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BE REPUBLICA 23 de 1975 LA REPUBLICA re mi Rodrigo Madriged Mate Director Rodrigo Dolabon Subdirector Alvaro Codedo de Gerente General Wilfredo Chacón Jole do Redacdilo do La muerte en la carretera Cuando se habló del elevado déficit en el Ministerio de Educación Pública, nadie politizo la cuestión.
000. Se creia que era un asunto eminentemente financiero y legal y que la politiqueria barata no había hecho su aparición. Cuando se lanzaron cargos muy fuertes contra el Ministerio de Educación Pública por el desorden Imperante en el campo presupuestario y administrativo, nadle afirmó categoricamente que se trataba de un asunto de politica electoral o que los nombramientos hechos tenían un fin politico.
en SUS 000 Simplemente, se formuló una seria denuncia y, como por ningún lado aparecían las causas del alto déficit presupuestario, ya que todo el mundo se pasaba la pelota. como decimos popularmente, apenas se insinuó que podia estar por ahí la mano de la politiqueria.
000. Pues blen, ha sido el Ministerio de Educación Pública el que ha planteado el asunto desde el punto de vista político electoral, al aflrmar, sin base alguna, que quienes se han referido al déficit presupuestario han procedido así con fines políticos. Bonita manera de ocultar un problema o de responder a los cargos que se lanzan.
000 En dias pasados apareció en la prensa nacional un manifiesto o llamado de un grupo de distinguidos médicos en el que hacían hincapié en el número de accidentes de todo tipo.
pero, sobre todo, del tránsito. quo llevan dolor a los hogares costarricenses. Resaltaban estos profesionales la extraña paradoja de que en un pals tranquilo, pacifico, en el que no se ha asentado la violencia, abunden los accidentes y que las vías públicas se hayan convertido en la principal fuente de violencia.
En algunas ocasiones, la aparición do una crisis ha sido el principal estímulo para que los funcionarios públicos y, en general, los ciudadanos abran los ojos y resuelvan, en una situación extrema, lo que pudo haberse solucionado racionalmente si se hubiera tenido sentido de previ.
sión. Sin embargo, en cuanto a los accidentes de tránsito, no es la crisis, sino la muerte, el aguijón que ha de inducir al Gobierno y a los ciudadanos. pues todos somos responsables de estos hechos. a obrar con más energía en la solución de un problema que, como bien lo dicen los médicos a quienes nos hemos referido, siega vidas y destruye hogares cada dia.
El tema de los accidentes de tránsito es uno de los asuntos socorridos en la prensa nacional.
Como otros tantos males que aquejan a nuestra sociedad, siempre enunciados y nunca resueltos, a ellos se vuelve no ya sólo por obra de la convicción o de la responsabilidad, sino estimulados por la muerte y la violencia. Seria lamentable que llegara un dia en que ni siquiera el espectáculo de la muerte nos conmoviera o que una cuestión de tanta monta se dejara en las manos de un grupo de quijotes o de profetas, cuya voz se pierde en los periódicos, en la televisión o en el radio, mientras no haya una firme conciencia o voluntad política o poner manos a la obra.
Los accidentes de tránsito no se eliminan o disminuyen sólo con reformar las leyes correspondientes que regulan el tránsito, aunque una legislación más enérgica y moderna podria ayudar en este sentido. Tampoco bastarían una red de señales de tránsito, aumentar el número de inspectores de tránsito, investirlos de más autoridad o poder funciones, o cualquier otro medio con este fin, si bien estas medidas deben adoptarse rápidamente como recursos indispensables para luchar contra el reinado de la muerte en las vías públicas. Más allá de estos y otros males, que es preciso combatir con las iniciativas citadas, figura la falta de conciencia en el ciudadano costarricense sobre esta importante cuestión, que se refleja, por una parte, en la indiferencia con que se miran estos problemas y, por la otra, en la abulia para adoptar decisiones inmediatas y eficaces. Es decir, no hay decisión política o personal en este campo. De aquí la desproporción, que los médiccos apuntan, entre el progreso material del país y la educación del ciudadano, entre los millones que se gastan en una campaña política superficial y el olvido del objetivo.
primario para la sociedad, como es la atención a los accidentes de tránsito, sobre todo, entre los niños; entre el frenesí por lograr otros objetivos secundarios y la indiferencia ante una cuestión de vital importancia para la sociedad.
Estamos, en suma, indefensos ante el progreso que creamos y sin armas ni preparación ante las exigencias de la vida urbana. Todavía ha arraigado el concepto de la calidad de la vida en nuestro desarrollo, esto es, la aplicación de todos nuestros esfuerzos a la salvación y dignificación del hombre. Algún día nuestro sistema educativo ha de incluir en sus programas u objetivos esta cuestión primordial que un grupo de acongojados médicos comentó en días pasados y cuyas consecuencias vemos todos los días en nuestras carreteras y hogares.
Pero. por qué se va a convertir en cuestión política el déficit del Ministerio de Educación Pública. Si así fuera, el afectado sería don Daniel Oduber y no el Ministro de Educación Pública o alguno de sus funcionarios. En este caso, quien debería estar molesto es el candidato de Liberación Nacional, al haberle proporcionado sus seguidores en Educación un nuevo conflicto, mas los responsables no son la prensa, la Ande o Apse.
000. Se publicó, asismismo, aver una tarjeta de un grupo de directores de escuelas en la que reducen el grave problema financiero del Ministerio de Educación Pública a un acto de animadversión de la prensa nacional hacia el Ministerio o a un ataque politico o tendencioso contra el Viceministro de Educación. El ataque contra la prensa y, sobre todo, contra este periódico es tan burdo e Injusto que contestaremos en forma editorial. No podemos admitir que a un periódico como LA REPUBLICA, que ha estado al servicio del magisterio y del Ministerio de Educación Pública, se le trate con términos tan infames y con acusaciones tan bajas.
no 000 Al leer la tarjeta de los directores de colegios y escuelas, cuya obsecuencia con sus superiores queda demostrada, nos convencimos de que tiene razón el Ministerio de Educación Pública en haber reducido todo el grave déficit del Ministerio a una cuestión política.
000. Al fin de cuentas, llegamos a la conclusión, a juzgar por la acción coordinada del Ministerio de Educación Pública y de algunos directores de escuela, que es la prensa la única culpable del desequilibrio financiero del Ministerio de Educación Pública y que, como decían algunos altos funcionarios de esta cartera, todo es pura gozadera o, como decía otro, no hay tal déficit. o como decía un tercero todos los años ha sido asi.
000 Quizá algunos crean que es buena táctica encubrir los problemas lanzando cargos contra la prensa o acusando de politiqueros a quienes se preocupan seriamente de estos asuntos, pero este método indica falta de seriedad y, a largo plazo, produce efectos perjudiciales.
CA 000 lalo 73. Con todo, no olvidemos que la más baja politiqueria es aquella que consiste en acusar de politiqueros a quienes no lo son o la de quienes se dan por aludidos sin que nadie los haya acusado.
000 Al parecer, como lo confirman ciertas opiniones y temores, hay mucho de politiqueria en lo que está ocurriendo en el Ministerio de Educación Pública.
Bienvenido Presidente de China Nacionalista Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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