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10 LA REPUBLICA, Domingo de marzo de 1975 LA REPUBLICA Do Re Mi Rodrigo Madrigal Nieto, Director Jullo Rodriguez Bolaños, Subdirector Yehudi Monestel Arce, Jefe de Redacción Alvaro Cedeño Gómez, Gerente General Si tiene razón don Guillermo Malavassi. El sentido común aconseja que la primera actividad de los nuevos alumnos de una universidad, de una escuela o de un colegio es el contacto con sus profesores.
000 Interpelación al Ministro de la Presidencia Pero, como en Costa Rica parece que el profesor no cuenta, según las modas que algunos han venido a Implantar, el primer dia de lecciones se nos está convirtiendo en un tumo.
000 Todo costarricense lleva un turno en el alma.
000 El tumo es la síntesis del vacllón. Mejor dicho, es el vacilon materializado.
000 El turno en sí es una de las más bellas expresiones autóctonas de nuestro pueblo, como la retreta, la misa de nueve o los viejos paseos alrededor del parque. Sin embargo, el turno pierde su auténtico sabor costarriqueño cuando se traslada a otras actividades o instituciones del pais, o cuando la vida se convierte, por este influjo ancestral y pueblerino, en turno. El vacilón es el turno existencial.
000 Antes escribiamos el término vacilón entre comillas, como nos lo aconsejan los maestros de la lengua, pero, ante la plenitud del vacilón en la vida nacional, sobre todo en ciertas esferas, hemos tenido que despojarlo de sus guardianes y dejarlo mondo y lirondo, como expresión cabal de nuestra lengua y de nuestro modo de ser.
000 Ahora bien, no todo es negativo y criticable en el vacilon costarricense. El nos ha salvado de muchos problemas. Dios libre a nuestro pueblo el día que decida tomar las cosas en serio, si no está preparado para dar el paso a la seriedad.
000 El Presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica, don Richard Beck, le ha dirigido una carta al Ministro de la Presidencia en la que le formula algunas preguntas fundamentales en relación con el sector privado.
El sector empresarial del país, que ha sido el chivo expiatorio de las políticas erróneas de nuestros gobiernos en estos años, se encuentra sumido en la incertidumbre. Se le ataca de todos los flancos y cada dia tiene que hacerle frente a nuevas sorpresas.
Nuestros políticos proceden en forma en verdad extraña frente al sector empresarial. Mientras en otras na.
ciones, contadas las que pertenecen a un sistema de economía dirigida, la eficiencia de las empresas, su estimulo y apoyo es punto esencial en la politica estatal, en nuestro país se procede a la inversa. Algunos sectores políticos le han declarado la guerra al sector que produce. Ignoramos cómo se llama esta nueva doctrina económica que consiste en liquidar, paulatinamente, a los pocos que trabajan y producen en nuestro país. No sabemos si están estos líderes de nuevo cuño maravillando al mundo con una nueva teoria o si lo que necesitan es retornar a las aulas de la escuela primaria para reformar su juicio critico.
Lo cierto es que no puede ponerse en práctica ningún plan en beneficio de los sectores marginados del país sin una economia pujante. Esta verdad de Perogrullo la ignoran nuestros dirigentes políticos y algunos diputades. Lamentablemente, algunos funcionarios públicos, en vez de poner las cosas en su lugar y de defender, sin temor cierto principios básicos y universales, se atemorizan ante estos francotiradores o los apoyan en su sinrazón.
El sector empresarial del país ha sido la victima propiciatoria de la mediocridad y de la desorientación politica del país. Su silencio, en lugar de contribuir al diálogo y al retorno a la razón, ha sido sinónimo de entre.
guismo. De este modo, algunas medidas, que no resisten un elemental análisis critico, se han aprobado casi sin oposición. El temor o el cálculo ha hecho presa de algunos empresarios, que con tal de no sufrir molestias, no han defendido con convicción su posición.
