muerte pre matura del poeta su testamento idcológico, declaración precisa y clara de su posición de hombre entre hombres y de poeta combativo y combatiente, con la que Debravo se plan taba, firme y de ple como los cedros de Turrialba, para resi tar a su patria ya su gente Con sus cálidos y bravos y tan humanos acentre Nos han cambiado el sudor por el corazón de un barco.
Por el napalm y la bala nos han cambiado el abrazo.
JORGE DEBRAVO Nos han cambiado el amor por un puñado de uranio.
Nos han cambiado los ojos por un radar amaestrado. nos han cambicdo el padre y el hijo por el soldado.
Potros LOS DESPIERTOS Territorio de muerte Territorio perdido Nosotros La carta Dadme esa milenarin rebeldja con que mordéis el látigo, Como voostros quiero ter un duloe potrunco.
Empapado de nubes galopar por la carne madura de los campos.
Javado y puro, con la lluvia a cuestas, como leche de astros, Sentur que el corazón ancho, vivo y elásticoes un lomo mojado de potranco.
Lamer la luna que se acuesta siempre en las hojas desnudas de los pastos, y sentirse naciendo de un innúmero parto.
Rodos estén las manos. La guerra anda por dentro que el agua resuene en mi garganta de las manos arondo. les suena el agua a los potrancos La guerra enda en nosotros buscándonos lo humano, como un chorro de Junus, derribandonosio.
del guijarros y astros.
1Ah, cómo Pesa ahora la guerra entre los ojos!
Como dulce en la córnea su gran lámpara roja.
Demasiada esperanza hemos sembrado Su golpe de metal en las rodillas.
en el fondo del rifle. Cada paso Su herida Indestructible en nuestra boca.
nos sumerge los pies en muerte viva, con la que pretendemos crear tanto milagro.
La guerra está de ple en el centro del hombre.
Algo nos siembra siempre semillas de soldado.
Tambaleantes marchamos. La mirada ¡Socórrenos, amor! Estamos solos se nos ha vuelto garfio.
escuchando la muerte que nos ara las manos. sin embargo. en qué cludades, cuando nos hemos abrazado en lugor de arrojarnos la muerte en plena cara?
Olgo la sangre madurar. Escucho suaves pasos de dioses exilindos.
Nos amamos La tierra está desnuda. Han matado alguna vez en nombre de los niños, besamos alguna vez en nombre del trabajo?
el viento. La ciudad está escuchando Bus voces más antiguas. Hay un peso Hemos colmado el aire de muerte sobre cada mano mía de motores y pactos, He perdido la sed. Me han desterrado y seguimos cargando y arrastrando de todo lo que amo. Estoy hundido la muerte, como si algo El sobre solo decla: Polar Lo recordaba como si su en algo como un vaho de milenios más tierno que la muerte fuera Inútil, Licht. Bar Oasis. Limón. partida hubiera sido la noche an que se vuelve pared. El cielo es denso, como si algo El chino no supo para quién terior. El y Gina se habían encomo de barro oscuro. Las campanas más tierno que el fusil no nos sirviera era y lo puso ahi hasta que al. tendido en var as escalas de su me quieren recordar que aún no he muerto.
para hornear un pan o cultivar un árbol.
guna de las muchachas lo recla. barco, y en la última, ella había No he muerto. Quién quiere asegurarme mara, pero como ninguna lo hi tomado su mano y poniéndola que estoy vlyo? Quién me viene a besor zo, supuso que la dest nataria sobre la apenas crecida pencilla como se besa a los que viven? Olgo se habría ido a La Fortuna o a se lo dijo.
la soledad caer sobre la tierra Almirante, o cualquier parte, El se incorporó al momento enferma. Cada hombre es una absurda porque ellas siempre van y vuel. en la cama y la miro serio.
enfermedad sobre la tierra. Hoy, ven, hasta que un dia se pierden. Kind. pregunto. Kind ayer, mañana, siempre, cada hombre de una vez por todas. Mientras de mi?
es una enfermedad sobre la tierra.
están, se entienden con los mari. Quiso decir algo más, pero su Deros en ese su idioma universal idioma de Bar Oasis no le alcan.
