Guardar

10LA REPUBLICA, Lunes 31 de marzo de 1975 LA REPUBLICA Do Re Mi Rodrigo Madrigal Nieto, Director Julio Rodriguez Bolaños, Subdirector Yehudi Monestel Arce, Jefe de Redacción Alvaro Cedeño Gómez, Gerente General Le tomamos la palabra al Ministro de la Presidencia, Dr. Carlos Manuel Castillo En su respuesta al Presidente de la Cámara de Industrias, don Richard Beck, el Dr. Castillo ha sido terminante y claro, como pocas veces lo ha hecho algún Ministro o dirigente politico de nuestro país sobre los privilegios.
Emplazamientos al CNP Dice el Ministro de la Presidencia que no está de acuerdo en ningún tipo de privilegio, lo cual supone que este es el criterio y la política del Gobierno actual.
Pero, no basta decirlo. Eso suena muy bonito y halaga los oídos de todo el mundo. Es preciso pasar de las palabras a los hechos en dos sentidos: primero, no creando privilegios y, segundo, eliminando los existentes.
Los privilegios en Costa Rica no son una abstracción, sino un hecho constante, real y ultrajante.
La nuestra es una sociedad fundada sobre los privilegios.
Si observamos, por ejemplo, la política social de los dos partidos politicos tradicionales de Costa Rica. Unificación y Liberación, y si reparamos en lo que estos llaman conquistas sociales, notaremos de inmediato en que la mayor parte de ellas o son creación de privilegios para unos pocos o instituciones y leyes establecidas con nobilisimos fines.
pero prostituidas por los privilegios a que han dado lugar.
La Caja Costarricense de Seguro Social es, por ejemplo, una institución sagrada. Sin embargo, los millares de funcionarios y empleados que laboran en ella no pagan la cuota obrera, lo cual quiere decir que el resto de los trabajadores del país tienen que financiarla.
Como dice nuestro pueblo, esto es un verdadero desmadre.
En el Suplemento Industrial del miércoles pasado, la Cámara de Industrias de Costa Rica formula un serio emplazamiento al Consejo Nacional de Producción sobre varios puntos que tocan muy de cerca los objetivos fundamentales de esta Institucion.
Se plantean, en dicho planteamiento, diversas dudas sobre la eficacia y funcionamiento de los estancos del Consejo, que podrían ocasionarle al país cuantiosas pérdidas, y, además, se comenta que tales estancos no se ubican en los sectores más pobres, sino en puntos estratégicos, con miras no sociales, sino eminentemente comerciales.
Siguiendo siempre con esta recapitulación de denuncias, se acusa al Consejo de mantener precios muy bajos en forma ficticia. lo que le acarrea enormes pérdidas y, además, desplaza al pequeño comerciante privado. Se plantea también que esta Institución ha hecho gestiones ante industriales centroamericanos para proveerse directamente, sin tener en cuenta a los costarricenses y que en el país ha buscado descuentos especiales en el abastecimiento, con serias represalias para quienes no acepten.
Aparece también en dicho emplazamiento una denuncia especialmente grave en cuanto al acaparamiento de aceite para venderlo, posteriormente, a un precio más elevado, una vez que el Gobierno elevó el precio de venta, lo cual encaja perfectamente dentro del concepto de especulación, sobre el que tanta alharaca hicieron el Gobierno y los diputados en meses pasados con los conocidos ataques al empresario privado. Resultaría extremo cómico y trágico a la vez que sea una Institución del Estado la única a la que se pueda probar un delito de este tipo. este respecto, no avalamos la denuncia de la Cámara de Industrias por cuanto no tenemos los elementos de juicio necesarios a mano para emitir criterio, pero si le solicitamos, por nuestra parte, una respuesta adecuada al Consejo para que todo quede claro. Si ha habido falta, que se siente la responsabilidad correspondiente. Si no, que el nombre del Consejo no sufra quebranto.
Grave también es la denuncia sobre la venta de frijoles exóticos, mal negocio que la Institución llevó a cabo y que ahora, según la Cámara de Industrias, mediante la venta de otro tipo de frijoles, quiere endosarle al sector privado.
Aparecen en el editorial del Suplemento de la Cámara de Industrias que, gracias a la brevedad, no vamos a resumir. Sin embargo, los expuestos son suficientemente explicitos para medir la preocupación de los industriales y para justificar una respuesta del Consejo Nacional de la Producción.
