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12 LA REPUBLICA, Lunes de marzo de 1975 LA REPUBLICA Do Re Mi Rodrigo Madrigal Nieto, Director Julio Rodriguez Bolaños, Subdirector Yehudi Monestel Arce, Jefe de Redacción Alvaro Cedeño Gómez, Gerente General Además de estafador, Vesco es un individuo que deshonra al sexo masculino.
000 La hombra no se mide por la capacidad en dejar en la calle a millares de seres humanos, sino en cosas más importantes.
El primer día de clases 000 menos muestra de hombria es valerse de unos pobres diablos, sin carácter, sin personalidad, pero capaces de vender a su propia Patria por unas cuantas monedas, para difamar.
000 Uno de los recursos preferidos de la maffia es difamar, atacar a mansalva, traicionar y usar a otros Individuos, Igualmente despreciables, para enlodar honras ajenas.
000 Un grupito de subastadores que han formado la mejor sociedad anónima de Costa Rica, no son directamente culpables de la retahila de insultos e infamias que, a diario, publica un panfleto, llamado periódico, órgano de prensa favorito del Gobierno actual.
Son simples utensilios de Robert Vesco. como Eichmann lo fue de Hitler.
000 ser Lo que ese panfleto llamó la torta del siglo. no es sino la prueba más palpable del estado de putrefacción moral a que ha llegado nuestra Patria por culpa de algunos individuos extranjeros y nacionales que, atados de ples y manos, se han entregado a un extranjero espernible, quien no tiene el valor de firmar sus ataques.
000 Dicen que el que es mandado no es culpado. Pero, algunos ya son bastante mamulones para darse cuenta de que están dejando su nombre y su apellido hecho trizas en Costa Rica. pues no honra en la vida constituirse en defensor de un estafador internacional, de un filibustero, de un hombre que ha corrompido la política nacional y a nuestro país y que sólo puede conseguir lealtad y protección a base de sobornos 000 Claro que en este proceso de corrupción Vesco ha explotado a sus anchas el bajo precio de algunos compatriotas y de unos cuantos extranjeros.
Millares de niños y de jóvenes ingresarán en estos días, al kindergarten, a la escuela, al colegio o a la universidad. Ellos son nuestro ejército y nuestro mejor patrimonio.
El inicio del curso escolar no es un paso rutinario en la vida del país. No es una simple inauguración. Se trata del acto más importante en nuestra historia anual. De la educación que reciban nuestros jóvenes y niños depende la conservación enaltecimiento del pasado, nuestra acción en el presente y nuestros ideales en el futuro.
Si una revolución ha de forjar esta generación de costarricenses, ha de en el campo educativo. La deficiencia de nuestro sistema ha hecho crisis no sólo porque los tiempos lo han sobrepasado, sino, fundamentalmente, porque ha perdido su objetivo esencial: la formación del ser costarricense en el plano moral y en el intelectual.
Si el quehacer político ha venido a menos y la política nacional se ha resquebrajado SUS valores auténticos, si con posmosa indiferencia hemos permitido que nuestras más bellas tradiciones se esfumen ante el acoso de estímulos del exterior, si el temple del costarricense ha decaldo y, en el orden cultural o intelectual, observan grietas vacíos sorprendentes, si el interés politico se ha sobrepuesto al bien general del país y si el dirigente de turno es más estimable que los grandes forjadores de nuestra nacionalidad, si el espíritu civico se ha despedazado y si el espíritu crítico ha perdido terreno, si la sumisión y la servidumbre son norma suprema en ciertos adultos si hemos dejado a un lado los grandes valores virtudes que han engrandecido a los pueblos y a los hombres, debe haber una falla profunda nuestro sistema educativo. Qué les espera a estos millares de jóvenes y alumnos que invaden hoy nuestros centros educativos. Qué van a recibir? Les espera un sabroso pan intelectual, ejemplos luminosos o la rutina. Encontrarán ellos en las aulas aliento para sus grandes ideales y estimulo para las ricas potencialidades, casi infinitas, que atesoran. Será el colegio y la escuela una palestra o será el reino de la somnolencia. Encontrarán ellos en las aulas la excelencia. Cualquiera sea la respuesta a estas preguntas, lo cierto es que estos años nos anuncian y nos piden a gritos un cambio radical en nuestro sistema educativo.
