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6LA REPUBLICA, Lunes 31 de marzo de 1975 Carlos Gagini El maestro de maestros Por Patricia Gómez Pereira a dirigir la Escuela Normal de Costa Rica.
Posteriormente volvió al Liceo de Costa Rica y al Colegio Superior de Señoritas.
En 1920 lo nombran jefe de la sección histórica de los Archivos Nacionales editor de documentos. En ese trabajo su gran colaboradora fue su hija Mariana.
Carlos Gagini, brilla como ningún otro maestro en el firmamento de la sabiduría y en el reino de la bondad. dijo Lilia Ramos en el proemio del reciente libro que publicó con Marianita de Silva sobre la vida del maestro.
Hoy 31 de marzo, cincuenta años después de su muerte queremos, en un pequeño homenaje, recordar algunos momentos y hechos de su gloriosa vida.
Murió dos meses antes de cumplir 60 años. Amigo de bromas las empleaba con frecuencia para vencer su propia timidez.
Comenzó en el magisterio a la edad de quince años, en una escuelita privada que tenían sus tías. Una de ellas fue Mercedes de Fernández, la madre de Mauro Fernández.
En 1881 obtiene el bachillerato en el Instituto Nacional. En ese mismo año fue profesor de aritmética en la escuela de José Ramón Chavarría.
En 1889 se publican cinco ejercicios, de texto de lectura explicada para las escuelas, en la revista El Maestro. de la que fue director Gagini le gustaban sobremanera las lenguas romances y las aborígenes.
Fue el iniciador de la novela social en Costa Rica, pero jamás supo apreciar lo que valia, nunca guardó nada de lo que escribió, porque decía que escribía para los demás.
En 1891, escribió el Diccionario de Barbarismos y Provincialismos de Costa Rica. Con el que se gana el premio Medalla de Plata en una exposición en Guatemala en 1897.
Fue director del Liceo de Costa Rica de 1892 a 1894.
En el año 900 comienza a escribir EI Marqués de Talamanca. Esta obra se transforma luego en zarzuela por sugerencia de Eduardo Cuevas, fundador de la Escuela de Música.
En noviembre de ese mismo año se estrenó en el Teatro Nacional.
Lilia Ramos, la gran escritora costarricense, fue discipula de Gaginl, y su hija adoptiva. Con ningún costarricense de la calidad y fama de Gagini, se ha sido tan injusto como con él. dijo. En la gráfica con Mariana de Silva. Foto Mario Castillo. En 1922 forma parte de la Real Academia de la Lengua Española.
En 1923 enferma y al año siguiente pide su jubilación. Pese a su enfermedad, recibe aún en pie, un homenaje que le rindió el Liceo de Costa Rica.
Gagini escribió además Los aborígenes de Costa Rica, y un Ensayo lexicográfico sobre la lengua del Térraba.
La obra cumbre, que le dio renombre universal fue el Diccionario de Costarriqueñismos, que publicó en 1919. Su hija Maariana agregó recientemente otras páginas, y será publicado en Los LEDERE breve por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deporte.
Sus libros antiimperialistas y sociales son: La caída del Aguila. y El árbol enfermo.
Algunas otras obras suyas son. Al través de mi vida. Las Campanas del Carmen. Disciplina escolar.
maestros y la gramática.
Gagini quiso siempre hacer un diccionario ideográfico. La idea le vino después de hacer los libros El vocabulario de los niños (dos tomos. y El vocabulario de las escuelas (para maestros. Su idea era hacer lo que en Dinamarca, cuando se elaboró un diccionario ideográfico polígloto.
Don Carlos lo concibió en los afios veintes e intentaba hacerlo dentro de la lengua española.
Cuando apareció el diccionario de Casares, ya Gagini habia muerto.
Lilia Ramos, hija adoptiva. y alumna de Carlos Gagini, dice que a pesar de que la obra de Casares es grandiosa, sigo creyendo que la de Gagini habria sido infinitamente superior.
co de un mueble. 3) El diccionario de Casares se limita a dar listas de palabras relativas a objetos o temas.
Lilia cuenta que Gagini me contó todo su plan al respecto, por eso lo recuerdo muy bien.