El clima actual de dudas, sospechas e incertidumbre no es el ideal para estimular la economía y para resolver, con base en ella, los graves problemas del país. De aquí la importancia que cobra la interpelación que el Presidente de la Cámara de Industrias formula al Ministro de la Presidencia sobre diversos asuntos que preocupan hondamente al sector empresarial, así como su instancia para que el Gobierno hago un alto en el camino, antes de acometer nuevas empresas o de proponer nuevos proyectos que afectan al sector productivo del país.
Si el Gobierno no define sus tareas y sus metas, si no señala con claridad el derrotero, los demagogos y los aspirantes a puestos políticos tomarán su lugar y lanzarán al viento toda suerte de proposiciones y de iniciativas sobre la empresa privada, y como se ha impuesto la moda de no rechazar ningún proyecto, por estrafalario que parezca, ante el temor de ser tildado de conservador o retrogrado, seguimos avanzando hacia el despeñadero y la seriedad, el estudio, la investigación, el confrontamiento de ideas, no aparece por ningún lado.
El primero que lanza el grito gana la partida. Urge, pues, un retorno a la seriedad.
Si un pueblo toma las cosas serlo y está preparado moral e intelectualmente para las empresas que acomete, el éxito no tarda. Pero, si todo lo toma a pecho y no posee un vigoroso sedimento moral e intelectual, se lo puede llevar el diablo.
000 El vacilon tico es infantil, inocente, pristino. Es la despreocupación festiva del aborigen. con sus risitas timidas, ante la presencia del conquistador repleto de charchuelerías. como diría Bosco Valverde.
Algunas veces el vacilon tico se pervierte y degenera en pachuquismo, pero todavía no ha desaparecido, pese a los embates del pachuco chabacano. Por el contrario, sigue siendo el sustrato de nuestra vida.
000 El vacilon tico es aniñado. Esto quiere decir que ha avanzado en estos últimos veinte años, cuando el proceso de aniñamiento del pueblo costarricense ha llegado a límites increíbles por culpa de algunos políticos, embobados ante lo externo.
000 Casi todo nuestro proceso educativo es un esfuerzo hacia el aniñamiento colectivo. Sea dicho esto con todo respeto. La mejor prueba de ello es la falta de valor civico de las actuales generaciones.
000 El aniñamiento es en si una cualidad en ciertas ocasiones. Sin embargo, llevado hasta el exceso o generalizado en demasia desemboca en el amazamorramiento o conversión del carácter de un país en mazamora.
000 En resolución, don Guillermo Malavassi y don José Marin Cañas han llegado a la misma conclusión. Don Guillermo nos ha hablado del aniñamiento. Don José Marin Cañas nos ha dicho, sin pelos en la lengua.
que este es un pueblo mazamorra. cual explica de perlas el titulo de pueblo domesticado que nos confirió don Pepe un dia.
AHORA LA GASOLINA SE VENDE POR LITROS 000 QUÉ VARA! TAMPOCO SE DEBE DECIR VARA!
Tenía razón, pues, don Alfonso Carro Zúñiga, cuando, en entrevista con don Enrique Benavides para La Nación, decía que nuestro país y nuestra política deben realizar una revolución educativa a fondo y que se Impone, a toda costa, un retorno al valor de la persona humana, temas en exceso comentados en nuestras columnas y a los que volveremos un dia.
000 oll Don Luis Alberto Monge, en similar ocasión, proponia también un retorno a la tierra. ya sabemos todos que un retorno al campo, con todo lo que esto lleva en sí de trabajo, de hombria y de disciplina, y que todo regreso al valor de la persona humana y a un sistema educativo de raices más profundas, implica dejar a un lado el vacilón, la mazamorra y el aninamiento. este respecto, nos proponemos escribir algunos artículos sobre dichas entrevistas, por cuanto significan un retorno hacia lo costarricense anejo y valioso, encima de lo politiquero y lo mediocre, que han sido las directrices de nuestros partidos tradicionales.
000 Si dejáramos a un lado el vacilón y la mazamora y el anlamiento, no estaríamos sufriendo tantas vergüenzas y tantos rubores.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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