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LA REPUBLICA, Jueves 24 de Mayo de 1973 UN DELITO CONTRA EL PROGRESO La Asamblea Legislativa aprobó en primero y segundo debafes el proyecto de ley con el fin de que la actividad de plasmaféresls pasara a poder del Estado.
ción, talento, disciplina y espíritu creativo. La ciencia es libertad y abnegación, y sólo en un ambiente de libertad y comprensión puede florecer.
Sobre este punto hemos publicado dos artículos en los que fiiábamos nuestra posición desde el punto de vista moral y profesional. El presente tiene como objetivo comentar la decisión de la Asamblea Legislativa desde el campo estrictamente técnico científico.
Algunos no han comprendido, sin embargo, estas verdades palmarias y no han tenido en cuenta que constituye un grave golpe para el desarrollo técnico científica del país desechar y echar por tierra la experiencia, el estudio, el entrenamiento, la investigación, los viajes y las lecturas acumuladas durante tantos años en el campo científico para cortar de golpe una actividad que se ha probado hasta la saciedad haber sido conducida correctamente.
En primer lugar, queremos afirmar enfáticamente que no ros entristece en el orden personal llegar a ser despojados de una actividad emnresarial y científica por los ingresos que ésta pudiera haber deparado. Hay valores más elevados en una sociedad que quíon la conducta de los hombres y cuya pérdida si deba abatir al ser humano. Criterio estatal Mas si nos duele esta conducta del Estado desde el punto de vista técnico científico, aplicado a la industria, por las inevltables consecuencias que, en este plano, se habrán de derivar de este peligroso precedente legislativo.
Con frecuencia nos quejamos de nuestro casi consuetudinario subdesarrollo, pero nosotros mismos somos los productores y culpables de este subdesarrollo, al ignorar que la condición de atraso de un país no se combate con otra actitud que no sea la de estimular el progreso científico y tecnológico.
Mas, la gravedad de este paso no reside sólo en la incomprensión del trabajo técnico científico de los costarricenses, sino básicamente en el criterio existente en algunos sectores oficiales y políticos en el sentido de que basta entregar una determinada actividad al Estado para que se aliancen la eficiencia, la calidad y la honestidad. No parece ser lo indicado reducir la actividad científica de los estudiosos y profesionales del campo privado mediante intervención del Estado, pues el radio de acción de éste es supletorio, está el país aminorando su desarrollo científico, esto es, su propio desarrollo económico y social, y cortando sus vastas proyecciones en un momento en que más bien es preciso hacer acopio de la experiencia, estudio y sentido de investigación de sus ciudadanos para ponerlos al servicio del progreso. Obstáculos a la ciencia Admiramos las grandes obras del ingenio humano, y quedamos estupefactos ante el desarrollo de otras naciones y nos esforzamos por imitar estas creaciones. Sin embargo, no ponemos los medios indispensables e insustituibles para crear grandes obras y para empujar con decisión el carro del progreso: la investigación científica y tecnológica. Más bien la obstaculizamos.
La ciencia y la tecnología no son dones gratuitos de la naturaleza, sino conquistas del hombre, umasadas a base de abnegaPor la incomprensión de algunos políticos miopes, una actividad técnica en manos de profesionales privados va a ser intervenida por el Estado. El precedente no puede ser peor. Por la Invasión de intereses bastardos, un importante patrimonio científico acumulado va a ser arruinado y desperdiciado. En un país subdesarrollado y en un país desarrollado esto es un delito contra el progreso.
CENTRO NACIONAL DE PLASMAFERESIS Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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