Ese diccionario habria sido muy por el estilo al que publicó la Editorial Aguilar de Aguilar de Madrid en 1960, que es una traducción adaptada al español que habían hecho cuatro autores daneses.
El de Gagini, habría sido original, sin términos vulgares, ni de calo, ni de jergas ni dialectales. Se proponía hacerlo con un español universal, de manera que fuera comprendido en España y América. No cerraba, también, la posibilidad de enriquecerlo.
Gagini casó en 1890 con Ana Maria Mora Cañas. Actualmente viven dos de sus hijas Mariana y Marta Vargas Gagini.
La escritora Lilia Ramos, indicó que me ha dolido que el Ministerio de Cultura, Juventud y Deporte, se mostrara frio a algún homenaje a Carlos Gagini.
La Universidad Nacional, rendirá el 15 de abril un homenaje a su memoria, y en Repertorio Americano, se publicará un largo ensayo sobre su obra. Carlos Gagini se erigió un monumento con su lúcidas y perdurables enseñanzas en el aula, en la conversación amigable; con el libro y, sobre todo, con el ejemplo cimero de su vida tan facunda al servicio de la humanidad.
La escritora considera que habría sido mejor porque: 1) El diccionario de Carlos Gagini se proponía ser amplisimamente ilustrado con dibujos y fotografias.
2) Porque, por ejemplo, incluiría todos los términos relativos a una casa, a una aldea, a una ciudad o puerto.
También el vocabulario referente a muebles, nombres de las diferentes partes con los La gráfica fue tomada en 1922, durante la visita de Jacinto Benavente al Liceo de Costa Rica. De izquierda a derecha: Eduardo Zamora, secretario del Liceo, Prof. Eduardo Garnier, Prof. Carlos Gagini, Prof. Fidel Tristán, director; Jacinto Benavente, Prof. Jorge Oconitrillo, Prof. Rogelio Sotela, Prof.
Napoleón Quesada, y Fernando Carrillo, bibliotecario. Foto Mario Castillo. En Un año más tarde fue profesor de castellano y latin en el Instituto Nacional.
1884 inició su carrera literaria con un ensayo crítico en defensa de la Universidad.
Durante ese tiempo fue estudiante de ingeniería en la Universidad de Santo Tomás, pero no concluyó sus estudios.
También en esa fecha se aprueba su libro El lector costarricense y viaja a Europa para editarlo en Madrid.
En enero de 1904 viaja a El Salvador donde dirigió el Liceo Santaneco durante cuatro años.
Cuando en 1908 retorna a Costa Rica, redacta nuevas leyes de educación, y elabora programas para educación primaria que rigen diez años.
Escribe Gramática práctica en 1885, y hace un proyecto de programas para escuelas primarias.
Ese mismo año fue nombrado director de las escuelas públicas de Alajuela Ese mismo año el Ministro de Instrucción Pública Luis Anderson lo nombra subsecretario de su cartera y profesor en el Liceo de Costa Rica Dos años después desempenó el puesto de inspector provincial de escuelas de Alajuela, y también fue profesor de gramática, literatura e historia en el Liceo de Costa Rica.
Escribe en ese mismo año varias poesías, también la novela El duende del encinar y la novela Elisa.
De 1909 a 1914 fue director del Liceo de Heredia. De 1915 a 1917, director de la Biblioteca Nacional, y en 1917 en el mismo cargo en la Imprenta Nacional.
En 1918 rechaza el puesto de Ministro de Educación Pública que le ofrece el Presidente Federico Tinoco, y en cambio se va Mariana de Silva, hija del maestro, muestra una pintura que hiciera Gagini en sus años mozos. Además de educar, don Carlos, fue gran músico y pintor. Foto Mario Castillo. LA REPUBLICA un dlarlo Independiente al servicio del pueblo Publicado por Editorial La Razón, Director. Rodrigo Madrigal Nieto Subdirector. Julio Rodriguez Bolaños Jefe de Redacción. Yehudi Monestel Arce Gerente. Alvaro Cedeño Gómez Publicidad. Johnny Chacón Soto Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Dirección: Tumon Norte, San José.
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Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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