Donde hubo huellas de hombre hay una pledra mediante el cual Unos y otros re zaba para tanto, oliendo a sangre. Las ciudades huelen comprenden, boca a boca y cora Yo, Alexander, carpintero a sangre. Entre los muros se oye songte.
Hoy he entrado en un modo zón a dólar. Son, mal que bien, en Hamburg. Yo, nein barco No hablemos otra vez de esta profunda de caminar que nodie conocía. una mujer que espera. y ellos, más. Alexander volver madera.
huella de muerte que atraviesa el mundo.
Ni siquiera ml olma sjempre aguda alla en el mar, tienen un corazón os, nen puta más. Hamburg na salgamos a cantar. Desamarremos y viva.
de brújula con un norte en cada die conoce vos; yos, Frau Alexan estos barcos podridos para siempre, puerto. Al final hasta se llegan der Entremos a la luz. Saquemos flores de nuestros viejos huesos fatigados, Hoy me siento un extraño, frio, como sl alguno a querer a su manera, y las mu Al empezar a internarse mue.
me hublese cercenado la esperanza.
chachas llegan a saber, mejor lle adentro, Gina recordaba có.
Tompamos a los dioses, desatemos Cuol si hubiese dejado no sé dónde que las Agencias de Aduana, mo, ahi mismo, él había prome nuestra palabra, entremos a escuchar la carne más amada.
cuando será el arribo de cada todo lo que debiéramos haber tido escribirle barco.
oído hace mil años. Ya no aguanta Secándose el agua de la lluvia Sé que soy, que respiro, que medito.
Solo Gina (se llamaba, co.
la sangre este castigo de andor venas.
que le anegaba los ojos miró los Oigo mi eternidnd sonar adentro.
mo ja Lollobrigida, aunque el Libertemos la sangre. Somos dueños barcos atracados. Ninguno era Pero algo falta en mi. Mi vida fluye de ella y de nosotros y de todo bautizarla allá en Sarchi le pu el suyo.
como si huyese en una piel de muerto.
Libertemos la sangre. Libertemos Camino hasta el final del mue.
seran Juana o Chepa) no sabia Despacio anda ml alma. Nada sangra cuándo seria el arribo del suyo. lle y levantó la cara hacia la nuestra propia caida. Algo, debajo ni suda entre mis músculos.
Una noche llegó al Oasis, de todo lo que duele y pesa y sangra, lluvia para mirar el cielo, que Me siento respirar como si hubiese después de mucho no Ir, a pre Troche perra.
nos espera sonriendo. Yo estoy clego, En una noche regresado al origen de los mundos.
pero algo nos espera entusiasmado guntar si alguien sabia, o si ha. asi, nadie veria el brillo de la bia carta para ella.
Estrella Polar.
en medio de la muerte que nos vence Soy, espero, comino. Sin embargo El chino la mandó a espe. Tuvo un altimo recuerdo de la Algo. Quizá la muerte. Quiza el viento me han amputado algo. La mirada?
rar en su caso, sin acercarse que hace rizos de luz sobre los muertos, clespedida. Solo un detalle ton.
El corazón. El ojo. La ternura. por el bar, porque su panza ca to: Me han amputado algo que me falta.
da dia más crecida le espantaba No bonito nombre tuyo. Me la clientela.
for Damarte como barco mjo: Po Quiso insistir. El me di. Jar Licht.
jo que escribiria.
Vos, Polar Lichy de Alexan El chino la corto de una der.
vez. No calta. Vos espeld en Sonrió amarga, recordándolo, casa. No volvel aqui.
y se dejó caer al agua. Sallo a la calle, otra vez Como una pledra.
a la lluvia de octubre. Sentia el En el Oasis, el chino arrugo agun esa noche más húmeda y el sobre en la mano, més fria que nunca.
Nadie ledama calta, calte Tres meses y nada. Pero a la basura, el prometo escribir. la tird.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Sorpresa tras letrasletras le por Enrique Tovar

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