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14. LA REPUBLICA, Lunes 22 de Abril de 1974 LA REPUBLICA Rodrigo Madrigal Nieto, Director Jallo Rodriguez Bolaños, Subdirector Alvaro Cedeño Gomez, Gerente General Yehudi Monestel Arce, Jefe de Redacción EDITORIAL En torno al rompimiento del quórum parlamentario y la moción de la diputada doña Mireya Guevara de Padilla Nada puede proporcionarnos mayor satisfacción a los costarricenses que ver como se disipan los nublados del día. La huelga de los maestros ha llegado a su fin, los escolares volverán a libar de esa rica fuente de la cultura patria, y los señores diputados que en oirada pose habían abandono do el recinto parlamentario, regresarán a posarse muellemente en sus curules.
Nosotros criticamos acerbamente el sainete legislativo, y el colega La Nación comenta ayer, en atildado editorial, el contraste entre nuestra opinión. proveniente de un diario independiente, no vinculado a la linea politica del Partido Liberación Nacional y la del segundo Vice Presidente de la República, hoy en el ejercicio del poder que, por el contrario, alabó la conducta de aquellos diputados. Resulta un contraste interesante. dice La Nación que no por paradójico deja de ser paradigma de lo que es posible en una auténtica democracia. en realidad así es. Sólo en un país donde se respira un régimen de absoluta libertad; donde la prensa es independiente y no teme ser perseguida, donde, en fin, a pesar de tropiezos y defectos se vive una auténtica democracia, puede fluir diáfana y sin cortapisas la expresión del pensamiento.
Nuestro editorial del sábado último que origina estos comentarios es una síntesis precisa de las razones que respaldaron nuestra crítica, abonada por una trayectoria de oposición invariable a que en esta auténtica democracia se abuse de la fuerza para hacer prevalecer un determinado criterio. Nos hemos opuesto a que se intente siquiera falsear un régimen de Derecho y cambiar el diálogo por la reyerta. lo hemos hecho por igual durante el anterior gobierno y en los cuatro años de éste. Del mismo modo cuando un sindicato ha pretendido conseguir así algunas gollerlas, que cuando otros grupos apelando a similar recurso, adversaban el establecimiento de la Embajada Rusa, contra la cual, no obstante, estuvimos siempre.
Ahora mismo defendimos el derecho de las asociaciones de maestros o revisar y enmendar la ley General de Educación, pero impugnamos la huelgo como medio para alcanzar su objetivo. En consecuencia, por la misma razón, en defensa del mismo principio, nos pareció intolerable la actitud del grupo de diputados que por la fuerza quiso imponer su criterio. Creemos que en nuestro país se ha tornado un hábito amenazar con la violencia para lograr el objetivo que cada grupo se propone, y que ese camino señala un derrotero fatal para Costa Rica. Por eso, nuestros pronunciamientos miran al horizonte de nuestra vida republicana, sin desviaciones que nos acomoden a la ocasión.
Por otra parte, la actitud de los diputados de marras no sólo cala en el pecado que combatimos, sino que, además, era extraña, sorprendentemente extraña, si se compara con la conducta complaciente que ellos mismos han observado ante otras leyes muy graves, sin sustento moral o juridico, y cuya gestación cohonestaron con su presencia, su voz o su voto, sin que les pasara por la mente romper el quórum ara impedir esos atropellos a la juridicidad y a las instituciones democráticas. De dónde proviene entonces ese repentino fulgor que con sus destellos cegó la vista y la mente de esos legisladores, como para hacerlos negarse a discutir o a negociar una moción, que, por lo demás, no tiene los alcances que se le han querido dar? No hay duda de que ese inesperado achaque de dignidad e independencia contrasta con aquellos antecedentes.
historia como socialistas ni como radicales partidarios de la interven.
ción estatal a propiciar una ley que evitara la consolidación del monopo.
lio en la industria de los cigarrillos.
Ningún diario de Costa Rica ha sido perseguido, politica o económicamente por el Gobierno de la República.
Tanto así, que para orgullo nuestro, la Sociedad Interamericana de Prensa reitera periódicamente que aquí se disfruta de plena libertad de expresión, lo que no podría hacer, obviamente, si algún diario fuera acosado en alguna forma por los organismos gubernamentales. Lo que sí se ha declarado varias veces intra muros por parte de periodistas, legisladores y otros hombres de pensamiento, es que el favoritismo de ciertas agencias publicitarias y la desigualdad económica que con ello han creado, conlle.
va el peligro inminente de que desaparezcan varios periódicos y se consolide un monopolio que no favorecería a nadie, y mucho menos al país.
Formulamos estas apreciaciones favorables a la idea de la diputada Señora Mireya Guevara de Padilla a pesar de que se ha querido identificar su iniciativa con los intereses del grupo Excelsior. que nutre el financista Robert Vesco. No tenemos reporo en hacerlo, sin embargo, porque si un periódico está libre de sospecha en el sentido de querer favorecer a ese siniestro personaje, es el nuestro, no sólo porque hemos publicado profusamente todo lo referente a su azarosa vida, sino porque hemos dicho en todos los tonos y en todas las oportunidades cuán nociva juzgamos cualquier participación en la vida nacional de un extranjero con tanto dinero y ton pocos escrúpulos. Además, como atinadamente lo hizo observar la autora de la moción en uno de los debates, la limitación que ella pretende viene más bien a impedir que un diario con un respaldo económico tan fuerte intentara terminar con SUS competidores a fuer de acaparar el anuncio comercial. De aquí que nos preguntemos, el rechazo de la moción sin discutirla ni matizarla no favorecería, a la larga, esos intereses? El tiempo lo dirá. En todo caso, como bien lo dice nuestro colega La Nación, los contrastes que palpamos, y la libertad de decir lo que pensamos, son paradigma de la auténtica democracia que vivimos.
Ojalá que todos contribuyamos a preservarla. Se trataba entonces de un acto de acendrado civismo o de un afán de interrumpir el orden constitucional. Qué amenaza se cernia sobre la vida nacional, de qué magnitud era, que no pasaba por el amplio cernidor moral de los diputados disidentes?
La reforma introducida por la diputada doña Mireya Guevara de Padilla al proyecto de financiación del Colegio de Periodistas no atenta, a nuestro juicio, contra la libertad de prensa, y no creemos tampoco, en honor a la verdad, que pudiera tener efectos letales para ningún medio publicita.
rio. Trata de lograr que se reporta la publicidad a fin de evitar la consolidación del monopolio, cumpliendo así con la letra y el espíritu del artículo 114 de nuestra Constitución Politica.
Su preocupación y la de otros muchos legisladores que antaño como hoy ven en el monopolio de la prensa un peligro no es criticable. Su proyecto puede adolecer de defectos, pero lo creemos inspirado en una recta intención, la misma que inspiró a don León Cortés y a los legisladores de la época que ciertamente no pasaron a la Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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