Estos temas han de formar parte, asimismo, de la investigación que la Asamblea Legislativa ha de realizar en esta Institución no porque se dude de la capacidad y honorabilidad de los actuales directores, sino porque de este análisis del Consejo habrá de salir una decisión que no debe esperar más: una evaluación del Consejo Nacional de la Producción, a fin de adecuarlo a las necesidades de la época, con base en las experiencias cosechadas y, por qué no, en las críticas formuladas contra él en estos años. De poco sirve la investigación de la Asamblea sobre las negociaciones efectuadas por el Consejo en estos años, si la finalidad no realizar, luego, un estudio más a fondo y concienzudo, orientado no a cazar deficiencias o vicios, sino, sobre todo, a buscar la eficiencia y, más que todo, o adecuar a la institución al logro de sus fines esenciales.
No se trata de poner al Consejo y a sus directores en la picota sino de lograr el mejoramiento de una institución fundamental. Idénticos objetivos persigue el planteamiento de la Cámara de Industrias de Costa Rica que nos ha dado pie para este editorial.
De este modo, los millares de nuevos trabajadores que engrosarán las filas de la Caja, al realizarse el traspaso de los hospitales a esta Institución, tampoco pagarán la cuota correspondiente. No es esto un privilegio descomunal. qué decir del régimen de pensiones, en el cual los grupos de presión han metido la cuchara a su gusto y antojo? Ex funcionarios hay con pensiones de slete mil colones por el hecho de haber sido diputados o ministros, mientras que conocemos a centenares de costarricenses con pensiones indecentes de 200 y 300 colones. Ah, pero el Gobierno de don José Joaquin Trejos quiso resolver este problema, mas la diputación liberacionista se opuso. ni el Gobierno anterior nl este han movido un dedo para ponerle fin a este relajo y a este sistema de privilegios.
es qué decir de los empleados que reciben su tajada de la Banca Nacionalizada? qué de los regímenes especiales de créditos en diversas instituciones del Estado para sus empleados? qué de los trabajos permanentes que se les asignan a algunos o de las cuentas definitivas que les producen ingentes ingresos cada año sin esfuerzo alguno? qué de quienes llegan a firmar escrituras? ¿qué de los privilegios de que disfrutan ciertos colegios profesionales, pagados por los costarricenses?
en qué de los veinte y tantos delegados presidenciales, nombrados fuera del Servicio Civil, sin funciones fijas? qué del ejército de asesores que ha nombrado el actual Gobierno? qué de una oficina de información presidencial, que le cuesta al pueblo varios millones de colones? qué de los altos funcionarios con el don de ubicuidad, capaces de mantener tres o cuatro puestos con tres y cuatro salarios?
Oa qué, doctor Castillo, del privilegio vergonzoso de tomar posesión de un país otrora soberano para sentar en él sus reales, en contra de todo principlo moral y jurídico, con intervención descarada en las decisiones gubernamentales, en la política nacional, en nuestra democracia y en nuestras tradiciones más sagradas. Qué nos dice, doctor Castillo, de este indecente privilegio, usted que un dia dijo que avalaba lo que el Presidente de la República había dicho y hecho sobre este intruso? ¿qué, doctor Castillo, del temor su Gobierno, que ha movido mares y montes para no acusar de defraudación fiscal? ¿qué del pago adelantado de la deuda política, uno de los privilegios más indignantes en beneficio de unos pocos? qué del privilegio de importar vehículos sin pagar impuestos para los diputados? qué del privilegio de la ley de pensionados?
ESTOY EN LA LUNA, VIEJA.
PERDON, EN LA DIETA DE LA LUNA.
SOLO LIQUIDO, NI UNA SOLA BOCA qué del privilegio de disfrutar de ciertas conexiones políticas, que, cometido el delito, aparecen Invariablemente para desagraviar o hacer chistes sobre asuntos graves? qué del privilegio de los numerosos días feriados? qué del privilegio de las influencias políticas, impalpables, invisibles, pero rentables. lalo Manos a la obra, Dr. Castillo. Usted ha tenido el valor de formular la denuncia. Pasemos a los hechos. Es todo suyo.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    DemocracySeguro Social
    Notas

    Este documento no posee notas.