El signo de la cultura y de la educación preside nuestro desarrollo histórico. La fidelidad a esta vocación ha definido nuestro pasado y determinará nuestra Historia. Si otros países se distinguen por su poderío económico o militar, Costa Rica ha de sobresalir por su fortaleza espiritual, fruto de su sistema educativo. Esta fidelidad condiciona nuestro ser histórico.
El concepto de persona ha entrado en crisis en el mundo moderno y en nuestro país. Hemos arrumbado así el más poderoso instrumento de desarrollo por una falsa concepción del hombre costarricense. Nuestro sistema educativo debe reconquistar estos valores. Nuestra revolución educativa sólo ha de ser prospectiva, de cara al futuro, sino también de retorno o retrospectiva, pues hemos abandonado principios y valores eternos, inscritos en el alma de todo hombre y de todo pueblo.
Nuestra reforma ha de ser retorno y descubrimiento.
Dentro de nueve meses nuestros colegios y escuelas darán a luz nuevos hombres. De la calidad del sistema educativo depende en buena parte que sean seres cabales e integros, o seres maltrechos y deformes.
en 000 Lamentablemente, algunos, con tal de llenarse sus bolsas de dólares, son capaces de vender su primogenitura por un plato de lentejas, de poner a subasta nuestra Patria o de llegar a cualquier extremo. Como dijo un batistiano hace pocas semanas en un panfleto, las calumnias no se prueban.
000 Convendría que Vesco saliera de su cuartel general de Curridabat, en Lomas de Ayarco, o de su fortin en Cabo Velas y que de la cara.
se 000 Pero, no puede darle la cara a nadie, ni siquiera a sus hijos, un individuo que ha estafado a media humanidad; que vive, como Cain, temeroso del ojo de la justicia, que tiene que vivir permanentemente oculto, que ha de rodearse de guardaespaldas.
no 000 Un hombre, en estas condiciones, no es hombre.
000 menos lo es cuando para defenderse tiene que echar mano de algunos individuos, que son la hez del país, para difamar a los costarricenses decentes. Desde hace muchos meses, andan los esbirros de Vesco hurgado en oficinas y papeles para buscar algún argumento contra nuestro director, don Rodrigo Madrigal Nieto. Han llegado a los extremos más abyectos, por haber cometido don Rodrigo el peor delito: denunciar la corrupción de Vesco y defender la dignidad del país.
en on Poderoso caballero es don dinero. Vesco no sólo ha tirado en la calle la mejor cualidad de un hombre su hombria. sino que ha prostituido la de otros. Es un corruptor por partida múltiple.
000 Sabíamos, desde que comenzamos esta lucha, que la maffia internacional, valida del poder inmenso que ejerce en este Gobierno y de su poder casi omnimodo en Costa Rica, echaria mano de los recursos más bajos para atacamos. no era necesario ser profeta para adivinar los métodos de algunos delincuentes. Ya han comenzado a trabajar en su especialidad. Han pretendido atemorizarnos con algunas acusaciones ante los tribunales de justicia. Las amenazas anónimas son cotidianas y numerosas. Algunos funcionarios públicos han boicoteado al periódico, Todo esto era de esperar. En esta querida Patria, forjada por el valor y la grandeza de tantos patricios del pasado, manda ahora Robert Vesco y sus millones de dólares.
116, 1, 000 El tiene atemorizados a algunos funcionarios públicos. Ha penetrado en el Poder Ejecutivo y tiene defensores en la Asamblea Legislativa.
Ojala que no toque con sus inmundas manos el Poder Judicial. Mientras tanto, algunos dirigentes del país, algunos prohombres. que, hasta hace poco, se nos presentaban como hombres valerosos, han claudicado y con su silencio vergonzoso son cómplices de tanta ignominia nacional. 000 Ojalá Vesco sea un poco más hombre y, en otras oportunidades, ataque de frente y directamente, sin usar a unos pobres diablos que andari por ahí arrastrándose a sus pies.
000 illil lales Ysl Vesco y sus vesqultos, nacionales o extranjeros, creen que nos va obligar a callar. está muy equivocado. Aunque él no conozca la hombria, todavía hay hombre en Costa Rica que hemos jurado jugarnos la vida, si es necesario, con tal de salvar a nuestra Patria de las garras de La corrupción.
VALE LA PENA. Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    Hitler
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