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12 LA REPUBLICA, Lunes de abril de 1974 LA REPUBLICA Do Re Mi Rodrigo Madrigal Nieto, Director Jello Rodriguer Bolanos, Subdirector Alvaro Cedeno Gomez, Gerente General Ecuador no ha firmado aún el acuerdo de los países productores de banano.
EDITORIAL En Bogotá ocho paises suscribieron, el sábado pasado, el respective acuerdo, pero Ecuador se opuso.
Hay muchos interesados en Costa Rica y en el exterior en que Ecuador no firme este acuerdo y en que estas negociaciones, emprendidas con tanta devoción e idealismo por nuestros países.
fracasen.
Dominio de la delincuencia Hay fuerzas casi todopoderosas en el exterior que, desde hace algunas semanas, vienen trabajando con ahinco y con malévola intención para que los precios del banano se mantengan invariables y para que estos paises no reciban un centavo adicional por la exportación de este producto.
Oponerse. desde el interior o desde el exterior. al triunfo de esta lucha continental, es un crimen y un acto de cobardia.
Algunos, en Costa Rica, no atacan abiertamente este acuerdo al se oponen enfáticamente a él. Sencillamente, desean con todas las fuerzas de su alma que este acuerdo o estas negociaciones fracasen por venganza politica.
Muchos estarian dispuestos a quedarse tuertos, con tal que el enemigo político quede ciego. Otros, más fanáticos aún, estarian dispuestos a permanecer ciegos, con tal que el adversario politico siga tuerto. no faltan los que andarian desnudos, con tal que el enemigo político viva en calzoncillos.
La lucha por los precios del banano no es sólo del Presidente Figueres, del Gobierno o de un partido político. Si don Pepe fue el primero en lanzar este grito al Continente, los costarricenses debemos apoyarlo sin miramientos, pues su causa es justa y Costa Rica necesita con urgencia esta inyección de dólares.
En anteriores editoriales, nos hemos referido a la ola criminal que domina al país en estos meses. Y, al parecer, en vez de disminuir los delitos o de poner a buen recaudo a los delincuentes, estos y aquellos aumentan.
En las últimas semanas se han cometido varios crímenes con el estilo y marca de fábrica del perpetrado en el bar Kentucky. El último fue el degvello de un ciudadano en Escazú.
Sin embargo, todos estos crímenes siguen en el misterio. Sólo en aquellos casos en que ha concurrido la ayuda de un vecino, de un familiar o de un santero. ha sido posible descorrer el secreto de algún crimen. Pero, cuando es preciso poner en marcha nuestra organización policiaca, el éxito casi nunca corona estos esfuerzos. La impunidad se ha entronizado en Costa Rica y hasta se ha llegado al punto, en algunos casos, de que se aprehende a reconocidos delincuentes, y, a las pocas horas, disfrutan de libertad para que sigan haciendo de las suyas.
La lista de crímenes o delitos cometidos en estos años es interminable, como interminable es el número de ellos que permanecen aún en tinieblas. Definitivamente, nuestra organización policiaca es inadecuada, desde el punto de vista técnico, de personal y de recursos, para brindarle seguridad al país y para contribuir a crear un régimen de justicia eficiente y seguro. El país está a merced de los delincuentes en estos momentos Decimos esto no con el fin de herir a los funcionarios que trabajan en estos ramos o con el propósito de lanzor mandobles contra el Gobierno en forma irresponsable, sino para hacer conciencia de uno de los más graves problemas del país. Los delincuentes, nacionales y extranjeros, progresan dia a dia en recursos, en número y en métodos. Nuestras autoridades de seguridad siguen, sin embargo, apegadas a arcaicos sistemas de vigilanciu y de persecución del delincuente y, lo que es más grave, proceden de acuerdo con métodos contrarios al sentido común y a toda sana doctrina en este campo. Por otra parte, convie.
ne tomar en cuenta que, dado el bajísimo nivel de salarios de las autoridades encargadas de estas labores, no sólo están expuestas a todo tipo de presión, sino que es imposible, en estas circunstancias, contar con los servicios de personas más capacitadas. Los mejores elementos o funcionarios de que disponemos para estos trabajos continúan en sus funciones por espíritu quijotesco o por amor a su profesión, pues no hay, en realidad, estímulos ni apoyo para una labor tan importante en la sociedad.
La tarea que espera al próximo Ministro de Seguridad Pública grave desde todo punto de vista. No se trata de simples reformas administrativas, de cambios en los organogramas, de planes utópicos o de buena voluntad solamente, sino de la urgencia de llevar a cabo una rees.
tructuración total, profunda, de nuestro sistema de vigilancia y de seguridad en el país.
No puede hablarse en Costa Rica de una justicia pronta y cumplida, mientras el germen de esta virtud. la investigación. siga apegada a criterios estrechos e infantiles. Urge la puesta en marcha de la Policía Judicial y el esfuerzo del Gobierno para que los costarricenses no sigamos expuestos al criminal juego de los delincuentes, que día a día cometen peores y más refinados delitos.
es Por lo demás, no se trata simplemente de la posibilidad de recibir un aumento en el fondo de divisas, sino de una cuestión de dignidad nacional.
Los costarricenses no podemos tolerar nunca que por culpa de una sola compañía, por la prepotencia de un individuo o por el poderío de una nación extranjera, fracase esta negociación.
En esta lucha, tenemos que estar dispuestos a llegar hasta el final, cualesquiera sean las consecuencias. Como decíamos un dia, esta es una negociación irreversible, no podemos echar marcha atrás ni fracasar. Es preciso, por lo tanto, echar mano de todos los recursos políticos y diplomáticos para triunfar.
Esta es, además, una oportunidad espléndida para que se demuestre la buena intención y sinceridad del nuevo diálogo preconizado por Kissinger en Tlatelolco.
Si aquellas palabras eran leales, en estos momentos los Estados Unidos deben ser el primer país interesado en que el precio del banano suba de precio y en que el mayor obstáculo. la Standard Fruit Company. ceda y no pretenda avasallar la economía de un grupo de países.
En este punto, tocaremos con mano los costarricenses la sinceridad de la política exterior de los Estados Unidos hacia América Latina. Obras son amores y no buenas razones.
RÁPIDO.
QUE SE ME ENFRIA!
En cuanto al Ecuador, estamos seguros de que este país comprenderá la justicia de nuestra lucha y que suscribirá el acuerdo aprobado en Bogotá por los países productores de banano. El malentendido surgido se disipará y la visita de Figueres les brindará a los ecuatorianos la mejor prueba de nuestra buena voluntad y de nuestro espiritu de fraternidad, mas poderoso que el influjo subterráneo de algunas compañias y de algunos individuos y gobiernos.
24 gog Hemos censurado muchos actos y palabras de Presidente Figueres.
Hemos criticado acerbamente muchos de sus planes. Con todo, su lucha por el aumento de los precios del café y del banano es visionaria e histórica.
LEY DE EDUCACION ante una empresa de tal magnitud no debe haber pequellez de espiritu, ni zancadillas, ni segundas intenciones, ni jugadas cazurras, ni quintacolumnistas, ni francotiradores, puntos en los que, lamentablemente, se distinguen algunos compatriotas, EDUCADORES VS. DON LALO Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica
Este documento no posee notas.